TRIBUNAL SUPREMO DE JUSTICIA

                                                                  S  A  L A   C  I  V  I  L


Auto Supremo: 60/2014

Sucre: 11 de marzo de 2014

Expediente: CB-136-13-S

Partes: René Illanes Veizaga c/ Flora Illanes Veizaga

Proceso: Reivindicación.

Distrito: Cochabamba.


VISTOS: El recurso de casación de fs. 260 a 261 vlta., interpuesto por Jenny Aro Orellana en representación de René IllanesVeizaga, contra el Auto de Vista de 15 de octubre de 2013 pronunciado por la Sala Civil Segunda del Tribunal Departamental de Justicia de Cochabamba, cursante de fs. 237 a 239, en el proceso de Reivindicación seguido por René IllanesVeizaga contra Flora IllanesVeizaga, los antecedentes del proceso, y:


CONSIDERANDO I:

ANTECEDENTES DEL PROCESO:

El Juez de Partido Quinto en lo Civil dicta Sentencia de 28 de agosto del año 2012, cursante de fs. 198 a 200, declarando probada la demanda de fs. 20 a 22 e improbada las excepciones de falsedad, falta de acción y derecho, ilegalidad, improcedencia y atemporalidad opuesta por la demandada en memorial de fs. 52 a 53, disponiendo que la demandada o actuales ocupantes entreguen a favor del actor todos los ambientes que ocupan o detentan en el inmueble de litis en el plazo de 30 días; que la demandada devuelva los dineros recibidos  por concepto de alquileres de los ambientes del inmueble averiguables en ejecución de sentencia; el resarcimiento de daños y perjuicios emergentes de la detentación de parte del inmueble.

Resolución de fondo que es apelado por la demandada por medio de sus apoderados por escrito de fs. 207 a 210,  y en su consecuencia se dicta el Auto de Vista de 15 de octubre de 2013 pronunciado por la Sala Civil Segunda  del Tribunal Departamental de Justicia de Cochabamba, cursante de fs. 237 a 239 que confirma los autos interlocutorios de 05 y 19 de abril de 2010 y revoca la Sentencia apelada y deliberando en el fondo declara improbada la demanda e improbada las excepciones perentorias opuestas por la demandada, resolución de alzada que es recurrida de casación por el actor, que merece el presente análisis.


CONSIDERANDO II:

DE LOS HECHOS QUE MOTIVAN LA IMPUGNACIÓN:

El recurrente  señala que la Resolución que impugna realiza una interpretación literal del art. 1453 del Código Civil, que según ella, es necesario no solo ser propietario, sino también haber estado en posesión y haber sido privado de dicha posesión.

Argumenta para demostrar esa errónea interpretación que realiza al Ad quem debe partirse de la interpretación de la reivindicación, haciendo cita a Capitant, Morales Guillén y Cabanellas, y sobre esa base doctrinal señala que la procedencia de la acción reivindicatoria no está reservada a la perdida de la posesión, misma que cuenta con otro instituto jurídico como son los interdictos; acota enfatizando que la reivindicación persigue la declaración de un derecho real y la protección de ese derecho por lo que se exige demostración efectiva del derecho propietario. Señala que el Ad quem al delimitar los alcances de la norma contenida en el art. 1453 I del Código Civil a la perdida de posesión mediante eyección, ha confundido los institutos de la reivindicación y el interdicto de recobrar la posesión, incurriendo en violación de derechos y garantías constitucionales mediante error in judicando al realizar una interpretación y aplicación indebida de la norma. Agrega que él cumplió con la carga de la prueba, haber sido propietario sobre la base del el aporte de prueba literal, testifical y primordialmente las confesiones espontáneas siendo los presupuestos para la procedencia de la acción de reivindicación.

Concluye pidiendo se case el auto de vista impugnado y deliberando en el fondo, interpretando el art. 1453 del Código Civil, declare manteniendo la sentencia de primera instancia.


