TRIBUNAL SUPREMO DE JUSTICIA

                                                                        S A L A  C I V I L


Auto Supremo: 106/2014

Sucre: 27 de marzo de 2014

Expediente: LP-127-13-S

Partes: Matilde Elena Rossel Justiniano. c/ FANAGOM representada por Ismael

            Sepúlveda Molina  

Proceso: Cumplimiento de obligación.

Distrito: La Paz.


VISTOS: El recurso de casación en el fondo de fs. 577 a 579,  interpuesto por  Ismael Sepúlveda Molina representante legal de FANAGOM, contra el Auto de Vista Nº S-132/2013 de 19 de julio de 2013, cursante de fs. 572 a 577 vlta., pronunciado por la Sala Civil Cuarta del Tribunal Departamental de Justicia de La Paz, en el proceso ordinario de Cumplimiento de obligación seguido por Matilde Elena Rossel Justiniano contra FANAGOM representada por Ismael Sepúlveda Molina, la concesión de fs. 583, los antecedentes del proceso, y;


CONSIDERANDO I:

ANTECEDENTES DEL PROCESO:

El Juez Segundo de Partido en lo Civil y Comercial de la ciudad de El Alto dicta  Sentencia Nº 35/2013 de 29 de enero de 2013, cursante de fs. 544 a 549 de obrados, declarando improbada la demanda de fs. 21 a 22 y 27 de obrados, interpuesta por Matilde Elena Rossel Justiniano, e improbada la excepción perentoria  de transacción interpuesta por Ismael Sepúlveda Molina representante legal de FANAGOM de fs. 103 a 104 de obrados.

Resolución de fondo que es apelada por ambas partes, apelación de Ismael Sepúlveda de fs. 511 y de Matilde Rossel Justiniano de fs. 554 a 55 vlta.,  y como consecuencia de ello se dicta el Auto de Vista Nº S-132/2013 de 19 de julio de 2013, cursante de fs. 572 a 573 vlta., que anula obrados hasta fs. 543 inclusive a objeto de que el A quo pronuncie nueva sentencia con las consideraciones vertidas en dicha Resolución; decisión jurisdiccional de Alzada que es recurrida de casación en el fondo por el demandado que merece el presente análisis.


CONSIDERANDO II:

DE LOS HECHOS QUE MOTIVAN LA IMPUGNACIÓN:

El recurrente indica que su recurso es de casación en el fondo, a lo cual vierte los siguientes aspectos: señala que la Sala Civil Cuarta erradamente dispone la nulidad de obrados que lo único que hace es que se dilate  el proceso innecesariamente, ya que se tiene como principio fundamental la celeridad  y el solo hecho de sancionar con nulidad impide el ejercicio de sus derechos constitucionales.

Más adelante indica que la Sentencia cumple con los requisitos requeridos  por los arts. 190 y 192 del Código de Procedimiento Civil, fundamentándose la mencionada resolución sobre la prueba aportada y la valoración de la misma, se cumplió con el principio elemental y básico dela invisibilidad de la prueba, ya muy diferente es que el juez no haya valorado correctamente las pruebas o haya interpretado erróneamente alguna norma legal, es así que el Tribunal de Alzada está obligado a fallar en el fondo y no dilatar anulando obrados. Acota luego, que no existe cabal interpretación y aplicación del art. 17-II de la ley 025, que ninguna delas partes pido la nulidad, ni tampoco ninguna delas partes pidió corrección de algún error material, aclarar algún concepto oscuro o suplir cualquier omisión,  en la sentencia que fue apelada.

Continuando con su alocución recursiva señala que el contrato de fs. 1 de obrados es un contrato simple y no un contrato comercial y el cual prevé los arts. 25 y 29 del Código de Comercio, y que para que tenga validez se debió enmarcar al art. 25 inc. 2) de la mencionada norma, que exige la inscripción de contratos y documentos, complementa diciendo que dicho contrato jamás se lo inscribió porque la empresa no contrajo ningún compromiso con la ahora demandada, interpretación que debió haber realizado la Sala Civil.

Señala que las norma del Código de Comercio son de orden público y de cumplimiento obligatorio, más aun cuando exige que la empresa tenga registrado su representante legal, pues este es el que asume las responsabilidades y representa a la empresa en todos los actos legales, y en el caso de la empresa unipersonal como ésta, que tiene registrado a Ismael Sepulveda como único representante.

A continuación dice que no puede ser representante dela empresa aquel que no tiene mandato correspondiente, así supuestamente funja como gerente un individuo sin poder de representación de la empresa, necesariamente debe ser  una persona determinada que tiene capacidad y poder bastante (factor o representante legal) es decir  que la existencia del mandato es necesaria e inexcusable. Agrega que en el presente proceso se establece que Juan José Vilar Laguna no tenía poder o mandato para representar a la empresa y menos suscribir un contrato de exclusividad es decir cualquier acto realizado por éste no pudo representar a la empresa; manifestando luego el recurrente que un contrato de exclusividad necesita ciertos requisitos esenciales exigidos por ley, tiene que ser mediante escritura pública y firmada por las partes y en el caso debió ser firmada por el representante legal de la empresa y no por cualquiera.

