TRIBUNAL SUPREMO DE JUSTICIA                             S A L A  C I V I L

Auto Supremo: 34/2014.        

Sucre: 17 de febrero 2014.

Expediente:         SC-106-13-S                                                        

Partes: Santa Cruz Seoane Zabala c/ María del Rosario Saucedo de                                                                 Mendivil

Proceso: Nulidad de Letra de Cambio y protesto

Distrito: Santa Cruz

VISTOS: Los recursos de casación en la forma y en el fondo cursante de fs. 644 a 649, interpuesto por María del Rosario Saucedo de Mendivil, contra el Auto de Vista No. 102 cursante de fs. 633 a 634 y Auto complementario de fs. 638 a 639, pronunciado por la Sala Penal Segunda del Tribunal Departamental de Justicia de Santa Cruz en fecha 17 de julio de 2013 y 05 de agosto de 2013 respectivamente, en el proceso ordinario sobre Nulidad de Letra de Cambio y su respectivo Protesto, seguido por Santa Cruz Seoane Zabala contra María del Rosario Saucedo de Mendivil, respuestas de fs. 655 a 659; concesión de fs. 661, los antecedentes del proceso; y:

CONSIDERANDO I:                                                                 ANTECEDENTES DEL PROCESO:

El Juez Décimo Primero de Partido en lo Civil y Comercial de Santa Cruz de la Sierra, pronunció Sentencia No. 12, de 4 de junio de 2012 cursante de fs. 293 a 295, declarando probada en parte la demanda cursante de fs. 8 a 9 ampliada mediante memorial cursante de fs. 25 a 26 interpuesta por Santa Cruz Seoane Zabala, en contra de María del Rosario Saucedo de Mendivil. I.- Se declara probada la demanda de nulidad por Anatocismo o capitalización de intereses por la suma de 100.000.- US$ (CIEN MIL DOLARES AMERICANOS) plasmado en la Letra de Cambio, expedida el 7 de Julio del año 1998, signada con el Número 283004 serie A-97. II.- Se declara improbada la demanda de nulidad de la letra de cambio y su respectivo protesto, por la suma de 100.000.- US$ (CIEN MIL DOLARES AMERICANOS) expedida el 7 de julio del año 1998, signada con el Número 283004 serie A-97 por las causales falta de objeto e ilicitud o motivo de la causa. Complementada a fs. 298 por Auto de fecha 18 de junio de 2012 y Auto de fecha 24 de agosto de 2012 de fs. 304.

Contra la referida Sentencia, María del Rosario Saucedo de Mendivil interpuso recurso de Apelación cursante de fs. 308 a 312 y vlta.

En mérito a esos antecedentes, la Sala Penal Segunda del Tribunal Departamental de Justicia de Santa Cruz emitió el Auto de Vista cursante de fs. 633 a 635, por el que Confirma en todas sus partes la sentencia de 04 de junio de 2012 de fs. 239 a 295 (complementado por Auto de fs. 638 a 639). 

Resolución que dio lugar al recurso de casación en la forma y en el fondo interpuesto por parte de María del Rosario Saucedo de Mendivil, que se analiza. 

CONSIDERANDO II:                                                                         HECHOS QUE MOTIVAN LA IMPUGNACIÓN:

En la forma

Denuncia violación e inobservancia de los arts. 90 y 413 del Código de Procedimiento Civil y art. 17 num. I de la Ley del Órgano Judicial. El art. 254 inc. 7) del Código de  Procedimiento  Civil señalaría que el recurso de casación procederá “Faltando a alguna diligencia o trámite declarados esenciales, falta expresa penada con la nulidad por la ley.”

Refiere al tercer considerando del Auto de Vista, concluyendo luego lo expresado por la Resolución recurrida lo único que buscaría es convalidar, dar por bien hecho todas las arbitrariedades e irregularidades procesales cometidas por el de primera instancia. Que el recurso de Apelación de fs. 263 a 267 contra el Auto de fs. 253 fuera devuelto al juzgado de origen cuando incluso estaba ya apelada la Sentencia.

