TRIBUNAL SUPREMO DE JUSTICIA

                                                                 S A L A  C I V I L

Auto Supremo: 16/2014

Sucre: 07 de febrero 2014

Expediente: PT-50-13-S

Partes: Fanny Catari Cruz Vda. de Isla e Ismael Ton Isla Cruz  c/ Luis Isla 

            Choque.

Proceso: Ordinario de Rendición de Cuentas.

Distrito: Potosí.

VISTOS: El recurso de casación (fs. 760 a 767) interpuesto por Luis Isla Choque, impugnando el Auto de Vista Nº 178/2013 de  fecha 21 de octubre del 2013 (fs. 755 a 757), pronunciado por la Sala Civil y Comercial del Tribunal Departamental  de Justicia de Potosí dentro del proceso civil seguido por Fanny Catari Cruz  Vda. de  Isla e Ismael Isla Cruz contra Luis Isla Choque sobre ordinario de Rendición de Cuentas.

CONSIDERANDO I:

ANTECEDENTES DEL PROCESO:

Que, por memorial de fs. 17 Fanny Catari Cruz Vda. de Isla e Ismael Ton Isla Cruz, interponen demanda de rendición de cuentas, manifestando que por la documentación adjunta acreditan que tienen derecho al desmonte de minerales de la Catamina Esperanza, que se encuentra ubicado en el Cerro Rico de la ciudad de Potosí, que deviene por ser viuda e hijo respectivamente de Jacinto Isla Choque, quien en vida fue hijo de Antonia Choque Vda. de Isla como se demuestra por el Testimonio Nº 36/60 que acredita el arrendamiento de la Catamina Esperanza, donde se encuentra un desmonte de Oxido de Plata de buena calidad a favor de la madre política y abuela y de sus sucesores, entre los que se encontraba el precitado esposo y padre. Añaden, que con ese derecho sucesorio autorizo a su hijo Ismael Ton Isla Cruz, para bajar mineral  e internar el mineral en una comercializadora y concentrar los mismos en un ingenio, autorizando a su hijo para que pueda  conversar con Luis Isla Choque, que es cuñado de Fanny Catari Cruz Vda. de Isla y lograr una alianza como previene el art. 365 del Código de Comercio, conformando una sociedad accidental  o cuentas en participación, donde Fanny Catari Cruz Vda. de Isla y su prenombrado hijo, aportaban 7000 Tn. y Luis Isla Choque debía aportar la inversión para el transporte de minerales, la internación, concentración y flotación de los minerales. Con estos antecedentes, autorizo a su hijo Ismael Ton

Isla Cruz y  a su cuñado Luis Isla Choque a que bajen 7000 Tn. con un valor aproximado de $us. 200.000.-, tal como amerita el documento privado suscrito con el Sr. Clemente Canaviri Sunagua de fecha 18 de agosto del 2008, ante quien se interno 2.000.- Tn. e igualmente los restante 5.000.- Tn. de minerales de oxido de plata se internaron en los ingenios Daniela, San Jorge, EMCA, Copacabana, Royal y Ñañay. Sin embargo, no se ha visto el dinero de las ganancias obtenidas o por lo menos no se ha participado sobre el estado de cuentas.

Que, por Auto de Vista Nº 19/2011 (fs. 56 A 57) se declara el proceso contencioso y por Auto de fecha 4 de marzo del 2013 (de fs. 657 vlta.) se traba la relación procesal.

Que, el Juez Segundo de Partido de Materia Civil y Comercial de la Capital de Potosí, emite la Sentencia Nº 025/2013 de fecha 15 de julio  del 2013 (fs. 732 a 734 y vlta.) declarando probada la demanda de rendición de cuentas y mandando en ejecución de autos que el Sr. Luis Isla Choque rinda cuenta documentada sobre la cantidad de 7.000 Tn. de oxido de plata bajado de la Catamina Esperanza del Cerro Rico de Potosí.

