TRIBUNAL SUPREMO DE JUSTICIA

                                                                       S A L A   C I V I L


Auto Supremo: 503/2013

Sucre: 01 de octubre 2013        

Expediente: SC-72-13-S

Partes: Delfa Vidal Vda de Zenteno  c/ Milton Roberth Herrera Rocabado.

Proceso: Anulabilidad de contrato  pago de daños y perjuicios.

Distrito: Santa Cruz


VISTOS: El recurso de casación cursante de fs. 563 a 565 de obrados interpuesto por Delfa Vidal. Vda. de Zenteno contra el Auto de Vista Nº 66/2013 de 28 de marzo 2013, cursante de fs. 558 a 560 pronunciada por la Sala Civil Segunda del Tribunal Departamental de Justicia de Santa Cruz, dentro el proceso de anulabilidad de contrato transaccional y pago de daños y perjuicios seguido por la recurrente en contra de Milton Roberth Herrera Rocabado, los antecedentes procesales; y:


CONSIDERANDO I:

ANTECEDENTES DEL PROCESO:


Que, mediante Sentencia Nº 134/2008 de 19 de julio 2008, el Juez Doceavo de Partido en lo Civil y Comercial de la Capital, declaró probada en parte la demanda interpuesta por Delfa Vidal Vda. de Zenteno, en lo que corresponde a la anulabilidad del contrato y devolución de suma pagada e improbada en lo que corresponde al pago de daños y perjuicios; así como improbada en todas sus partes la demanda reconvencional planteada por Milton Roberth Herrera Rocabado; en consecuencia dispuso que:  1) se declara anulable el contrato de fecha  4 de febrero del año 2000 suscrito por los sujetos procesales, sobre compra venta del camión volvo N-1025, Modelo 1997, Placa Nº TCA-724; 2) que la demandante entregue el camión base y motivo del presente proceso, previa notificación al depositario, así como el demandado devuelva la suma de $us.13.500.- a favor de la demandante y sea en el plazo de 10 días de ejecutoriada la resolución.  Sin costas por ser juicio doble.

Notificadas las partes con la determinación del A quo, el demandado interpuso recurso de apelación, remitiéndose el mismo ante el Tribunal de Alzada, instancia que mediante Auto de Vista de 4 de diciembre 2008 confirmó en todas sus partes la sentencia apelada, por lo que Milton Roberth Herrera Rocabado interpuso recurso de casación en el fondo y en la forma, resolviéndose el mismo mediante Auto Supremo Nº 409 emitido por la Sala Civil Liquidadora del Tribunal Supremo de Justicia, por el que se anula el Auto de Vista recurrido, con el fundamento de que el mismo no se encuentra debidamente motivado, encontrándose en el mismo además escueta redacción, resultando la misma insuficiente y ausente de objetividad y claridad, en la que además no se explican los motivos por los cuales se confirmó la sentencia en relación a los puntos denunciados como agravio en el recurso de apelación respecto a la validez del convenio transaccional, la resolución del contrato, los daños y perjuicios, improcedencia de la acción de anulabilidad e improcedencia a la restitución del precio pagado, por lo que al no haberse circunscrito a lo previsto en el art. 236 del Código de Procedimiento Civil dispuso la nulidad del Auto de Vista recurrido.

Que, en atención a dicho Auto Supremo, la Sala Civil Segunda del Tribunal Departamental de Santa Cruz, emitió nuevo Auto de Vista Nº 66/2013 de 28 de marzo 2013 por el que revoca totalmente la sentencia de 19 de julio 2008 y fallando en el fondo declaró improbada la demanda incoada por Delfa Vidal Vda. de Zenteno y probada en todas sus partes la demanda reconvencional planteada por Milton Roberth Herrera Cordoba, siendo de voto disidente la Vocal Teresa Lourdes Ardaya.

