TRIBUNAL SUPREMO DE JUSTICIA

    SALA  CIVIL

Auto Supremo: 556/2013

Sucre: 4 de noviembre 2013

Expediente: CB-91-13-S

Partes: Nataly Melisa Caero Tejada  c/ José Luis Soto Gumucio

Proceso: Reconocimiento de Unión Libre de Hecho.

Distrito: Cochabamba


VISTOS: El recurso de casación en el fondo y en la forma de fs. 642 a 644  interpuesto por Nataly Melisa Caero Tejada contra el Auto de Vista de fecha 20 de junio de 2013 pronunciado por la Sala Civil Segunda del Tribunal Departamental de Justicia de Cochabamba, cursante de fs. 625 a 626, en el proceso de Reconocimiento de Unión Libre o de Hecho y Ruptura Unilateral seguido por Nataly Melisa Caero Tejada contra José Luís Gumucio Soto, los antecedentes del proceso, y:

CONSIDERANDO I:

ANTECEDENTES DEL PROCESO:

El Juez de Partido Séptimo de Familia dicta la Sentencia de 18 de octubre de 2012, cursante de fs. 490 a 497 vlta., declarando improbada la demanda  de fs. 30 a 31 y 38 y probadas las excepciones planteadas por el demandado. Resolución de fondo que es recurrida de Apelación por la demandante, por memorial de fs. 507 a 510 vlta., y como consecuencia de ello, se dicta el Auto de Vista de 20 de junio de 2013, cursante de fs. 625 a 626, que confirma la Sentencia Apelada; Resolución de Alzada que es recurrida de casación mediante escrito de fs. 642 a 644 por Nataly Melisa Caero Tejada, que merece el presente análisis.

CONSIDERANDO II:

DE LOS HECHOS QUE MOTIVAN LA IMPUGNACIÓN.

Recurso de casación en el fondo:

La actora comienza el fundamento de sus recurso indicando que el art. 63-II de la Constitución Política del Estado como el art. 158 del Código de Familia en ningún momento fija un plazo de dos años para el reconocimiento de las uniones conyugales libres o de hecho como erróneamente interpreta el Juez  A quo en Sentencia; para afirmar dicho argumento cita doctrina y dice que la Juez erróneamente en Sentencia señala que su persona y el demandado solo mantuvieron una relación de enamoramiento, cuando el demandado a momento de responder (fs. 125-128) reconoció y acepto que ella fue a vivir  en el departamento  de su propiedad, Edif. Continental, desde el 18 de marzo de 2011 al 15 de junio del mismo año (tres meses), tiempo suficiente para la existencia de una unión libre de hecho, concluyendo- la recurrente- que no se a hecho una correcta aplicación e interpretación de los arts. 158 del Código de Familia y 63-II de la Constitución.

Por otro lado, la recurrente indica que de la lectura de la Sentencia se puede evidenciar que se identifica a persona ajena a la demandante, y al demandado cuando se le corrió en traslado, cuestiones dice- denunciadas en la Apelación.

Asimismo hace alusión a la norma descrita en el art. 391 del Código de Familia que dice debe ser aplicable a la confesión provocada prestada por ella. Por otro lado, señala que entre las pruebas arrimadas al proceso  para demostrar la unión conyugal  la que más interesa es la presunción, en ese contexto señala que  la Juez de instancia no ha dado  estricto cumplimiento a la interpretación dogmática de la presunción legal,  por su naturaleza no requiere de una proposición formal a tiempo de la demanda  o la contestación, podrá formularse a lo largo del proceso y donde por sus características sea pertinente presentarlas, siendo recomendable- según su argumento - proponerlas en la fase final de la producción de la prueba,  dentro de éste marco estarían  cursantes de fs. 148 a 159 del proceso,  pruebas que no fueron rebatidas por el demandado, sino admitidas por él tal como se evidencia en el memorial de fs. 177 y vlta.

Termina exponiendo el fundamento en el fondo señalando que la  Sentencia fue pronunciada contraviniendo el principio de congruencia y falta de motivación e interpretación de los arts. 190 y 192 del Código de Procedimiento Civil.

