TRIBUNAL SUPREMO DE JUSTICIA

S A L A   C I V I L


Auto Supremo: 237/2013

Sucre: 13 de mayo 2013

Expediente: CB-37-13-S

Partes: Bernardo Ellefsen. c/ Honorable Alcaldía Municipal de Cochabamba.

Proceso: Ordinario de Ejecución de Sentencia y Restituciones Mutuas.

Distrito: Cochabamba

VISTOS: El recurso de casación en el fondo y la forma de fs. 428 a 436, interpuesto por Bernardo Ellefsen, impugnando el Auto de Vista de fs. 422 a 424 y vlta., de fecha 24 de diciembre del 2012, pronunciado por la Sala Civil Primera del Tribunal Departamental de Justicia de Cochabamba, dentro del proceso ordinario de ejecución de Sentencia y restituciones mutuas, seguido por Bernardo Ellefsen en contra de la Honorable Alcaldía Municipal de Cochabamba, actualmente Gobierno Autónomo Municipal de Cochabamba; los antecedentes del proceso; y:

CONSIDERANDO I:

ANTECEDENTES DEL PROCESO:

Que, el Juez de Partido Segundo en lo Civil y Comercial de la ciudad de Cochabamba, emitió la Sentencia  de fecha 16 de febrero del 2009, cursante de fs. 390 a  392 y vlta., por la cual declaró improbada la demanda principal y probada la excepción de cosa juzgada e improbada la acción reconvencional deducida por la Institución demandada. Resolución que fue recurrida de Apelación por el actor Bernardo Ellefsen de fs. 394 a 400, recurso que fue resuelto por Auto de Vista de fecha  24 de diciembre del 2012, cursante de fs. 422 a 424 y vlta., pronunciado por la Sala Civil Primera del Tribunal Departamental de Justicia de Cochabamba, que anuló obrados hasta fs. 116, por haber constatado que el Juez de primera instancia habría actuado sin competencia al momento de admitir y en su caso sustanciar la presente acción.

Esta Resolución de Alzada dio lugar a que el demandante Bernardo Ellefsen interponga el recurso de casación en la forma y en el fondo cursante a 428 a 436, mismo que se pasa a analizar.

CONSIDERANDO II:

DE LOS HECHOS QUE MOTIVAN LA IMPUGNACIÓN:

En la forma:

1.- Acusa que el Tribunal Ad quem, no se hubiera manifestado sobre el agravio citado en el recurso de apelación, en el sentido de que el Juez A quo había declarado probada la excepción de cosa juzgada  y tampoco se pronuncia sobre la mutua  restitución ordenada en  la Sentencia cuyo cumplimiento se demandara.

En el fondo:

1.- Acusa que el Tribunal de Alzada hubiera efectuado una interpretación errónea e indebida de los arts. 487 num. 8), 492 y 514 del Código de Procedimiento Civil, porque al determinar que el Juez de Partido Primero en Lo Civil y Comercial tenía competencia exclusiva para ejecutar la Sentencia de fecha 27 de marzo de 1998, sin haber tenido en cuenta que dicho Juez ya había perdido competencia para ejecutar dicha Sentencia, al haber dejado en suspenso la referida ejecución por más de un año, conforme lo establece el art. 487 num. 8) del Código Adjetivo de la materia.

2.- Acusa así mismo, que el Tribunal Ad quem hubiera realizado una interpretación errónea y aplicación indebida del art. 487 num. 8) del Código de Procedimiento Civil, en relación al art., 492 de la misma norma procesal señalada, al concluir que el  referido artículo haría referencia a títulos ejecutivos  sobre sumas ilíquidas, mismos que tendrían naturaleza extra judiciales y no así  a títulos ejecutivos judiciales consistentes en Sentencias pasadas en autoridad de cosa juzgada.

CONSIDERANDO III:

FUNDAMENTOS DE LA RESOLUCIÓN:

En la forma:

Habiendo la parte recurrente interpuesto recurso de casación en la forma y en el fondo, corresponde a este Tribunal Supremo pronunciarse primero respecto a las causales de nulidad acusadas, toda vez que de ser evidentes se resolvería por la nulidad de obrados.

Al haber pronunciado el Tribunal de Alzada una Resolución anulatoria de obrados, contra la misma solo es posible la interposición del recurso en la forma más no en el fondo y en ese sentido el recurso de casación debe estar orientado a cuestionar los motivos por los cuales el Tribunal de Alzada dispuso la nulidad de obrados y toda vez que una nulidad de obrados tiene que ver con aspectos netamente formales, la impugnación solo puede deducirse en la forma y no en el fondo. 

Hecha esa aclaración, corresponde establecer si el recurrente ha dado cumplimiento a los requisitos exigidos en el art. 258 del Código de procedimiento Civil, fundamentalmente lo exigido en el  num. 2) del citado artículo.

