TRIBUNAL SUPREMO DE JUSTICIA

                                                                           S  A  L  A   C I V  I  L


Auto Supremo: 74/2014

Sucre, 14 de marzo 2014

Expediente:         CB-126-13-S

Partes: Tania Amparo Núñez Cayo c/ Mabel Marcelina Corrales

            Prado.

Proceso: Nulidad de Transferencia.

Distrito: Cochabamba.


VISTOS: El recurso de casación en el fondo, interpuesto por Tania Amparo Núñez Cayo, cursante de fs. 393 a 398 contra el Auto de Vista N° 198 de 17 de septiembre 2013 de fs. 388 a 390 vta. de obrados, emitida por la Sala Civil primera del Tribunal Departamental de Justicia del Distrito de Cochabamba, dentro del proceso ordinario de Nulidad de Transferencia interpuesto por Tania Amparo Núñez Cayo, el auto de concesión de fs. 407; los antecedentes procesales; y,


CONSIDERANDO I:

ANTECEDENTES DEL PROCESO:

Que, el Juez undécimo de Partido en lo Civil y Comercial de la Capital, mediante Sentencia Nº 031 de 05 de abril 2010, declaró:

1.- IMPROBADA la demanda de fs. 13 a 14, en todas sus partes..

2.- IMPROBADA las excepciones perentorias de fs. 59 opuestas por la demandante contra la reconvención.

3.- PROBADA la reconvención de fs. 53 a 56, y;

4.- PROBADA la excepción perentoria planteada a la demanda principal.

5.- En consecuencia se reconoce la validez de la venta del departamento ubicado en el bloque 3 S-12, primer piso, de la superficie de 91 m2., como área privada, 11, 14 m2., como área común cubierta y 57,42 m2., como rea común descubierta en el condominio La Floresta de la zona de Capacachi, distrito Nro. 29 de Colcapirhua Quillacollo, realizada por Tania Amparo Núñez Cayo a favor de Mabel Marcelina Corrales Prado por documento de 9 de Octubre de 2006.

6.- No condena en costas por ser juicio doble.


Deducida la apelación por la demandada, ésta fue remitida ante Tribunal de Segunda Instancia como es la Sala Civil primera del Tribunal Departamental de Justicia, que mediante Auto de Vista Nº 198, de 17 de septiembre  2013 confirmó la Sentencia apelada, con costas al recurrente.


Ante la determinación adoptada por el Ad quem, la demandada interpuso recurso de casación en el fondo, conforme consta de fs. 393 a 398, mismo que se pasa a considerar.


CONSIDERANDO II:

DE LOS HECHOS QUE MOTIVAN LA IMPUGNACIÓN:

1.- Señala que el Juez de la causa como el Ad quem no llegaron a valorar debidamente las pruebas acompañados de su parte, indicando que  en principio el problema surge como consecuencia de la escritura que otorga María Dolores Camacho Vásquez a favor de Mabel Marcelina Corrales Prado, de fecha 2 de marzo de 2004, por un préstamo de $us 4.000.- con un interés del 3% mensual, del que señala no ser parte integrante, pero reconociendo que dicho crédito fue en su favor. Que ante el hecho de que no pudo cumplir con el pago del crédito anteriormente descrito, es que firma  otro documento de préstamo  por el mismo monto de $us 4.000.- con  Mabel Marcelina Corrales, garantizando el Supuesto préstamo con su departamento ubicado en la Urbanización La Floresta, en la zona de Capacachi, provincia Quillacollo y que ante la imposibilidad de cumplir con el pago de la deuda adquirida su persona fue presionada, amenaza y coaccionada para que suscribiera una minuta de transferencia del departamento ubicado en la urbanización La Floresta con  Mabel Marcelina Corrales y que de la lectura de dicha minuta de transferencia en su cláusula tercera se le habría entregado el monto de $us 18.000.- dinero que asegura, jamás habría sido percibido por su persona como lo demuestra con todos los medios de prueba que no fueron valorados.

2.- Acusa que la confesión provocada de fs. 88 al que fue emplazada Mabel Marcelina Corrales, en el Auto de Vista recurrido donde el tribunal de Alzada considera que la misma no tuviera sus alcances a lo previsto por los arts. 409 y 410 del C. Pdto Civil, manifestando por su parte que la confesión provocada, dentro el ámbito doctrinal y jurisdiccional es considerada como la reina de las pruebas, considerando que el tribunal de casación analizara cuidadosamente  la confesión prestada por Mabel Marcelina Corrales, asimismo transcribe la misma realizando una interpretación de las preguntas, señalando que con esa confesión demuestra ante la administración de justicia de que la minuta de transferencia  de fecha 9 de octubre de 2006 años, fue de carácter ilícito y que por lo tanto no tiene valor legal alguno, puesto que habría sido obtenida con argucias, engaños y presiones.