Recurso de casación en la forma:

La recurrente cita el art. 17-I de la Ley del Órgano Judicial, en referencia  a la revisión de oficio, y el art. 17-II del mismo compilado legal, respecto a la pertinencia de  los puntos apelados, en concordancia con el art. 236 del Código de Procedimiento Civil.

Luego señala que el Auto de Vista  incumple y conculca las disposiciones legales  citadas que refiere  a que no fue probado conforme lo previsto por los arts. 44 y 46 al 50 del Código de Familia obviando pronunciarse sobre los puntos: errónea identificación de la actora y el demandante, b) que se le otorga la guarda de sus hijos  cuando en antecedentes consta que en fecha de inicio de la demanda (18 de agosto de 2011) aún no había nacido,  c) cita errónea de las fechas de notificación, d) inadecuada valoración de la prueba que hizo el A quo, autoridad que desconoció su propia Resolución de fecha 15 de marzo de 2012 en la que fija los puntos de hecho a probar, se hace constar que dicho Auto de Relación Procesal es el que fija la competencia del Juez para pronunciar Sentencia, e) falta de valoración de las pruebas que salen desde fs. 147 a 154 y de fs. 388 a 401.

Además señala que el Tribunal de Apelación no reviso la Sentencia, esto por no ser congruente la parte considerativa con la resolutiva, ya que, en el análisis de la valoración de la prueba refiere entre los hechos no probados  se encuentran fijados el Auto de Relación Procesal de 15 de marzo de 2012 para el demandado por consiguiente también tenía que declarase improbadas las excepciones opuestas por José Luis Gumucio Soto en fecha 9 de marzo de 2012 (fs. 125-128).

Finalmente pide al Tribunal Supremo dicte Resolución casando el Auto de Vista y declare probada la demanda.

CONSIDERANDO III:

FUNDAMENTOS DE LA RESOLUCIÓN:

Del recurso de casación en la forma:

El art. 250 del Código de Procedimiento Civil señala que la casación se concederá para invalidar una Sentencia o auto definitivo, pudiendo ser de casación en el fondo o casación en la forma, y que estos podrán ser interpuestos al mismo tiempo; normando el aspecto formal del recurso de casación en la forma o nulidad, éste se funda en errores al procedimiento, "in procedendo", referidos a la infracción de normas adjetivas incumplidas o mal aplicadas en la tramitación del proceso, enumeradas igualmente para cada caso en concreto, por el artículo 254 de la citada norma, por lo que se infiere que cuando se plantea éste tipo de recurso lo que se pretende es la nulidad de obrados.

En concordancia con los expuesto, la casación en la forma debe estar dirigida a denunciar errores de procedimiento que en su ejecución y aplicación hayan causado un verdadero perjuicio a las partes, en otras palabras, estas infracciones deben haber conculcado de manera objetiva el debido proceso en su postulado de derecho a la defensa en juicio que tienen las partes concurrentes al proceso, ya que de ser evidente la infracción, para reparar el daño causado operara la nulidad de obrados para reponer el acto procesal anómalo.

Bajo el contexto legal explicado, respecto a la falta de pronunciamiento de todos los puntos de Apelación, cabe considerar que resulta evidente que en apelación se reclamó sobre la referencia del memorial de demanda de 18 de agosto de 2011, errónea identificación de los nombres de las partes, de la guarda de la niña de los contendientes y la cita errónea de notificación; infracciones que no tuvieron respuesta puntual en la Resolución de Alzada en razón de que el Auto de Vista se ocupó de lo sustancial de la controversia, otorgando respuesta sobre la declaración libre o de hecho pretendida por la recurrente.

Aún a ello, es deber indicar que no es adecuado exponer como agravios imprecisiones de transcripción en la Sentencia como las indicadas supra, además  por no ser parte del fundamento principal de la Resolución y que de ningún punto de vista ocasionan un agravio a la seguridad jurídica y al debido proceso, como arguye la recurrente, ya que en los términos planteados la Sentencia- tiene su eficacia en el entendimiento claro de su contenido; el amparo que otorga un  recurso es de reparar el agravio sufrido, es decir reparar el perjuicio material que la decisión judicial ha causado,  empero qué se puede reparar cuando se ampara, para defenestrar la sentencia, simples errores enunciativos que no causan agravio material a los intereses de las partes en conflicto.

