TRIBUNAL SUPREMO DE JUSTICIA                        S A L A  C I V I L

Auto Supremo:625/2013                                                Sucre:11 de diciembre 2013                                                        Expediente:        SC-93-13-S                                                                

Partes: Teresa Bañon Vaca. c/Ingrid Cava Coímbra, Rubén Valdez, Walter Añez

Soliz, Juan        Carlos  Mendoza M., Agustín Egúez Poiqui, Silvia García

Salazar, María Eugenia Chubiru Maraqui, Armando Algarañaz        Toledo,   

Miguel  Domínguez  Pérez,  Rosa Bazán Velasco, Adalberto Rodríguez

Roca, Laureano Bazán Herrera, Cinthia Pérez Domínguez, Mario ribera,

Santos Paz Ribera y otros

Proceso:Mejor Derecho de Propiedad, Reivindicación, Desocupación y                        entrega de inmueble, Pago de daños y perjuicios

Distrito:Santa Cruz

VISTOS: El recurso de casación en la forma y en el fondo cursante de fs. 1149 a 1151 vlta., interpuesto por Genny Añez de Céspedes contra el Auto de Vista cursante de fs. 1145a1147, pronunciado por la Sala Civil Segunda del Tribunal Departamental de Justicia de Santa Cruz en fecha 8 de febrero de 2013, en el proceso ordinario sobre Mejor Derecho de Propiedad, Reivindicación, Desocupación yentrega de inmueble, Pago de daños y perjuicios, seguido por Teresa Bañon Vaca contra Ingrid Vaca Coimbra, Rubén Valdez, Walter Añez Soliz, Juan Carlos  Mendoza M., y otros; la concesión de fs. 1157; los antecedentes del proceso; y:

CONSIDERANDO I:                                                                ANTECEDENTES DEL PROCESO:

LaJuezTercerode Partido en lo Civil y Comercial de Santa Cruz de la Sierra, pronunció Sentencia de 16 de marzo de 2012, cursante de fs. 970 a 975, declarando IMPROBADA la demanda de fs. 12 a 14 vlta., e IMPROBADA la demanda reconvencional de fs. 81 a 83 vlta.

Contra la referida Sentencia, Félix Edwar Quiroga Barahona por sus mandantes Carlos José Ali Bravo y Teresa Bañon Vaca, interpuso recurso de apelación cursante de fs. 979 a 989 vlta.

En mérito a esos antecedentes, la Sala Civil Segunda del Tribunal Departamental de Justicia de Santa Cruz, emitió el Auto de Vista Nº 15, cursante de fs. 1145 a1147, por el que ANULA la Sentenciade fecha dieciséis de marzo del año dos mil doce, disponiéndose que la Jueza de instancia pronuncie nueva Sentencia tomando en cuenta las fundamentaciones señaladas en la Resolución.

Resolución que dio lugar al recurso de casación en la forma y en el fondo, interpuesto por parte de Genny Añez de Céspedes, que se analiza.

CONSIDERANDO II:                                                                        HECHOS QUE MOTIVAN LA IMPUGNACIÓN:

En la forma

Que, al haberse dictado fallo anulatorio de Sentencia, se habría infringido los art. 251 por una parte y omitido aplicar correctamente el art. 252-entendemos del Código de Procedimiento Civil, pues no se lo nombra-, así como la Disposición Especial Segunda Num. II de la Ley 1760 de Abreviación Procesal Civil y de Asistencia Familiar. Razona al efecto que el Auto de Vista solo dispondría la nulidad de la Sentencia, constriñendo a la Jueza a pronunciar nueva Sentencia conforme a las fundamentaciones señaladas la misma, lo cual representaría una implícita imposición de criterio jurídico sesgado que limitaría y restringiría la libertad de razonamiento al juzgador, aspecto que quebrantaría la sana crítica e independencia prevista en los art. 476 del Código de Procedimiento Civil y 178-I de la Constitución Política del Estado.

Que la Sentencia anulada reuniría los requisitos exigidos por el art. 192 del Código de Procedimiento Civil, y no correspondía anular solo la Sentencia, que al haberla anulado sin causa alguna se habría infringido el art. 251 del Código de Procedimiento Civil.

Por otra parte, contradictoriamente el Tribunal Ad quem no observaría los verdaderos vicios de nulidad que no estarían en la Sentencia, los que sí fueran insalvables, que causarían indefensión y vulnerarían el debido proceso, fueran el hecho de que el recurrente Edwar Quiroga Barahona carecería de personería, describiendo al efecto el haber adjuntado un testimonio de poder que fuera distinto al aparejado en principio, llegando a la conclusión que fuera fraguado el signado con el Nº 104/2000 en consideración que se hubiera otorgado a la misma hora que el signado con el Nº 87/2000, que siendo diferentes al ser otorgados a la misma hora y fecha denotarían falsedad. Arribando a la finalización que por todo lo que describe, no reuniría los requisitos exigidos por ley y el recurrente carecería de personería para actuar en representación de la demandante.

