TRIBUNAL SUPREMO DE JUSTICIA

                                                        SALACIVIL

Auto Supremo: 585/2013

Sucre: 15 de noviembre 2013

Expediente: LP - 107 - 13 - S

Partes: Gregorio Vera Macedo. c/Dominga Alanoca Pari.

Proceso: Divorcio

Distrito: La Paz

VISTOS: El recurso de casación de fs. 223 a 226, interpuesto por Sulma Bustillos de Téllez en representación de Dominga Alanoca Pari contra el Auto de Vista Nº 161/2013 de fecha 20 de junio de 2013, cursante de fs. 220 a 221 y vlta., pronunciado por la Sala Civil Tercera del Tribunal Departamental de Justicia de La Paz, en el proceso ordinario de divorcio seguido por Gregorio Vera Macedo contra la recurrente;el Auto de concesión del recurso de fs. 230, los antecedentes del proceso; y:

CONSIDERANDO I:

ANTECEDENTES DEL PROCESO:

Gregorio Vera Macedo interpuso demanda ordinaria de divorcio en contra de Dominga Alanoca Pari,fundada en la causal establecida en el art.130 núm. 4) del Código de Familia, aduciendo que contrajo matrimonio con la  demandada en fecha 28 de diciembre de 2002, dentro del cual procrearon cuatro hijos, Diego Rodrigo Vera Alanoca de 24 años de edad, Silvia Vera Alanoca de 22 años, Zulma Vera Alanoca de 18 años y Mónica Gaby Vera Alanoca de 14 años, respectivamente, siendo los tres primeros mayores de edad y la última que se encuentra cursando el colegio, manifestando que durante la unión matrimonial la esposa siempre tuvo un carácter muy violento, que en distintas ocasiones lo agrediófísicamente, causándole inclusive lesiones en el rostro, así como en su integridad física, que el año 2006, en una recepción social en Laripata le rompió una botella en su cabeza, con posterioridad el año 2007,le causó una lesión en el rostro provocada por su anillo y en otra oportunidad, en el mismo mes de septiembre del mismo año lo agredió al extremo de arrancarle la oreja, hechos que motivaron que abandonase el hogar conyugal. Admitida la señalada acción, con los fundamentos del memorial de  fs. 32 a 34 y vlta.,la demandada responde negativamente la demanda y reconviene por las causales previstas en los núm.1), 2) y 4) del art. 130 del Código de Familia.

Tramitado el proceso, el Juez Primero de Partido de Familia de la ciudad de El Alto, pronuncia la Sentencia Nº159/2012 de 06 de noviembre de 2012, declarando probada la demanda principal e improbada la demanda reconvencional, disponiendo la disolución del vínculo matrimonial yhomologando la resolución de medidas provisionales Nº 173/2011, con la única modificación de dejar sin efecto la asistencia familiar otorgada a favor de la demandada.

Dicha Sentencia fue recurrida de apelación por Sulma Bustillos de Téllez en representación de la demanda Dominga Alanoca Pari a través del memorial de fs. 193 a 196, misma que fue resuelta por Auto de Vista No.161/2013 de 20 de junio  de 2013, de fs. 220 a 221 y vlta., pronunciado por la Sala Civil Tercera del Tribunal Departamental de Justicia de La Paz, que confirmó la Sentencia apelada.

Contra el referido Auto de Vista, Dominga Alanoca Pari, interpone el recurso de casación en la forma y en el fondo, que es motivo de Autos.

CONSIDERANDO II:

HECHOS QUE MOTIVAN LA IMPUGNACIÓN:

Recurso de casación en la forma:

Acusa que el proceso se llevó adelante con vicios procesales que afectan al debido proceso,  vulnerándose lo dispuesto por el art. 137 párrafos I núm. 3) y II del Código de Procedimiento Civil, debido a que la supuesta notificación con el Auto de Relación Procesal practicada en fecha 25 de julio del 2011, ocasionó que no lograse presentar prueba a efectos de desvirtuar la demanda incoada en su contra, motivo por el cual, planteó incidente de nulidad, que fue resuelto por Auto de fs.153, rechazando el mismo, resolución que al haber sido objeto de recurso reposición con alternativa de apelación, se concedió en efecto diferido y que el Tribunal Ad quem a tiempo de confirmar la Sentencia también confirmó dicha apelación en efecto diferido, con el argumento de que la única testigo propuesta, Noelia Vaneza Mercado, hubiere contestado de la siguiente manera: “El Cedulón dejado el 21 de julio a horas 17:20, es posible que se haya entregado en el escritorio de la Dra. Bustillos y no se haya percatado” cuando en realidad esta es una pregunta del abogado del actor y no una respuesta, a cuyo comentario la testigo respondió: “que ese día se encontraba con la Dra. Beatriz y no vino la oficial de diligencias”;cuando su personacon posterioridad a esta fecha se apersonó al juzgado a revisar el proceso y esta diligencia de notificación no cursaba en obrados. Solicitando en definitiva que en mérito a lo dispuesto por el art. 271 núm.3) del Código de Procedimiento Civil se anule obrados hasta fs. 93, ordenandonueva notificación con el Auto de Relación Procesal conforme lo dispone el art. 137paragrafo I núm. 3) y II del Código de Procedimiento Civil.

