TRIBUNAL SUPREMO DE JUSTICIA

        

S A L A  C I V I L

Auto Supremo: 114/2013

Sucre: 11 de marzo 2013         

Expediente:         SC-117-12-S

Partes: Arturo Ivan Navarro Wieler c/ Josie Lynn Vlahovic Vargas

Proceso: Nulidad de proceso ejecutivo

Distrito: Santa Cruz

VISTOS: El recurso de casación en el fondo y en la forma interpuesto por Mónica Analia Ortiz Núñez en representación de Arturo Iván Navarro Wieler, cursante de fs. 623 a 626 y vlta. de obrados, contra el Auto el Vista Nº 127/2012 de fecha 11 de abril 2012 de fs. 615 a 618, emitido por la Sala Civil Segunda del Tribunal Departamental de Santa Cruz, dentro el proceso de nulidad de proceso ejecutivo seguido por el recurrente en contra de Josie Lynn Vlahovic Vargas; los antecedentes del proceso; y:

CONSIDERANDO I:

ANTECEDENTES DEL PROCESO:

Que, mediante Sentencia de 7 de junio 2010, el Juez Segundo de Partido en lo Civil y Comercial de la capital, cursante de fs. 570 a 583 declaró probada la demanda, en consecuencia declaró sin fuerza de ejecución la letra de cambio Nº 131071 Serie-A 2002, librado en fecha 13 de mayo 2004, cursante a fs. 2 de obrados, por consiguiente nulos todos los actuados en el proceso ejecutivo seguido por Josie Lynn Vlahovic Vargas contra Arturo Iván Navarro Wieler por la suma de $us.195.000.

En conocimiento de la determinación adoptada por el Juez A quo, Josie Lynn Vlahovic Vargas, interpuso recurso de apelación en contra de la Sentencia de 7 de junio 2010, habiéndose remitido dicho recurso ante el Tribunal de Segunda instancia, mismo que a través del Auto de Vista Nº 127/2012 de 11 de abril 2011, revocó la Sentencia y deliberando en el fondo declaró improbada en todas sus partes la demanda principal interpuesta por Arturo Iván Navarro Wieler; por lo que éste interpuso recurso de casación en el fondo y en la forma, mismo que se pasa a considerar y resolver.

CONSIDERANDO II:

DE LOS HECHOS QUE MOTIVAN LA IMPUGNACIÓN:

En la forma:

Precisando que recurre de nulidad conforme prevé el art. 254 num. 4) del Código de Procedimiento Civil, afirma que:

1.- De manera contradictoria en el Considerando I inc. 1) del Auto de Vista de 11 de abril 2011, manifiesta otro agravio y realizando una lectura del memorial de Apelación de fs. 588 a 598 y vlta., el primer agravio se basa en una supuesta incongruencia y falta de motivación de la Sentencia, que de haber sido considerado así el Tribunal Ad quem debió anular la Sentencia de 7 de junio 2011 (2010), ordenando al Juez A quo dicte nueva Sentencia.

2.- Refiere que el hecho que motivó la interposición de la demanda ordinaria contra la Acción Ejecutiva es porque no se consideró la excepción de falsedad, con el argumento de las cuestiones de hecho no podrían ser vistas en el proceso ejecutivo como así lo reconoció la Juez Sexto de Partido en lo Civil y en forma posterior los Vocales de la Sala Civil Primera al confirmar la Sentencia ejecutiva.

3.- Indica que el Ad quem debió aplicar el principio “iura novit curia”, porque la causa petendi del recurrente en la demanda es que se solicita la nulidad de la Sentencia de 25 de agosto 2007, por haber sido dictada en base a documentos falsos y nulos de pleno derecho.

4.- El de Alzada en su Auto de Vista señala que el actor no habría demandado se declare sin fuerza de ejecución la Letra de Cambio Nº 131071 Serie A-2002 de fs. 2, al respecto denuncia que el Ad quem otorgó más de lo pedido por la parte demandada, puesto que la consecuencia jurídica de la declaración de falsedad del Título Valor, vendría a ser la no ejecución de la letra de cambio citada.

