TRIBUNAL SUPREMO DE JUSTICIA                        S A L A  C I V I L

Auto Supremo:659/2013                                                Sucre:20 de diciembre 2013                                                         Expediente:        SC-108-13-S        

Partes: Fernando Domínguez Ayala, Dory Casia Rosales. c/ Macario Laura

Apaza, Doras Calle Sanizo.


Proceso:Usucapión                                                                

Distrito:Santa Cruz

VISTOS: El recurso de casación en el fondo y en la forma cursante de fs. 300 a 306 vlta., interpuesto por Macario Laura Apaza contra el Auto de Vista Nº 265 cursante a fs. 296 y vlta., pronunciado por la Sala Civil Primera del Tribunal Departamental de Justicia de Santa Cruz en fecha 07 de agosto de 2013, en el proceso ordinario sobre Usucapión, seguido por Fernando Domingo Ayala y Dory Casia Rosales contra Macario Laura Apaza y Dora Calle Sanizo;contestación de fs. 310 y vlta; concesión de fs. 312; los antecedentes del proceso; y:

CONSIDERANDO I:                                                                ANTECEDENTES DEL PROCESO:

El Juez Noveno de Partido Civil y Comercial de Santa Cruz de la Sierra, pronunció Sentencia Nº29/2008de 23 de febrero de 2008, cursante de fs. 210 a 212, declarando I. PROBADA la demanda de fs. 18 a 19, interpuesta por los demandantes. II. Se declara IMPROBADA la demanda reconvencional interpuesta por Macario Laura Apaza en memorial de fs. 75 a 77. III. En su mérito, se declara a los demandantes propietarios del terreno sito en la U.V. 107, Manzana Nº27, superficie de 222 metros cuadrados según Certificaciones de la H. Alcaldía Municipal de fs. 24 y fs. 34 y plano de fs. 7. Asimismo se los declara propietarios  de las mejoras introducidas en dicho inmueble. IV. Ejecutoriada, se ordena ministrar posesión real y, testimonio de las piezas pertinentes del expediente se ordena su inscripción en Derechos Reales del Departamento. A objeto de evitar duplicidad de registros respecto del mismo inmueble debe dejarse constancia como subinscripción en la Matrícula Nº 7.01.1.06.0004316.

Contra la referida Sentencia, Macario Laura Apaza, interpuso recurso de apelación cursante de fs. 215 a 222.

En mérito a esos antecedentes, la Sala Civil Primera del Tribunal Departamental de Justicia de Santa Cruz, emitió el Auto de Vista Nº 265, cursante a fs. 296 y vlta., por el que CONFIRMA totalmente la Sentencia de fecha 23 de febrero de 2008.

Resolución que dio lugar al recurso de casación, interpuesto por parte de Macario Laura Apaza, que se analiza. 

CONSIDERANDO II:                                                                        HECHOS QUE MOTIVAN LA IMPUGNACIÓN:

De maneraconfusa se presenta el memorial que corre de fs. 300 a 306 vlta., asemejándose más a un memorial de alegatos que a un recurso de la naturaleza que se dice plantear, haciendo referencia a los antecedentes expuestos en sus memoriales de contestación, reconvención, conclusiones y apelación, reconociendo luego que permitió vivir a los demandantes en el inmueble objeto de controversia por su ignorancia y mala fe, que se siente agraviado con el Auto de Vista, que habría omitido valorar absolutamente la prueba de cargo y descargo, acusando violación de lo dispuesto por los arts.397, 192 y 476 del Código de Procedimiento Civil, extremo que dice, no hubiera hecho el Auto de Vista anulado por el Tribunal Supremo, que al ser pronunciado sumamente sencillo y absurdo violó el principio de congruencia al no motivar y no referirse a todos los puntos apelados. Que, no se habrían referido al certificado alodial de fs. 17 y 198 o al documento de propiedad de fs. 195, 196 y 197, incidiendo en la nota marginal que contendría.

