TRIBUNAL SUPREMO DE JUSTICIA

    S A L A  C I V I L

Auto Supremo: 06/2014

Sucre: 07 de febrero 2014

Expediente: LP - 108 - 13 - S

Partes: Adolfo Mamani Vásquez         c/ Julia Marca Apaza.

Proceso: Divorcio.

Distrito: La Paz.

VISTOS: El recurso de casación en el fondo de fs. 188 a 189 y vlta., interpuesto por Adolfo Mamani Vásquez contra el Auto de Vista Resolución Nº 178/2013 de 31 de julio de 2013, cursante a fs. 183 a 184, pronunciado por la Sala Civil Tercera del Tribunal Departamental de Justicia de La Paz, en el proceso ordinario de divorcio seguido por el recurrente contra Julia Marca Apaza; la respuesta al recurso de fs. 191 a 192; el Auto de concesión de fs. 193; los antecedentes del proceso; y:

CONSIDERANDO I:

ANTECEDENTES DEL PROCESO:

Adolfo Mamani Vásquez, acompañando prueba pre-constituida, interpone, a fs. 9 a 10, y la ampliación de fs. 11, demanda de divorcio en contra de su esposa Julia Marca Apaza por la causal prevista en el art. 131 del Código de Familia, en cuyo contenido indica que en fecha 2 de septiembre de 1979, contrajo matrimonio con la nombrada persona y en vigencia del mismo procrearon a seis hijos de nombres Rosario Rosmery, Zoraida Claudia, Edgar Gonzalo, Miriam Sussy, Yamile Gabriela y Cinthia Carola Mamani Marca, de 30, 28, 26, 24, 16  14 años de edad, respectivamente; indica que desde septiembre de 2007, se encuentran separados sin ánimo de reconciliación debido a que se deterioró la relación conyugal y la vida en común se hizo insoportable, dañándose por completo la imagen del núcleo familiar por lo que ve al divorcio como única solución a cuyo fin deberá disponerse la separación de hecho libre y consentida por más de dos años. En base a los mencionados antecedentes pide que en Sentencia se declare probada la demanda y en ejecución de fallos se disponga la cancelación de la partida matrimonial por la entidad correspondiente. De fs. 24 a 25, Julia Marca Apaza responde a la demanda señalando que el actor debiera ser sincero en reconocer que los problemas son por culpa suya debido a su carácter agresivo sometiendo a la familia al maltrato sicológico; señala que su esposo le es infiel con otra persona con la cual pretende casarse una vez consumado el divorcio, pero no obstante, refiere que no hubo separación y aún permanecen juntos y que de su parte, no tiene intención de ninguna acción de divorcio contra su cónyuge.

Sustanciado el proceso en primera instancia, la Juez Segundo de Partido de Familia de El Alto de La Paz, mediante Sentencia - Resolución Nº 634/2012 de 29 de octubre de 2012, cursante de fs. 147 a 148, declaró improbada la demanda, disponiendo se mantenga firme y subsistente el vínculo jurídico matrimonial que une a ambos esposos.

En Apelación de la indicada Sentencia, interpuesta por el demandante, la Sala Civil Comercial Tercera del Tribunal Departamental de Justicia de La Paz, por Auto de Vista - Resolución Nº 178/2013 de 31 de julio de 2013 - cursante de fs. 183 a 184, confirmó en forma total la Sentencia apelada; en contra de esta Resolución de segunda instancia, el demandante recurre en casación en el fondo.

CONSIDERANDO II:

HECHOS QUE MOTIVAN LA IMPUGNACIÓN:

Del contenido del recurso, se resume lo siguiente:

El recurrente refiere que en el transcurso del proceso ha demostrado la separación de hecho libre y consentida por más de dos años continuos mediante prueba idónea, sin embargo, no fue considerada en el Auto de Vista; señala que ocasionalmente asiste al lecho conyugal a fin de no perder los lazos de amistad con los hijos, o sea, al domicilio ubicado en calle Víctor Gutiérrez de la zona 16 de Julio, sin embargo, ello no significa que persista la relación conyugal; que una prueba contundente de lo que afirma es que en ocasión de la Inspección Ocular, la demandante no pudo exhibir sus prendas íntimas cuando la Juez de la causa le solicitó que lo hiciera, con ello quedó demostrado que no cohabita en el lecho conyugal, y por tanto, no existe el affectio maritalis.

Señala que el Auto de Vista omitió la valoración y apreciación de la prueba testifical que fue suficiente y uniforme; que tampoco se valoró su Cédula de Identidad renovada con su último domicilio, adjunto certificado domiciliario, puesto que la anterior cédula naturalmente consignaba su primer domicilio.

