TRIBUNAL SUPREMO DE JUSTICIA

  SALA CIVIL

Auto Supremo: 554/ 2013

Sucre: 4 de noviembre  2013

Expediente: LP- 85 13 S

Partes: Armando Melitón Brito Jiménez y Gastón Armando Brito Miserocchi c/

            Aldo José Leandro (Leonardo) Blanco Miserocchi 

  

Proceso:   División y partición de herencia

Distrito:   La Paz.

VISTOS: El recurso de casación de fs. 397 a 399 y vlta. interpuesto por Aldo José Leonardo Blanco Miserocchi, contra el Auto de Vista-Resolución Nº 111/2013 del 29 de abril de 2013 de fs. 394 a 395 y vlta. pronunciado por la Sala Civil Tercera del Tribunal Departamental de Justicia de La Paz, en el proceso ordinario de división y partición de herencia seguido por Armando Melitón Brito Jiménez y Gastón Armando Brito Miserocchi, contra el recurrente; la respuesta al recurso de fs. 401 y vlta.; el Auto de concesión de fs. 402; los antecedentes del  proceso, y:

CONSIDERANDO I:

ANTECEDENTES DEL PROCESO:

Armando Melitón Brito Jiménez y Gastón Armando Brito Miserocchi, por memorial de fs. 12 y13 de 28 de abril de 2009 interponen demanda ordinaria de división y partición de herencia contra Aldo José “Leonardo” Blanco Miserocchi, (se aclara que el nombre correcto del demandando es Aldo José Leandro y no “Leonardo” como se consiga en la demanda); los actores indican que ante el fallecimiento de Carmen Gema Gabriela Miserocchi, en su condición de esposo e hijo respectivamente de la indicada persona, se declararon herederos en agosto del 2007 y que el primero de los nombrados durante su matrimonio con la prenombrada, adquirió una casa ubicada en calle J.E. Guerra Nº 2979 de la zona Sopocachi de la ciudad de La Paz de una superficie de 223.54 mts2. y que el 50% de dicho inmueble le corresponde por derecho ganancial y el otro 50% constituye el acervo hereditario del cual les correspondería a cada uno un tercio (1/3) conforme al art. 1103 del Código Civil, aclarando que el demandado es hijo únicamente de su nombrada esposa fallecida y que se encontraría ocupando dicho inmueble desde antes de su fallecimiento, quien no acepta llegar a ningún acuerdo para su división voluntaria. En bases a esos antecedentes y al amparo de los arts. 1103, 1233 del Código Civil y 671 y 678 del Código de Procedimiento  Civil interpone la indicada demanda.     

Sustanciado el proceso en primera instancia y luego de una nulidad decretada por el Tribunal de alzada, el Juez de Partido Segundo en Materia Civil y Comercial de la ciudad de La Paz, mediante Sentencia-Resolución 115/2012  del  29 de octubre de 2012 cursante de fs. 369 a 371 y vlta., por segunda vez declaró probada la demanda principal e improbada la demanda reconvencional y en vía de complementación mediante Auto de 27 de noviembre de 2012 de fs. 374 vlta. dispuso que en ejecución de Sentencia se proceda a la subasta y remate del bien inmueble objeto de litis y el producto del 50% corresponda al demandante Armando Melitón Brito Jiménez y el otro 50% sea dividido entre los demandantes y el demando.   

En Apelación la referida Sentencia, interpuesto por el demandado de fs. 377 a 379, la Sala Civil Tercera del Tribunal Departamental de Justicia de La Paz, por Auto de Vista-Resolución Nº 111/2013 del 29 de abril de 2013 de fs. 394 a 395 y vlta., confirma la Sentencia Apelada; en contra de esta última Resolución de segunda instancia, el demandado Aldo José Leandro Blanco Miserocchi, recurre de casación en el fondo y en la forma.

CONSIDERANDO II:

HECHOS QUE MOTIVAN LA IMPUGNACIÓN:

Del contenido del recurso se resume lo siguiente:

En los antecedentes de su recurso hace referencia que únicamente correspondía dividir y partir el bien hereditario entre su persona y su hermano Gastón Armando Brito Miserocchi y que el codemandante Armando Melitón Brito Jiménez estaría excluido de la sucesión hereditaria por haber adecuado su conducta a lo dispuesto en el art. 1107 num. 3) del Código Civil.

Con relación a la Resolución recurrida, acusa la infracción de los arts. 1233 del Código Civil y 671 de su Procedimiento indicando que existen otros bienes hereditarios, señalando entre estos a dos lotes de terreno de 215,60 y 300 mts2. y un nicho Cementerio Jardín los cuales se encontrarían bajo el goce y posesión del codemandante y que no habrían sido tomados en cuenta en la demanda.

