TRIBUNAL SUPREMO DE JUSTICIA

       SALA CIVIL

Auto Supremo: 130/2013

Sucre: 27 de marzo 2013

Expediente: PT 2 13 - S

Partes: Hernán Zarate Condo, Deysi Céspedes Colque de Zarate c/ Dulfredo

            Jesús Paredes Cruz, Octavio Boris Janco Villegas.

Proceso: Nulidad de Transferencia Realizada en Demanda de Usucapión.

Distrito: Potosí.

VISTOS: El recurso de casación en el fondo de fs. 272 a 273, interpuesto por Hernán Zarate Condo y Deysi Céspedes Colque de Zarate, contra el Auto de Vista  Nº 213/2012, cursante de fs. 268 a 269 y vlta., emitido en fecha 15 de noviembre  de 2012 por la Sala Civil y Comercial del Tribunal Departamental de Justicia de Potosí, en el proceso ordinario sobre nulidad de transferencia realizada en demanda de usucapión por Hernán Zarate Condo y Deysi Céspedes Colque de Zarate, en contra de Jesús Paredes Cruz y Otro; la respuesta de fs. 275 a 276; la concesión del recurso de fs. 276 vlta., los antecedentes del proceso; y:


CONSIDERANDO I:

ANTECEDENTES DEL PROCESO:


El Juez de Partido Segundo en lo Civil y Comercial de la ciudad de Potosí, el 23 de Agosto  de 2012 pronunció la Sentencia cursante de fs. 245 a 250,  declarando improbada la demanda, de fs. 66 a 72, declaró no haber lugar a la nulidad de Sentencia  Nº 052/2011 pronunciado por el Juez de Partido Primero en lo Civil Dr. Octavio Boris Janco Villegas en 4 de marzo de 2011; instrumentos legales que se mantienen firmes y con plena validez legal, probada la excepción de impersonería en el demandado y cosa juzgada interpuesta por el codemandado, con costas.

Contra esa Sentencia de primera instancia  los demandantes Hernán Zarate Condo y Deysi Céspedes Colque de Zarate, interponen recurso de apelación, cursante de fs.253 a 256 vlta., en cuyo mérito la Sala Civil del Tribunal Departamental de Justicia de Potosí, el 15 de noviembre de 2012 emitió el Auto de Vista Nº 213/2012, cursante de fs. 268 a 269 y vlta., confirmando la Sentencia  apelada, con costas.

Resolución de segunda instancia recurrida en casación por la parte demandada.


CONSIDERANDO II:

DE LOS HECHOS QUE MOTIVAN LA IMPUGNACIÓN:

En el fondo:

1.- Los recurrentes extrañaron que el Auto de Vista impugnado hubiera manifestado que no cumplió con lo establecido en el art. 227 del Código de Procedimiento Civil, es decir no se  habría expresado los agravios sufridos con la Sentencia, que según los recurrentes no fuera verdad, que al contrario el Juez A quo no  realizó verdadera valoración de la prueba de cargo  vulnerando el art. 4 inc. 4 del Código de Procedimiento Civil, y el art. 90 del mismo cuerpo legal, que constituiría un agravio  y vulneración por no haberse realizado un análisis de la prueba  conforme manda la norma.

2.- Que, el Ad quem manifestó que los recurrentes debieron probar conforme a los puntos que fueron fijados en Auto de relación procesal; respecto a ello los recurrentes manifestaron que a tiempo de presentar la demanda presentaron prueba conforme los  extremos demandados, prueba que no habría sido objetada ni rechazada, reiterando que  prueba no fue valorada debidamente por el  A quo.

3.-  También señalaron que  una de las mejores formas de demostrar dentro de un proceso la pretensión es precisamente la prueba documental, que en el presente caso los recurrentes hubieran presentado suficientemente, que el ahora demandado nunca fue poseedor del bien inmueble que hubiera adquirido por usucapión.