Que,habiendo sido notificado con el Auto de Vista, hace uso del recurso de casación en el fondo y en la forma. Prosigue luego señalando como examen del Auto de Vista y que dio publicidad como lo señala el art. 1538del Código Civil que el Ad quem señala que fuera el año 2001, que en realidad sería del 28 de marzo de 1989 el registro de su derecho propietario, que el año 2001 fuera el registro de la rectificación de datos y no que recién hubiera adquirido publicidad recién en aquel año, cuando ya habrían transcurrido el plazo señalado por el art. 138 del Código Civil.

Señala que fuera un ligero error de apreciación en referencia a las pruebas alegadas, violando señala con su falsa apreciación el art. 397 del Código de Procedimiento Civil, no habiendo leído el primer asiento sino el segundo. Acusa de violación del art. 1538 del Código Civilal no haberse dado lectura de los certificados de fs. 17 y 198 vinculando a la publicidad. Que, por lo anterior no solamente se habría violado la norma señalada sino los arts. 1550 y 1551 del Código Civil, certificaciones que debieran ser valorados conforme a ley y no a su prudente criterio o sana crítica, que en contexto incide en al inscripción de su derecho propietario y la data del mismo del año 1989.

Q ue,se calificaría de irrelevante del documento de fs. 3 por el Tribunal Ad quem, sin embargo fuera una fotocopia al que le faltarían todos los requisitos, no tendría valor jurídico, o finalmente falso, alude a certificación emitida por Secretario de Cámara sin competencia, concluye con cuestionarse si es relevante el documento cuestionado que habría servido para la demanda siendo ilegal.

No se habría referido para nada sobre la declaratoria de rebeldía de la Alcaldía, refiriendo a un una anterior auto de vista que si habría anulado, que esa inobservancia le causaría perjuicios, pues habría solicitado su nulidad.

Ingresa a referir luego a lo que representa la preferencia entre adquirentes así como al art. 90 del Código Civil que dice no puede servir para adquirir la posesión. Vuelve al primer argumento y refiere la existencia de violación del art. 1545 del Código Civil al no haberle dado dice su derecho al no darle preferencia como propietario.

Acusa violación del art. 90 del Código Civil.

Con esos antecedentes dice y evidenciándose “violación de interpretación errónea y aplicación indebida de la Ley” como lo señalarían los art. 1286 del Código Civil y 192 inc. 2) y 3) y 397 del Código de Procedimiento Civil hace el recurso de casación en el fondo porque no se habrían apreciado ni valoraron legalmente las pruebas ofrecidas y se habrían violado normas de cumplimiento obligatorio, y en la forma porque no se habrían pronunciado sobre la rebeldía pedida oportunamente de manera insistente. Todo refiere de acuerdo a los arts. 253 inc. 1 y 254inc. 4) del Código de Procedimiento Civil, pidiendo que el Tribunal Supremo comprobando las violaciones y omisiones descritas en el recurso case el Auto de Vista de fecha 7 de agosto de 2013  y dicte nueva Sentencia anulando el proceso hasta el auto de admisión de la demanda a fin de que asuma defensa de forma amplia, o declarándola improbada, porque él fuera el único propietario.

CONSIDERANDO III:                                                                FUNDAMENTOS DE LA RESOLUCIÓN:

Pese a la amplia jurisprudencia emitida por este Tribunal Supremocon relación a los requisitos de formulación de un recurso de casación y la diferenciación existente entre los aspectos que se reclaman en la forma como en el fondo, por aspectos procesales y aspectos sustantivos, en consideración a la caótica argumentación efectuada por Macario Laura Apaza a título de recurso de casación, este Tribunal Supremo ve la necesidad de una vez mas precisar este aspecto, en ese sentido corresponde señalar que el recurso de casación es considerado como un medio impugnatorio vertical y extraordinario procedente en supuestos estrictamente determinados por ley y dirigido a lograr que el Tribunal de casación revise y reforme o anule las Resoluciones expedidas en apelación que infringen las normas de derecho material, las normas que garantizan el derecho al debido proceso o las formas esenciales para la eficacia y validez de los actos procesales.