Indica también que el Tribunal de Alzada basó su determinación en dos aspectos: 1) Que su persona no demostró la existencia de otros bienes menos la procedencia de su división, y 2) Que no es aplicable al caso presente el art. 671 del Código de Procedimiento Civil; indica que esas dos afirmaciones no sería evidente ya que en obrados se encontraría demostrado con certificaciones de Derechos Reales la existencia de otros bienes y que su título sucesorio le otorga la facultad de pedir la división y partición en cualquier momento siendo imprescriptible ese derecho.

En base a esos antecedentes indica que debe ANULARSE todo lo obrado disponiendo que se incluyan en la demanda la división y partición de todos los bienes habidos por su señora madre como lo dispone el art. 671 del Código de  Procedimiento Civil, y que el co demandante Armando Melitón Brito Jiménez sea excluido de la sucesión hereditaria conforme al art. 1107 inc. 3) del Código Civil.    

CONSIDERANDO III:

FUNDAMENTOS DE LA RESOLUCIÓN:

El recurrente, haciendo referencia a los arts. 250, 252 y 254 del Código de  Procedimiento  Civil, indica que interpone recurso de casación en el fondo y en la forma sin señalar ninguna de las causas establecidas en los arts. 253 y 254 del adjetivo civil, ni mucho menos realiza una diferenciación entre ambos recursos, solicitando como único petitorio que se anule todo lo obrado disponiendo que se incluyan en la demanda de división y partición todos los bienes habidos por su señora madre; no obstante la deficiencia en el planteamiento del recurso, con el fin de dar una respuesta al recurrente, se pasa a considerar dicho recurso.

A lo largo del contenido de todo del recurso, el recurrente reclama básicamente dos aspectos; 1) La exclusión de la sucesión hereditaria del co demandante Armando Melitón Brito Jiménez y, 2) La incorporación de otros bienes hereditarios a la demanda de los actores; en base a esos dos aspectos gira todo el contenido del recurso; en esa medida se realizará su consideración.

En los antecedentes de su recurso, el recurrente hace referencia que únicamente correspondía dividir y partir el bien hereditario entre su persona y su hermano Gastón Armando Brito Miserocchi y que el co demandante Armando Melitón Brito Jiménez estaría excluido de la sucesión hereditaria por haber adecuado su conducta a lo dispuesto en el art. 1107 num. 3) del Código Civil; al respecto la citada norma legal se refiere a la exclusión del cónyuge de la sucesión hereditaria cundo éste se separa de hecho de su cónyuge por su propia voluntad por el tiempo de más de un año sin que exista causa moral ni legal; revisados los datos del proceso se evidencia que ese aspecto no se encuentra debidamente demostrado conforme a derecho, existiendo simplemente algunas cartas familiares que cursan de fs. 17 a 20 aparentemente enviadas entre esposos; la primera que dice ser una carta notariada, sin embargo no cuenta con la constancia de entrega a su destinatario y ninguna cumple con el presupuesto legal previsto por el art. 1305 del Código Civil, toda vez que fueron presentadas por el demandado hoy recurrente y no así por su destinatario; la de fs. 312-313  que aparentemente se trataría de una “carta testamento”, sin embargo su validez fue cuestionada en el curso del proceso al haber sido sometida a peritaje, donde se determinó que la firma no corresponde a la causante. 

Por el contrario, existe la documental de fs. 137 consistente en un carnet del seguro de salud por el cual se evidencia que el demandado juntamente con su madre gozaban en calidad de beneficiarios hasta mediados del 2004 del seguro de salud voluntario en la Caja Petrolera de Salud contratado por el co demandante Armando Melitón Brito Jiménez, como también por el certificado de defunción que cursa a fs. 4 se puede evidenciar que fue el nombrado actor principal quien solicitó la inscripción de la defunción de su esposa fallecida, aspectos que hacen entrever que el prenombrado actor asistió a su esposa incluso hasta el momento de su entierro.

El recurrente acusa también la infracción de los arts. 1233 del Código Civil y 671 de su Procedimiento indicando que existen otros bienes hereditarios que deben ser incorporados a la división y partición, señalando entre estos a un nicho Cementerio Jardín y dos lotes de terreno cuya existencia se encontrarían demostrados con certificaciones de Derechos Reales y que estarían bajo el goce y posesión del co demandante los cuales no habrían sido tomados en cuenta en la división y partición. Al respecto, si bien cursan las certificaciones de fs. 79, 109 y 110 presentadas por el demandado y las de fs. 238 a 241, 246 y 247 presentadas por los propios demandantes, todas emitidas por Derechos Reales, las cuales ciertamente acreditan la existencia de los siguientes bienes: 1) Un nicho Cementerio Jardín de 2,50 mts2. con Folio Nº 2010990029195; 2) Lote de terreno Nº 10 de 215,60 mts2. ubicado en la comunidad Lakota ex fundo Achumani, Manzano V, Urbanización Cóndores Lakota con Folio Nº 20109900623666 y, 3) Lote de terreno Nº 8 de 300 mts2. ubicado en el Manzano Hifa Cota Cota, registrado bajo la Partida 01517318, cuya existencia de estos bienes no pueden desconocerse, respecto a los cuales el Tribunal Ad quem llega a la conclusión de manera confusa indicando que el recurrente no presentó prueba que avale su pretensión.