Asimismo, el recurso señala que el Auto de Vista simplemente menciona aspectos concernientes al contrato,  no consideró su apelación interpuesta por su parte contra el fallo que declara improbada la excepción perentoria de transacción en ese sentido no se quiso poner solución al litigio; toda vez que el documento se presentó como prueba preconstituida  y que en su cláusula sexta  la actora se compromete a no iniciar ningún tipo de acción legal.

Finalmente en su petitorio solicita al Tribunal de casación casar el Auto de Vista solicitando fallar en el fondo del litigio aplicando las leyes conculcadas en especial la excepción perentoria de transacción.


CONSIDERANDO III:

FUNDAMENTOS DE LA RESOLUCIÓN:

Es línea consolidada de éste Tribunal Supremo de Justicia, cuando el Auto de Vista es anulatorio de obrados el recurso adecuado para impugnar dicha resolución es el recurso de casación en la forma y no en el fondo, ya que al anular procesalmente actos desarrollados con anterioridad, el Tribunal de Alzada, centra su análisis en dichos actuados que, a su criterio, habrían sido producidos con defecto procesal y que vulneraria el debido proceso; y, como es lógico, su fundamentación está reatada a consideraciones de procedimiento mas no de análisis sobre el fondo de la controversia, es decir, que habiendo anulado obrados no realiza examen de la decisión sobre el derecho debatido que asumió el inferior.

Siendo ese el antecedente, el Tribunal de casación está limitado en dirigir su análisis sobre la pertinencia o no de la decisión anulatoria del Ad quem, siendo el recurso adecuado para ese cometido la casación en la forma, resultando improcedente plantear casación en el fondo ante la ausencia de análisis de derecho debatido en la Resolución del inferior.

En mérito a esas consideraciones, de obrados se desprende que de fs. 577 a 579  Ismael Sepúlveda Molina representante legal de FANAGOM interpone recurso de casación, especificando en el tenor del escrito que corresponde a un recurso de casación en el fondo, y en ese entendido desarrolla sus fundamentos propios. Si bien es cierto que en parte de su alocución expone su disconformidad con la Resolución anulatoria por parte del Ad quem, sin embargo, existe la concurrencia de argumento, en su mayor parte, respecto a la decisión asumida en sentencia, exponiendo como puntos de agravio la naturaleza del documento de fs. 1, la inscripción de documentos en conformidad al Código de Comercio y la insuficiencia de mandato en la firma del contrato citado, o sea, el recurso de casación corresponde  a uno de casación en el fondo, de ahí las consideraciones sobre el derecho sustantivo que fue decidido por parte del Juez A quo, y coherente con ese fundamento, el recurso decanta en la solicitud al tribunal de casación de casar el Auto de Vista y fallar en lo principal del litigio; siendo ese el contexto recursivo, como ya se explicó, no es pertinente oponer recurso de casación en el fondo en contra de un Auto de Vista anulatorio de obrados, por la divergencia de fundamentos con la decisión jurisdiccional impugnada y el recurso alegado, ya que siendo la naturaleza de la Resolución de Alzada anulatoria es lógico que no presenta pronunciamiento respecto al fondo del litigio, misma que debió ser impugnada en la forma mas no en el fondo, como inadecuadamente se la hizo, por lo que el recurso deviene en improcedente.

Por lo expuesto éste Tribunal de casación, emite Resolución en la manera determinada por el arts. 271 núm. 1) del Código Adjetivo Civil.

POR TANTO: La Sala Civil del Tribunal Supremo de Justicia del Estado Plurinacional de Bolivia, con la facultad conferida por el art. 42 parágrafo I núm. 1) de la Ley del Órgano Judicial de 24 de junio de 2010, y en aplicación al Art. 271 núm. 1) del Código de Procedimiento Civil, declara IMPROCEDENTE el recurso de casación en el fondo de fs. 577 a 579,  interpuesto por  Ismael Sepúlveda Molina representante legal de FANAGOM, contra el Auto de Vista Nº S-132/2013 de 19 de julio de 2013, cursante de fs. 572 a 573 vlta., pronunciado por la Sala Civil Cuarta del Tribunal Departamental de Justicia de La Paz. Con costas.

Se regula el honorario del abogado en la suma de Bs. 1. 000.-

Regístrese, comuníquese y devuélvase.

Relator: Mgdo. Rómulo Calle Mamani.

Fdo. Mgdo. Rómulo Calle Mamani.

Fdo. Mgda. Rita Susana Nava Durán.

Ante mí  Fdo. Dr. Patricia Ríos Tito

Registrado en el Libro de Tomas de Razón: Segundo