3.- Que el Juez y el Tribunal de Alzada no llegaron  tener presente la confesión espontanea prestada por la señora Mabel Marcelina Corrales conforme su memorial de fs. 228 y 229 del proceso  que en su punto 3 hace referencia  al contrato de anticresis de 29 de agosto de 2007, describiendo el mismo y manifestando que con esa acción, Mabel Corrales demuestra conductas infantiles para poder sorprender a la administración de justicia, solicitando nuevamente al tribunal de casación valorar las pruebas en su conjunto.

4.- Manifiesta que con referencia lo expresado por el tribunal de alzada de que la prueba testifical no puede enervar  el contenido del documento de transferencia conforme prevé el Art. 1328 del Cod. Civil. No existe otra forma de demostrar una presión moral y Psicológica, amenazas, coacciones, señalando además que las mismas son concordantes y uniformes, sacando sus conclusiones al respecto.

5.- Se hace referencia también a que su persona no ha demostrado ser obligada, chantajeada amenazada y presionada para suscribir el contrato de transferencia de 9 de octubre de 2006, transcribiendo la definición de amenazas,  presión coacción, comparando estas definiciones con las declaraciones de sus testigos para que el tribunal de casación valore debidamente esta prueba.

6.- señala que en cuanto a la anulabilidad y la nulidad del contrato de transferencia, la causa y motivo del mencionado contrato es de carácter ilícito, previsto por los arts. 489 y 490 del Código Civil, puesto que la presión, extorsión, amedrentamiento y amenazas son causas ilícitas y se encuentran penadas por ley, es así que el art. 333 del Código Penal tipifica la extorción, y que con todas las pruebas analizadas en su recurso de casación su persona habría sido extorsionada para suscribir el contrato de transferencia de de fecha 9 de octubre de 2006.


Finalmente, solicita que el Tribunal Supremo que en aplicabilidad del art. 274-I del Código de Procedimiento Civil, Case  el Auto de Vista de 17 de septiembre de 2013 recurrido y se declare probada la demanda en todas sus partes.


CONSIDERANDO III:

FUNDAMENTOS DE LA RESOLUCION:

Con relación a los puntos impugnados y a fin de poner en contexto lo referido por la recurrente, a efectos de resolver el recurso planteado con la suma de que fuera en el fondo, del análisis del recurso de casación es necesario realizar las siguientes puntualizaciones.

1.-  La recurrente señala que tanto el Juez de la causa como el Ad quem  no llegaron a valorar las pruebas acompañadas de su parte. A esto se debe señalar  que una vez analizada la sentencia de 05 de abril de 2010 de fs. 360 al 366, el A quo detalla los documentos suscritos por ambas partes y manifesta en el CONSIDERANDO III.- que “el artículo 450 del código civil  señala que hay contrato cuando  dos o más personas se ponen de acuerdo para constituir, modificar, o extinguir entre sí una relación jurídica”. En otras palabras es el acuerdo de voluntades  de dos o más personas que pretenden dar nacimiento a un acto jurídico. En su formación exige una serie de requisitos entre ellos el consentimiento el objeto y la causa como prevé el art. 452-1), 2) y 3) del Sustantivo Civil.” Haciendo posteriormente una diferenciación de los institutos de la Nulidad y la anulabilidad, manifestando luego que “concretamente se solicita la nulidad del contrato  de 09 de octubre de 2006 suscrito por Tania Amparo Núñez Cayo  y Mabel Marcelina Corrales Prado por ilicitud de la causa y por ilicitud del motivo que impulso a las partes a celebrar el contrato… Tania Amparo Núñez Cayo invoca en la demanda que fue obligada, chantajeada, amedrentaba y presionada para suscribir el documento de 09 de octubre de 2006. Sin embargo el Código civil es Claro al señalar que el núm. 1) del art. 554 como causa de anulabilidad, la falta de consentimiento para su formación…” situación que lleva a concluir que sí, se habrían valorado las pruebas documentales descritas por la recúrrete en este punto.