Entre el cúmulo de arbitrariedades se haría aparecer testigo de nombre distinto que en los hechos no existiría, que reclamada oportunamente y lejos de ser declarada nula la notificación se hubiera dado por bien hecha, que en la misma se encontraría la notificación para la confesión provocada a la que había sido convocada su persona, al respecto dice también debe considerar el Supremo Tribunal que la notificación para la confesión tiene un procedimiento especial de acuerdo al art. 413 del Código de Procedimiento Civil, que no se habría cumplido, prueba de ello no existiría adherida ninguna cédula, y tornaría nula la notificación de fs. 186, debiendo agregar que solicitó inspección ocular a su oficina quedando demostrado que no se realizó la diligencia referida, que hubiera sido otorgado su validez por el Juzgador, también al pseudo informe pericial de fs. 193 a 200, que estuviera inmersa en la diligencia de fs. 186 que al ser declarada válida sirvieran de fundamento para la Sentencia de primer grado confirmado por el Auto de Vista recurrido.

Los de Alzada lejos de corregir las arbitrariedades, se limitarían a justificar que el fallo pendiente se encuentra a fs. 565 y notificado a fs. 566, lo que no diría el de Alzada es que este llegó 4 meses después de dictada la Sentencia e incluso cuando ya se hallaba apelada.

De lo expuesto en todos y cada uno de sus fundamentos se extraería el convencimiento que el Tribunal de  Alzada al confirmar la Sentencia, se adecuaría a lo previsto por el art. 254 inc. 7) del Código de Procedimiento Civil, faltando una diligencia o trámite considerado esencial como fuera la previa Resolución  de su recurso de Apelación de fs. 263 a 267 y  vlta. en contra el Auto de fs. 253 vulneratoria de los arts. 90 y 413 del Código de Procedimiento Civil y 17 num. I de la Ley del Órgano Judicial, por lo que correspondería anular obrados hasta el vicio mas antiguo, diligencia de notificación de fs. 186 de obrados.

En el fondo

1.- Con relación al art. 412 del Código Civil, señala que de conformidad a lo normado por el art. 253 inc. 1) del Código de Procedimiento Civil, acusa y denuncia su flagrante como evidente aplicación indebida, señalando que de la revisión de actuados se podría constatar lo afirmado por el demandante, transcribiendo un segmento del memorial de demanda referida a la afirmación en el documento de 8 de julio de 1998 sobre el compromiso de compra de inmueble otorgado en garantía hipotecaria para abonar la suma de $us. 60.000.- como valor del inmueble la de $us- 160.000.-, que esta afirmación en la demanda demostraría que quien reconoce declara y confiesa que la denominada liquidación de fs. 3 y 95 es el resultado de una acuerdo por el se comprometía a comprar el inmueble en el monto señalado y los esposos habrían aceptado la transferencia con la finalidad de salir del problema emergente de la deuda.

Se concluiría que la denominada liquidación de fs. 3 y 95 en los hechos se trataría de un acuerdo transaccional para poner fin a la deuda para con su persona. Refiere al tercer considerando del Auto de Vista, y demostraría que el Tribunal de Alzada se limitaría a una descripción a medias, incompleta y sesgada de la liquidación, que de haberse hecho un estudio completo objetivo e imparcial  se habría llegado a concluir que con esa liquidación jamás se habría tenido la intención de capitalizar intereses, por el contrario fuera un acuerdo transaccional entre partes. Para demostrar que no existe anatocismo se haría necesario recurrir a consideraciones de autores que se los nombra, entre ellos al Dr. Carlos Morales Guillén y a Guillermo Cabanellas citando al Diccionario de autoría de este último. Que por ello se tendría demostrado que no existe la figura de anatocismo y correspondería al Tribunal Supremo casar el Auto de Vista recurrido y declarar improbada la demanda.

