TRIBUNAL SUPREMO DE JUSTICIA

                                                                        S A L A  C I V I L

Auto Supremo: 62/2014

Sucre: 11 de marzo de 2014

Expediente: PT-51-13-S

Partes:        José Luis Andre Colque c/ Adhemar Alberto Bobarin Rojas.

Proceso:        Nulidad de Contrato de Anticresis.

Distrito:        Potosí.

VISTOS: El recurso de casación en el fondo interpuesto por Adhemar Alberto Bobarin Rojas de fs. 177 a 179, impugnando el Auto de Vista Nº 175/2013 de fecha21 de octubre 2013, pronunciado por la Sala Civil y Comercial del Tribunal Departamental de Justicia de Potosí, dentro del proceso de Nulidad de Contrato de Anticresis, seguido por José Luis Andre Colque contra Adhemar Alberto Bobarin Rojas, la concesión de fs. 183 vta, los antecedentes del proceso y:

CONSIDERANDO I:

ANTECEDENTES DEL PROCESO:

Que, el Juez de Partido Primero en lo Civil del Departamento de Potosí, emitió Sentencia de fecha 18 de julio 2013, cursante de fs. 145a 151 vta, por la cual declaró Probada la demanda interpuesta por José Luis Andre Colque, Probada la excepción perentoria de falta de acción y derecho en la reconvención planteada, improbada la demanda reconvencional de cumplimiento de obligación de contrato de anticrético  y en consecuencia dispuso la nulidad del contrato anticrético suscrito entre José Luis Andre Colque y el demandado Adhemar Alberto Bobarin Rojas, disponiendo que el demandado cobre el depósito judicial de $us. 20.000 los mismos que se encuentran depositados en el Consejo de la Magistratura y dentro el plazo de 15 días devuelva a favor del actor el inmueble objeto de la litis.

Contra dicha resolución el demandado por intermedio de su representante David Toro Montoya, interpuso recurso de apelación, motivo por el cual, el Tribunal Departamental de Justicia de Potosí emitió Auto de Vista Confirmado la sentencia.

Resolución que fue notificada a las partes y fue recurrida en casación en el fondo, el mismo que se analiza.

CONSIDERANDO II:

DE LOS HECHOS QUE MOTIVAN LA IMPUGNACIÓN:

En su recurso de casación de fondo, acusa que el Tribunal de Alzada no realizó una correcta revisión del recurso de apelación presentado por el recurrente, el cual acusaba sobre la valides de su contrato de anticrético, con lo cual el Tribunal Ad quem infraccionó lo normado por el art. 236 del Código de Procedimiento Civil.

Por otro parte objeta el punto 3 del Auto de Vista referente al contrato de anticrético, y al cumplimiento de las formalidades estipuladas en el arts. 491-3 y 1430 del Código Civil, indicando que se debe interpretar los contratos desde la intensión de las partes, apreciándose el comportamiento total de estos y las circunstancias del contrato, argumentando que todo acuerdo, convenio o contrato tiene efectos entre las partes que suscribieron el documento, lo cual significa que no puede establecerse la nulidad cuando los efectos del contrato están siendo consentidos por las partes.

En su punto 3 acusa que el Tribunal de alzada no consideró el incidente de nulidad de obrados que se interpuso de fs. 88 a 89 el cual fue diferido y ratificado en apelación, incumpliéndose así lo normado en el art. 236 del Código de Procedimiento Civil.

Por lo cual indica que se violó, interpretó y aplicó indebidamente la ley y existió error de hecho en la valoración de la prueba, por lo que solicita que se Case el Auto de Vista y se aplique lo normado en el arts. 274 y 275 del Código de Procedimiento Civil, ordenando al Tribunal de Alzada dictar nueva resolución conforme a los datos del proceso y la apelación planteada.

CONSIDERANDO III:

FUNDAMENTOS DE LA RESOLUCIÓN:

Considera este Tribunal Supremo que ante el planteamiento formulado por el recurrente, existe la necesidad de aclarar lo que en esencia es el recurso de casación, en ese sentido, corresponde señalar que éste es considerado como un medio impugnatorio vertical y extraordinario, procedente en supuestos estrictamente determinados por ley y dirigido a lograr que el máximo Tribunal revise y reforme o anule las resoluciones expedidas en apelación que infringen las normas de derecho material, las normas que garantizan el derecho a un debido proceso, o las formas esenciales para la eficacia y validez de los actos procesales.

En ese entendido, la Casación tiene por fin privilegiar la recta aplicación de la ley y de esta manera alcanzar la justicia en la Resolución de los conflictos procesales. Por ello, estamos ante una institución necesaria y de enorme importancia en la administración de justicia, pues gracias a ella, se cuenta con una vía que asegura la correcta aplicación o interpretación de las normas jurídicas y la uniformidad de la jurisprudencia nacional.

Como característica esencial de este recurso podemos establecer que no se trata de una tercera instancia, pues el Tribunal de casación es un Tribunal de derecho y no de hecho, por ello el recurso solo procede por las causales taxativamente indicadas por la ley, debiendo el Tribunal de Casación circunscribirse a considerar las causales invocadas por el recurrente y siempre que se formulen con observancia de los requisitos exigidos por la misma ley.

Al respecto la jurisprudencia sentada por el Tribunal Supremo de Justicia, señala que el recurso de casación se equipara a una demanda nueva de puro derecho, que puede ser planteada en el fondo o en la forma o en ambos a la vez, conforme está establecida en el artículo 250 del Código de Procedimiento Civil.

