TRIBUNAL SUPREMO DE JUSTICIA

    S A L A   C I V I L

Auto Supremo: 305/2013

Sucre: 17 de junio 2013

Expediente: SC 35 13 - S

Partes: Bruno Guillermo Mehnert Oviedo. c/ Compañía Industrial Comercial,

            “Hermanos Vicente” S.R.L. y José Enrique Vicente Ostria

Proceso: Ordinario, anulabilidad de contrato de préstamo rotativo (línea de

              Crédito)

Distrito: Santa Cruz.


VISTOS: El recurso de casación y nulidad de fs. 311 a 313 interpuesto por Bruno Guillermo Mehnert Oviedo, contra el Auto de Vista de 19 de diciembre de 2012 (Nº 211/12) cursante de fs., 306 a 307 pronunciado por la Sala Civil Segunda del Tribunal Departamental de Justicia de Santa Cruz, en el proceso ordinario de anulabilidad de contrato seguido por el recurrente, contra la Compañía Industrial Comercial “Hermanos Vicente” S.R.L. y José Enrique Vicente Ostria; la respuesta al recurso de fs. 319 a 321 y vlta; el Auto de concesión de fs. 322; los antecedentes del proceso; y:

CONSIDERANDO I:

ANTECEDENTES DEL PROCESO:

Bruno Guillermo Mehnert Oviedo, de fs., 52 a 55 y vlta., interpone demanda de anulabilidad de contrato de préstamo rotativo (línea de crédito) para compra de abarrotes de fecha 30 de octubre de 2001 protocolizado mediante instrumento público Nº 356/2001 el 07 de noviembre del mismo año, demanda que la platea por las causales del art. 554 núm. 1- 4- 5 y 6) del Código Civil y normas del Código de Comercio, más pago de daños y perjuicios, contra la Compañía Industrial Comercial “Hermanos Vicente” S.R.L. y contra José Enrique Vicente Ostria, de cuyo contenido se resume lo siguiente: indica que el 07 de noviembre de 2001 en forma engañosa, dolosa y maliciosa fue compelido y convencido por el nombrado Señor a intervenir como garante hipotecario en un contrato de línea de crédito para compra de abarrotes, donde su persona ofreció como garantía su inmueble de 30.000 mts2., cuando el demandado a la fecha de suscripción del contrato no era representante legal de la mencionada Empresa, situación que habría sido descubierto el 15 de septiembre de 2007, ya que dicha Empresa dejó de existir por el contrato de fusión que suscribió con la Empresa Reynosa Corporatión (Bolivia) S.A; indica también que posteriormente en su condición de garante le siguieron proceso coactivo por unas supuestas (29) notas de crédito de las cuales 22 llevan fechas anteriores al contrato de línea de crédito.     

Sustanciado el proceso en primera instancia, el Juez Séptimo de Partido en lo Civil y Comercial de la ciudad de Santa Cruz, mediante Sentencia Nº 109 de 17 octubre de 2011 cursante de fs. 265 a 268, declaró IMPROBADA la demanda con costas, improbada la excepción de prescripción opuesta por el demandando.

En apelación la Sentencia anteriormente indicada, interpuesto por el demandante Bruno Guillermo Mehnert Oviedo, la Sala Civil Segunda del Tribunal Departamental de Justicia de Santa Cruz, por Auto de Vista de 19 de diciembre de 2012 cursante de fs. 306 a 307, confirma la sentencia apelada; en contra de esta Resolución de segunda instancia, el demandante recurre en casación y nulidad.

CONSIDERANDO II:

HECHOS QUE MOTIVAN LA IMPUGNACIÓN:

El recurrente interpone recurso de casación en el fondo y en la forma por las causales previstas en el art. 253 núm. 1 y 3) y art. 254 núm. 4) del Código de  Procedimiento Civil, de cuyo contenido se resume lo siguiente:

1.- En el fondo, realiza una exposición de los hechos que sustentaron su demanda, haciendo referencia a la fusión de las Empresas, Compañía Industrial Comercial “Hermanos Vicente” SRL. y la Sociedad Anónima Reynosa Corporatión (Bolivia) S.A., y como resultado de esa fusión ambas Empresas se habrían extinguido y habría surgido una nueva compañía, de la cual el demandado no tenia facultad para suscribir el Contrato de Línea de Crédito Nº 356/2001 de fecha 07 de noviembre, razón por la cual indica que dicho contrato debe ser anulable, todas vez que el demandado simplemente era apoderado de la primera Empresa de referencia antes de su fusión, aspecto que no habría sido entendido y resuelto de esa manera por el Juez A quo en la sentencia y al haber sido confirmada la misma por el Tribunal de Alzada, ambos habrían incurrido en aplicáción indebida e interpretación errónea del Código de Comercio y en manifiesto error de hecho en la apreciación de las pruebas.