2.- Existencia de disposiciones contradictorias en la parte resolutiva de la sentencia de primera instancia confirmada en el Auto de Vista recurrido. Bajo este rótulo señala que dentro de los parámetros establecidos por el art. 253 inc. 2) del Código de Procedimiento Civil acusa violación del art. 190 del citado procedimiento, que habría incurrido al confirmar los dos puntos de la parte resolutiva de la Sentencia de primer grado, es decir la nulidad por anatocismo, sin embargo en el punto II dejaría vigente y con eficacia jurídica el mismo título valor por la suma de $us. 100.000.-, resultan ser dice contradictorias ya que estaría nulo y vigente al mismo tiempo.

Se habría liberado de toda obligación al deudor, que sobre el capital no podría recaer la figura de anatocismo. Considera por ello se habría incurrido en la violación del art. 190 del Código de Procedimiento Civil, que la Sentencia debería contener decisiones expresas, positivas y precisas. Consecuentemente correspondería casar y declarar improbada la demanda.

3.- Acusa existencia de error de hecho, señalando que también acusa y denuncia la existencia cierta y real de error de hecho en el Auto de Vista en la apreciación de las pruebas, que el Tribunal Supremo está limitado o circunscrito a establecer o determinar si son ciertas o evidentes las violaciones o la aplicación indebida de la ley o normas expresas acusadas de vulneradas por el recurrente o que fuera lo mismo, que su examen es única y exclusivamente de derecho y no así de hecho.

Que pretende, invocando el art. 253 inc. 3) del Código de Procedimiento Civil demostrar, señalar e indicar que el inferior en grado y los de Alzada no han actuado dentro del marco de la legalidad. Ingresando a la fundamentación refiere que se incurrió en error de hecho en la apreciación de la prueba documental, inspección ocular y otras pruebas, individualiza al tercer considerando del fallo de segunda instancia segunda parte, en la que se especificaría las sumas de dinero, traducidos luego en la letra de cambio No. 283004 “Serie A-97” a la vista a favor de su persona. Que lo expresado pondría de manifiesto y en clara evidencia el poco e insuficiente análisis que hiciera el Tribunal de Alzada a la liquidación de fs. 3 y 95 de obrados, por cuanto no se haría una sumatoria de capital e interés y mas bien se trataba de un acuerdo transaccional, siendo su espíritu poner fin a la deuda que mantendrían los esposos Seoane-Suárez no capitalización de intereses, en el acuerdo habría compromiso de pagar el saldo del valor del inmueble a momento de firmar la transferencia. Por ello considera que existe error de hecho en la apreciación, valoración y consideración de la liquidación cuestionado en el Auto de Vista  recurrido. Es mas refiere- ese error en la que habría incurrido el Tribunal de Alzada en el análisis de la liquidación de fs. 3 y 95 corroborado por el memorial cursante de fs. 4 y 7 presentado por su demandante evidenciando el pago de una deuda que la hija del actor tuviera con la desaparecida Mutual Guapay como constaría del Certificado de fs. 99, que fuera evidencia del cumplimiento del acuerdo Transaccional contenido en la liquidación que se refirió. Debiendo tenerse presente las fechas, el acuerdo con relación al pago indicado -20 días después-, aspecto que demostraría la no comisión de anatocismo.

Pidiendo en definitiva anular el Auto de Vista hasta el vicio más antiguo, es decir hasta la diligencia de notificación de fs. 186, o alternativamente case el Auto de Vista recurrido, hasta el estado de dictarse una nueva Sentencia acorde a los datos del proceso.

CONSIDERANDO III:        

FUNDAMENTOS DE LA RESOLUCIÓN:

Se aclara que se considerará en primer término el recurso de casación en la forma en razón a que si los argumentos expuestos tuvieran asidero la decisión fuera anulatorio del Auto de Vista o de obrados, tornando innecesario la consideración del formulado en el fondo, consecuentemente se tiene que:

En la forma

Los aspectos reclamados en la forma conforme a los datos del proceso así como los propios argumentos expuestos por la recurrente, ya fueron dilucidados en su oportunidad por los de instancia, verificando que la recurrente en la forma refiere la presunta mala práctica de la diligencia que cursa a fs. 186, situación oportunamente reclamada por incidente de nulidad de fs. 207 a 208 de obrados, ratificado por memorial de fs. 218 y resuelto por Auto de fecha 16 de noviembre de 2011 de fs. 253 por el que se rechaza el incidente, apelado que fue por memorial de fs. 263 a 267 y vlta. y concedido el mismo en el efecto devolutivo, se dictó Auto de Vista que corre a fs. 565 de obrados de fecha 17 de agosto de 2012, sin que hubiera merecido cuestionamiento alguno por parte de la recurrente. Consecuentemente no es posible reclamar la presunta vulneración de los arts. 90 y 413 del Código de Procedimiento Civil, ni el art. 17 parágrafo I del la Ley 025 pretendiendo enmarcar su procedencia en lo determinado por el art. 254 num.      7) del Código de Procedimiento  Civil, en razón de que ya fueron considerados y resueltos oportunamente, y no que este pendiente alguna diligencia que fuera declarada esencial, por lo que hubo cumplimiento de lo determinado por el art. 90 del Código de Procedimiento Civil y en cuanto a la presunta vulneración del art. 413 de la misma norma, será pertinente precisar que este aspecto también se reclamó en el incidente aludido, en relación al tema es clara la determinación que prevé el art. 414 del Procedimiento Civil, es decir, “El deferido a confesar podrá reclamar sobre la forma de notificación  dentro de las veinticuatro horas, vencido este plazo caducará su derecho.” Y de la revisión de la diligencia que data de fecha 06 de abril de 2011 (fs.186), al momento de presentación del memorial en que se reclamó la irregularidad de la diligencia data según cargo de fs. 208 vlta.- a horas 11:30 de 28 de abril del referido año, es decir, fuera de las 24 horas que establece la norma, estando caducado el derecho a reclamar, ese es un aspecto sumado al hecho de ya estar estimado y resuelto dentro del incidente de nulidad, inviabiliza la consideración de lo reclamado en la forma, por su manifiesta improcedencia.

El hecho de que se hubiera dictado Sentencia antes de conocer el resultado de la Apelación en el efecto devolutivo, es una situación que debió ser reclamado oportunamente por la parte que se consideraba afectada por esa situación, no existiendo evidencia que ello hubiera sucedido hasta el momento de pronunciarse la Sentencia.

Por lo anterior corresponde dar aplicación a lo determinado por el art. 271 num. 1) del Código de Procedimiento Civil.

En el fondo

Debemos comenzar refiriendo lo que señala el Código Civil respecto a la prohibición de anatocismo en su art. 412 “Están prohibidos el anatocismo y toda otra forma de capitalización de los intereses. Las convenciones en contrario son nulas”, disposición legal que se reclama aplicado de manera indebida en la dictación de los fallos de instancia por parte de la recurrente y que estaría dentro de la previsión contenida en el art. 253 num. 1) del Código de Procedimiento Civil, en ese antecedente recurrimos a lo que el Diccionario Jurídico Abeledo Perrot, refiere respecto al tema: “…Anatocismo. Es la capitalización de los intereses, de modo que sumándose tales intereses al capital originario pasan a redituar nuevos intereses. Es denominado también capital compuesto”. Por su parte la enciclopedia Jurídica Omeba refiere que “En el lenguaje jurídico designa el pacto por el cual se conviene pagar intereses de intereses vencidos y no satisfechos”, “El hecho de exigir réditos por los intereses, que con tal fin se agregan al capital, constituye, en verdad, la formación de un interés compuesto, ya que se consideran los intereses devengados como nuevo capital, que rinde a su vez los suyos. Esta forma de usura es de lo más frecuente, y ha sido reconocida bajo ciertas condiciones en forma legal”. Por su parte el Autor Español José Castán Tobeñas en su obra Derecho de Obligaciones señala que: “Se da el nombre de anatocismo al hecho de que los intereses ya vencidos se incorporen al capital y produzcan, en consecuencia, a su vez, nuevos intereses.”

De lo anterior podemos concluir respecto al tema que a la capitalización de los intereses se le llama anatocismo, es decir al hecho de que los intereses ya vencidos, se conviertan en bien capital o se capitalicen y, como tales sean susceptibles de producir intereses a su vez, o sea los llamados intereses compuestos.