Si bien se observa que ambas partes suscribieron otros contratos que dieron nacimiento a otro tipo de obligaciones en este caso económicas, éstas no atacan al motivo u objeto del documento de transferencia de 09 de octubre de 2006, en vista de que el objeto de dicho acto jurídico es precisamente la transferencia del derecho propietario, situación que también fue valorada por el tribunal de alzada cuando manifiesta textualmente en el Auto de Vista recurrido que, “En suma,  la existencia de las obligaciones previas a la  transferencia del inmueble no constituyen prueba alguna de que esta haya sido ficticia o simulada…” y

En cuanto a la  presión, coacción y amenaza que la recurrente manifiesta haber sufrido; constituyen vicios del consentimiento,  situación que no constituye causal a la pretensión de nulidad de transferencia que demanda, y que en el supuesto de que la misma no habría recibido los $us 18.000.- como parte de pago del departamento transferido constituye una pretensión que no demostraría la simulación del contrato; y ante este argumento de que el monto económico antes mencionado fuere entregado o no, el contrato suscrito por ambas partes expresa la voluntad de las mismas en cuanto al acto jurídico, es válido y surte plenos efectos en la vida jurídica, pudiendo la parte agraviada por la falta de pago, demandar por otros institutos del derecho civil como el cumplimiento de obligación.

2.- En cuanto a que la confesión provocada al que fue emplazada Mabel Marcelina Corrales, de la revisión  y análisis de la misma no se evidencia que la señora Mabel Marcelina Corrales mencione el carácter ficto del documento de transferencia de 09 de octubre de 2006, no encontrando elementos que demuestren los agravios manifestados por la recurrente en este punto o la falta de valoración de esta prueba, puesto que no demuestra nada en cuanto a su pretensión. Situación que también fue valorada por el tribunal de alzada en el punto 6 del considerando I del auto de vista recurrido de fs.388 a 390 y vta.

3.- En cuanto a la pretensión de la recurrente de que la confesión espontanea prestada por la señora Mabel Marcelina Corrales conforme su memorial de fs. 228 y 229, no habría sido valorada, de la lectura del mismo se coincide con el tribunal de alzada quienes en el punto 7 del considerando I del auto de vista recurrido de fs. 388 a 390 y Vta. dicen “la declaración  saliente en el memorial de fs. 228-229 está lejos de reconocer mediante confesión expresa la existencia de contrato simulado entre las partes…” prueba que también fue debidamente valorada no encontrando el error de hecho o de derecho en la misma, ya que no consta en el memorial de fs. 228 y 229 lo manifestado por la parte recurrente.

En cuanto a las pretensiones señaladas en los puntos 4 y 5 del recurso de casación en el fondo, sobre la prueba testifical y el hecho de que la recurrente habría sufrido  chantaje amenaza y presión para  la suscripción del contrato de transferencia de fecha 09 de octubre de 2006, prueba y situación que también fue valorada por el A quo en Sentencia y el Ad quem en el Auto de Vista recurrido en los puntos 8 y 9 de considerando I, es preciso señalar si bien la prueba testifical y las definiciones de amenazas, presión y coacción que la recurrente cita, constituyen un vicio  del consentimiento, en el caso en particular la violencia, situación que no hace prueba a su pretensión de nulidad de transferencia, que demuestren el objeto y motivo ilícito del documento de transferencia, siendo que como se mencionó supra el consentimiento con vicio ya sea error violencia o dolo, constituye una causal de anulabilidad según el art. 554 núm. 1) del Código Civil.

6.- En cuanto al punto 6 del recurso de casación es preciso señalar que no corresponde a este tribunal de casación pronunciarse respecto al punto seis del memorial de recurso de casación, donde la recurrente manifiesta, haber sido extorsionada para suscribir el contrato de transferencia de 9 de octubre de 2006, citando el art. 333 del código penal, para demostrar la causa ilícita del antes mencionado contrato de transferencia y pretendiendo su análisis, situación que va en contra de la naturaleza de la materia y que no es pertinente para el caso en análisis. 

Por todo lo manifestado, corresponde a este Tribunal resolver conforme señala el art. 271 num. 2)  y el art. 273 del Código de Procedimiento Civil.

POR TANTO: La Sala Civil del Tribunal Supremo de Justicia del Estado Plurinacional de Bolivia, en virtud a la atribución contenida en el art. 42 núm. 1) de la Ley N° 025 del Órgano JudiciaL y en aplicación de los arts. 271 núm. 2) y 273 del Código de Procedimiento Civil, declara INFUNDADO el recurso de casación en el fondo interpuesto por Tania Amparo Núñez Cayo cursante de fs. 393 a 398, contra el Auto de Vista N° 198 de 17 de septiembre de 2013. Con costas.

Se regula honorario profesional en la suma de Bs. 700.-

Regístrese, comuníquese y devuélvase.

Relatora: Mgda. Dra. Rita Susana Nava Duran

Fdo. Mgdo. Rómulo Calle Mamani.

Fdo. Mgda. Rita Susana Nava Durán.

Ante mí  Fdo. Dr. Patricia Ríos Tito

Registrado en el Libro de Tomas de Razón: Primero