Asimismo, en relación a la falta de pronunciamiento sobre la inadecuada valoración de la prueba no se observa una denuncia puntual en la Apelación que permita una respuesta concreta; en relación a la falta de valoración de las pruebas  de fs. 147 a 154, se tiene que en Apelación la recurrente respalda su argumento con estas pruebas y no lo hace como denuncia específica, en esa medida el Ad quem en su fundamento dirige su atención a la controversia y el derecho que se discute y en ello se vale de otros elementos probatorios, por lo que no era considerable argumentar de manera aislada la prueba aludida en Alzada, sino es que en esa consideración jurisdiccional se debe entender que ésta fue desestimadapor su escaso valor probatorio.

Por lo señalado se evidencia la carencia de fundamento en el recurso de casación en la forma por lo que deviene declararse infundado.

Del recurso de casación en el fondo:

Respecto al plazo para el reconocimiento de la unión conyugal libre o de hecho; se debe señalar que de la lectura de la Sentencia y el Auto de Vista ninguna de ellas manifiestan que la unión conyugal libre o de hecho requiera el tiempo de dos años para su constitución legal, más bien ambas Resoluciones se remiten al texto del art. 63-II de la Constitución Política del Estado y arts. 158y 159 del Código de Familia, normas legales que comulgan en que la unión libre o de hecho  debe reunir  las condiciones de estabilidad y singularidad para producir mismo efecto que el matrimonio civil; en ese sentido queda descontextualizada la infracción denunciada por no ser evidente lo aseverado por la recurrente.

Respecto a que el demandado confesó en su memorial de contestación que ella fue a vivir en el departamento del Edificio Continental durante tres meses, tiempo suficiente para la unión conyugal libre; cabe señalar que dicho argumento no fue opuesto en Apelación para su análisis por el Ad quem por lo que considerar dicho aspecto en ésta sede casacional es irrumpir con el principio del per saltum, que es el de hacer un puente en las instancias procesales anteriores, situación que inhibe a este Tribunal de realizar el examen de lo alegado.

Respecto a los errores de enunciación en la Sentencia, estas fueron absueltas en la casación en la forma por lo que no merece ahondar más en su tratamiento. En relación a la valoración de los medios probatorios, se debe señalar quela apreciación de los elementos de prueba es una tarea privativa de los jueces de instancia y dicha atribución es incensurable por el Tribunal de casación salvo que se alegue error de hecho o de derecho, en aplicación del art. 253-3) del Código de Procedimiento Civil, situación ausente en el recurso en análisis que priva realizar más fundamentación al respecto. De lo mencionado se advierte la falta de fundamento en el recurso de casación en el fondo siendo éste infundado.

Por lo anteriormente expuesto, corresponde a este Tribunal resolver conforme lo estipulado en los arts. 271 num. 2) y 273 del Código de Procedimiento Civil.

POR TANTO: La Sala Civil del Tribunal Supremo de Justicia del Estado Plurinacional de Bolivia, con la facultad conferida por el art. 41 parágrafo I num. 1) de la Ley del Órgano Judicial y en aplicación a lo previsto en los arts. 271 núm. 2) y 273 del Código de Procedimiento Civil, declara  INFUNDADO ambos recursos, interpuestos por Nataly Melisa Caero Tejada contra el Auto de Vista de fecha 20 de junio de 2013 pronunciado por la Sala Civil Segunda del Tribunal Departamental de Justicia de Cochabamba. Con costas.

Se regula el honorario del abogado de la actora en la suma de Bs. 700.-

Regístrese, comuníquese y devuélvase.

Relator: Mgdo. Rómulo Calle Mamani.

Fdo. Mgdo. Rómulo Calle Mamani.

Fdo. Mgda. Rita Susana Nava Durán.

Ante mí  Fdo. Dra. Patricia Ríos Tito

Registrado en el Libro de Tomas de Razón: sexto