TRIBUNAL SUPREMO DE JUSTICIA

   S A L A   C I V I L

Auto Supremo: 42/2014

Sucre: 20 de febrero  2014

Expediente: SC-117-13-S

Partes: Boris Yaksic Ostoic y Martha Lavayen Amelunge  de Yaksic c/ Luís

            Antonio Lavayen Bauer, Mónica María Lavayen Bauer, Ana  Lorena

            Lavayen  Bauer,  Claudia  Cecilia  Lavayen  Bauer  y  Luis   Alberto 

            Lavayen Amelunge.

Proceso: Anulabilidad de contratos de  compra venta

Distrito: Santa Cruz

VISTOS: El recurso de casación en  la forma y en el fondo de fs. 988 a 992,  interpuesto por María Esther Paniagua Flores en representación de Boris Yaksic Ostoic y Martha Lavayen Amelunge de Yaksic contra el Auto de Vista  Nº 336/13 de 27 de septiembre de 2013, cursante de fs. 979 y vlta., pronunciado por la Sala Civil Primera del Tribunal Departamental de Justicia de Santa Cruz, dentro del proceso ordinario de anulabilidad de contratos de compra venta seguido a instancias de los ahora recurrentes contra Luis Antonio Lavayen Bauer, Mónica María Lavayen Bauer, Ana Lorena Lavayen Bauer, Claudia Cecilia Lavayen Bauer y Luis Alberto Lavayen Amelunge, la concesión del recurso a fs. 1012, y:

CONSIDERANDO I:

ANTECEDENTES DEL PROCESO:

El Juez Tercero de Partido en lo Civil y Comercial de la ciudad de Santa Cruz, pronunció Sentencia de 25 de febrero de 2013, cursante de fs. 936 a 938 de obrados, que declara: improbada la demanda de anulabilidad y ampliación y modificación de fs. 77 a 83, 97 a 103 y 108, asimismo declara probada la demanda reconvencional interpuesta por los demandados e improbada la excepción de ilegalidad e improcedencia de la acción reconvencional interpuesta por los actores.

Resolución de primera instancia que es apelada por la por la parte actora, mediante escrito de fs. 954 a 955, que merece el Auto de Vista de 27 de septiembre de 2013, cursante de fs. 979 y vlta., que confirma la Sentencia apelada; Resolución de Alzada que es recurrida de casación en la forma y en el fondo por lo parte demandante, que obtiene el presente análisis.

CONSIDERANDO II:

HECHOS QUE MOTIVAN LA IMPUGNACIÓN:

En el fondo:

Los recurrentes luego de una exposición de hechos, refieren que el Auto de Vista recurrido viola el art. 811 del Código Civil arguyendo que por cuanto el Auto de Vista recurrido acepta como válida la actuación del apoderado cuando éste estaba impedido de efectuar transferencias alguna del terreno de 11.502,62 metros, por lo establecido en el Poder Nº 191/99 de fs. 94 a 96, mientras no sea revocada la Ordenanza Municipal Nº 035/1995 y sea recuperado el terreno en favor de los esposos Yaksic Lavayen.

Acusan que el auto de Vista interpreta erróneamente la Ley, sosteniendo que el contrato debe ser interpretado conforme la intención que han tenido las partes en aplicación del art. 510 del Código Civil, en ese margen señalan que el Poder condicionaba la facultad de vender el terreno a la revocatoria de la Ordenanza Municipal Nº 035/1995 y a la recuperación del terreno a favor de los otorgantes.

Indican también que el Auto de Vista aplica indebidamente la ley, en relación a los arts. 450, 451 y 510 y 811-II del Código Civil, por cuanto no considera ni toma en cuenta que el mandato es un contrato entre los otorgantes y constituye ley entre partes y que en la interpretación se debe tomar en cuenta la intención común de las partes.

Señalan que el Auto de Vista recurrido incurre en error de derecho y de hecho en la apreciación delas pruebas, refiriéndose  que al afirmar que el Poder Nº 191/99 no menciona clara y específicamente la cláusula restrictiva cuando dicho testimonio lo hace por lo que no era preciso que haya una cláusula restrictiva  cuando se establece con claridad las condiciones.

En la forma:

Señala que el Auto de Vista parte de una falsa consideración de los antecedentes del proceso al señalar en el primer considerando que la Juez A quo declaró improbadas tanto la demanda principal como la reconvencional, cuando se declaró probada la reconvencional; acota que dicho error transgrede el principio de congruencia entre la Sentencia y el Auto de Vista, violando los arts. 190 y 192-2) del Código de  Procedimiento Civil y que es distinto el criterio y ánimo del Tribunal cuando está frente a una Sentencia que declara improbadas la demanda principal como la reconvencional, diferente al caso, concluyendo que el ánimo del Juzgador  no es el mismo cuando parte de una concepción falsa de la realidad del proceso.

