TRIBUNAL SUPREMO DE JUSTICIA

S A L A  C I V I L


Auto Supremo: 586/2013.

Sucre: 15 de noviembre  2013.        

Expediente:         CB-100-13-S

Partes:  VIDRIOLUX  S.A. representada por Arturo Horacio Peña Montemayor  C/

             PRODEC representada por Ronald Málaga Avilés y Jorge Málaga

             Fernández.

Proceso: Ordinario sobre cumplimiento de contrato y pago de daños y perjuicios.

Distrito: Cochabamba.


VISTOS: El recurso de casación  en el fondo y en la forma cursante de fs. 191 a 193, interpuesto por  PRODEC, representada por Jorge Málaga Fernández, contra el Auto de Vista cursante de fs. 187 a 188, pronunciado el 4 de  junio de 2013 por la Sala Civil Primera del Tribunal Departamental de Justicia de Cochabamba en el proceso ordinario doble sobre cumplimiento de contrato y pago de daños y perjuicios seguido por VIDRIO LUX S.A. contra la empresa recurrente; la respuesta de fs. 196 y vlta.; la concesión de fs. 198; los antecedentes del proceso; y:

CONSIDERANDO I:

ANTECEDENTES DEL PROCESO:

El Juez Séptimo de Partido en lo Civil y Comercial de la ciudad de Cochabamba, el 3 de septiembre de 2007 pronunció la Sentencia  cursante de fs. 141 a 144 de obrados,  declarando probada la demanda principal y las excepciones opuestas por la parte actora contra la demanda reconvencional e improbadas la demanda  reconvencional y las excepciones deducidas por la parte demandada contra la demanda principal, sin costas por ser juicio doble. Como consecuencia de ello dispuso que industrias PRODEC pague a favor de VIDRIOLUX S.A. el importe de las facturas Nº 0000236 y 0000247 cuyo monto asciende a la suma de Bs. 500.583,38 y sea en tercero día de ejecutoriado el fallo, bajo conminatoria de Ley. Igualmente determinó que una vez pagado dicho importe, PRODEC retire en el día las 143.342 unidades de botellas de 910 c.c. finalmente condenó al pago de daños y perjuicios a industrias PRODEC que debe pagar a favor de VIDRIOLUX S.A. en el monto que se averiguará en ejecución de Sentencia.

Contra esa Sentencia de primera instancia la parte demandada y reconventora interpuso recurso de Apelación cursante de fs. 147  y, en cuyo mérito la Sala Civil Primera del Tribunal Departamental de Justicia de Cochabamba el 20 de junio de 2012 emitió el Auto de Vista  cursante de fs. 157 y 158, anulando el Auto de concesión de la Alzada por considerar que el recurso de Apelación no contenía expresión de agravios  y declarando ejecutoriada la Sentencia; a raíz del recurso de casación que la parte actora interpuso contra ese Auto de Vista, la Sala Civil del Tribunal Supremo de Justicia el 14 de diciembre de 2012 emitió el Auto Supremo Nº 519/2012 anulando la Resolución disponiendo que el Tribunal Ad quem pronuncie nueva Resolución absolviendo el recurso de Alzada.

En cumplimiento al referido Auto Supremo, la Sala Civil Primera del Tribunal Departamental de Justicia de Cochabamba dictó el Auto de Vista de 4 de junio de 2013 confirmando totalmente la Sentencia, con costas al recurrente.

Resolución de segunda instancia recurrida en casación en la forma y en el fondo por PRODEC.

CONSIDERANDO II:

HECHOS QUE MOTIVAN LA IMPUGNACIÓN:

La parte recurrente manifestó que contrariamente a lo presumido por el Juez de primera instancia, PRODEC habría acreditado documentalmente la solicitud realizada a VIDRIOLUX  S.A. para la fabricación de 200.000 botellas que debían ser elaboradas en base a los requisitos de PRODEC para la comercialización de sus productos (licores), en mérito a ello las botellas a ser elaboradas debían ser de 910 c.c. y contar de manera específica e inexcusable con el logotipo de PRODEC, requisito éste que es considerado indispensable para diferenciar y posicionar la marca de  la empresa en el mercado interno y externo, exigencia que habría sido incumplida por VIDRIOLUX S.A., no obstante que conforme se acredita de la nota de 19 de agosto de 2000 remitida a la empresa proveedora, se le comunicó expresamente que las botellas objeto del contrato debían tener impreso el logotipo en una parte del etiquetado.