Recurso de casación en el fondo

Aludela violación del art. 1286 del Código Civil y arts. 330 y 476 de su procedimiento,porque a tiempo de reconvenir la demanda incoada en su contra, adjuntó en calidad de prueba la cursante de fs. 13 a 31 y no como refiere el Tribunal de Alzada que la prueba aportada de su parte cursaría de 19 a 26 de obrados, prueba que no fue valorada y menos se aplicó la sana critica en su valoración, ya que según esta documental evidencia que la víctima de agresiones durante la vida conyugal fue su persona, destacando que el Juez de instancia se encontraba facultado para ordenar su producción aun de oficio conforme lo dispone el art. 378 del Código de Procedimiento Civil.

Asimismo,  acusa la violación del art. 140 del Código de Familia, debido que el actor durante la tramitación del proceso no probó la causal en la que basó su demanda (130 núm. 4) del Código de Familia), porque la literal de fs. 196, correspondiente a un certificado médico de lesiones, el mismo  es fraudulento e ilegal, porque habiendo sido expedido en fecha 08 de junio del 2006, el actor contaba con 38 años y no 43 como refiere dicho certificado, hecho que hace presumir que recién se lo recabó el año 2011. Aconteciendo lo mismo respecto a la prueba testifical de cargo, debido a que los testigos ofrecidos por el actor  sólo hacen referencia a una supuesta agresión ocurrida el año 2006, desconociendo cual es la realidad de la vivencia del matrimonio Vera Alanoca, sin embargo, al haber ocurrido esta supuesta agresión el año2006, hasta la presentación de la demanda han transcurrido más de 4 años, motivo por el cual, no podía declararse probada la demanda por la causal invocada por el actor.

Concluye solicitando se anule obrados hasta fs.93 o en su caso, se case el Auto de Vista declarando improbada la demanda principal. 

CONSIDERANDO III:

FUNDAMENTOS DE LA RESOLUCIÓN:

Antes de resolver el presente recurso, corresponde dejar establecido que, por utilidad procesal primeramente se resolverá el recurso interpuesto como casación en la forma, dado que, en caso de hallarse fundados los argumentos de la recurrente, deberá anularse el proceso, siendo ya innecesario resolver el recurso de casacón en el fondo.

Al efecto anteriormente mencionado, teniendo en cuenta los fundamentos expuestos en el recurso de casación en la forma, de la revisión de actuados, se advierte que la recurrente, interpuso el incidente a que alude, mismo que fue tramitado conforme a ley y resuelto por el A-quo por Auto de fecha 10 de noviembre del 2011, cursante a fs. 153 y vlta.,resolución que impugnada por ésta, fue concedido en efecto diferido por Auto de fecha 12 de junio de 2011 de fs. 166, mismo que al haber sido formalizado en apelación de Sentencia, mereció la respuesta y resolución de Sala  Civil Tercera del Tribunal Departamental de Justicia de la ciudad de La Paz,  que confirmó la determinación asumida  por el Juez A-quo respecto al incidente, por no encontrar mérito  en el incidente de nulidad deducido por la demandada, resolución  que  al estar referida a una cuestión incidental y no así de fondo, de ninguna manera puede ser objeto del recurso extraordinario de casación, ello, teniendo en cuenta lo que prevé el art. 24 de la Ley 1760, que en su numeral 2), determina la procedencia del recurso de apelación en el efecto diferido respecto de Autos interlocutorios que resolvieren incidentes, siendo precisamente ese el caso de Autos, por lo que, este Tribunal no puede abrir su competencia respecto al agravio reclamado, deviniendo el mismo en manifiestamente improcedente, conforme lo determina el art. 272 núm. 1) del Código de Procedimiento Civil concordante con el art. 262 núm. 3) de la misma norma procedimental