Por ello pide se de aplicación al art. 252 del Código de Procedimiento Civil y disposición  especial segunda num. II de la Ley 1760 y de conformidad a lo previsto por el art. 271-3) se disponga la nulidad de obrados hasta el vicio mas antiguo, que fuera la admisión de la demanda misma.

En el fondo

Que, el Auto de Vista fuera incongruente y contradictorio respecto a lo que refiere ala parte considerativa con relación a lo dispuesto en la parte resolutiva, infringiendo el art. 253 núm. 2) del Código de Procedimiento Civil, habría mala interpretación del art. 1545 del Código Civil al aseverar superfluamente que al juzgadora A quo hubiera aplicado erróneamente lo señalado por el art. 375 del Código de Procedimiento Civil, así como con las afirmaciones que contuviera, pretendiendo constreñir a la Jueza para que dicte con una distorsionada fundamentación y una mala aplicación de la ley, interponiendo dice recurso de casación en el fondo de conformidad con el art. 153 inc. 1) y 2) del Código de Procedimiento Civil, pidiendo se dicte Auto Supremo casando el Auto de Vista.

CONSIDERANDO III:                                                                FUNDAMENTOS DE LA RESOLUCIÓN:

Sin embargo de la descripción realizada de ambos recursos, tanto en la forma como en el fondo, este Tribunal se abocará a estudiar y resolver sólo lo referido al planteamiento en la forma, en razón que la Resolución venida en casación es anulatoria de obrados anula la Sentencia-, no siendo posible ingresar a considerar el recurso planteado en el fondo por su improcedencia, en la lógica que cuando un fallo es anulatorio de obrados, no ingresa a considerar aspectos de fondo sino de forma.

Con ese antecedente verificamos en la forma que se denuncia la infracción del art. 251, aunque no señala norma entendemos se trata del Código de Procedimiento Civil con la omisión de aplicación del art. 252 suponemos de la misma norma al no aclararse este aspecto-.

Ese es un primer punto a considerar cuando en razonamiento de la recurrente habría constreñimiento a la A quo de fallar con el raciocinio expuesto en el Auto de Vista, con relación a esta denuncia, habrá que señalar que el Tribunal Ad quem a tiempo de resolver la apelación formulada, en el Punto III, en sus diferentes numerales, hace consideraciones de fondo en relación a la problemática planteada, cuando por ejemplo en el numeral 1, refiere la existencia de aplicación errónea del art. 375 del Código de Procedimiento Civil, encontrando incongruencia en lo tramitado, el ordenamiento jurídico y lo resuelto por la Juez de primera instancia, de la misma forma emite criterios de valor al analizar en el numeral 2, lo referido a la acción reivindicatoria incluso con la  apreciación de pruebas señalando fojas en las que se hallaría inserto en el expediente y aspectos referidos a la compulsa de la prueba aportada por las partes. En los numerales subsiguientes 3 al 5, de la misma forma existe razonamiento de fondo del fallo que conoció en apelación, arribando a la conclusión que habría incongruencia entre lo peticionado por el “demandante”, la prueba aportada y lo resuelto por el A quo, disponiendo finalmente que la juzgadora de primera instancia dicte nueva Sentencia“tomando en cuenta las fundamentaciones señaladas” en el Auto de Vista, sirviendo de argumento para anular la Sentencia de primera instancia.

Existe razonamiento jurisprudencial emitido por este Tribunal Supremo que en tratándose de un fallo anulatorio de obrados no se ingresa a considerar aspectos referidos al fondo de la controversia, empero de la revisión del Auto de Vista dictado en el caso de Autos, se verifica las consideraciones realizadas por el Ad quem y el establecimiento certero del análisis de aspectos de fondo y de manera errada anular la Sentencia, con criterio dirigido a la dictación de un fallo en la forma razonada en resolución de segunda instancia, aspecto no permitido, en razón a que si el Tribunal de apelación considera que los fundamentos del fallo de primera instancia no fueron los correctos o divergen de ella, previa una reevaluación debe cambiar el resultado, a él le está encomendado realizar esa tarea, es decir, la de fundamentar la Resolución previo examen correcto de los antecedentes producidos en el proceso y en su caso revocar el fallo de primera instancia, pero en ningún caso anular la Sentencialuego de analizar el fondo de la causa, y disponer que se dicte uno nuevo con la consigna asentada en el Auto de Vista.

Al Tribunal de apelación le esta autorizado anular obrados, en razón de la existencia de defectos procesales insubsanables que afecten al debido proceso, y en su caso anular la Sentencia ante la existencia de incongruencia en el fallo, que devengan en resultado infra, citra o extra petita, o que carezca de la fundamentación necesaria y precisa, aspectos que hagan a la forma de la tramitación del proceso o la evidente incongruencia.