Cuando el recurso de casación se interpone en el fondo, esto por errores en la Resolución de fondo del litigio, los hechos denunciados deben circunscribirse a las causales de procedencia establecidas en el artículo 253 del adjetivo Civil, siendo su finalidad la casación del Auto de Vista recurrido y la emisión de una nueva Resolución que resuelva el litigio, unificando la jurisprudencia e interpretación de las normas jurídicas o creando nueva jurisprudencia; en tanto que si se plantea en la forma, es decir por errores de procedimiento, la fundamentación debe adecuarse a las causales y previsiones contenidas en el artículo 254 del mismo cuerpo legal, siendo su finalidad la anulación de la Resolución recurrida o del proceso mismo cuando se hubieren violado las formas esenciales del proceso sancionadas con nulidad por la ley. En ambos casos, es de inexcusable cumplimiento el mandato del art. 258 inc.2) del Código de Procedimiento Civil, es decir, citar en términos claros, concretos y precisos la ley o leyes violadas o aplicadas falsa o erróneamente y especificar en qué consiste la violación, falsedad o error; especificaciones que deben hacerse precisamente en el recurso y no fundarse en memoriales o escritos anteriores ni suplirse posteriormente.

De lo manifestado precedentemente se concluye que el recurso de casación en el fondo y el de forma son dos medios de impugnación distintos, que persiguen igualmente finalidades diferentes, el uno, nos referimos al de fondo, está orientado a que el Tribunal Supremo revise el fondo de la Resolución del litigio, y en este caso lo que el recurrente pretende es que el Auto Supremo Case la Resolución recurrida y resuelva el fondo de la controversia en base a la correcta aplicación o interpretación de la ley o la debida valoración de la prueba. En cambio el recurso de casación en la forma está orientado a que el Tribunal Supremo constate la existencia de errores formales en la Resolución impugnada o de procedimiento en la sustanciación de la causa que conlleven la afectación del debido proceso, en ese caso la pretensión recursiva del recurrente está orientada a la nulidad de la resolución impugnada o a la nulidad de obrados.

Por lo dicho cuando se recurre en casación, el recurrente queda obligado por el art. 258 inc. 2) del Código de Procedimiento Civil, a señalar en forma clara y precisa que disposiciones legales se han infringido en la tramitación de la causa y cuáles son las causales de nulidad que invoca dentro de las permisiones legales que el ordenamiento procesal señala; asimismo, debe indicar en forma puntual qué disposiciones legales se han violado, aplicado indebidamente o interpretado en forma errónea en la Resolución de fondo, es más, cuando de prueba se trata, el recurrente debe identificar a ésta e indicar cómo debía apreciarse o valorarse con arreglo a la ley, no siendo suficiente citar determinadas disposiciones como infringidas sin la fundamentación debida.

En el caso en análisis, el recurrente refiere interponer recurso de casación en el fondo, pero sus argumentos están enmarcados a objetar aspectos formales de la tramitación del proceso, como por ejemplo la no consideración al recurso de apelación diferido que fue ratificado en apelación a la sentencia, aspectos formales que debieron ser atacados dentro de un recurso de casación en la forma, como se tiene explicado líneas arriba, otro aspecto que no puede ser considerado en un recurso de casación en el fondo es el hecho de la no consideración al incidente de nulidad de obrados planteado en la litis, argumentación del recurrente que no tiene ninguna relación con el fondo del proceso.

En ese entendido los argumentos empleados por el recurrente para interponer un recurso de casación en el fondo no son los correctos y la infracción del art. 236 del Código de Procedimiento Civil, tantas veces anunciado en el recurso de casación, no puede ser atacado en base a lo normado en el arts. 253 núm. 1) y 3) del Adjetivo Civil, como erradamente lo plantea el recurrente, quien además no señala cual fuese el error de hecho acusado en el recurso, solo lo menciona.

Finalmente, corresponde hacer notar que en el confuso recurso de casación de fondo presentado en la litis,  la petición del recurrente concluye en solicitar que se case el Auto de Vista y se aplique lo normado en el arts. 274 y 275 del Código de Procedimiento Civil, o sea, que se case y se anule a la vez, petición totalmente incongruente, conforme a lo establecido up supra de la resolución.

Los aspectos analizados, evidencian la absoluta deficiencia con la que se ha planteado el recurso de casación de fondo, no existiendo cumplimiento alguno de lo que imperativamente señala el art. 258 núm. 2) del Código de Procedimiento Civil, a efectos de que se considere su recurso de casación.

Por dichos motivos, este Tribunal Supremo de Justicia se ve imposibilitado de considerar los agravios vinculados  a la forma denunciados a través de un recurso de casación en el fondo, consecuentemente el fallo debe emitirse en sujeción a lo determinado por los arts. 271 núm.1) y 272 núm.2) del Código de Procedimiento Civil.

POR TANTO: La Sala Civil del Tribunal Supremo de Justicia del Estado Plurinacional de Bolivia, conforme dispone la atribución prevista en el art. 42 núm. 1) de la Ley del Órgano Judicial Nº 025 y en aplicación a lo determinado en el arts. 271 núm.1) y 272 núm. 2) del Código de Procedimiento Civil, declara IMPROCEDENTE el recurso de casación en el fondo interpuesto por Adhemar Alberto Bobarin Rojas de fs. 177 a 179, impugnando el Auto de Vista Nº 175/2013 de fecha 21 de octubre 2013, pronunciado por la Sala Civily Comercial del Tribunal Departamental de Justicia de Potosí. Con Costas.

Se regula el honorario del abogado en la suma de Bs. 1.000.-

Regístrese, notifíquese y devuélvase.

Relator: Mgdo. Rómulo Calle Mamani.

Fdo. Mgdo. Rómulo Calle Mamani.

Fdo. Mgda. Rita Susana Nava Durán.

Ante mí  Fdo. Dr. Patricia Ríos Tito

Registrado en el Libro de Tomas de Razón: Primero