2.- En la forma, acusa de incongruente al Auto de Vista toda vez que en el primer considerando, el Tribunal de Alzada había llegado a la conclusión de que la nueva sociedad fusionada es la denominada Reynosa Corporatión (Bolivia) S.A., además de considerar que al operarse la fusión por incorporación, la personería jurídica, escrituras de constitución social, fines y objetivos de la Empresa demandada y todo aquello que no se oponga quedan vigentes.

CONSIDERANDO III:

FUNDAMENTOS DE LA RESOLUCIÓN:

Estando interpuesto recurso de casación en el fondo y en la forma por las causales de los arts. 253 núm. 1 y 3) y art. 254 núm. 4) del Código de Procedimiento Civil, se pasa a considerar dichos recursos, empezando primeramente por el recurso de forma: 

Recurso en la forma:

En el Punto III del memorial del recurso de casación y bajo el título de “casación en la forma” el recurrente acusa de incongruente al Auto de Vista indicando que en su  primer considerando, el Tribunal de Alzada llega a la conclusión de que la nueva sociedad fusionada es la denominada Reynosa Corporatión (Bolivia) S.A., y al haberse  operado la fusión por incorporación, la personería jurídica, escrituras de constitución social, fines y objetivos de la Empresa demandada quedan vigentes; revisando el contenido del Auto de Vista recurrido, se evidencia de que esa afirmación corresponde al demandado y no es un criterio propio del Tribunal de Alzada, toda vez que en el primer considerando el Ad quem primeramente rescata de manera resumida los argumentos del apelante y luego en el segundo párrafo, hace lo propio trayendo a colación los argumentos de la contestación al recurso, de modo que la afirmación que hace el recurrente no corresponde a un criterio propio o análisis razonado del Tribunal y por consiguiente no se advierte incongruencia en el fallo que amerite su anulación.

Por otra parte, el recurrente indica que sus pretensiones deducidas en su demanda y reclamadas ante el Juez A quo y ante Tribunal de Alzada, no habrían merecido ningún pronunciamiento específico; del contenido de la Sentencia de fs. 265 a 268, se evidencia que el Juez de la causa en el fondo resolvió conforme a la pretensión del demandante con apego a los arts. 190 y 192 del Código de Procedimiento Civil, ya que el actor al momento demandó la anulabilidad del contrato de Línea de Crédito del 30 de octubre de 2001, protocolizado por Escritura Pública Nº 356/2001 de 07 de noviembre del mismo año, cuestionando al mismo tiempo la personalidad jurídica como la personería de la Empresa demandada; en ese entendido el A quo realiza una amplia consideración respecto a la fusión de las Empresas llegando a la conclusión de que la personalidad jurídica de la Empresa demandada se mantiene sin ninguna modificación; de la misma manera realiza una correlación de los poderes con que contaba el Sr. José Enrique Vicente Ostria, antes, durante y después de la fusión de las dos Empresas; en esa línea fue también resuelto por el Tribunal de Alzada, aunque este último lo hizo de manera breve, sin embargo en el fondo resulta una decisión acertada.

De lo manifestado, se concluye que los argumentos expresados en el recurso de casación en la forma resultan infundados, más aun si se toma en cuenta que dicho recurso adolece de petición expresa.

Recurso en el fondo:

El recurrente nuevamente realiza una exposición de los hechos que motivaron su demanda incurriendo en reiteraciones innecesarias, imprecisiones y contradicciones en los datos de las fechas, de cuyo contenido se puede sintetizar lo siguiente: refiere que el Sr. José Enrique Vicente Ostria fue apoderado de la Compañía Industrial Comercial “Hermanos Vicente” SRL. y al haberse fusionado esta Empresa con la Sociedad Anónima Reynosa (Bolivia) S.A., ambas se disolvieron o extinguieron, cesando también el mandato del apoderado con respecto a la primera, y producto de esa fusión habría surgido una nueva sociedad comercial, suscribiéndose el respectivo documento de fusión el 04 de septiembre de 2000 (Testimonio Nº 763/2000 del 08 de septiembre), de tal manera que el Sr. José Enrique Vicente Ostria ya no se encontraba facultado para suscribir el Contrato de Línea de Crédito (Testimonio Nº 356/2001 del 07 de noviembre) a nombre de la compañía fusionada, toda vez que ésta última no habría otorgado poder al nombrado Señor, razón por la cual sostiene que dicho contrato debe ser anulable y que el Juez A quo al momento de dictar la sentencia no entendiendo de esa manera, Resolución que al haber sido confirmada por el Tribunal de Alzada, ambos habrían incurrido en aplicación indebida e interpretación errónea del Código de Comercio y en manifiesto error de hecho en la apreciación de las pruebas que cursan en el expediente.