Que, la Sala Civil y Comercial del Tribunal Departamental de Justicia de Potosí, ha pronunciado el Auto de Vista Nro. 178/2013 de fecha 21 de octubre del 2013 (fs. 755 a 757  vlta.) con el siguiente fundamento o motivación:

  1. Conforme dispone el art. 1283 parágrafos I y II del Código Civil y 375 del Código de Procedimiento Civil, es obligación de ambas partes la demostración, acreditación y verificación de las proposiciones que formulan durante la sustanciación del proceso. Por consiguiente, quien pretenda en juicio de derecho, debe probar el hecho o hechos que fundamentan su pretensión y quien pretende que ese derecho sea modificado, extinguido o no sea válido debe probar los fundamentos de su negativa y excepciones.
  2. En el Sublite, el Juez A quo al haber declarado en Sentencia probada la demanda de rendición cuentas, ha obrado en forma correcta, sin haber quebrantado ninguna norma legal, sujetando su actos a los datos del proceso, en consecuencia ha valorado la prueba producida por las partes tanto documental, testifical y de confesión provocada, con sana critica y prudente criterio en uso de la facultad conferida por el art. 1286 del Código Civil y art. 397 de su Código Ritual, no siendo evidente los fundamentos de la Apelación, la misma que no demuestra el error  de hecho o de derecho en el que hubiera incurrido el Juez A quo.
  3. El Juez A quo cometió un lapsus al señalar “tras la muerte del Sr. Jacinto Isla Choque, su esposa Fanny Isla Choque, se declaro su heredera”, lapsus calami, que por ese error no puede desconocerse la calidad de esposa de Fanny Catari, ni tampoco su calidad de heredera al fallecimiento de su esposo Jacinto Isla Choque y menos puede declararse improbada la demanda como pretende el apelante.
  4. El memorial de Apelación de fs. 737 a 743, se limita a solicitar se revoque totalmente la Sentencia impugnada, sin precisar y fundamentar como debería haber valorado la prueba de cargo y descargo el Juez A quo, si en su criterio no lo hizo o lo hizo en forma incorrecta y hasta hubiera cometido prevaricato, siendo así que el art. 1286 del Código Civil concordante con el art. 397 del Código Ritual, le faculta ha valorar la prueba conforme a su sana critica y prudente criterio y por ello no es censurable en casación.
  5. Por consiguiente, el recurrente con ningún documento o prueba fehaciente ha podido desvirtuar que no esta obligado a rendir cuentas, como tampoco a desvirtuado la prueba de cargo, como le correspondía hacerlo conforme a lo dispuesto por el art. 1283 parágrafo II del Código Civil y 375 inc. 2) del Código de Procedimiento Civil.

CONSIDERANDO II:

DE LOS HECHOS QUE MOTIVAN LA IMPUGNACIÓN:

Que, Luis Isla Choque, interpone el recurso de casación contra el Auto de Vista Nº 178/2013 de fecha 21 de octubre del 2013 (fojas 755 a 757 y  vlta.), pidiendo se case el Auto de Vista debiendo fallar en lo principal del litigio declarando improbada la demanda, fundado en resumen en los siguientes aspectos:

  1. Se comete error in iudicando al sustentar la Resolución en normativa de una sociedad civil e ignoran que en el caso de Autos se trata de la existencia de una supuesta asociación accidental o de cuentas en participación que esta regulada por el Código de Comercio. Efectivamente en el considerando 6 se refieren al art. 780 del Código Civil, ignorando la existencia del art. 751 del Código que determina que las sociedades pueden ser civiles o comerciales, no distinguiendo lo que es una sociedad civil de la comercial. Por otra parte, la Ley de Descentralización deroga en forma implícita el art. 754 del Código Civil, ya que en su art. 5 inc. r) establece que es atribución del Prefecto otorgar personalidad jurídica a las sociedades civiles, en consecuencia, la personalidad jurídica no se adquiere con la sola firma de la escritura constitutiva como lo determina el art. 754 del Código Civil.
  2. Error in iudicando en la apreciación de la prueba documental de cargo que no fue producida conforme al principio de inmediación, sin embargo discrecionalmente, arbitrariamente y con abuso de poder en el Auto impugnado en el considerando 9 se afirma que se valora la prueba documental con sana crítica y prudente criterio. No existe prueba de autorización referida a que Fanny Cruz Catari Cruz Vda. de Isla, tenga facultad, autoridad o atribución para disponer materia mineralizada  de la Catamina y terreno franco denominada Esperanza, es más no esta acreditado que Fanny Catari haya sido declarada heredera de Antonia Choque Cruz Vda. de Isla en representación de Jacinto Isla Choque.
  3. No existe ningún medio de prueba sobre la existencia del Contrato de Asociación o de Cuentas en Participación, en efecto no consta por escrito la asociación accidental, bajo las normas y previsiones del Código de Comercio en particular de las prescripciones contenidas en los arts. 365 al 371 del Código de Comercio.
  4. Tanto, el a quo como ad quem, no han tomado en cuenta  que el contrato de Asociación Accidental obedece al intereses de dos o más personas para cumplir una o más operaciones determinadas, transitorias, mediante aportaciones en común, que tiene que constar en forma escrita bajo las normas del Código de Comercio contenidas en los arts. 365 al 371. Además, el error está, en que un contrato para la entrega de carga y posterior tratamiento de minerales, no puede equiparse a un contrato de Asociación Accidental o de Cuentas en Participación.
  5. El documento de fs. 9 a 12, no es un documento público conforme al art. 1289 del Código Civil y más bien se trata de un documento privado conforme el art. 1297 del Código Civil.
  6. Error al concluir, que se conformo la asociación accidental o de cuentas en participación entre Ismael Ton Isla Cruz, Fanny Catari Cruz Viuda de Isla y Luis Isla Choque en el mes de agosto del 2008, para traslado, concentración y flotación de minerales de la Catamina Esperanza, ya que en el expediente están acumulados simples fotocopias (fs. 176 a 188).
  7. Error del Juez A quo y del Juez Ad quem al omitir analizar y valorar la prueba literal producida por Luís Isla Choque al momento de dictar Sentencia y el Auto de Vista, no considerando que los demandantes no tienen derecho a solicitar rendición de cuentas por no ser únicos propietarios de los minerales, que el demandado no ha tenido ninguna relación contractual con los demandantes, por lo que no esta obligado a rendir cuentas y que no tiene obligación de realizar trabajos para su cuñada Fanny Catari y menos rendir cuenta alguna, estos aspectos se comprueban por la Declaratoria de Herederos de fs. 26 a 28 donde se declara heredero a Luis Isla Choque como heredero legal y forzoso de Antonia Choque y la Escritura Pública Nº 36/60 de 18 de marzo de 1960, en la cual el Banco Minero de Bolivia otorga en calidad de arrendamiento la Catamina Esperanza a Antonia vda. de Isla, instrumentos que acreditan que no necesitaba autorización para ejercer sus derechos hereditarios sobre la Catamina Esperanza.
  8. Error de hecho en la apreciación de la prueba testifical de cargo  y la prueba de confesión provocada que no fue producida conforme al principio de inmediación, sin embargo discrecionalmente en el Auto impugnado, se afirma que la prueba testifical y confesión provocada fueron producidas, sin haberse producido dentro del proceso.

CONSIDERANDO III:

FUNDAMENTOS DE LA RESOLUCIÓN:

Que, una vez analizado los fundamentos que esgrime el recurrente, al cual se debe circunscribir la Resolución del recurso de casación, el Tribunal Supremo de Justicia, procede a decidir el fondo del recurso, en los siguientes términos:

  1. Sobre el primer punto recurrido referido a que “se habría cometido error in judicando al sustentar la resolución en normativa de una sociedad civil e ignoran que en el caso de Autos se trata de la existencia de una supuesta asociación accidental o de cuentas en participación que esta regulada por el Código de Comercio”, sobre este punto recurrido se debe considerar que:
  1. Es evidente que el Auto de Vista al referirse art. 780 del Código Civil ha cometido un error, sin embargo la facultad de poder pedir la rendición de cuentas a que hace alusión el art. 780 del Código Civil para las sociedades civiles, se encuentra en el art. 369 del Código de Comercio para las asociaciones accidentales o de cuentas en participación y expresamente el señalado artículo indica: Todo asociado no encargado de las operaciones tiene derecho a pedir la rendición de cuentas de las mismas. Al término de la asociación accidental o de cuentas en participación, el o los socios encargados de las operaciones serán liquidadores y rendirán cuentas a los demás asociados”.
  2. El error cometido por la Sala Civil y Comercial del Tribunal Departamental de Justicia de Potosí, si bien utiliza una disposición normativa equivocada, existe en el ordenamiento jurídico comercial para la asociación accidental o de cuentas en participación y por consiguiente al no afectar tanto a la interpretación como a la aplicación del derecho y poder vincularse a una disposición material existente, no afecta al fondo del Auto de Vista emitido, otra cosa sería que no existiera la facultad de poder pedir la rendición de cuentas para la asociación accidental o de cuentas en participación, que sí sería impugnable y objeto de pronunciamiento por parte de la Sala Civil del Tribunal Supremo de Justicia.
  1. En relación a varios aspectos recurridos sobre valoración de la prueba, del examen del recurso de casación interpuesto, se concluye que la acusación de errores por violación de la ley sustantiva o adjetiva, no atienden a los mínimos aspectos técnicos de la casación. En ese sentido la acusación de errores de hecho y de derecho en la apreciación de la prueba, no cumple el recurrente con la obligación de citar normas sustantivas o adjetivas que hubieran sido violadas,  omitiendo indicar qué normas resultan violadas por su falta de aplicación, requisito indispensable para acceder a su estudio. Huelga sumar a lo anterior, que si bien el recurrente recrimina, la mala valoración de una considerable cantidad de pruebas, olvida puntualizar, en detalle y con la claridad y precisión requerida, en qué consiste la infracción de cada una de las normas cuya violación se alega, lo cual obligaría a esta Sala Civil a ni siquiera pronunciarse sobre la valoración de la prueba, sin embargo, en cumplimiento a la Sentencia Constitucional Nº 0144/2012 de 14 de mayo de 2012, entre otras, que establece que finalidad del sistema de administración de justicia del Estado Plurinacional de Bolivia es la justicia material y en aplicación del principio de eficacia previsto en el art.180 parágrafo I de la Constitución Política del Estado, que ha sido entendido por la Sentencia Constitucional Nº 0010/2010-R de 6 de abril de 2010 como: “…el cumplimiento (refiriéndose al principio procesal de eficacia) de las disposiciones legales y que los procedimientos deben lograr su finalidad, removiendo, de oficio, los obstáculos puramente formales; este principio está íntimamente vinculado con la prevalencia del derecho sustancial respecto al formal …”(lo resaltado entre paréntesis ha sido añadido por este tribunal), en razón de ello, seguidamente se da respuesta a los puntos más sobresalientes sobre valoración de la prueba recurridos.
    1. El recurrente afirma que “se habría producido un error  in iudicando sobre la valoración de la prueba testifical, documental y confesional que no se habría producido dentro del proceso y conforme al principio de inmediación, sin embargo discrecionalmente, arbitrariamente y con abuso de poder en el Auto impugnado se afirma que se valora la prueba documental con sana crítica y prudente criterio”, sobre este punto recurrido se debe considerar: Primero, que producto del Auto Supremo Nº 531/2012 de 14 de diciembre del 2012, se anulo obrados hasta fs. 571, disponiendo que el Juez A quo dicte nuevo Auto de relación procesal, ante este hecho las partes propusieron la prueba que ya se había producido dentro del proceso anulado, tal cual consta a fs. 673 (de la parte demandante) y a fs. 675 (de la parte demandada), no siendo objeto esta nueva proposición de la prueba por la parte demandada recurrida ni mucho menos objetada de conformidad al art. 382 del Código de Procedimiento Civil, ni siquiera denunciada de anómala o nula antes de dictar Sentencia y es más la parte demandada al igual que la parte demandante ratificaron la prueba presentada