Por otro lado sostiene que mediante carta de 7 de septiembre de 2000, comunicaron formalmente a VIDRIOLUX que el canastillo no aseguraba de manera eficiente el contenido del producto, observación que no habría sido atendida favorablemente por VIDRIOLUX S.A., razón por la que resultaría incorrecta la fundamentación expuesta por el Tribunal de Alzada en sentido de que PRODEC jamás objetó la fabricación de la botella.

Esas observaciones no subsanadas por el proveedor, acreditan, según la parte recurrente, que industrias PRODEC no fue quien incumplió el contrato comercial y que no asumió una posición pasiva al respecto, sino que reclamó oportunamente sobre dichas falencias, situación que le eximiría jurídicamente del pago por un producto que no cumplía los requisitos mínimos exigidos.

Por las razones expuestas la parte recurrente concluye afirmando que demostró que mediante correspondencia de 19 de agosto de 2000 hizo conocer de manera oficial y oportuna a VIDRIOLUX S.A. que las botellas a ser elaboradas y entregadas en lo futuro debían contar inexcusablemente con la impresión del logotipo de la empresa PRODEC  en una de las partes correspondientes al etiquetado, resultando incorrecto el fundamento de Alzada en sentido de que jamás esa parte hubiera observado los defectos de fabricación de las botellas y el incumplimiento de la impresión del logotipo además del canastillo que no llegaba a asegurar eficientemente el contenido del producto.

En la forma, al amparo del art. 254 num. 7) del Código de Procedimiento Civil, acusó que el Auto de Vista  recurrido habría sido dictado sin que previamente se hubiese dictado el decreto de “autos”, requisito que considera fundamental según lo previsto por el art. 234 del citado Código Adjetivo para el cómputo del plazo procesal para el pronunciamiento del respectivos Auto de Vista, tal cual lo prevén los arts. 235 parágrafo I en relación con el al 204 num. 1) del Código de Procedimiento Civil.

En virtud a los fundamentos expuestos solicitó se anule obrados hasta que se emita nuevo Auto de Vista previo decreto de autos, alternativamente en el fondo se declare probada la demanda reconvencional e improbada la demanda principal.

CONSIDERANDO III:

FUNDAMENTOS DE LA RESOLUCIÓN:

Estando interpuestos recursos de casación en el fondo y en la forma, primeramente se absolverá la denuncia de forma, toda vez que de resultar evidente la infracción acusada, el pronunciamiento de éste Tribunal sería anulatorio de obrados, situación que imposibilitaría la consideración del recurso de fondo.

Establecido lo anterior diremos que el pronunciamiento del Auto de Vista recurrido de 4 de junio de 2013, tiene como antecedente el recurso de apelación que interpuso  la parte actora (fs. 147 y vlta.), en cuyo mérito la Sala Civil Primera del Tribunal Departamental de Justicia de Cochabamba el 20 de junio de 2012 emitió el Auto de Vista  cursante a fs. 157 y 158, anulando el Auto de concesión de la Alzada por considerar que el recurso de Apelación no contenía expresión de agravios, declarando en consecuencia ejecutoriada la Sentencia, contra esa Resolución de Alzada la parte actora interpuso recurso de casación que mereció el pronunciamiento del Auto Supremo Nº 519/2012 de 14 de diciembre emitido por esta Sala Civil del Tribunal Supremo de Justicia anulando el Auto de Vista y disponiendo que el Tribunal Ad quem pronuncie nueva Resolución absolviendo el recurso de Alzada. Es en base a ese antecedente que el Tribunal de segunda instancia, previo decreto de “cúmplase” y el sorteo correspondiente,  procedió a la emisión del respectivo fallo de Alzada, razón por la que la observación efectuada por la parte recurrente en sentido de haberse omitido el decreto de “autos”, resulta intrascendente, toda vez que, como se explicó precedentemente, la emisión del segundo Auto de Vista tuvo como precedente el Auto Supremo que dispuso la nulidad de obrados hasta fs.156 vlta. únicamente, consiguientemente el decreto de “autos” cursante a fs. 155 quedó firme e incólume, deviniendo por ello  en infundado el reclamo expuesto por la parte recurrente, más aún si consideramos que en materia de nulidades procesales la vigencia de la Ley del Órgano Judicial, marcó una nueva concepción que orienta la nulidad no como una forma de proteger el cumplimiento de las formas o procedimientos en sí mismos, sino como una garantía del debido proceso orientada a resguardar el derecho a la defensa de las partes en litigio, de tal forma que la mera infracción procedimental no supone per se la nulidad de obrados si como consecuencia de esa infracción no se vulneró el derecho al debido proceso en sus elementos esenciales como el derecho a la defensa o el Juez natural y competente.