Con esos antecedentes se aborda  la revisión en función al recurso de casación formulado que denuncia la indebida aplicación del Art. 412 del Código Civil para el que mediaría error de hecho en la apreciación de la prueba.

El presunto hecho generador que se acusa en la demanda como anatocismo es la Letra de Cambio inserta a fs. 1 en fotocopia simple y fs. 15 en fotocopia legalizada, por la suma de $us. 100.000.oo.- dólares americanos, que se explica derivó de la Liquidación del documento de fecha 08 de julio de 1998 que cursa a fs. 3, de la que se verifica que hubo entre la parte actora y la parte demandada un préstamo con garantía hipotecaria por la suma de $us. 50.000.oo.- sobre el cual se hubo pactado un interés convencional del 2.5% mensual, que de manera anual hubiera generado la suma de $us. 15.000.oo.- no siendo cancelados estos por el transcurso de 3 años, sumando en su totalidad al global de intereses en el monto de $us. 45.000.oo.-.En la liquidación se hace referencia además a la suma de $us. 5.000.oo.- como entregado en efectivo con cheque del Banco Nacional, estableciendo entonces que al momento de la liquidación -08 de julio de 1998- se tenia que el capital alcanzaba a la suma de $us. 50.000.oo.- y los intereses por ese monto, sumaban a $us. 45.000.oo.-, mas el préstamo de $us. 5.000.oo.- adicionales, en su totalidad alcanza a $us. 100.000.oo.- lo adeudado, por el que se le firmaba a favor de María del Rosario Saucedo de Mendivil la letra de cambio  signada con el No. 283004.

Del análisis anterior se entiende que hubo una liquidación del capital e intereses y esos intereses alcanzaron a la suma de $us. 45.000,oo.-, empero no hay evidencia de que esta última suma hubiera generado a su vez algún interés a efectos de considerar que se hubiera configurado el anatocismo.

La demanda señala que se hubiera viciado el consentimiento  de la esposa del demandante para reconocer una deuda de $us. 100.000.oo.- sin embargo no existe certidumbre que ello hubiera sucedido, pues se verifica del documento de fs. 92 a 94 la existencia de un préstamo con garantía hipotecaria por la suma de $us. 50.000.oo.- pactándose en la misma un interés del 2.5% mensual, consecuentemente al no haberse cancelado aquellos intereses por el lapso de 3 años, lo único que se hace en el documento de fs. 3 es la liquidación tanto del capital así como los intereses generados, sumando a ello otro préstamo que se hubiera realizado por las mismas partes, pero de ninguna manera en la liquidación reclamada como obtenida bajo presión se establece la capitalización de interés sobre interés que sí constituiría anatocismo, situación verificable de los términos expuestos en la liquidación aludida en la que se expresa que por ese importe firman los esposos Seoane. Con el añadido además de pactar que en cuanto sean levantados los gravámenes que recaen sobre el inmueble debiera cancelarse otra suma a momento de firmar la transferencia, coligiéndose que en verdad la liquidación practicada se trataba de un acuerdo conciliatorio, por el que se pondría fin a la obligación por la suma liquidada mas el pago de $us. 60.000.oo.- a cambio de la transferencia del bien inmueble otorgado como garantía, verificándose en ello la expresión de voluntades de las partes contratantes.