CONSIDERANDO III:

FUNDAMENTOS DE LA RESOLUCION:

El fundamento recursivo plantea una errónea interpretación y aplicación del art. 1453 del Código Civil, respecto a los requisitos que permiten la reivindicación que protege el derecho de propiedad, en ese sentido se hace necesario realizar las siguientes consideraciones:

El art. 1453 del Código Civil señala: “I. El propietario que ha perdido la posesión de una cosa puede reivindicarla de quien la posee o la detenta”; precepto legal que implica que el desposeído puede recuperar la posesión de la cosa, mediante la restitución de quien la posee. La reivindicación es una acción real, que tiene por objeto recuperar un bien, sobre el que se tiene derecho de propiedad, que está en manos de terceros sin el consentimiento del titular.

El autor Arturo Alessandri R. (Tratado de los Derechos Reales, Tomo II, pág. 257) señala que: “Por la acción reivindicatoria el actor no pretende que se declare su derecho de dominio, puesto que afirma tenerlo sino que demanda la restitución de la cosa a su poder por el que la posee.”

Conforme lo señalado podemos advertir que el art. 1453 del Código Civil al imprimir que ésta acción le hace al “propietario que ha perdido la posesión” pone de manifiesto que el legitimado activo es el propietario del bien para accionar la reivindicación, siendo necesario que para reivindicar acredite el derecho de propiedad, y es éste derecho que le permite usar, gozar y disponer de la cosa, por imperio del art. 105 del sustantivo de la materia, derecho que le confiere a su titularla posesión civil o jus possidendi y la natural o corporal o jus possesionem, esta última puede o no ser ejercida por el propietario. Este razonamiento fue vertido en repetidos fallos por la extinta Corte Suprema de Justicia  que puso en relieve que no necesariamente el titular, que pretende reivindicar, deba haber estado en posesión física del inmueble, sino que su derecho propietariole otorga posesión civil que le basta para reivindicar su propiedad; situación que se refleja en el Auto Supremo Nº 80 de 04 de noviembre de 2004, Sala Civil Segunda, entre otros, que señala: “En efecto, el solo hecho de tener título de propiedad, otorga al propietario el corpus y ánimus sobre la cosa, ejerciendo el uso, goce y disposición sobre aquélla, facultándole además, el derecho de reivindicar la cosa de manos de un tercero, así el demandante no hubiere estado en posesión material de la cosa en litigio. Así el derecho de propiedad se diferencia de las acciones posesorias, pues, en estas últimas, sí es preciso la posesión física o corporal por parte de quien la invoca, lo que no sucede con el primero…"; criterio jurisprudencial compartido por éste Tribunal Supremo de Justicia que en repetido fallos advirtió que “…la acción reivindicatoria, es la existencia de un derecho de propiedad sobre la cosa cuya reivindicación se demanda. Sólo aquél que demuestra ostentar derecho propietario puede reivindicar la cosa de quien la posea o detente. Derecho propietario, el cual por su naturaleza, conlleva la posesión emergente del derecho mismo, consiguientemente, no necesariamente debe estar en posesión corporal o natural del bien, habida cuenta de que tiene la "posesión civil" que está integrada por sus elementos corpus y ánimus" (Auto Supremo Nº 98/2012).

En el caso, se observa que el Auto de Vista desestimó la pretensión de reivindicación de René IllanesVeizagaquien tenía derecho de propiedad sobre el lote de terreno ubicado en la zona de Villa Busch, Distrito 4, subdistrito 27, manzana 109, registrado en derechos reales bajo la matrícula Nº 3.01.1.01.0009004, que se advierten de las literales de fs. 3 a 7, bajo el argumento que “No basta acreditar derecho de propiedad sobre el inmueble motivo de litigo sino también acreditar haber estado en posesión del inmueble y haber sido privado de su posesión”, reconociendo el Ad quem que si bien el actor tenía derecho propietario empero no acreditó haber estado en posesión del inmueble en calidad de propietario que hubiera sufrido eyección por parte de la demandada, razonamiento que afronta a la interpretación y aplicación que hace al art. 1453 del Código Civil, ya que en obrados, se constata que el actor René Illanes Veizaga demandó reivindicación oponiendo su derecho propietario debidamente registrado para el efecto más allá de no haber estado en posesión física del inmueble, como erradamente razonó el Tribunal de alzada, ya que por la naturaleza de su titularidad le asistía la posesión civil, en sus elementos corpus y animus, cuestión fáctica que se subsumía a la norma citada.