4.- Que, los recurrentes  presentaron la acción de nulidad en el presente proceso por que les confiere ese derecho conforme el art. 549 del Código Civil que en los hechos sin el Juez A quo ni el Ad quem revisaron, habiéndose limitado a una simple opinión al referirse que se pretendía la nulidad de una Sentencia como cosa juzgada, proceso que se habría realizado a espaldas de los recurrentes con la intervención de varios jueces incluso el juez de la causa.

Finalmente señalaron que una vez fundamentado el recurso contra el Auto de Vista que confirmo la Sentencia y siendo que la misma no habría realizado un análisis de la prueba conforme determina el inc. 4, del art. 4 del Código de Procedimiento Civil así como la vulneración de lo determinado por el art. 90 del cuerpo legal citado así mismo la vulneración de los principios generales de la prueba establecidos por el art. 373 del Código de Procedimiento Civil, solicitaron a  este Tribunal se emita Auto Supremo casando el Auto de Vista conforme el art. 271 inc. 4 del Código de Procedimiento Civil.


CONSIDERANDO III:

FUNDAMENTOS DE LA RESOLUCIÓN:

Los recurrentes plantearon  su demanda de nulidad de  transferencia en proceso de usucapión, aludiendo ser los verdaderos propietarios, derecho propietario, que adquirido mediante Testimonio Nº 408/ 2010 de 16 de junio de 2010 inscrito en Derechos Reales bajo la matricula 5011010009132 asiento Nº 6 de 16 de junio de 2010, en calidad de compraventa el inmueble de  Av. de los Ilustres antes Villa Imperial Toledo Nº 224 con una superficie de 466.00 mts2., de Leonor Norma Miranda Carvajal de Fernández y sus hijos, y esta a su vez  habría  adquirido ese inmueble de Catalina Carvajal Espinoza, que obtuvo su derecho mediante  declaratoria de herederos de su padres Pánfilo Carvajal Arcoma y Margarita Espinoza Vda. de Carvajal.

Que, el demandado Dulfredo Jesús Paredes Cruz, aprovechando que alguna vez  había vivido en el inmueble de referencia  habría instaurado el 30 de julio de 2008 proceso ordinario de usucapión decenal, sobre una fracción del inmueble, sobre la base de un testimonio de transferencia que hubiera otorgado Margarita Espinoza Vda. de Carvajal a su hija Andrea Carvajal Espinoza,  esta a su vez hubiera transferido a su nieto  Dulfredo Jesús Paredes Cruz.

Amparados en ese derecho propietario que fuera legalmente adquirido tomando las debidas precauciones toda vez que antes de adquirir el inmueble estos se percataron, que el mismo estuviera debidamente registrado a nombre de los vendedores, es decir, de Leonor Norma Miranda Carvajal de Fernández y sus hijos, una vez corroborado ese extremo  habrían adquirido ese inmueble el 16 de junio de 2010, y bajo ese  antecedente pidieron la nulidad de la Sentencia Nº 52/2011 de 4 de marzo de 2011, emitido por el Juez Primero de Partido en lo Civil y Comercial de la ciudad de Potosí, dentro del proceso de usucapión a instancia de  Dulfredo Jesús Paredes Cruz así como  la nulidad de testimonio Nº 300/2011 de fecha 4 de Junio de 2011 emitida por Notario de Fe Publica María del Carmen Gardeazabal Paputsachis, petición que la sustentaron, indicando que  en dicho proceso de usucapión extraordinaria a instancia de Dulfredo Jesús Paredes Cruz actual  demandado, se hubiera llevado a cabo con vicios de nulidad insalvables, entre los cuáles señalaron:

  1. Que, los documentos presentados  como base de la demanda de usucapión habrían sido fraguados, sorprendiendo la buena fe del juzgador, toda vez que existiría error esencial en el objeto usucapido, al haberse consignado como supuesta inscripción  con Partida 811(2), Folio Nº 358 del Libro Primero de Propiedades “ ciudad y Frías”, de fecha 17 de junio de 1980, haciendo notar que ese asiento correspondería a la propiedad de Felipe Huarachi Mamani y Demetria Bobarin de Huarachi con relación al inmueble de calle final Roncal de la ciudad de Potosí.
  2. Que, faltaría en el contrato la forma prevista en el art. 138 del Código Civil, en virtud a que Dulfredo Jesús Paredes Cruz no habría poseído libre y continuamente el inmueble  adquirido por usucapión.
  3. Que, la demanda fue dirigida erróneamente contra los herederos de  Andrea Carvajal Espinoza, quienes no eran propietarios, indicando que la demandada debió dirigirse contra Margarita Espinoza Choque de Carvajal o contra Catalina Carvajal Espinoza.

