TRIBUNAL SUPREMO DE JUSTICIA

SALA CIVIL

Auto Supremo: 191/ 2013

Sucre: 17 de abril 2013

Expediente: LP 11 13 - S

Partes: Felipe Chura Quispe, continuado por María Teresa Cahuaya Vda. de

            Chura. c/ Lucio Coila Mamani y Ceferina  Chacalluca de Coila.

Proceso: Nulidad de Escrituras de Transferencia 

Distrito: La Paz

VISTOS: El recurso de casación en el fondo de fs. 260 a 262 y vlta., interpuesto por María Teresa Cahuaya Vda. de Chura, contra el Auto de Vista Nº 265/2012 de 20 de agosto de 2012 cursante de fs. 254 a 255 y vlta., pronunciado por la Sala Civil Primera del Tribunal Departamental de Justicia de La Paz, en el proceso de nulidad de Escrituras de Transferencia seguido por Felipe Chura Quispe y ante el fallecimiento de éste, continuado por la recurrente María Teresa Chahuaya en su condición esposa y heredera, contra Lucio Coila Mamani y Ceferina Chacalluca de Coila; sin respuesta al recurso; el Auto de concesión de fs. 266; los antecedentes del proceso; y:

CONSIDERANDO I:

ANTECEDENTES DEL PROCESO:

Felipe Chura Quispe, de fs. 30 a 34 interpone demanda ordinaria de nulidad de Escrituras de Transferencia, contra Lucio Coila Mamani y Ceferina Chacalluca de Coila, de cuyo contenido se resume lo siguiente: indica que su padre Juan Chura Choque adquirió el derecho propietario del inmueble de 497.50 m2. ubicado en la zona Alto Lima de la ciudad de El Alto - La Paz por sucesión hereditaria a su finada esposa Josefa Huanaco de Chura y que los demandados en su condición de anticresistas  de una parte de dicho inmueble, aprovechándose de su condición de adicción alcohólica de su persona y de la confianza dispensada por su padre y ante existencia de papeles sellados en blanco de 1988 con las impresiones digitales de la finada Josefa Huanaco de Chura (madrastra), le hicieron firmar dos minutas de transferencia que llevan el Testimonio Nº 105/93 y 106/93 ambas del 19 de abril de 1993 en las que aparece su persona como comprador del dicho inmueble conjuntamente los nombrados anticresistas al 50% y Josefa Huanaco como vendedora de la totalidad de dicho inmueble cuando en la realidad esta última persona jamás conoció de dicha transferencia; al margen de ello indica también que siempre aprovechándose de su adicción alcohólica posteriormente le hicieron firmar otro documento privado y minuta de transferencia de fecha 05 de abril del 1993, donde aparece transfiriendo el 50% del inmueble en favor de los demandados. 

Los demandados fueron citados por edictos y ante su incomparecencia se les nombró defensor de oficio habiendo sido sustituidos los mismos por otros defensores y posteriormente los demandados se apersonaron a asumir defensa mediante apoderado en la persona de Bernardo Coila Mamani, como también el demandante llegó a fallecer durante la tramitación del proceso, continuando con el mismo María Teresa Cahuaya Salazar en su condición de esposa y heredera.  

Sustanciado el proceso en primera instancia, el Juez Segundo de Partido en lo Civil y Comercial de la ciudad de El Alto La Paz, mediante Sentencia Resolución Nº 185/2011 de fecha 24 de mayo de 2011 cursante de fs. 228 a 229 y vlta, declaró PROBADA la demanda disponiendo la nulidad de las Escrituras Públicas Nº 105/93 y  No. 106/93 de fecha 19 de abril de 1993, así como el documento privado y minuta de transferencia de fecha 05 de abril de 1993 y su consiguiente cancelación de la partida computarizada Nº 01206096 en DD.RR. y de cualquier otro registro que pudiera haber sido efectuado de los documentos y escrituras declaradas nulas.