Arguye que la Resolución de Alzada, la cual en base a meros indicios como son fotografías, dispuso la permanencia de la relación conyugal, es incongruente porque se aparta de la solución normativa contenida en el art. 131 del Código de Familia; adolece de omisiones, errores y desaciertos graves que la tornan inhábil como acto judicial, además, indica, la decisión desconoce la solución normativa familiar sobre la separación de hecho libremente consentida. Asegura que luego de haberse separado por más de cuatro años, se le está forzando a continuar en una unión que ya no desea atentando su autonomía de voluntad así como arriesgando su integridad sicológica y aún física, vulnerado los arts. 190, 497 y 476 del Código de Procedimiento Civil; 131 del Código de Familia, y 115 de la Constitución Política del Estado.

En base a esos antecedentes, en virtud a los arts. 250, 253, 257 y 258 del Código de Procedimiento Civil, pide porque se CASE el Auto Vista recurrido, declarándose probada la demanda disponiéndose la disolución conyugal.

CONSIDERANDO III:

FUNDAMENTOS DE LA RESOLUCIÓN:

  1. El recurrente acusa concretamente de que no se consideró ni se valoró la prueba testifical por él aportada, limitándose, por meros indicios como son fotografías, a disponer la continuidad de la relación conyugal; que la Resolución recurrida es incongruente por cuanto se aparta de la solución normativa del art. 131 del Código de Familia. Señalando que interpone recurso de casación en el fondo, ampara su petición en el art. 253 del Código de Procedimiento Civil, pero no especifica la o las causales establecidas en dicha norma, deduciéndose que su recurso lo efectúa en virtud al num. 3) del art. 253 del mencionado compilado de leyes.
  2. En el marco del recurso así interpuesto, debemos precisar que el art. 131 del Código de Familia reconoce como causal de divorcio la separación de hecho libremente consentida y continuada por más de dos años, independientemente de la causa que la hubiera motivado, en cuyo caso la prueba se limitará a demostrar la duración y continuidad de la separación.

Cuando la demanda de divorcio se formula por la causal prevista en el art. 131 del Código de Familia, es decir, por la separación de hecho libremente consentida y continuada por más de dos años, como ocurre en Autos, la prueba se limitará simplemente a comprobar esa separación a través del transcurso del tiempo (más de dos años) que exige la ley, independientemente de la causa que hubiere originado dicha separación; una vez demostrada esa situación y sin más otro requisito, el Juez de la causa está en la obligación de decretar la desvinculación matrimonial por ser una causal perentoria, sin importar ni poner a descubierto las causas que hubieren generado ese estado de hecho.

En esta lógica, la ruptura o disolución del matrimonio solo puede producirse a través de las causas previstas en el art. 129 del Código de Familia, entre éstas, por Sentencia ejecutoriada de divorcio, en los casos expresamente determinados en los arts. 130 y 131 de la citada disposición legal, las cuales deben ser debidamente probadas por las partes, de acuerdo a lo dispuesto por los arts. 1283 parágrafo I del Código Civil y 375 num. 1) del Código Adjetivo de la materia.

  1. La prueba en general, conforme el art. 397 del Código de Procedimiento Civil, y la testifical en particular, conforme el art. 476 de la misma norma, será apreciada por el juez conforme a las reglas de la sana crítica, siendo incensurable esa valoración en casación, a menos que se demuestre que los juzgadores incurrieron en errores de derecho o de hecho, este último evidenciado por documentos o actos auténticos que demostraren la equivocación manifiesta del Juzgador, de acuerdo a lo señalado por el art. 253 núm. 3) de la precitada norma; demostración a la que debe proceder el recurrente para posibilitar la aplicación del art. 274 del Código Adjetivo Civil, por él solicitada.

Respecto a la apreciación de la prueba testifical cursante de fs. 109 a 110, de la cual el recurrente afirma que se habría omitido su valoración, se tiene que en las declaraciones de los testigos de cargo, se menciona, en una de ellas, que no le consta que estén separados, y en la otra, responde que no sabe a la pregunta si le consta que los esposos tuvieron problemas en la Fiscalía o en la Policía hubieran firmado su separación. Como puede apreciarse, las testificaciones no constituyen suficiente prueba como para formar en el criterio del Juzgador convicción de que entre las partes ciertamente se ha producido la separación y que ésta es por más de dos años. En relación a la cédula de identidad del actor así como el certificado domiciliario, cursantes de fs. 168 a 169, aludidas por el recurrente, no acreditan de ninguna manera que a tiempo de la interposición de la demanda de divorcio, los esposos Mamani - Marca ya estuvieren separados por el tiempo que indica.