En conocimiento de la determinación adoptada por el Ad quem, Delfa Vidal Vda. de Zenteno interpuso recurso de casación, mismo que se pasa a considerar y resolver.


CONSIDERANDO II:

HECHOS QUE MOTIVAN LA IMPUGNACIÓN:


Refiriendo en la última parte de su recurso que recurre de casación en la forma y en el fondo conforme prevé el art. 250, 253 y 254 núm. 4) del Código de Procedimiento Civil y sin especificar cuáles los fundamentos en la forma y cuáles en el fondo, la recurrente afirma:

Que,  se adhiere al voto disidente de la Vocal y que le causa asombro que el Vocal relator del Auto de Vista recurrido afirma que la actora tiene bastante experiencia en el rubro del transporte.

Que, también adhiriéndose al voto disidente de la Vocal de Corte refiere que el relator interpretó de manera errónea el cómputo para la prescripción desde la firma del contrato hasta la presentación de la demanda y no tomó en cuenta que existe una medida preparatoria cursante a fs. 183 de obrados con su respectiva notificación de manera personal cursante a fs. 185 de obrados, medida preparatoria que interrumpe la prescripción conforme establece el art. 1503 I.

Que, existe violación al principio procesal de congruencia, siendo que de manera reiterada el abuso de potestad del Vocal relator, quien debió limitarse a decidir lo que fue motivo de expresión de agravios en apelación y no modificar lo que el demandado solicitó, cuando el Vocal relator asegura que la actora sometió a explotación desmesurada e irracional el vehículo motivo de la litis, basándose solo en la palabra del demandado y no así en la prueba presentada, así como aseverar que de manera unilateral la actora procedió a depositar el camión en dependencias de Diprove, cuando en la realidad conforme fs. 40 es el demandado quien solicitó a Diprove el secuestro del camión.

Por lo que solicita se case el Auto de Vista Nº 66/2013 y dicte nueva sentencia declarando probada su demanda e improbada la reconvención.


CONSIDERANDO III:

FUNDAMENTOS DE LA RESOLUCIÓN:


El recurso de casación definido siempre como un recurso extraordinario, es concedido para invalidar una sentencia o Auto definitivo en los casos expresamente señalados por ley ( art. 250 Código de Procedimiento Civil ) ya sea que se presente en la forma o en el fondo o ambos a la vez, siempre y cuando cumplan con los requisitos formales previstos en el art. 258 núm. 2) del adjetivo civil, es por ello que se afirma que el recurso de casación es equiparado a una demanda nueva de puro derecho en la que tienen que cumplirse requisitos de orden formal para su procedencia. No puede considerarse a este recurso como una nueva instancia, porque no se revisan hechos, no se agregan pruebas, no se consideran aspectos que no fueron demandados y/o apelados que sean nuevos e insertos en la casación, al contrario este recurso extraordinario procede sólo en interés de la ley y se limita a determinar si concurren las causales que se especifican en el art. 253 y 254 del Código de Procedimiento Civil.

Para ello, es trascendental que el recurrente cumpla con citar en términos claros, concretos y precisos cuáles las causales por las que recurre de casación; si es en el fondo, señalar si el Auto de Vista recurrido contiene violación, interpretación errónea o aplicación indebida de la ley, especificando qué leyes fueron violadas y en qué consistió dicha violación, falsedad o error, o en su caso si dicha resolución contiene disposiciones contradictorias, finalmente si en la apreciación de las pruebas se ha incurrido en error de derecho o de hecho, demostrando la equivocación manifiesta del juzgador; y, si recurre en la forma especificar en cuál de las siete causales señaladas en el art. 254 del procedimiento civil se han violado las formas esenciales del proceso, exigencia que se encuentra debidamente justificada, toda vez que al interponer recurso de casación en el fondo, es porque el recurrente ha advertido errores en la Resolución de fondo del litigo “error in judicando” y su pretensión es que el Tribunal Supremo revise el fondo del litigio, siendo su finalidad la casación del Auto de Vista y la emisión de una nueva resolución que resuelva el fondo de la litis.  Y si interpone recurso en la forma o de nulidad, es decir por errores “in procedendo” su finalidad es la nulidad de la resolución recurrida o del proceso mismo cuando se hubieren violado las formas esenciales del proceso sancionadas con nulidad por la ley y que conlleven afectación del debido proceso. Entonces, ya sea que se presente sólo en el fondo o en la forma o ambos a la vez al ser dos medios de impugnación distintos y que persiguen finalidades diferentes, quienes recurren se encuentran obligados a manifestar al Tribunal Supremo qué recurso plantean, cuál la pretensión ya sea de nulidad o casación y sobre todo la fundamentación para la procedencia de cada una de ellas conforme expresa el art. 258 núm. 2) antes referido.