En el caso que se analiza, no obstante no ser evidente la infracción procesal que se acusa, se debe tener en cuenta que la omisión del decreto de “autos” en segunda instancia si bien constituye una contravención a la regla prevista por el art. 234 del Código de Procedimiento Civil, empero esa infracción no resulta trascendental en la esfera del debido proceso, toda vez que no conlleva de ninguna manera la indefensión de las partes,  ni altera sustancialmente el desarrollo del proceso, no siendo evidente lo argumentado por la parte recurrente en sentido de que dicha providencia revestiría significación para el cómputo del plazo para la emisión del Auto de Vista, por cuanto dicho cómputo, conforme prevé el art. 204 parágrafo III del Código de Procedimiento Civil, se lo realiza desde el sorteo de la causa y no a partir de la providencia de “autos”. Consecuentemente la infracción acusada no amerita la nulidad de obrados impetrada.

En el fondo.

La parte recurrente centró su impugnación en el supuesto incumplimiento de la parte actora (VIDRIOLUX S.A.) en la elaboración de las botellas para PRODEC en virtud a que el producto encomendado en una cantidad de 200.000 unidades, inexcusablemente  debió llevar impreso el logotipo de ésta última en alguna parte correspondiente al etiquetado, conforme así se hizo saber mediante nota de 19 de agosto de 2000, aspecto que no habría sido valorado correctamente por los Tribunales de instancia, quienes tampoco apreciaron adecuadamente el reclamo realizado a VIDRIOLUX S.A. mediante correspondencia de 7 de septiembre de 2000, referido al canastillo que no aseguraba eficientemente el producto contenido.

Al respecto conviene precisar que si bien es evidente que a fs. 9 de obrados cursa  copia de la correspondencia enviada por PRODEC a VIDRIOLUX S.A. de fecha 19 de agosto de 2000, a través de la cual se le comunicó la recepción del plano final de la botella de sidra de 910 c.c. encontrándose las condiciones de acuerdo al pedido realizado por PRODEC, resaltando que las botellas deberían llevar impreso el logotipo de la empresa en una de las partes correspondientes al etiquetado, ese aspecto sin embargo no debe ser confundido, como pretende hacerlo la parte recurrente, en sentido de encontrar en esa nota una  objeción o rechazo al producto entregado posteriormente por VIDRIOLUX S.A., toda vez que, conforme la propia parte recurrente manifiesta,  esa nota contiene el recordatorio del requerimiento de la impresión del logotipo de la empresa PRODEC en la botella a ser elaborada, de ninguna manera supone, como erradamente sugiere la parte recurrente, reclamo sobre la calidad o características del producto entregado y recepcionado por PRODEC.

La parte recurrente confunde el requerimiento realizado para la impresión del logotipo en la botella a ser elaborada,  que ciertamente existió, con el reclamo que habría efectuado respecto al incumplimiento de ese requerimiento, que no existió o al menos no fue probado en el proceso.

