TRIBUNAL SUPREMO DE JUSTICIA

                                                                         S A L A  C I V I L

Auto Supremo: 63/2014

Sucre:11 de marzo 2014        

Expediente:        LP-130-13- S

Partes: Ángel Rojas Ticona. c/ Juana Illatarco Mamani.

Proceso: Divorcio.

Distrito:La Paz.

VISTOS: El recurso de casación de fondo y de forma de fs. 354 a 356, interpuesto por Juana Illatarco de Rojas, contra el Auto de Vista Nº233/2013 de fecha 26 de junio 2013, cursante de fs. 345 a 346, emitido por la Sala Civil Primera del Tribunal Departamental de Justicia de La Paz, en el proceso ordinario de Divorcio, seguido por Ángel Rojas Ticona contra Juana Illatarco Mamani; la concesión de fs. 361, los antecedentes del proceso; y:

CONSIDERANDO I:

ANTECEDENTES DEL PROCESO:

Que, el  Juez  Cuarto de Partido de Familia de la ciudad de El Alto, el 13 de febrero de 2012, pronunció Sentencia, cursante de fs. 238 a 240, declarando Probada la demanda principal, por la causal contenida en el art. 131 del Código de Familia e Improbada la acción reconvencional formulada por memorial de fs. 34 a 36 vta., en consecuencia dispuso la disolución del vínculo matrimonial de los esposos Ángel Rojas Ticona y Juana Illatarco Mamani, debiendo en ejecución de Sentencia cancelar la partida matrimonial, se homologó las medidas provisionales cursantes de fs. 128 y vta.

Contra la Resolución de primera instancia, la demandada, presentó enmienda y complementación a la Sentencia dictada en obrados, dicho pedido fue rechazado por considerar el A quo claros y precisos los fundamentos expuestos en la Sentencia; motivo por el cual se presentó recurso de apelación, en cuyo mérito la Sala Civil Primera del Tribunal Departamental de Justicia de La Paz el 26 de junio de 2013 emitió el Auto de Vista de fs. 345 a 346, Anulando obrados hasta fojas 238, (Sentencia) ordenando que el Juez A quo tome en cuenta la falta de motivación y fundamentación extrañada por el Ad quem en virtud de no haberse valorado prueba y fundamentado sobre la demanda reconvencional que fue declarada Improbada.

Contra la Resolución de segunda instancia, interpuso recurso de casación en el fondo y en la forma la parte demandada, el mismo que se analiza.

CONSIDERANDO II:

DE LOS HECHOS QUE MOTIVAN LA IMPUGNACIÓN:

En el Fondo:

Acusa que el Tribunal de Alzada no considero las pruebas presentadas en segunda instancia infringiendo así el debido proceso y seguridad jurídica al igual que lo normado en el art. 232 del Código de Procedimiento Civil, y al no mencionar las pruebas producidas en segunda instancia existiría error de fondo en la resolución de segunda instancia.

Como otro error de fondo la parte recurrente considera la anulación solamente hasta la foja 238, argumentando que existen otros incidentes los cuales no fueron atendidos por el Juez A quo, violándose sus derechos y garantías a ser escuchada y a valorar sus pruebas de descargo, debiendo cumplirse con lo normado en el art. 378 del Código de Procedimiento Civil, dejándose nulo el auto de fecha 31 de mayo de 2011.  

En la forma:

Acusó sobre la perdida de competencia de la Juez A quo, en otro punto sobre la infracción a lo normado en el art. 204 en su núm. I inc. 1) y en su núm. II del Código de Procedimiento Civil, indicando que solamente estuvo el proceso en despacho del Juez 10 días desde el decreto de autos y no así los 40 días que establece la norma, incumpliéndose lo dispuesto por el art. 90 y 91 del Adjetivo Civil.  Por ultimo acuso sobre la infracción del art. 199 del Adjetivo Civil, indicando que se pidió en complementación y enmienda las costas y honorarios profesionales los cuales no fueron considerados.