  1. La confesión, en virtud del art. 391 del Código de Familia, en tratándose de divorcio o separación de los esposos, no reviste carácter de plena prueba, debiendo tomarse la misma como simple indicio. Dentro del proceso se señalaron como indicios las tomas fotográficas, en base a las cuales, señala el recurrente, se le está obligando contra su voluntad a permanecer en la relación conyugal, pero no consta en obrados que haya desvirtuado las mismas; la Sentencia de 29 de octubre de 2012, otorgó valor indiciario a la confesión efectuada en el diferimiento a confesión provocada al demandante quien señaló en forma textual que asistió como pareja en un acontecimiento de matrimonio hace un año; la Resolución de Alzada establece como prueba indiciaria el hecho de un accidente de tránsito producido el año 2012, protagonizado por el actor en cuya declaración informativa de fs. 159 vlta., señaló que se encontraba en compañía de su esposa y su hija mayor que estaban en la fila del asiento posterior; o la  propia declaración del recurrente en su recurso admitiendo que ocasionalmente asiste al lecho conyugal a fin de no perder los lazos de amistad con los hijos, o sea, al domicilio ubicado en calle Víctor Gutiérrez de la zona 16 de Julio.

Por ello, no obstante lo dispuesto por el art. 391 del Código de Familia, no es menos cierto que la valoración de la prueba, en base a los arts. 1286 del Código Civil y 397 de su Procedimiento, se efectúa sobre el conjunto de elementos de convicción reunidos en el proceso, el Juzgador tiene el deber de apreciar y valorar los elementos probatorios en su conjunto, es decir, es integral a través de la confrontación e integración de los elementos de convicción, unos con otros, con el fin de obtener una conclusión afirmativa o negativa sobre la cuestión que se pretende resolver.

  1. En este sentido, se establece que no se ha llegado a demostrar por prueba de ninguna naturaleza la separación de hecho, libremente consentida y continuada por más de dos años entre los esposos Mamani-Marca, ya que no existen elementos de prueba que permitan concluir la duración y continuidad de la separación por ese tiempo, habiendo la Juez Segundo de Partido de Familia de El Alto, con acertado criterio, ponderado en base a las reglas de la sana crítica y en estricta sujeción a la ley, por lo que no se han transgredido los arts. 190 y 476 del Código de Procedimiento Civil, art. 131 del Código de Familia, y 115 de la Constitución Política del Estado, acusada por el recurrente, máxime cuando es el propio recurrente que reconoce que aun asiste al lecho conyugal para no perder los lazos que le une a sus hijos, admitiendo que persiste el afecto debido entre ambos.

Al respecto, los autores José Luis Lacruz Berdejo, Francisco de Asís Sancho Rebullida y otros, en su libro “Derecho de Familia” (4º Edición-José María Bosch Editor-Barcelona, 1997; pág. 149), señalan: “El cese de la convivencia ha de ser, para poder configurar la causa de divorcio, efectivo, requisito que no ha de referirse, a lo que algunos civilistas denominan, por influencia canónica, corpus separationis o hecho material de la separación sino propiamente al animus separationis, dado que, si la affectio subsiste entre los esposos no se produce el cese efectivo de la convivencia, aunque haya separación material y los cónyuges tengan habitación en diferentes lugares, y, en cambio, existiendo el ánimus - o lo que es lo mismo - faltando la affectio, se produce o mantiene el cese de la convivencia aunque no se exteriorice el corpus separationis por seguir conviviendo los esposos bajo el mismo techo”…“Cuando la separación reúna corpus y animus, ello no dispensa al cónyuge que solicita el divorcio de probarla, siempre que el cese efectivo de la convivencia conyugal forme parte de la causa de divorcio invocada”... “El cese efectivo de la convivencia conyugal… ha de ser ininterrumpido”.    

Por las razones expuestas, no siendo evidentes los agravios formulados por el recurrente, corresponde fallar en la forma prevista por los arts. 271 num. 2) y 273 del Código de Procedimiento Civil.

POR TANTO: La Sala Civil del Tribunal Supremo de Justicia del Estado Plurinacional de Bolivia, con la facultad conferida por el artículo 42 numeral 1 de la Ley del Órgano Judicial, y en aplicación de lo previsto por los arts. 271num. 2) y 273 del Código de Procedimiento Civil, declara INFUNDADO el recurso de casación en el fondo interpuesto por Adolfo Mamani Vásquez contra el Auto de Vista dictado a través de la Resolución Nº 178/2013 de 31 de julio de 2013, cursante de fs. 183 a 184, pronunciado por la Sala Civil Comercial Tercera del Tribunal Departamental de Justicia de La Paz. Con costas.

Se regula el honorario profesional en la suma de Bs. 700.-

Regístrese, comuníquese y devuélvase.

Magistrada Relatora: Dra. Rita Susana Nava Duran.

Fdo. Mgdo. Rómulo Calle Mamani.

Fdo. Mgda. Rita Susana Nava Durán.

Ante mí  Fdo. Dr. Patricia Ríos Tito

Registrado en el Libro de Tomas de Razón: Primero