Se señaló asimismo en reiterados fallos, que el recurso de casación se equipara a una nueva demanda de puro derecho, el mismo que puede ser planteado en la forma y en el fondo, o ambos casos a la vez, conforme se encuentra establecido en el art. 250 del Código de Procedimiento Civil; especificando y diferenciando que cuando el recurso se la plantea en la forma, es decir por errores de procedimiento, denominado también error “inprocedendo”, su finalidad es la anulación de la Resolución recurrida o del proceso mismo cuando se hubieren violado las formas esenciales del proceso sancionados expresamente con nulidad por la ley; en tanto que el recurso de casación en el fondo o “error in judicando” procede por errores en la Resolución del fondo del litigio y está orientado a que el Tribunal Supremo revise el fondo de la Resolución impugnada, siendo su finalidad la casación del Auto de Vista Recurrido y la emisión de una nueva Resolución que resuelva sobre el fondo de la controversia en base a la correcta aplicación o interpretación de la ley o la debida valoración de la prueba.

En cada caso, los hechos denunciados deben circunscribirse a las causales de procedencia establecidas en los arts. 253 y 254 del Código de Procedimiento Civil, respectivamente, y cumplir de manera inexcusable el mandato del art. 258 num. 2) de la norma Adjetiva Civil, es decir, citar en términos claros, concretos y precisos la ley o leyes violadas o aplicadas falsa o erróneamente y sobre todo especificar en que consiste la violación, falsedad o error; especificaciones que deben hacerse precisamente en el recurso y no fundarse en memoriales o escritos anteriores ni suplirse posteriormente. Además debe quedar claramente establecido que la casación no constituye una tercera instancia ni una segunda instancia de apelación, y al Tribunal Supremo sólo le corresponde considerar si hubo o no violación, interpretación errónea o aplicación indebida de la ley por los jueces en la Resolución de fondo.

En el caso que se analiza, el recurrente exponiendo argumentos de manera caótica refiere interponer recurso de casación en el fondo y en la forma (fs. 301), empero no existe diferenciación alguna de cuales son los aspectos que considera se subsumen a su recurso de casación en la  forma y cuales otros al recurso de casación en el fondo, exponiéndolo de manera imprecisa, concluyendo de la misma manera en su pretensión recursiva que textualmente señala “…pidiendo que el Tribunal Supremo de Justicia, comprobando las violaciones y omisiones descritas en el recurso, case el Auto de Vista de fecha 7 de agosto del 2013, cursante a fs. 296  y vlta., de obrados, y dicte nueva Sentencia anulando el proceso hasta el auto de admisión de demanda, para que mi personas pueda asumir defensa en forma amplia; o declarándola improbada…” no existiendo petitorio congruente de lo que finalmente pretende, pues así expuesto tanto el recurso concluyendo con su petitorio, se hace inentendible, ya que el Tribunal no puede a tiempo de dictar Auto Supremo, casar el Auto de Vista y dictar nueva Sentencia anulando el proceso, y mas aun hasta el actuado que señala.

Por las consideraciones expuestas, este Tribunal Supremo de Justicia no puede ingresar a considerar el recurso en cuestión aun recurriendo a los principios constitucionales expuestos en el art. 180 de la Constitución Política del Estado.

Consecuentemente corresponde emitir resolución en sujeción a lo previsto por los arts. 217 núm. 1) y 272 del Código de Procedimiento Civil.

POR TANTO: La Sala Civil del Tribunal Supremo de Justicia del Estado Plurinacional de Bolivia, con la facultad conferida por el art 42 parágrafo I núm. 1) de la Ley del Órgano Judicial de 24 de junio de 2010, y en aplicación de los arts.271núm. 1) y 272 del Código de Procedimiento Civil, declara IMPROCEDENTE el recurso de casación formulado por memorial que corre de fs. 300 a 306 vlta., presentado por Macario Laura Apaza contra el Auto de Vista Nº 265 de 07 de agosto de 2013 cursante a fs. 296 y vlta., de obrados. Con costas.

Se regula honorarios del profesional abogado en la suma de Bs. 1.000.-

Regístrese, comuníquese y devuélvase.                                        

Relator: Mgdo. Rómulo Calle Mamani.                                                        

Fdo. Mgdo. Rómulo Calle Mamani.

Fdo. Mgda. Rita Susana Nava Durán.

Ante mí  Fdo. Dra. Patricia Ríos Tito

Registrado en el Libro de Tomas de Razón: séptimo