En apelación la Sentencia Nº 185/2011, interpuesto por Bernardo Coila Mamani  (apoderado de los demandados Lucio Coila Mamani y Ceferina Chacalluca), la Sala Civil Primera del Tribunal Departamental de Justicia de La Paz, por Auto de Vista Resolución Nº 265/2012 de fecha 20 de agosto de 2012 cursante a fs. 254 a 255 y vlta., anula obrados hasta fs. 34 (admisión de la demanda); en contra de esta Resolución de segunda instancia y ante el fallecimiento del demandante, la esposa de este último en su calidad de heredera, recurre en casación en el fondo.

CONSIDERANDO II:

HECHOS QUE MOTIVAN LA IMPUGNACIÓN:

La recurrente interpone recurso de casación en el fondo por las causales previstas en los numerales 1) y 3) del art. 253 del Código de Procedimiento Civil, de cuyo contenido se puede resumir lo siguiente:

Indica que el memorial de la demanda de fs. 30 a 34 se refiere en forma concreta a la nulidad de las Escrituras Públicas Nº 105/93 y 106/93 y no así a la anulabilidad, ya que en la suscripción de las mismas existió dolo, culpa y daño de parte de los demandados, demanda que incluso fue aclarada a fs. 37, 38 y 39.

Acusa que el Auto de Vista recurrido contiene violación, interpretación errónea y aplicación indebida de la ley citando para el efecto el art. 554 del Código Civil por cuanto el indicado Auto de Vista señala que ha existido falta de consentimiento situación alejada de la verdad toda vez que la supuesta vendedora Josefa Huanaco de Chura jamás conoció de la transferencia realizada, quien falleció el 15 de junio de1991, mientras que las Escrituras Públicas Nº 105/93 y 106/93 fueron protocolizadas el 19 de abril de 1993, siendo imposible que una persona fallecida pueda dar su consentimiento.

Por otra parte acusa error de hecho y de derecho en la apreciación de las pruebas cursantes de fs. 1 a 29, mismas que se encuentran respaldadas por la de fs. 62 a 83, referente a un proceso penal en contra de uno de los demandados. 

Con tales argumentos terminan solicitando se CASE el Auto de Vista recurrido y se mantenga firme y subsistente la Sentencia de Primera instancia Nº 185/11.

CONSIDERANDO III:

FUNDAMENTOS DE LA RESOLUCIÓN:

Se ha establecido en reiterados Autos supremos que el recurso de casación es considerado como un medio impugnatorio vertical y extraordinario procedente en supuestos estrictamente determinados por ley y dirigido a lograr que el Tribunal de casación revise y reforme o anule las Resoluciones expedidas en apelación que infringen las normas de derecho material, las normas que garantizan el derecho al debido proceso o las formas esenciales para la eficacia y validez de los actos procesales.

La uniforme jurisprudencia sentada por la Ex Corte Suprema de Justicia como por el actual Tribunal Supremo de Justicia, señaló que el recurso de casación se equipara a una demanda nueva de puro derecho, el mismo que puede ser planteado en la forma, en el fondo o en ambos casos a la vez, conforme está establecido en el art. 250 del Código de Procedimiento Civil; cuando el recurso se plantea en la forma, es decir por errores de procedimiento, denominado en doctrina error “in procedendo”, su finalidad es la anulación de la Resolución recurrida o del proceso mismo cuando se hubieren violado las formas esenciales del proceso sancionadas expresamente con nulidad por la ley; en tanto que el recurso de casación en el fondo o “error in judicando”, procede por errores de fondo en la Resolución del litigio y está orientado a que el Tribunal de casación revise el fondo de la Resolución impugnada, siendo su finalidad la casación del Auto de Vista recurrido y la emisión de una nueva Resolución que resuelva el fondo de la controversia en base a la correcta compulsa de la prueba y la aplicación o interpretación de la ley; sin embargo es de aclarar que debido a razones de orden lógico, no se puede interponer recurso de casación en el fondo contra una Resolución anulatoria por cuanto el Juez o Tribunal que emite este tipo de Resolución lo hizo por aspectos formales o de procedimiento y no ingresó a considerar el aspecto sustancial o fondo del asunto.  