El razonamiento expuesto por los Tribunales de instancia a tiempo de emitir Resolución, ciertamente se encuentra limitada, cuando de su análisis se extrae que concluyeron que hubo anatocismo en la liquidación del capital así como los intereses sumando al global expresado en la letra de cambio, sin embargo no tomaron en cuenta que los intereses (que se aclaró alcanzaban a la suma de $us. 45.000.oo.-) no generó suma alguna como interés a su vez, que se hubiera capitalizado para su cobro respectivo y se hubiera insertado a la letra de cambio, de manera que resulta evidente lo denunciado por la recurrente que los de instancia hicieron una descripción limitada, incompleta y sesgada de la liquidación que dio origen al giro de la letra de cambio, existiendo error de hecho en la valoración de la prueba, correspondiendo puntualizar al respecto que doctrinalmente se deduce por error de hecho, cuando el Juzgador se ha equivocado en la materialidad de la prueba, es decir, el Juzgador aprecia mal los hechos por considerar una prueba que no obra materialmente en proceso, o cuando da por demostrado un hecho que no surge del medio probatorio que existe objetivamente en Autos, en su caso, cuando el Juzgador altera o modifica, cercenando o incrementando, el contenido objetivo de la prueba existente; error que tiene que ser manifiesto de modo que sea identificado sin mayor esfuerzo o raciocinio, lo cual implica irrefuta bilidad y magnitud del yerro; aspecto verificable en el caso de Autos en razón de haber considerado la configuración de anatocismo a la sola liquidación del capital e intereses, sin que exista verificación alguna que sustente que los intereses liquidados hayan a su vez generado nuevos intereses, por lo que se considera la existencia del error acusado por la recurrente y no valoradas adecuadamente las pruebas, modificando su contenido, esto específicamente con relación a la prueba contenida a fs. 3 con  relación al inserto de fs. 1 y 15 de obrados, enmarcándose dentro de lo previsto por el art. 253 nums. 1) y 3) del Código de Procedimiento Civil.

Al reclamo de existencia de disposiciones contrarias en la parte resolutiva de la Sentencia de primera instancia confirmada por Auto de Vista, referida a la disposición aparentemente contrarias entre si, debe señalarse que el Juez aunque con razonamiento errado en relación a las pruebas, falló declarando probada la demanda por anatocismo, que como se tiene desarrollado supra, no existió, que merecerá la Resolución respectiva; empero cuando declara improbada la demanda de nulidad por causales de falta de objeto, causa o motivo ilícito, el razonamiento está enmarcado al marco legal, pues se demandó la nulidad de la letra de cambio por dos motivos, el primero por anatocismo y luego por falta de objeto e ilicitud de causa, consecuentemente la Sentencia dio respuesta a esa pretensión, sin que exista dualidad en el razonamiento de invalidar y dejar vigente a la vez, aunque con errado criterio en cuanto al razonamiento de fondo como se tiene explicado anteriormente.

Debiendo tenerse presente además que la letra de cambio es un título valor y como tal una de sus características es la ausencia de causa en cuyo mérito no puede atacarse al título valor directamente por ilicitud de la causa, en todo caso la ilicitud podrá radicar en la obligación que sirve de antecedente al título valor pero no precisamente al título como tal.

Las manifestaciones que se exponen luego, son reiterativos a los ya expuestos y analizados en el texto que antecede, consecuentemente no corresponde reiterarlos ni considerarlos nuevamente, remitiéndonos a los mismos.

En función a todo lo anterior, este Tribunal encuentra fundado los extremos denunciados en el recurso de casación, por lo que corresponde emitir Resolución en sujeción a lo previsto por los arts. 271 num. 4) y 274 del Código de Procedimiento Civil.

POR TANTO: La Sala Civil del Tribunal Supremo de Justicia del Estado Plurinacional de Bolivia, con la facultad conferida por los arts. 41 y  42 num. 1 de la Ley del Órgano Judicial de 24 de junio de 2010, y en aplicación de los arts. 271 num. 4) y  274 del Código de Procedimiento Civil, CASA el Auto de Vista No. 102 de 17 de julio de 2013 cursante de fs. 633 a 635 de obrados, y deliberando en el fondo declara IMPROBADA la demanda de fs. 8 a 9, ampliada por memoriales de fs. 25 a 26 y vlta. y de  fs. 28 a 28 vlta., y se declara vigente el acuerdo pactado en fecha 8 de julio de 1998, consecuentemente con pleno valor la letra de cambio  signada con el número 283004 Serie A-97 de fecha 7 de julio de 1998.

Sin responsabilidad por ser excusable.

Regístrese, comuníquese y devuélvase.                                        

Relator: Mgdo. Rómulo Calle Mamani.                                                        

Fdo. Mgdo. Rómulo Calle Mamani.

Fdo. Mgda. Rita Susana Nava Durán.

Ante mí  Fdo. Dr. Patricia Ríos Tito

Registrado en el Libro de Tomas de Razón: Primero