Al margen de que se haya podido probar la existencia de dichos bienes, se debe tomar en cuenta que ninguno se encuentran registrados a nombre de la causante Carmen Gema Gabriela Miserocchi, es así que los dos últimos indicados inmuebles se encuentran registrados únicamente a nombre del co demandante Armando Melitón Brito Jiménez mientras que el primero se encuentra a nombre de tres personas entre los cuales también figura el indicado actor, siendo este el motivo para que los señalados bienes no hayan sido incluidos en la división y partición hereditaria y no así por la falta de acreditación de su existencia como refiere el recurrente ya que ese aspecto se encuentra debidamente acreditado.

Si bien el art. 101 del Código de Familia establece de manera general la comunidad de gananciales desde el momento de su celebración del matrimonio, haciendo partibles por igual de todos los bienes adquiridos durante su vigencia hasta el momento de su disolución, no es menos cierto que el mismo Código familiar en sus arts. 103 al 110 reconoce la calidad de bienes propios de los esposos adquiridos dentro del matrimonio proveniente por diferentes conceptos.

En el caso presente, al encontrarse los indicados bienes registrados solo a nombre del co demandante (esposo supérstite), no es posible conocer con exactitud si realmente todos corresponden a la comunidad de gananciales de los nombrados esposos, más aún si se toma en cuenta que el primer inmueble se encuentra registrado también a nombre de otras dos personas distintas y el segundo proviene aparentemente de una división y partición, aspecto que no ocurre lo propio con el inmueble que fue objeto de demanda de los actores principales donde el ahora recurrente al momento de contestar la demanda reconoció de manera expresa que se trata de un bien ganancial perteneciente a su extinta madre y su esposo Armando Melitón Brito, no ocurre lo mismo con los demás bienes que se reclaman su incorporación a la división y partición hereditaria, razón por la cual corresponde primeramente ser dilucidada esa situación, es decir la calidad de bienes gananciales, ante el Juez competente de materia familiar a donde ambas partes litigantes tienen la vía expedita para poder acudir, y esa situación de ninguna manera implica privarle al recurrente de su derecho de pedir la división y partición hereditaria prevista en el art. 1233 del Código Civil y 671 de su Procedimiento, por el contrario, se trata de actuar conforme a derecho.

Finalmente, corresponde indicar que ante la nulidad de obrados decretada por Auto de Vista Nº 169/2011, el recurrente tenía una segunda oportunidad para ofrecer prueba y demostrar conforme a derecho sus pretensiones alegadas en su demanda reconvencional, sin embargo hizo un total abandono del proceso durante la primera instancia no obstante de haber sido notificado con todos los actuados procesales, compareciendo únicamente a presentar sus conclusiones que cursan de fs. 354 a 360, aspecto que denota dejadez de su parte; por otro lado, en su recurso de casación solicita la nulidad de obrados pretendiendo se disponga que se incluya en la demanda (se entiende de los actores principales) todos los bienes habidos por su señora madre, cuando ese aspecto ya fue objeto de su propia demanda reconvencional; no obstante esa situación se trató de dar respuesta en la medida de sus reclamos expuestos conforme determina el art. 17.II de la Ley Nº 025 del Órgano Judicial.

Por lo anteriormente señalado, este Tribunal Supremo considera que los Jueces de grado no incurrieron en vulneración de las normas legales que se acusan de infringidas, deviniendo en infundado el recurso interpuesto por el recurrente, correspondiendo por ello fallar en la forma prevista por los arts. 271 num. 2) y 273 del Código de Procedimiento Civil.

POR TANTO: La Sala Civil del Tribunal Supremo de Justicia del Estado Plurinacional de Bolivia, con la facultad conferida por el Art. 42 parágrafo I numeral 1) de la Ley Nº 025 del Órgano Judicial y en aplicación a lo previsto en los arts. 271 núm. 2) y 273 del Código de Procedimiento Civil, declara: INFUNDADO el recurso de casación interpuesto por Aldo José Leonardo Blanco Miserocchi, contra el Auto de Vista-Resolución Nº 111/2013 del 29 de abril de 2013 de fs. 394 a 395 vlta. pronunciado por la Sala Civil Tercera del Tribunal Departamental de Justicia de La Paz. Con costas

Se regula honorarios profesionales en la suma de Bs. 700

Regístrese, comuníquese y devuélvase.

Relatora: Mgda. Rita Susana Nava Duran

Fdo. Mgdo. Rómulo Calle Mamani.

Fdo. Mgda. Rita Susana Nava Durán.

Ante mí  Fdo. Dra. Patricia Ríos Tito

Registrado en el Libro de Tomas de Razón: sexto