En cada uno de los recursos, los hechos denunciados deben circunscribirse a las casuales de procedencia establecidas en los arts. 253 y 254 del Adjetivo Civil respectivamente y cumplir con el mandato del artículo 258 num. 2) del mismo cuerpo legal; es decir, citar en términos claros, concretos y precisos la ley o leyes violadas o aplicadas falsa o erróneamente y especificar en qué consiste la violación, falsedad o error; especificaciones que deben hacerse precisamente en el recurso y no fundarse en memoriales o escritos anteriores ni suplirse posteriormente.

Finalmente, en cuanto al petitorio en uno u otro recurso también difiere, pero en caso de ser interpuesto al mismo tiempo ambos recurso (forma y fondo), no se puede terminar solicitando simplemente porque sea case la Resolución recurrida o se anule la misma, la petición tendrá que ser de manera alternativa porque los fundamentos y la finalidad de ambos recursos son diferentes, los cuales deben ser desarrollados diferenciándose claramente el uno del otro.

En el caso presente, la recurrente al haber interpuesto recurso de casación únicamente en el fondo por las causales previstas en los numerales 1) y 3) del art. 253 del Código de Procedimiento Civil con fundamentos que hacen al fondo, contra una Resolución de Alzada anulatoria solicitando expresamente que se “case” el Auto de Vista recurrido, no comprendió la naturaleza del fallo y equivocó el medio de impugnación deducido, toda vez que como es lógico, el Tribunal de Alzada al haber anulado obrados, no ingresó a considerar el fondo del asunto ni mucho menos fundamentó su decisión en ese sentido y por consiguiente, contra una Resolución anulatoria no es posible interponer recurso de casación en el fondo sino únicamente en la forma, destinado a que el Tribunal de casación revise si los motivos que dieron lugar a la nulidad dispuesta son o no correctos.

A través de la interposición de recurso de casación en el fondo contra una Resolución anulatoria, la recurrente pretende que este Tribunal emita pronunciamiento de fondo sobre el litigio y se case el Auto de Vista recurrido, sin tomar en cuenta que el Ad quem como se tiene indicado, con la nulidad dispuesta no se ha pronunciado sobre el fondo de la controversia, de tal manera que este Tribunal Supremo se encuentra en la imposibilidad de poder ingresar a considerar el fondo del asunto y emitir Resolución en el sentido como lo solicita la recurrente, razón por la cual el recurso de casación interpuesto en el fondo deviene en improcedente; en ese sentido se tienen emitidos varios Autos Supremos.

Por lo anteriormente señalado corresponde resolver el recurso en la forma prevista por los arts., 271 num., 1) y 272 del Código de Procedimiento Civil.

POR TANTO: La Sala Civil del Tribunal Supremo de Justicia del Estado Plurinacional de Bolivia, con la facultad conferida por el art. 42  parágrafo I, num. 1) de la Ley Nº 025 del Órgano Judicial y en aplicación a lo previsto en los arts., 271 núm. 1) y 272 del Código de Procedimiento Civil, declara, IMPROCEDENTE el recurso interpuesto en el fondo por María Teresa Cahuaya Vda. de Chura, contra el Auto de Vista Nº 265/2012 de 20 de agosto de 2012 cursante de fs. 254 a 255 y vlta., pronunciado por la Sala Civil Primera del Tribunal Departamental de Justicia de La Paz. Con costas.

Se regula honorarios en la suma de Bs. 700 (Setecientos 00/100 Bolivianos).

Regístrese, comuníquese y devuélvase.

Relatora: Mgda. Rita Susana Nava Durán.