En dicho antecedente, se establece que el recurrente Bernardo Ellefsen, al momento de deducir su recurso de casación en la forma, sólo arguye que el Tribunal de Alzada, no se hubiera manifestado sobre el agravio citado en el recurso de apelación, en el sentido de que el Juez A quo había declarado probada la excepción de cosa juzgada  y tampoco se pronuncia sobre la mutua  restitución ordenada en la Sentencia cuyo cumplimiento se demandó, sin embargo, el mismo no precisa con claridad en cuáles de las causales de casación en la forma hubiera adecuado su accionar dicho Tribunal al momento de resolver el recurso de apelación interpuesto por éste, incumpliendo el deber que le impone el num. 2) del art. 258 del Código de Procedimiento Civil, así como tampoco toma en cuenta el hecho de que, al haberse decretado la nulidad de obrados por falta de competencia del A quo para conocer, sustanciar y  en su caso resolver la presente acción, efectuada precisamente con la facultad fiscalizadora con que cuenta dicho Tribunal, a fin de que la causa se tramite en sujeción al debido proceso legal, aspecto que le imposibilitaba ingresar a resolver y en su caso decidir cuestiones de fondo planteadas en ocasión de interponerse la demanda principal y consiguiente recurso de apelación, motivo por el que, el recurso de casación interpuesto por el anteriormente nombrado actor en la forma, deviene en infundado.

En el fondo:

Si bien el recurrente acusa aparentes infracciones de fondo cometidas por el Tribunal de Segunda Instancia, a tiempo de disponer la nulidad de obrados, como se señaló inicialmente, contra una Resolución anulatoria sólo procede el recurso de casación en la forma y no en el fondo. Sin  embargo de ello, hecha la necesaria compulsa de los fundamentos  que dieron mérito al planteamiento del recurso de casación en el fondo, se establece que en relación al primer punto acusado, relativo a que el Tribunal de Alzada hubiera efectuado una interpretación errónea e indebida de los arts. 487 num. 8), 492 y 514 del Código de Procedimiento Civil, porque al determinar que el Juez de Partido Primero en Lo Civil y Comercial tenía competencia exclusiva para ejecutar la Sentencia de fecha 27 de marzo de 1998, sin haber tenido en cuenta que dicho Juez ya había perdido competencia para ejecutar dicha Sentencia, al haber dejado en suspenso la referida ejecución por más de un año, conforme lo establece el art. 487 num. 8) del Código Adjetivo de la materia; no se evidencia vulneración alguna a las citadas disposiciones procesales y menos haber sido erróneamente aplicadas por el Tribunal  Ad quem, dado que, conforme consta de  los antecedentes de la demanda de fs. 97 a 101 e incluso en los argumentos vertidos en el recurso en examen, el recurrente estuviera tratando de lograr el cumplimiento de una Sentencia pasada en autoridad de cosa juzgada que hace mucho tiempo atrás ha sido pronunciada  en otro proceso de conocimiento, no constituyendo la vía idónea para ello, el planteamiento de otro proceso ordinario de hecho, como correctamente concluyera al Tribunal Ad quem y menos aún para tratar de suplir omisiones que no fueron oportunamente reclamadas en la tramitación del señalado proceso ordinario  donde se pronunciara la Sentencia cuya ejecución se pretende  con la presente acción, como los supuestos daños y perjuicios y actualización monetaria, cuya falta de liquidez se alega en el recurso de casación en examen.

Por último y en relación al segundo agravio supuestamente causado por el Tribunal Ad quem, en el sentido de que dicho Tribunal hubiera realizado una interpretación errónea y aplicación indebida del art. 487 num. 8) del Código de Procedimiento Civil, en relación al 492 de la misma norma procesal señalada, al concluir que el  referido artículo haría referencia a títulos ejecutivos  sobra sumas ilíquidas, mismos que tendrían naturaleza extra judiciales y no así a títulos ejecutivos judiciales consistentes en Sentencias pasadas en autoridad de cosa juzgada. Se llega a la conclusión de que dicho supuesto agravio no resulta evidente, puesto que en líneas generales a la conclusión a que arribó el Tribunal de Alzada, fue que a través de otro proceso ordinario de conocimiento como el presente, no puede demandarse la ejecución de una Sentencia pasada en autoridad de cosa juzgada que haya sido pronunciada en otro proceso distinto, siendo el Juez titular del Juzgado que la dictó el responsable y competente para ello, hecho por el cual, la presente acción nunca debió  haber sido admitida en los términos en que ha sido planteada, más aún si el propio recurrente, reconoce que ante la eventualidad de que el Juez de primera instancia que dictó la Sentencia cuya ejecución se demanda, no la hace cumplir en el término de 1 año, el interesado tiene la vía expedita para hacerla cumplir, pero no así  a través de otro proceso de conocimiento, sino, a través del proceso ejecutivo que prevé el numeral 8 del art. 487 del Código de  Procedimiento Civil.

Consecuentemente, por las razones expuestas,  corresponde  a este Tribunal fallar en aplicación de los arts. 271 num. 2), 273 y 271 num., 1) y 272 del Código

de Procedimiento Civil.

POR TANTO: La Sala Civil del Tribunal Supremo de Justicia del Estado Plurinacional de Bolivia, con la facultad conferida por el art., 42 parágrafo I num., 1 de la Ley del Órgano Judicial Nro. 025 de 24 de junio 2010, en aplicación de lo previsto por los arts., 271 num. 2), 273 y 271 num.1), 272 del Código de Procedimiento Civil, declara INFUNDADO el recurso de casación en la forma e IMPROCEDENTE el recurso de casación en el fondo, ambos interpuestos en el memorial de fs., 428 a 436. Con costas.  

Habiéndose respondido el recurso de casación, se regula el honorario del abogado en la suma de Bs.1.000.-

Regístrese, comuníquese y devuélvase.

Relatora: Mgda. Dra. Rita Susana Nava Durán.