Habiendo concluido los contratos base de la demanda de usucapión eran completamente ilícitos, imposible de realizarlos porque  no reunían los requisitos establecidos por el art. 485 del Código Civil, y en conciencia faltaba el elemento esencial de la usucapión, sin haber señalado cual era ese elemento esencial, así como haber fundado su pretensión en los  arts. 449 incs. 1.2.3.4 del Código Civil, que no tiene  ninguna relación con lo demandado.

De lo anotado se establece, que los recurrentes  mediante un proceso ordinario de nulidad, pretendieron  se revise otro proceso ordinario de usucapión, no otra cosa se entiende de la solicitud de nulidad de la Sentencia  Nº 052/2011  y testimonio Nº 300/2011 ambos de fecha 4 de junio de 2011 emitidos por el Juzgado Primero de Partido en lo Civil y Comercial de la cuidad de Potosí, en proceso de usucapión decenal o extraordinario. Proceso que contaba con Sentencia y además habría adquirido ejecutoria mediante, Auto Interlocutorio pronunciado en fecha 29 de abril de 2011, consecuentemente también adquirió  la calidad de cosa juzgada, de manera que, esa cosa juzgada no  podía ser revisada en otro proceso posterior de igual jerarquía, en el entendido de la preexistencia de una Sentencia judicial firme, es decir, que no cabe en derecho, contra ella medios de impugnación que permitan modificarla,  sustentada además, en resguardo de  la seguridad jurídica o certeza del derecho, que tiene todo individuo, de modo que su situación jurídica no será modificada más que por procedimientos regulares.

Que, en este mismo sentido  también  estableció la ex Corte Suprema con  la que este Tribunal comparte criterio y al respecto se señaló que: “Por medio de un proceso ordinario no puede pretenderse se revise otro y se determine la eficacia o ineficacia de una Sentencia que adquirió la calidad de cosa juzgada, debido a que el trámite idóneo es la revisión extraordinaria de Sentencia arts. 297 al 300 del Código de Procedimiento.Civil y cuyo conocimiento corresponde a la Sala Plena de la Corte Suprema de Justicia” (A.S. Nº 63 de fecha 22 de Abril de 1999), de igual forma que: “Por razones de seguridad jurídica nuestra normativa legal ha instituido el principio de cosa juzgada para impedir el ejercicio del mismo derecho con un nuevo proceso cuando ya fue definido por los órganos jurisdiccionales y hubiera recaído sobre el derecho decisión judicial en proceso anterior. De admitirse que una acción prospere implicaría autorizar a todo litigante perdidoso a tramitar sus derechos para que el nuevo, a título de tratarse de una persona distinta, reinicie indefinidamente el ejercicio de la misma sobre el bien provocando una verdadera inseguridad jurídica con el desconocimiento de Sentencias pasadas en autoridad de  cosa juzgada” (A.S. Nº 78 de 27 de mayo de 1999.)

De  lo anotado se concluye que no  podía ser admisible  la pretensión de nulidad de una Sentencia  pasada en autoridad de cosa juzgada, y como era de esperar  el Juez de Partido segundo en lo Civil y Comercial de Potosí, fallo declarando improbada la demanda de nulidad de Sentencia 052/2011 de fecha 4 de junio de 2011 asimismo declaró no haber lugar a la nulidad de testimonio Nº 300/2011 de  4 de junio de 2011.

