TRIBUNAL SUPREMO DE JUSTICIA

SALA CIVIL

Auto Supremo: 146/2013

Sucre: 02 de abril 2013

Expediente: PT-4-13-S

Partes: Braulio Ríos Pedro c/ Nelly Sabina Álvarez Vargas

Proceso: Divorcio

Distrito: Potosí.

VISTOS: El recurso de casación en el Fondo y en la Forma de fs. 143 a 144 vlta, interpuesto por Nelly Sabina Álvarez Vargas contra el Auto de Vista Nro. 122/2012, de fs. 139 a 141, de fecha 10 de diciembre de 2012, pronunciado  por la Sala Familiar, Niñez y Adolescencia del Tribunal Departamental de Justicia de Potosí, dentro el proceso de Divorcio, seguido por Braulio Ríos Pedro contra Nelly Sabina Álvarez Vargas; la concesión de fs. 151 vlta; los antecedentes del proceso; y:

CONSIDERANDO I:

ANTECEDENTES DEL PROCESO:

El Juez de Partido Segundo de Familia, el 26 de septiembre de 2012 emitió la Sentencia, cursante de fs. 111 a 113 vlta, declarando Probada la demanda de Anulabilidad Absoluta de Matrimonio, instaurada por Braulio Ríos Pedro; se declaró nulo el segundo matrimonio celebrado entre Braulio Ríos Pedro contra Nelly Álvarez Vargas, disponiéndose conforme al art. 398 del Código de Familia la cancelación de la partida de matrimonio, también dispuso como otras medidas: Que la hija menor de nombre Flora Jessica Ríos Álvarez quede bajo la guarda de la madre, debiendo asistirla su Padre Braulio Ríos Pedro con una Asistencia Familiar de Bs. 500.-.  Por determinación del art. 146 del Código de Familia se estableció el derecho de visita del padre a su hija los días domingos de hrs. 9:00 a 18:00. Dispuso que en ejecución de Sentencia se procediera a la individualización y posterior división y partición de bienes gananciales. Por último indicó que no habiendo existido evidencia de haber actuado de mala fe en la celebración del matrimonio anulado, no fijó ninguna responsabilidad sobre las partes.

Contra dicha Resolución, presentó recurso de apelación la demandada Nelly Sabina Álvarez Vargas, expresando sus agravios sufridos.  Por dicho motivo el Tribunal de Alzada en virtud a la apelación y a los antecedentes del proceso Confirmó totalmente la Sentencia.

Contra la Resolución de Segunda Instancia, recurre en casación en la forma y en el fondo la demandada Nelly Sabina Álvarez Vargas, el mismo se analiza.

CONSIDERANDO II:

DE LOS HECHOS QUE MOTIVAN LA IMPUGNACIÓN:

Acusó de no haberse valorado correctamente la prueba presentada en primera instancia e indicó que se limitó su derecho de poder presentar prueba en Segunda instancia, conforme lo norma el art. 233 del Código de Procedimiento Civil.  Continuo indicando que conforme lo normado en el art. 232 del mismo compilado legal, presento prueba las mismas que no fueron tomadas en cuenta al momento de dictar el Auto de Vista mucho menos mencionadas; erróneamente no se da lugar a su petitorio por el Presidente de la Sala Familiar, porque supuestamente se debería protestar la apertura de una plazo probatorio en el recurso de alzada; interpretación errónea del art. 232 del adjetivo civil al no admitir la prueba documental de fs. 130 a 133.

Por otro lado indicó que el rechazo de la prueba o la admisión de la misma no puede realizarse solamente por el Presidente de la Sala, sino también debe ser conocida por los demás integrantes, mencionando jurisprudencia con respecto al caso emitida en el A.S. Nro. 243 de 21 de noviembre de 2000, A.S. Nro. 16 de 13 de enero de 2003.

Concluyo su recurso pidiendo que en aplicación del art. 271 num. 3) y 274 del Código de Procedimiento Civil se Anule el Auto de Vista. 

CONSIDERANDO III:

FUNDAMENTOS DE LA RESOLUCIÓN:

El recurso de casación es considerado como un medio impugnatorio vertical y extraordinario procedente en supuestos estrictamente determinados por ley y dirigido a lograr que el máximo Tribunal revise y reforme o anule las resoluciones expedidas en apelación que infringen las normas de derecho material, las normas que garantizan el derecho a un debido proceso, o las formas esenciales para la eficacia y validez de los actos procesales.

La Casación tiene por fin privilegiar la recta aplicación de la ley y de esta manera alcanzar la justicia en la Resolución de los conflictos procesales. Por ello, estamos ante una institución necesaria y de enorme importancia en la administración de justicia, pues gracias a ella, se cuenta con una vía que asegura la correcta aplicación o interpretación de las normas jurídicas y la uniformización de la jurisprudencia nacional.

Como característica esencial de este recurso podemos establecer que no se trata de una tercera instancia, pues el Tribunal de casación es un Tribunal de derecho y no de hecho, por ello el recurso solo procede por las causales taxativamente indicadas por la ley, debiendo el Tribunal de Casación circunscribirse a considerar las causales invocadas por el recurrente y siempre que se formulen con observancia de los requisitos exigidos por la misma ley.