Finalmente pide al Tribunal Supremo de Justicia que en aplicación de los arts. 271num. 4) y 274 del Código de Procedimiento Civil case el Auto de Vista y deliberando en el fondo declare probada la demanda principal  e improbada la reconvencional y probadas las excepciones a la reconvención; y para el caso de que no se casare el Auto de Vista pide se anule el mismo.

CONSIDERANDO III:

FUNDAMENTOS DE LA RESOLUCIÓN

Habiéndose interpuesto recurso de casación en la forma y en el fondo, se procede al análisis inicial de la casación en la forma, por cuanto si es evidente el fundamento esgrimido se procederá con la nulidad procesal respectiva siendo innecesario el examen de fondo del recurso.

En la forma:

La parte recurrente acusa que el Auto de Vista parte de una falsa consideración de los antecedentes del proceso al señalar en el primer considerando que la Juez A quo declaró improbadas tanto la demanda principal como la reconvencional, cuando se declaró probada la reconvencional, error que transgrediría el principio de congruencia e influiría el ánimo del Juzgador  partiendo de una concepción falsa de la realidad del proceso.

Al respecto cabe señalar que ciertamente en el primer Considerando el Auto de Vista recurrido se señala que la Sentencia declaró improbadas tanto la demanda principal como la reconvencional, sin embargo se debe incidir en que dicho apartado de la Resolución de Vista es referente a los antecedentes que marcan el proceso y en ese margen el indicar que la demanda reconvencional fue declara improbada soló se trata de un error de transcripción por parte del Tribunal Ad quem, que resulta intrascendente por cuanto no afecta el debido proceso o merma el derecho a la defensa del recurrente, ya que solo así se hace viable la aplicación de la sanción de nulidad por el citado yerro, conforme señala el art. 16 de la Ley Nº 025. Por otro lado, no se encuentra vulneración alguna al principio de congruencia, por un error de transcripción en los antecedentes desarrollados del Auto de Vista, considerando que el fundamento de dicha Resolución de ningún modo es incongruente con lo decidido y motivado en Sentencia. Asimismo, es de aclarar que el recurso de Apelación en su Resolución esta compelido a los puntos resueltos por el inferior y que hubieren sido objeto de Apelación y fundamentación conforme el art. 236 del Código de Procedimiento  Civil, y en ese mérito incumbe una tarea de logicidad de carácter positivo, determinativo y definitorio por el Tribunal de Alzada, por lo que no cuenta con sustento el argumento de que se tuviera diferente criterio y ánimo por el error aludido, ya que ese yerro en los antecedentes procesales no modifica en absoluto la fundamentación emitida en el Auto recurrido. Por lo señalado, el recurso en la forma no contiene fundamento que posibilite una nulidad procesal debiendo declararse infundado.

En el fondo:

El recurso de casación es un instrumento impugnatorio extraordinario que por su naturaleza está sumido al cumplimiento de reglas formales para su consideración por el Tribunal competente. El art. 253 del Código de Procedimiento Civil, determina que procederá el recurso de casación en el fondo: 1) Cuando la Sentencia recurrida contuviere violación, interpretación errónea o aplicación indebida de la ley; 2) Cuando contuviere disposiciones contradictorias; y, 3) Cuando en la apreciación de la prueba se hubiere incurrido en error de derecho o error de hecho, éste evidenciado por documentos o actos auténticos que demostraren la equivocación manifiesta del Juzgador. Estos presupuestos establecidos por ley son de cumplimiento obligatorio por el impugnante que pretenda la consideración por el Tribunal de Casación; en otras palabras, el recurrente debe subsumir sus alegaciones infraccionales a uno o más de los supuestos normativos especificados en la precitada disposición para su consideración en sede de casación.

En ese contenido, cuando se deduce recurso en el fondo debe fundarse en infracciones a la norma sustantiva, error "in judicando", en que hubieran incurrido los Tribunales de instancia al pronunciar sus Resoluciones, en ese contexto el recurrente debe haber agotado las instancias inferiores con la denuncia de infracción normativa que propone en casación; es decir, la alegación impugnatoria de violación, interpretación o aplicación indebida de la ley debe ser ofrecida en apelación para que el Tribunal de Alzada se pronuncie al respecto, en revisión de doble instancia, y, ante la discrepancia del mismo, podrá acusarse en casación. No es permitido alegar infracción normativa en casación, cuando no se lo ha realizado en Apelación, porque no se tendría un pronunciamiento y criterio sobre la infracción deducida por parte del Tribunal Ad quem sobre el cual se realice el examen correspondiente lo contrario supondría realizar una revisión o examen per saltum, que significa conocer una infracción soslayando la carencia de criterio del Juez inferior sobre el aspecto cuestionado.