en obrados. Segundo, cabe señalar en el caso de Autos, se habría convalidado la prueba de la parte demandante, al no haber hecho uso de los recursos o medios idóneos establecidos en ley para invalidarla, conforme al principio de convalidación, sobre la materia la Sentencia Constitucional Nº 0731/2010-R de 26 de julio de 2010 expresamente señala: “ …d) Principio de convalidación, “en principio, en derecho procesal civil, toda nulidad se convalida por el consentimiento” (Couture op. cit., p. 391), dando a conocer que aún en el supuesto de concurrir en un determinado caso los otros presupuestos de la nulidad, ésta no podrá ser declarada si es que el interesado consintió expresa o tácitamente el acto defectuoso, la primera cuando la parte que se cree perjudicada se presenta al proceso ratificando el acto viciado, y la segunda cuando en conocimiento del acto defectuoso, no lo impugna por los medios idóneos (incidentes, recursos, etc.), dentro del plazo legal (Antezana Palacios Alfredo, “Nulidades Procesales”)”.
    2. En relación a los puntos recurridos de: no constar ningún medio de prueba sobre la existencia del Contrato de Asociación Accidental o de Cuentas en Participación; el contrato tiene que constar en forma escrita bajo las normas del Código de Comercio contenidas en los arts. 365 al 371; y solo se han acumulado fotocopias simples, sobre la misma es necesario hacer referencia, primero al art. 366 del Código de Comercio que determina que la Asociación Accidental o de Cuentas en Participación, no esta sometida a los requisitos que regulan la constitución de las sociedades comerciales ni requiere de inscripción en el Registro de Comercio y su existencia puede acreditarse por todos los medios de prueba, el último punto, sobre todo faculta al socio no encargado de las operaciones a poder comprobar la existencia de la Asociación Accidental o de Cuentas en Participación por cualquier medio de prueba, asimismo el art. 397 del Código de Procedimiento Civil otorga la facultad al Juez de la causa a valorar la prueba conforme a lo establecido en la Ley y a falta de esta valoración legal, poder valorarla de acuerdo a la sana crítica y debe señalarse que no existe error ni de hecho, ni de derecho, cuando el Juez concede mayor valor a unos elementos de prueba, pues en realidad no hace más que valorarlos de conformidad con la sana crítica, como lo autoriza el art. 397 del Código de Procedimiento. Además de lo ya razonado, se debe añadir, que en la sentencia no se valora las pruebas testifícales sino solo la prueba documental.
    3. Sobre los puntos recurridos de que existe: “error del Juez A quo y del Juez Ad quem al omitir analizar y valorar la prueba literal producida por Luis Isla Choque al momento de dictar Sentencia y el Auto de Vista; no considerando que los demandantes no tienen derecho a solicitar rendición de cuentas por no ser únicos propietarios de los minerales; que el demandado no ha tenido ninguna relación contractual con los demandantes por lo que no esta obligado a rendir cuentas; y que no tiene obligación de realizar trabajos para su cuñada Fanny Catari y menos rendir cuenta alguna”, se debe considerar que el propio recurrente en su recurso reconoce que la demandante es esposa de su hermano Jacinto Isla Choque y reconoce igualmente la calidad de hijos de su hermano y que estos no se hicieron declarar herederos de su madre Antonia Choque Cruz Vda. de Isla, pero se evidencia el derecho de sucesión de su hermano fallecido y por derecho expectaticio de la esposa e hijos de éste, sobre la parte de sucesión de su hermano sobre la Catamina Esperanza en explotación y arrendamiento a su madre Antonia Choque Cruz Vda. de Isla. Además en la propia Sentencia, el Juez Segundo de Partido en Materia Civil y Comercial hace el análisis de qué pruebas han sido consideradas y que valor probatorio le ha otorgado el Juzgador en su Considerando III, al cual no se puede entrar a revisar al no precisarse en el recurso, que norma legal se ha infringido.

POR TANTO: La Sala Civil del Tribunal Supremo de Justicia del Estado Plurinacional de Bolivia, con la facultad conferida por el art. 42 parágrafo I numeral 1) de la Ley Nº 025 del Órgano Judicial y en aplicación a lo previsto en los arts. 271 núm. 2) y 273 del Código de Procedimiento Civil, declara INFUNDADO el recurso de casación en el fondo interpuesto por Luis Isla Choque a fs. 760 a 767, impugnando el Auto de Vista Nº 178/2013 de fecha 21 de octubre del 2013 que cursa a fs. 755 a 757 y  vlta., con costas.

Se regula el honorario en favor del Abogado de la parte demanda demandada en la suma de Bs. 700.-

Regístrese, comuníquese y devuélvase.

Relatora: Mgda. Dra. Rita Susana Nava Durán

Fdo. Mgdo. Rómulo Calle Mamani.

Fdo. Mgda. Rita Susana Nava Durán.

Ante mí  Fdo. Dr. Patricia Ríos Tito

Registrado en el Libro de Tomas de Razón: Primero