La doctrina orienta que tres son los supuestos para la acción reivindicatoria: a) que el actor cuente con derecho propietario de la cosa a reivindicar; b) que esté privado  o destituido de ésta; c) que la cosa se halle plenamente identificada; supuestos que fueron cumplidos por el demandante, en razón que para la estimación de su pretensión presentó su derecho propietario debidamente registrado del inmueble que pretendía la reivindicación, a su vez se probó que, como corroboran tanto la Sentencia como el Auto de Vista, estaba privado de su propiedad, misma que estaba plenamente identificada, por lo que no existía confusión respecto a  ese bien inmueble; elementos que evidencian la consistencia de la pretensión reivindicatoria.

La acción reivindicatoria debe otorgarse aquel propietario que no ostenta posesión de su propiedad y pide restituírsele de aquel que ejerce la posesión, aún no haya tenido la posesión corporal del inmueble, es por ello que el Estado mediante sus órganos jurisdiccionales deben resguardar el derecho de propiedad que es garantizada conforme señala el art. 56 de la Constitución Política del Estado, y en ese marco mientras aquel título de propiedad se encuentre vigente tiene la eficacia requerida para instaurar la acción real de reivindicación, por lo que se concluye que el fundamento esgrimido en el recurso de casación tiene el sustento para revertir la decisión asumida por el tribunal de apelación al interpretar y aplicar erradamente el art. 1453 del Código Civil, por lo que es preciso casar parcialmente el Auto de Vista respecto a la reivindicación y mantener incólume las demás decisiones asumidas en alzada.

No obstante lo resuelto, éste Tribunal de casación advierte que la pretensión emanada no es absoluta por cuanto el título de propiedad es el que sustenta la decisión jurisdiccional asumida  mientras no exista otra resolución pasada en autoridad de cosa juzgada que declare la ineficacia de aquella, y en la hipótesis de su existencia de Resolución que manifieste la ineficacia de su título de propiedad-, si se ve conveniente, existe el mecanismo de excepción sobreviniente que prevé el art. 344 del Código de Procedimiento Civil, mientras tanto, como se dijo, es inexorable  la protección jurisdiccional al derecho propietario.

Por lo anteriormente expuesto, corresponde a este Tribunal resolver conforme lo estipulado en los arts. 271 num.4) y 274 del Código de Procedimiento Civil.

POR TANTO: La Sala Civil del Tribunal Supremo de Justicia del Estado Plurinacional de Bolivia, con la facultad conferida por el art. 41 parágrafo I num. 1) de la Ley del Órgano Judicial y en aplicación a lo previsto en los arts. 271 núm. 4) y 274 del Código de Procedimiento Civil, CASA parcialmente el Auto de Vista de 15 de octubre de 2013, cursante de fs. 237 a 239, pronunciado por la Sala Civil Segunda del Tribunal Departamental de Justicia de Cochabamba, respecto a la decisión asumida sobre la pretensión de reivindicación y deliberando en el fondo mantiene incólume la determinación del juzgado de mérito y las demás decisiones asumidas en la instancia. 

No siendo excusable, se impone multa a los vocales suscribientes de un día de haber a ser descontados de su remuneración mensual, al efecto notifíquese a la Dirección General Administrativa y Financiera.

Regístrese, comuníquese y devuélvase.

Relator: Mgdo. Rómulo Calle Mamani.

Fdo. Mgdo. Rómulo Calle Mamani.

Fdo. Mgda. Rita Susana Nava Durán.

Ante mí  Fdo. Dr. Patricia Ríos Tito

Registrado en el Libro de Tomas de Razón: Primero