Al margen de lo señalado, cuestiona también el proceso de fusión llevado a cabo señalando que se habrían incumplido los arts. 127, 128, 130, 133, 135, 163, 165, 166, 195, 201 y 408 del Código de Comercio, proceso en el cual algunos socios se habrían retirado dejando de formar parte de la nueva compañía fusionada.

De lo descrito se infiere lo que cuestiona el recurrente a lo largo de todo el proceso y en su recurso de casación, es la PERSONALIDAD y la PERSONERÍA de la Compañía Industrial Comercial “Hermanos Vicente” S.R.L. en la suscripción del Contrato de Préstamo Rotativo (Línea de Crédito) de fecha 30 de octubre del 2001, protocolizado mediante Instrumento Público Nº 356/2001 el 07 de noviembre del mismo año; para establecer ambos aspectos, se hace necesario primeramente referirse a la “FUSIÓN” operada por las dos sociedades que refiere el recurrente y a partir de ello establecer si como emergencia de ese proceso de fusión cambió o no la personalidad jurídica de la indicada Empresa.

Al respecto, el art. 405 del Código de Comercio establece lo siguiente: “Existe fusión cuando dos o más sociedades se disuelven, sin liquidarse, para constituir una nueva, o cuando una de ellas incorpora a otra u otras que se disuelven sin liquidarse”.

“La nueva sociedad creada o la incorporante, adquirirá los derechos y obligaciones de las disueltas al producirse la transferencia total de sus respectivos patrimonios, como consecuencia del convenio definitivo de fusión”. 

De la citada norma legal y recurriendo al apoyo de la doctrina establecida por el tratadista Carlos Morales Guillén, se distingue dos formas de fusión a ser tomadas en cuenta, la fusión propiamente dicha y la absorción que se encuentran previstas en el primer parágrafo de la norma legal en análisis, figuras que no deben ser confundidas; la primera implica la disolución de las sociedades que se integran, aunque sin necesidad de llegar al estado de liquidación de sus patrimonios; en cambio en la absorción, una o más sociedades se incorporan a la sociedad absorbente extinguiéndose las primeras con la consiguiente pérdida de su personalidad jurídica al igual que ocurre en la fusión propiamente dicha, sin embargo la sociedad absorbente o incorporante subsiste plenamente manteniendo vigente su personalidad jurídica, quien asume los derechos y obligaciones de las sociedades disueltas o absorbidas con el traspaso de sus respectivos patrimonios tanto activos como pasivos, resultando para la sociedad absorbente simplemente una modificación de su acto constitutivo, generalmente concebida como ampliación de capital, sin afectar su personalidad jurídica.

En el caso presente, del contenido del instrumento público Nº 763/2000 de fusión por incorporación del 08 de septiembre que cursa de fs. 78 a 89 en fotocopia legalizada, cuyo contrato base fue suscrito el 04 del mismo mes y año, claramente se evidencia que la sociedad incorporada o absorbida, es la Empresa Reynosa Corporation (Bolivia) S.A. quien decidió completamente someterse a la Compañía Industrial Comercial “Hermanos Vicente” S.R.L., disolviéndose y/o extinguiéndose con la cancelación de su matrícula de la primera sociedad en el registro de FUNDEMPRESA, en tanto que la segunda mantiene su personalidad jurídica sin modificación alguna, tal como se evidencia ambos extremos por las certificaciones que cursan de fs. 190 a 191, 228 a 230, 284 y 317 a 318, todos emitidos por los funcionarios de FUNDEMPRESA, donde además se realiza una explicación amplia respecto a los alcances y efectos de la fusión y de la absorción.     

Es preciso hacer notar también que la sociedad Compañía Industrial Comercial “Hermanos Vicente” S.R.L. fue modificada su composición societaria mediante documento público Nº 111/90 del 21 de junio de 1990 (fs. 184-188), quedando simplemente con tres socios (José María Vicente Vicario, María Asunción Vicente y Patricia Ostria de Vicente) de los cinco que inicialmente tenia, y de manera anterior al proceso de fusión, ambas sociedades tenían como socios a las mismas personas, constituyendo Empresas familiares por el parentesco que les une a sus socios, así se evidencia de los antecedentes del proceso, por lo que se tratan de empresas familiares las que fueron fusionadas.   