Termino peticionando que se Anule obrados hasta el vicio más antiguo, hasta la Resolución 613/2011 de fecha 31 de mayo de 2011, toda vez que se viola derechos y garantías de la recurrente.

CONSIDERANDO III:

FUNDAMENTOS DE LA RESOLUCIÓN:

La jurisprudencia dictada por el Tribunal Supremo de Justicia, referente a la interposición del recurso de casación, ya sea en el fondo o en la forma, fue ampliamente desarrollada en distintos casos, donde se estableció que el recurso de casación es un recurso extraordinario, el cual es  concedido para invalidar una Sentencia o Auto definitivo en los casos expresamente señalados por ley ( art. 250 Código de Procedimiento Civil ) ya sea que se presente en la forma o en el fondo o ambos a la vez, siempre y cuando cumplan con los requisitos formales previstos en el art. 258 núm. 2) del Adjetivo Civil, es por ello que se afirma que el recurso de casación es equiparado a una demanda nueva de puro derecho en la que tienen que cumplirse requisitos de orden formal para su procedencia. No puede considerarse a este recurso como una nueva instancia, porque no se revisan hechos, no se agregan pruebas, no se consideran aspectos que no fueron demandados y/o apelados que sean nuevos e insertos en la casación, al contrario este recurso extraordinario procede sólo en interés de la ley y se limita a determinar si concurren las causales que se especifican en los arts. 253 y 254 del Código de Procedimiento Civil en sus distintos numerales.


Para ello, es trascendental que el recurrente cumpla con citar en términos claros, concretos y precisos cuáles las causales por las que recurre de casación; si es en el fondo, señalar si el Auto de Vista recurrido contiene violación, interpretación errónea o aplicación indebida de la ley, especificando qué leyes fueron violadas y en qué consistió dicha violación, falsedad o error, o en su caso si dicha Resolución contiene disposiciones contradictorias, finalmente si en la apreciación de las pruebas se ha incurrido en error de derecho o de hecho, demostrando la equivocación manifiesta del juzgador; y, si recurre en la forma especificar en cuál de las siete causales señaladas en el art. 254 del Procedimiento Civil se han violado las formas esenciales del proceso, exigencia que se encuentra debidamente justificada, toda vez que al interponer recurso de casación en el fondo, es porque el recurrente ha advertido errores en la Resolución de fondo del litigo “error in judicando” y su pretensión es que el Tribunal Supremo revise el fondo del litigio, siendo su finalidad la casación del Auto de Vista y la emisión de una nueva resolución que resuelva el fondo de la litis.  Y si interpone recurso en la forma o de nulidad, es decir por errores “in procedendo” su finalidad es la nulidad de la resolución recurrida o del proceso mismo cuando se hubieren violado las formas esenciales del proceso sancionadas con nulidad por la ley y que conlleven afectación del debido proceso. Entonces, ya sea que se presente sólo en el fondo o en la forma o ambos a la vez al ser dos medios de impugnación distintos y que persiguen finalidades diferentes, quienes recurren se encuentran obligados a manifestar al Tribunal Supremo qué recurso plantean, cuál la pretensión ya sea de nulidad o casación y sobre todo la fundamentación para la procedencia de cada una de ellas conforme expresa el art. 258 núm. 2) antes referido.


En el caso de Autos, el Tribunal de Alzada anuló obrados en virtud de considerar que la Sentencia dictada por el Juez A quo era incongruente y falto de motivación, al ser así lo acontecido en la litis, el único recurso atendible en casación para abrir la competencia del Tribunal Supremo de Justicia, es el recurso de casación en la forma y no así el de fondo, en virtud de que se entiende que el Tribunal Ad quem no entró a considerar aspectos de fondo del problema y su consideración en esta instancia no es atendible por el principio del per saltum.


Por lo indicado, lo argumentado en el recurso de casación en el fondo, no será considerado, debiendo aplicarse lo determinado por los arts. 271 núm. 1) y 272 núm. 2) de la norma Adjetiva Civil, correspondiendo emitir resolución declarando improcedente el recurso.