Respecto al recurso de casación en el fondo, la impugnante acusa la vulneración del art.1286 del Código Civil y arts. 330 y 476 de su Procedimiento, debido a que a tiempo de reconvenir la acción principal adjuntó la prueba que cursa de fs. 13 a 31, que no fue valorada aplicando la sana critica, debido a que el Tribunal de Alzada a tiempo de referirse a la misma,señala que ésta cursaría de fs. 16 a 19, sin tomar en cuenta que dicha prueba evidencia que durante toda la vida conyugal la victima de agresiones fue su persona, al respecto, si bien los Tribunales de Alzada equivocadamente consignan los folios de la prueba aludida, sin embargo, la recurrente, no  acredita que dicho error de simple guarismo haya incidido en la valoración o no de dicha prueba, de acuerdo a la sana crítica extrañada, que por lo demás, tampoco precisa cuáles de las reglas del correcto entendimiento humano (experiencia, ciencia y psicología) no fue tenida en cuenta por el Ad quem en la valoración de la señalada prueba, incumpliendo por ese hecho, la referida impugnante, con las exigencias contenidas en el núm. 2) del art. 258 del Código de Procedimiento Civil, omisión que torna de manifiesta improcedencia la cuestión reclamada. Aconteciendo lo mismo, respecto al segundo cuestionamiento que efectúa, en relación a que el juez debió ordenar de oficio la producción de dicha prueba, conforme le faculta el art. 378 del Código de Procedimiento Civil, debido a que tampoco precisa que el hecho de no haberse utilizado por parte del A-quo de dicha facultad potestativa, le hubiera causado agravio o violación de algún derecho de índole constitucional, máxime si los juzgadores sólo están obligados a valorar la prueba esencial y decisiva en el proceso, conforme lo prevé el art. 378 del Código de Procedimiento Civil, ello tomando en cuenta además, el principio dispositivo que rige en los procesos judiciales, consistente en que,  quien alega algo  en proceso, tiene el  ineludible deber de probarlo.

Por último y con relación a la violación del art. 140 del Código de Familia, también acusado, porque según la impugnante, el demandante no hubiese probado la causal demandada, porque la literal de fs. 196  correspondiente a un certificado médico sería fraudulento e ilegal, debido a que el mismo al haber sido expedido en fecha 08 de junio del 2006, a dicha fecha el actor contaba con 38 años y no así con  43 como refiere dicho certificado, hecho que hace presumir que recién se lo hubiera ratificado el año 2011. Lo mismo con relación a la prueba testifical de cargo, ya que los testigos ofrecidos por el actor refieren solo a una supuesta agresión ocurrida el año 2006, desconociendo cual es la realidad de la vivencia del matrimonio Vera Alanoca, sin embargo al haber ocurrido esta supuesta agresión el año2006 a la presentación de la demanda han transcurrido más de 4 años, motivo por el cual no podía declararse probada la demanda por la causal invocada por el actor; al respecto, ambos motivos de impugnación no fueron expuestos a tiempo de deducirse el recurso de apelación, razón por la cual el Tribunal de segunda instancia no emitió pronunciamiento referido a esos agravios, consiguientemente este Tribunal no puede considerar los mismos, por lo que deviene en improcedente.

Por lo señalado precedentemente, corresponde a este Máximo Tribunal resolver en la forma prevista por los arts. 271 núm. 2) y 273 del Código de Procedimiento Civil.

POR TANTO: La Sala Civil del Tribunal Supremo de Justicia del Estado Plurinacional de Bolivia, con la facultad conferida por el art. 42 parágrafo I núm. 1) de la Ley Nº 025 del Órgano Judicial y en aplicación a lo previsto por los arts. 271 núm. 2) y 273 del Código de Procedimiento Civil, declara: INPROCEDENTE el recurso de casación en la forma y en el fondo interpuesto por Dominga Alanoca Pari representada por Sulma Bustillos de Téllez contra el Auto de Vista Nº 161/2013 de fecha 20 de junio de 2013, cursante de fs. 220 a 221 y vlta., pronunciado por la Sala Civil Tercera del Tribunal Departamental de Justicia de La Paz. Con costas.


Habiéndose respondido el recurso, se regula el honorario profesional del Abogado del actor en la suma de Bs. 700.- que mandará pagar el A-quo.

Regístrese, notifíquese y devuélvase.

Relatora: Mgda. Rita Susana Nava Durán.

Fdo. Mgdo. Rómulo Calle Mamani.

Fdo. Mgda. Rita Susana Nava Durán.

Ante mí  Fdo. Dra. Patricia Ríos Tito

Registrado en el Libro de Tomas de Razón: sexto