Por otro lado, es preciso manifestar que de ninguna manera podía dirigirse la presente acción contra del operador de Justicia que pronunció el fallo en el aludido proceso de usucapión, como se lo hizo en el presente caso, dirigiéndose también  la acción contra el Juez Octavio Boris Janco Villegas, en el entendido que éste como operador de justicia por mandato Constitucional, no podía beneficiarse de  ningún  modo con el resultado del proceso, que bajo este mismo análisis, éste último, una vez citado con la demanda opuso excepciones perentorias de impersonería en el codemandado y cosa juzgada, mismas que fueron declaradas probadas en Sentencia.

Ahora bien; en cuanto al recurso de casación en el fondo planteado por los recurrentes, debido a que el  Ad quem  confirmó la Sentencia, se tiene que, de los cuatro puntos manifestados como agravios, al margen de que los mismos inciden repetitivamente sobre un solo punto es decir que el A quo, no habría realizado un análisis de la prueba conforme determina el art, 4 inc. 4) del Código de Procedimiento Civil, consiguientemente también se habría vulnerado lo establecido por el art. 90 y el art. 373 del Código de Procedimiento Civil, y el   Auto de Vista impugnado hubiera manifestado que no se cumplió con lo establecido en el art. 227 del Código de Procedimiento Civil, es decir no se  habría expresado los agravios sufridos con la Sentencia, habiendo confirmado la Sentencia, concluyendo que ambos  Tribunales vulneraron las normas acusadas.

Al respecto de la  revisión  de obrados se evidencia que, efectivamente el  Tribunal de Alzada manifestó que el recurso de apelación carecía de la debida fundamentación de agravios y que más bien, el recurso constituiría una narración de la presunta falta de valoración de la prueba y una expresión de la  disconformidad de la Resolución impugnada, empero al margen de ello, el  Tribunal de  Alzada  consideró el recurso y  manifestó que la valoración de la prueba le correspondía exclusivamente al juzgador, que en ese sentido la prueba producida en  la sustanciación del proceso son apreciadas por el juzgador de acuerdo a la valoración que la ley les otorga, pero que si no hubiera determinación legal alguna estas serían apreciadas conforme al prudente arbitrio y sana critica; habiendo destacado que los actores no desmontaron que la demanda de usucapión decenal, se hubiera tramitado con vicios de nulidad insalvables y que es Juez  que la tramitó haya sido sorprendido en su buena fe para emitir resolución y los vicios expuestos en la demanda pudieran dar lugar a la nulidad de la Sentencia Nº 052/2011 y testimonio Nº 300/2011.

También  resalto que mediante un proceso  ordinario, de ninguna manera podría revisarse otro proceso de igual jerarquía, proceso judicial con Sentencia plenamente ejecutoriada, que  adquirió  la calidad de cosa juzgada, que traducía en salvaguardar el principio de seguridad jurídica y que el A quo al haber declarado improbada la demanda, lo hizo por la inexistencia de elementos básicos que puedan declarar la nulidad de la transferencia en proceso de usucapión,  y que la Sentencia pronunciada fue correcta.

De todo lo anotado este Tribunal concluye que los Tribunales de instancia al haber desestimado las pretensiones de la parte actora obraron correctamente por lo que no resulta evidente la vulneración de las normas acusadas por los recurrentes. 

Por lo antes descrito corresponde resolver el recurso conforme las previsiones contenidas en los arts. 271 num. 2) y 273 del Código de Procedimiento Civil.

POR TANTO: La Sala Civil del Tribunal Supremo de Justicia del Estado Plurinacional de Bolivia, con la facultad conferida por el art. 42  parágrafo I núm. 1) de la Ley del Órgano Judicial y de conformidad a lo previsto en los arts. 271 núm. 2) y 273 del Código de Procedimiento Civil, declara INFUNDADO el recurso de casación en el fondo, interpuesto por Hernán Zarate Condo y Deysi Céspedes Colque de Zarate, contra el Auto de Vista  Nº 213/2012, cursante de fs. 268 a 269 y vlta., emitido el 15 de noviembre  de 2012 por la Sala Civil y Comercial del Tribunal Departamental de Justicia de  Potosí. Con costas.


Se regula el honorario profesional en la suma de Bs. 1000.

Regístrese, comuníquese y devuélvase.

Relatora: Magda Dra. Rita Susana Nava Durán.