La empresa VIDRIOLUX S.A. entregó a PRODEC 56.658 botellas con la correspondiente facturación, entrega respecto a la cual no se tiene acreditado el reclamo que PRODEC hubiera formalizado respecto a la falta de impresión de su  logotipo, consiguientemente se sobreentiende que PRODEC aceptó y admitió el producto en la forma como VIDRIOLUX S.A. elaboró y entregó el mismo. Al respecto el art. 848 del Código de comercio prevé (RECLAMACIÓN).- “El comprador dispone de diez días, a partir de la recepción de las mercaderías adquiridas, para observar acerca de la cantidad, calidad o peso de las cosas compradas sin verificación previa. Vencido dicho plazo, pierde todo derecho a la reclamación, salvo lo dispuesto para las compras del exterior”.

Consiguientemente, al no estar acreditada la reclamación que PRODEC hubiera efectuado en los términos previstos por el citado art. 848 del Código de Comercio, resulta correcta la decisión de los Tribunales de instancia en sentido de concluir que la parte demandada perdió el derecho a la reclamación, más aún si como se tiene acreditado mediante las declaraciones testificales de cargo cursantes de fs. 115 a 117 vlta.,  que no merecieron objeción por la parte demandada, que PRODEC utilizó las botellas que le fueron entregadas por VIDRIOLUX S.A. en el envasado de su producto (sidra) el cual fue comercializado en las botellas provistas por la parte actora, resultando por ello contrario a la buena fe que regula la ejecución de los contratos (art. 520 Código Civil), el reclamo que realiza la parte demandada respecto al incumplimiento en la impresión de su logotipo en las botellas, pues, si ese aspecto le resultaba trascendental y afectaba sus intereses, lo lógico y prudente hubiera sido que oportunamente las botellas entregadas fueran rechazadas y reclamado el defecto advertido, empero, al utilizar el producto aunque deficientemente elaborado, la empresa PRODEC tácitamente aceptó el mismo en las condiciones de su elaboración y entrega, resultando por ello incorrecto e inoportuno el reclamo que alega.

Igual razonamiento debe ser empleado para el aparente defecto en la tapa plástica de la botella, situación  que si  bien fue expuesta por PRODEC  mediante nota de 7 de septiembre de 2000 a VIDRIOLUX S.A.,  empero, la lectura de la referida correspondencia debe integrarse con el contenido de la nota de 19 de agosto de 2000, de lo que se establece que ese aspecto no se lo planteó como un reclamo o rechazo al producto entregado, sino como uno más de los fundamentos en que se amparaba su solicitud de entrega de la botellas únicamente en la cantidad de 50.000 unidades para el año 2000.

Por otro lado, como se tiene ampliamente desarrollado, si el inconveniente que alude PRODEC respecto a la tapa plástica de la botella  significaba que el producto no satisfacía sus necesidades, no se explica la razón por la que PRODEC hubiera utilizado el producto y no hubiese procedido a su reclamación y rechazo  como correspondía.

Por las razones expuestas, los reclamos de fondo señalados por la parte recurrente carecen de fundamento y devienen en infundados, consiguientemente éste Tribunal debe emitir Resolución en la forma prevista por los arts. 271 num. 2) y 273 del Código de Procedimiento Civil.

POR TANTO: La Sala Civil del Tribunal Supremo de Justicia del Estado Plurinacional de Bolivia,  con la atribución conferida por el art. 42 num.1) de la Ley del Órgano Judicial y en aplicación a lo previsto por los arts. 271 num. 2) y 273, del Código de Procedimiento Civil, declara INFUNDADO el recurso de casación cursante de fs. 191 a 193, interpuesto por  PRODEC, representada por Jorge Málaga Fernández, contra el Auto de Vista cursante de fs. 187 a 188, pronunciado por la Sala Civil Primera del Tribunal Departamental de Justicia de Cochabamba. Con costas.


Se regula el honorario profesional en la suma de Bs. 1.000


Regístrese, comuníquese y devuélvase.


Relator: Mgdo. Rómulo Calle Mamani.

Fdo. Mgdo. Rómulo Calle Mamani.

Fdo. Mgda. Rita Susana Nava Durán.

Ante mí  Fdo. Dra. Patricia Ríos Tito

Registrado en el Libro de Tomas de Razón: sexto