Al respecto la uniforme jurisprudencia sentada por la Corte Suprema de Justicia, con la que se comparte criterio, señaló que el recurso de casación constituye una demanda nueva de puro derecho, que puede ser planteada en el fondo o en la forma o en ambos a la vez, conforme está establecido en el artículo 250 del Código de Procedimiento Civil.

Cuando el recurso de casación se interpone en el fondo, esto por errores en la Resolución de fondo o errores en la Resolución de fondo del litigio, los hechos denunciados deben circunscribirse a las causales de procedencia establecidas en el art. 253 del Adjetivo Civil, siendo su finalidad la casación del Auto de Vista recurrido y la emisión de una nueva Resolución que resuelva el litigio, unificando la jurisprudencia e interpretación de las normas jurídicas o creando nueva jurisprudencia; en tanto que si se plantea en la forma, es decir por errores de procedimiento, la fundamentación debe adecuarse a las causales y previsiones contenidas en el art. 254 del mismo cuerpo legal, siendo su finalidad la anulación de la Resolución recurrida o del proceso mismo cuando se hubieren violado las formas esenciales del proceso sancionadas con nulidad por la ley. En ambos casos, es de inexcusable cumplimiento el mandato del artículo 258-2) del Código de Procedimiento Civil, es decir, citar en términos claros, concretos y precisos la ley o leyes violadas o aplicadas falsa o erróneamente y especificar en qué consiste la violación, falsedad o error; especificaciones que deben hacerse precisamente en el recurso y no fundarse en memoriales o escritos anteriores ni suplirse posteriormente.

De lo manifestado precedentemente se concluye que el recurso de casación en el fondo y el de forma son dos medios de impugnación distintos, que persiguen igualmente finalidades diferentes, el uno, nos referimos al de fondo, está orientado a que el Tribunal Supremo revise el fondo de la Resolución del litigio, y en este caso lo que la recurrente pretende es que el Auto Supremo Case la Resolución recurrida y resuelva el fondo de la controversia en base a la correcta aplicación o interpretación de la ley o la debida valoración de la prueba. En cambio el recurso de casación en la forma esta orientado a que el Tribunal Supremo constate la existencia de errores formales en la Resolución impugnada o de procedimiento en la sustanciación de la causa que conlleven la afectación del debido proceso, en ese caso la pretensión recursiva del recurrente esta orientada a la nulidad de la Resolución impugnada o a la nulidad de obrados.

En el recurso de casación que se analiza, la recurrente, no comprende esta característica especial que debe contar cada uno de ellos, es más no cumple con lo normado en el art. 258 num. 2) del Código de Procedimiento Civil, no cita en termino claros, concretos y precisos el Auto de Vista del que se recurre, no indica su folio dentro del expediente, incurre en una total confusión entre las normas en las que se ampara, el argumento y lo peticionado; realizando un análisis de la prueba en segunda instancia indicando que se le “ limita y cercena” su derecho a la defensa al no ser admitida su prueba presentada de fs. 130 a 133 que demuestra que el Juez A quo no realizó una valoración exacta de las pruebas; no indicó cual fuese el error de hecho o de derecho en que hubiere incurrido el Juez de instancia,  mucho menos se amparó en lo normado en el art. 253 num. 3) del Código de Procedimiento Civil, solo se amparó en el num. 1) del mencionado artículo que indica “Cuando la Sentencia recurrida contuviere violación, interpretación errónea o aplicación indebida de la ley”, la parte recurrente como violación, interpretación y aplicación indebida de la ley acusó la infracción de los arts. 232 y 233 del Código de Procedimiento Civil, aspecto que en el fondo no puede ser considerado por tratarse de normas procedimentales que en todo caso no afectan al fondo de lo debatido en la litis.

Por otro lado el recurso de casación analizado no se ampara en ninguno de los numerales descritos por el art. 254 del Código de Procedimiento Civil, mucho menos se hace uso de dicha normativa, evidenciándose una total falta de técnica recursiva que se hace más evidente en la conclusión del mismo, toda vez que el recurrente amparándose en el art. 271 num. 3) y 274 del mismo cuerpo legal solicitó que sea Anulado el Auto de Vista, normativas totalmente contrarias; la primera referente a la anulación de obrados y la segunda a la casación que como se fundamentó en la parte inicial de la Resolución son dos realidades totalmente distintas.

En consecuencia, el recurso de casación analizado deviene en improcedente debiendo cumplirse lo estipulado por el art. 271 num. 1) y 272 num. 2) del Código de Procedimiento Civil.

POR TANTO: La Sala Civil del Tribunal Supremo de Justicia del Estado Plurinacional de Bolivia, con la facultad conferida por el art. 42 parágrafo I numeral 1 de la Ley del Órgano Judicial de 24 de junio de 2010, y en aplicación de los artículos 271 num. 1) y  272 num. 2)  del Código de Procedimiento Civil, declara IMPROCEDENTE el recurso de casación interpuesto por Nelly Sabina Álvarez Vargas contra el Auto de Vista Nro. 122/2012, de fs. 139 a 141, de 10 de diciembre de 2012, pronunciado  por la Sala Familiar, Niñez y Adolescencia del Tribunal Departamental de Justicia de Potosí. Con costas.


Se regula el honorario del profesional en la suma de Bs. 700.-

Regístrese, comuníquese y devuélvase.

Relator: Mgdo. Rómulo Calle Mamani