En el caso de Autos, la recurrente si bien en la parte final de su memorial recursivo en el petitorio señala que recurre tanto en la forma como en el fondo conforme establece el art. 253 y 254 núm. 4) del Código de Procedimiento Civil y solicita se case el Auto de Vista Nº 66/2013 a los fines de que se dicte nueva sentencia declarando probada la demanda e improbada la reconvención; sin embargo en los fundamentos de su recurso, no precisa cuál de ellos es en la forma y cuál en el fondo; al contrario realiza transcripción de redacción contenida en el Auto de Vista recurrido, especificando que pertenecen al Vocal Relator y seguidamente se adhiere al voto disidente emitido por una de las Vocales de la Sala Civil Segunda realizando cometarios respecto a no ser evidente las afirmaciones del Vocal relator, por una parte; por otra, si recurre en el fondo no precisa qué leyes han sido violadas o aplicadas falsa o erróneamente ni en qué consiste la violación, falsedad o error, tampoco refiere si se incurrió en error de hecho o de derecho en cuanto a la apreciación de las pruebas; si bien señala que existe violación al principio procesal de congruencia, simplemente refiere al respecto que el Vocal relator debió limitarse a decidir lo que fue motivo de expresión de agravios en apelación sin individualizar a qué situación o hecho concretamente se refiere.  De otro lado, cuando asevera que el Vocal relator aseguró que la actora procedió a depositar el camión en dependencias de Diprove sin tomar en cuenta que fue el demandado quien solicitó el secuestro del camión según se tiene de fs. 70; no realiza mayor referencia si existió error de derecho, es decir si se desconoció alguna regla jurídica o ignorancia de la ley como de los efectos que un principio legal se deducen o por el contrario si se incurrió en error de hecho, además no señala de qué manera este error tuviera incidencia decisiva en la resolución del fondo de la causa; de lo que se concluye que la recurrente no cumple con las formalidades de orden legal previstas en el art. 258 núm. 2) del Código de Procedimiento Civil, lo que  imposibilita al Tribunal Supremo de Justicia abrir su competencia para poder resolver el mismo, correspondiendo se resuelva de la forma prevista en el art. 271 núm. 1) y 272 núm. 2) del adjetivo civil.


POR TANTO: La Sala Civil del Tribunal Supremo de Justicia del Estado Plurinacional de Bolivia, con la facultad conferida por el art. 42 parágrafo I, núm. 1) de la Ley del Órgano Judicial y en aplicación a lo previsto en el art. 271 núm. 1) y 272 núm. 2) del Código de Procedimiento Civil, declara: IMPROCEDENTE el recurso de casación interpuesto por Delfa Vidal. Vda. de Zenteno contra el Auto de Vista Nº 66/2013 de 28 de marzo 2013, pronunciada por la Sala Civil Segunda del Tribunal Departamental de Justicia de Santa Cruz.  Con costas.


Se regula honorario profesional en la suma de Bs.700.-

Regístrese, comuníquese y devuélvase.

Relatora: Mgda. Rita Susana Nava Durán.