Empero si el Tribunal considera que el razonamiento del A quo es incorrecto en relación a todo lo alegado por las partes, no sólo por el “demandante” y la prueba aportada al caso, es su función el reevaluar los antecedentes y dictar una nueva Resolución conforme a derecho, pero de ninguna manera ingresar a analizar y considerar aspectos de fondo y con la errada justificación que no existe congruencia entre lo peticionado por el “demandante”, la prueba aportada y lo resuelto en Sentencia, finalmente anular.

En el caso en estudio ocurrió precisamente esa situación, que el Tribunal de apelación, ingresó a considerar el fondo mismo de la problemática planteada, analizó las pruebas que se produjeron en el proceso, arribó a una conclusión, empero sin que exista razonamiento lógico que emane de lo anterior, con la presunta existencia de incongruencia, anuló la Sentencia.

Con lo analizado, se verifica de manera fehaciente que no existe razonamiento justificado tendiente a encontrar una presunta nulidad de la Sentencia por vicios de forma que pudiera contener ella, esto torna a su vez en incongruente al Auto de Vista, pues sin la concurrencia de causal de nulidad alguna que contiene el art. 251 del Código de Procedimiento Civil invalida la Sentencia de primera instancia, ese aspecto viabiliza la anulación delaResolución del Ad quem, por inferirse que va contra el debido proceso, considerando que ni la propia actora a tiempo de recurrir de apelación sugirió la posibilidad de una anulación de la Sentencia sino, su petición está destinada a buscar su revocatoria.

Con ese antecedente, el disponer que la Juez A quo concluya conforme al razonamiento expuesto en el Auto de Vista, ciertamente es limitar al ejercicio de la facultad conferida por el art. 476 del Código de Procedimiento Civil -dentro del marco de lo permitido- así como lo determinado por el art. 180 de la Constitución Política del Estado, contando con asidero el fundamento expuesto por la recurrente, pues en el caso en cuestión la nulidad dispuesta no tiene mayor explicación, y resulta siendo de oficio, sin considerar que sólo es pertinente proceder con la nulidad de oficio cuando la vulneración al debido proceso en cualquiera de sus componentes tiene incidencia directa en el derecho a la defensa y se ve seriamente afectado de forma objetiva; pues la nulidad de obrados es una medida excepcional, aplicable con criterio restrictivo en caso de verificarse indefensión efectiva, lo contrario significa un quebrantamiento al derecho a la justicia pronta, oportuna y sin dilaciones que tienen las partes, que el Estado garantiza por medio de sus órganos de justicia, conforme señala el art. 115 parágrafo II de la Constitución Política del Estado. Consecuentemente la petición de la recurrente de anular el Auto de Vista a fin de que se de respuesta de fondo, tiene sustento.

Por lo que corresponderá emitir fallo en sujeción a lo previsto por los arts. 271 núm. 3) y 273 del Código de Procedimiento Civil.

No obstante lo anteriormente resuelto, sólo en vía de aclaración se debe señalar con relación al argumento expuesto en una segunda parte del recurso en la forma,que no puede ser válidamente considerado en razón de la preclusión de las etapas procesales y el hecho de no haberse reclamado de manera oportuna las presuntas irregularidades que pudieran existir referidos al Testimonio de Poder que se hace mención, que debieron ser observados y objetados de manera oportuna, habiendo las partes dejado precluir su derecho y convalidado la intervención de la parte mediante apoderado, no pudiendo aplicarse lo determinado por el art. 252 del Código de Procedimiento Civil ni la Disposición Especial Segunda num. II de la Ley 1760 como se sugiere para el caso.

POR TANTO: La Sala Civil del Tribunal Supremo de Justicia del Estado Plurinacional de Bolivia, con la facultad conferida por el art.42 parágrafo Inúm. 1) de la Ley del Órgano Judicial de 24 de junio de 2010, y en aplicación delart. 271 núm. 3) y 273 del Código de Procedimiento Civil,ANULA el Auto de Vista Nº 15/2013 de 8 de febrero de 2013 y dispone que previo sorteo y sin espera de turno el Tribunal de Alzada emita nuevo Auto de Vista conforme la pertinencia del art. 236 del Código de Procedimiento Civil.

Se impone la multa de un día de haber a los suscribientes del Auto de Vista, a ese fin se comunique de la presente resolución a la DAF.

En atención a lo previsto por el art. 17 parágrafo IV de la Ley del Órgano Judicial, comuníquese al Consejo de la Magistratura a los fines de ley con la presente Resolución.

Regístrese, comuníquese y devuélvase.                                                

Relator: Mgdo. Rómulo Calle Mamani.

Fdo. Mgdo. Rómulo Calle Mamani.

Fdo. Mgda. Rita Susana Nava Durán.

Ante mí  Fdo. Dra. Patricia Ríos Tito

Registrado en el Libro de Tomas de Razón: séptimo