Con respecto a la PERSONERÍA de la Compañía Industrial Comercial “Hermanos Vicente” S.R.L. o representación legal de la misma que ostentaba el Sr. José Enrique Vicente Ostria; por la documental de fs. 9-10 que cursa en fotocopia legalizada, se evidencia que esta persona inicialmente fue designada como apoderado de la indicada Compañía, mediante Testimonio de Poder Nº 261/91 otorgado por su Gerente General, José María Vicente Vicario; por otra parte, de las documentales que cursan de fs., 228 a 230 consistente en certificación original emitida por la Jefatura de la Oficina de Registro de Comercio-FUNDEMPRESA de Santa Cruz, se evidencia la otorgación de una serie de poderes a favor de José Enrique Vicente Ostria; es así que el 04 de enero de 1993 se le otorgó el Poder General Nº 04/93, ampliándose posteriormente dicho mandato mediante Poder Nº 141/2001 del 12 de febrero, posteriormente se le otorgaron los poderes especiales Nº 850/2001, 851/2001 ambos del 01 de diciembre y finalmente el poder especial Nº 171/2003 del 02 de agosto.

Si bien dichos poderes no fueron adjuntados al proceso, salvo el primero que cursa de fs. 9 a 10, sin embargo por la certificación de FUNDEMPRESA se evidencia que los mismos se encuentran registrados en esa repartición, de donde se infiere que el nombrado Señor estuvo de manera permanente ejerciendo la representación como apoderado de la indicada Empresa; de la misma manera los integrantes de la sociedad fusionada, consintieron en dicha representación toda vez que se tratan de las mismas personas que tiene un estrecho vínculo de parentesco que conformaban como socios en ambas sociedades antes de la fusión de las mismas.

De lo manifestado, se infiere que el contrato de préstamo rotativo (línea de crédito) del 30 de octubre de 2001 y protocolizado el 07 de noviembre del mismo año bajo el Testimonio 356/2001 que cursa en fotocopia legalizada de fs. 2  a 8, suscrito durante el trance de los poderes Nº 141/2001 de 12 de febrero y 850/2001 y 851/2001 del 01 de diciembre, fue suscrito por persona que se encontraba legalmente facultada por la sociedad Compañía Industrial Comercial “Hermanos Vicente” S.R.L., toda vez que esta sociedad por efecto de la fusión no cambió en lo absoluto su personalidad jurídica, simplemente incrementó su capital y asumió mayores obligaciones, siendo los socios las mismas personas que integraban tanto en la sociedad absorbida como en la sociedad absorbente, quienes junto a su Gerente General consintieron en la representación ejercida por José Enrique Vicente Ostria, ratificando además esa representación con la otorgación de posteriores poderes en favor de la misma persona, más aún si se toma en cuenta que durante el proceso no se ha demostrado que el Poder Nº 261/91 hubiera sido revocado, extinguido o dejado sin efecto conforme a los alcances del art. 827 del Código Civil, ni mucho menos fue demandado de nulidad dicho poder.

Finalmente, tomando en cuenta que la demanda del actor versa únicamente por la anulabilidad del referido contrato de préstamo rotativo (línea de crédito) y no así la nulidad del proceso de fusión de las sociedades comerciales, los cuestionamientos realizados por el recurrente a dicho proceso, se encuentran fuera de todo procedimiento que establece la ley adjetiva civil que rige la materia, y por consiguiente no corresponde pronunciarse al respecto.

De lo relacionado se concluye que el recurrente no ha demostrado durante el proceso las causales de anulabilidad del contrato invocadas en su demanda como es el art. 554 en su numerales 1, 4, 5 y 6 del Código Civil, ni mucho menos en su recurso de casación ha podido rebatir los fundamentos de la sentencia y del Auto de Vista recurrido, resultando por demás infundados los argumentos expresados en dicho recurso.  

Por lo anteriormente señalado corresponde resolver en la forma prevista por los arts. 271 núm. 2) y 273 del Código de Procedimiento Civil.

POR TANTO: La Sala Civil del Tribunal Supremo de Justicia del Estado Plurinacional de Bolivia, con la facultad conferida por el art. 42 parágrafo I núm., 1) de la Ley Nº 025 del Órgano Judicial y en aplicación a lo previsto en los arts. 271 núm. 2) y 273 del Código de Procedimiento Civil, declara: INFUNDADOS los recursos de casación en la forma y en el fondo interpuesto por Bruno Guillermo Mehnert Oviedo, contra el Auto de Vista de 19 de diciembre de 2012 (Nº 211/12) cursante de fs. 306 a 307 pronunciado por la Sala Civil Segunda del Tribunal Departamental de Justicia de Santa Cruz. Con costas.

Se regula honorarios en la suma de Bs. 1.000 (Un Mil 00/100 Bolivianos).

Regístrese, comuníquese y devuélvase.

Relatora: Mgda. Rita Susana Nava Durán.