Ahora, respecto al recurso de casación en la forma, la recurrente de manera confusa acusa la infracción de lo normado en el “art. 204 núm. I inc. 1) y del núm. II del Código de Procedimiento Civil”, argumentando que no se cumplió con los 40 días que establece la norma y que solamente el proceso estuvo en despacho 10 días, criterio de la recurrente que resulta errado en virtud de que el artículo indicado, estipula un máximo de cuarenta días, tiempo en el cual el Juez tiene el deber de emitir Sentencia; pero, esto no quiere decir que está atado al cumplimiento literal de la norma, como entiende la recurrente, o sea, el operador de justicia puede emitir resolución mucho antes del cumplimiento de los 40 días, como ocurrió en la Litis, donde el Juez A quo dictó la Sentencia Nº 34/2012 de fs. 238 a 240, a los 12 días, dentro del plazo estipulado en el art. 204 del Código Adjetivo Civil, sin excederse del máximo permitido, motivo por el cual la infracción acusada no resulta fundada, máxime si la Sentencia ya fue anulada por el Tribunal Ad quem.


Por otro lado, respecto a la no consideración de la complementación y enmienda sobre los honorarios profesionales y las costas, acusado por la recurrente, se tiene que dicho aspecto resulta totalmente intrascendente, debido a que el Tribunal Ad quem emitió resolución anulando la Sentencia dictada en obrados, y al ser así lo dispuesto, se entiende que el A quo emitirá nueva Resolución, donde dicha autoridad deberá dar cumplimiento a lo normado en el art. 199 del Adjetivo Civil.


Finalmente, resulta importante mencionar que el Tribunal de Alzada basó su resolución en aspectos formales de la Sentencia, los cuales fueron la base para que el Ad quem determinara la anulación de la misma, fundamento de alzada que debió ser atacado en el recurso de casación en la forma, al no haberlo hecho y al estar dirigida la argumentación de la recurrente a otros aspectos no considerados por el Tribunal, estaremos de acuerdo que la recurrente equivoca la argumentación de su recurso de casación, con acusaciones totalmente intrascendentes que de ninguna manera pueden generar nulidad de obrados hasta el vicio más antiguo y mucho menos hasta la Resolución 613/2011 de fecha 31 de mayo de 2011 cursante a fs. 194 y vta., como erradamente peticiona en la parte final de su recurso.


Por lo expuesto, concluiremos indicando que lo acusado en el recurso de casación en la forma, no genera nulidad alguna, debiendo aplicarse lo determinado por los arts. 271 núm. 2) y 273 de la norma Adjetiva Civil.

POR TANTO: La Sala Civil del Tribunal Supremo de Justicia del Estado Plurinacional de Bolivia, con la facultad conferida por el art. 42 parágrafo I, núm. 1) de la Ley del Órgano Judicial de 24 de junio de 2010 y en aplicación de los arts. 271 núm. 1) y 272 núm. 2) del Código de Procedimiento Civil, declara IMPROCEDENTE el recurso de casación en el fondo y conforme lo norma el art. 273 del mismo cuerpo legal, declara INFUNDADO el recurso de casación en la forma, ambos  de fs. 354 a 356, interpuesto por Juana Illatarco de Rojas, contra el Auto de Vista Nº 233/2013 de fecha 26 de junio 2013, cursante de fs. 345 a 346,  emitido por la Sala Civil Primera del Tribunal Departamental de Justicia de La Paz. Con costas.

Se regula honorario profesional en la suma de Bs. 1000.-

Regístrese, comuníquese y devuélvase.                                       

Relator: Mgdo. Rómulo Calle Mamani.

Fdo. Mgdo. Rómulo Calle Mamani.

Fdo. Mgda. Rita Susana Nava Durán.

Ante mí  Fdo. Dr. Patricia Ríos Tito

Registrado en el Libro de Tomas de Razón: Primero