Los antecedentes en proceso informan que dictada la Sentencia de fs. 936 a 938 por el Juez de la causa, María Esther Paniagua Flores en representación legal de Boris Yaksic O. y Martha Lavayen Amelunge de Yaksic presenta recurso de Apelación y nulidad de obrados, por memorial de fs. 954 a 955, teniendo en el apartado II de Apelación de Sentencia, los agravios proferidos por dicha Resolución Judicial, entre los cuales puntualiza: 1. Falta de apertura del Auto de Relación Procesal, 2. Sentencia con erróneos fundamentos de nulidad no demandada, 3. Desconoce la cláusula restrictiva y 4. Carga de la prueba en violación del debido proceso.  Cada uno de los agravios indicados estaban referidos a cuestiones de procedimiento, o sea de forma, en ese ámbito solo en el punto 3 se hizo mención al Poder Nº 191/99, pero con una connotación de forma, “falta de análisis y evaluación fundamentada de la prueba, al señalarse como agravio: “El no especificar la cláusula restrictiva existente en el poder de referencia  y el Juez afirmar que se otorga el poder sin restricción alguna, denota la falta de análisis  y evaluación fundamentada de la prueba, violentando el art. 192 num. 2) del Código de Procedimiento Civil”; es por ello que la solicitud del recurso apelatorio decantó en una solicitud de nulidad de obrados, congruente con el fundamento del tenor de sus agravios.

En Alzada, el Ad quem brindó una respuesta que, relacionando con lo propuesto en el agravio del punto 3 de la Apelación, señala que esa condición previa en la “cláusula específica” no se encuentra de forma clara y específica, y lo que sí se encuentra es la expresa constancia de que no existe restricción alguna. Respuesta de grado apuntado a la falta de fundamentación y análisis de la prueba.

Ahora bien, por escrito de fs. 988 a 992 María Esther Paniagua Flores en representación legal de los actores, interpone recurso de casación tanto en la forma como en el fondo, y en las alegaciones del recurso de fondo argumenta que el Auto de Vista habría violado el art. 811 del Código Civil, la existencia de interpretación errónea  de los arts. 450 y 510 y aplicación indebida  de los arts. 450, 451 y 510 y 811 parágrafo II normas correspondientes al Código Sustantivo de la materia; y acusa error de derecho y error de hecho en la apreciación de la prueba. Estas infracciones deducidas no fueron propuestas en el recurso de Apelación, pues aquel quedo circunscrito a cuestiones de forma, y es en sede de Casación que recién se alega vulneración a normas sustantivas. Bajo esa connotación, no es posible apertura la competencia de éste Tribunal de casación para examinar las infracciones de los arts. 450, 451 y 510 y 811 parágrafo II del Código Civil o un posible error de hecho o de derecho en la prueba, cuando estas no fueron oportunamente denunciadas mediante Apelación, a objeto de obtener un pronunciamiento por parte del Ad quem, pues sería técnicamente imposible examinar el criterio del inferior sobre la infracción de las normas denunciadas cuando, por la omisión del recurso de Apelación, se carece de ese razonamiento; responsabilidad propia del recurrente que no puede ser subsanado en éste recurso extraordinario.

Por lo señalado precedentemente el recurso en el fondo deviene en improcedente.

Conforme lo explicado anteriormente corresponde fallar en sujeción a lo mandado por los arts. 271 núms. 1) y 2) y 273 del Código de Procedimiento Civil.

POR TANTO: La Sala Civil del Tribunal Supremo de Justicia del Estado Plurinacional de Bolivia, con la facultad conferida por el art. 42 parágrafo I num. 1 de la Ley del Órgano Judicial de 24 de junio de 2010, y en aplicación de los arts. 271 núms. 1) y 2) y 273 del Código de Procedimiento Civil, declara INFUNDADO el recurso de casación en la forma e IMPROCEDENTE la casación en el fondo, interpuesto por María Esther Paniagua Flores en representación de Boris Yaksic Ostoic y Martha Lavayen Amelunge de Yaksic contra el Auto de Vista de 27 de septiembre de 2013, cursante de fs. 979 y vlta., pronunciado por la Sala Civil Primera del Tribunal Departamental de Justicia de Santa Cruz. Con costas. Se regula el honorario del abogado en la suma de Bs. 1000.-

Regístrese, comuníquese y devuélvase.

Relator: Mgdo. Rómulo Calle Mamani.

Fdo. Mgdo. Rómulo Calle Mamani.

Fdo. Mgda. Rita Susana Nava Durán.

Ante mí  Fdo. Dr. Patricia Ríos Tito

Registrado en el Libro de Tomas de Razón: Primero