Por lo que al configurar causal de nulidad procesal por quebrantamiento de las formas esenciales en la sustanciación del proceso, conforme se desprende del art. 254 num. 4) del Código de Procedimiento Civil, solicita que en ejercicio de la potestad que tiene el Tribunal Supremo anule el Auto de Vista de 11 de abril 2011.

En el Fondo:

1.- Acusa que el Auto de Vista no cuenta con motivación ni fundamentación, limitándose el Tribunal de Alzada a indicar antecedentes y argumentos de la demanda, no fundamentan por qué revocan la Sentencia y declaran improbada la demanda.

2.- Afirma que el Ad quem ha incurrido en error de derecho en la apreciación de las pruebas, toda vez que el de Alzada manifestó que existe una deficiente valoración de las pruebas aportadas por las partes y en momento alguno se habría demandado la falsedad del título valor no ha sido objeto del litigio, cuando en la relación de hechos efectuados en la demanda ordinaria se tiene que el principal fundamento fáctico de la demanda es justamente la falsedad de la firma contenida en la Letra de Cambio Nº 131071, situación que fue reclamada en proceso ejecutivo y que los de instancia en su momento manifestaron que las cuestiones de hecho y controvertidos debían ser dilucidados en proceso ordinario posterior, aspecto que así se hizo, demostrándose a través del peritaje que la firma del recurrente no corresponde al mismo, por lo que señala que el Ad quem no tomó en cuenta la prueba pericial de fs. 446 a 449, las cuales no fueron objetadas por la demandada.

3.- Señala también, que el Ad quem ha incurrido en error de hecho en la apreciación de las pruebas, las mismas que fueron ofrecidas en el memorial de fs. 347 a 349, donde se ofrecen pruebas documentales, testificales, inspección, pericial y a contrario la demandada no ofreció prueba alguna para desvirtuar la demanda y el de Alzada ni siquiera menciona o se refiere a la prueba pericial que es conclusiva al manifestar que los trazos y rasgos de la firma del actor no son coincidentes estableciéndose que en la Letra de cambio Nº 131071 la firma que se encuentra es diferente a las firmas de comparación presentadas en el examen pericial, misma que no es objetada por la demandada.

Por lo que solicita se case el Auto de Vista de 11 de abril 2011 y deliberando en el fondo se declare probada la demanda incoada por su mandante.

CONSIDERANDO III:

FUNDAMENTOS DE LA RESOLUCION:

Sobre el recurso de casación en la forma:

Reiteradas han sido las oportunidades en las que tanto la extinta Corte Suprema de Justicia como ahora el Tribunal Supremo de Justicia, han referido que el recurso de casación al ser uno de carácter formal, éste necesariamente debe cumplir con los requisitos que la ley prevé, conforme establece el art. 258 num. 2) del adjetivo civil y en lo que respecta a la interposición del recurso de casación en la forma, éste si bien refiere a la causal prevista en el art. 254 num. 4) en la que habría incurrido el Ad quem,

no cita de manera clara, concreta ni precisa qué es lo que el Tribunal de segunda instancia otorgó más de lo pedido por las partes o si éste no se pronunció sobre alguna de las pretensiones deducidas en el proceso.  Al contrario simplemente señala parte de la redacción del Auto de Vista, sin concretizar exactamente qué reclama.

Por lo que conforme tiene expuesto el recurso de nulidad, este al omitir los requisitos previstos en el art. 258 num. 2) del Código de Procedimiento Civil, debe resolverse como improcedente.

Del recurso de casación en el fondo:

Respecto a la acusación de falta de motivación y fundamentación en el Auto de Vista cuando revoca la Sentencia y declara improbada la demanda ordinaria interpuesta por Arturo Ivan Navarro Wieler, afirmando únicamente que al no haberse demandado la nulidad de la letra de cambio por falsedad en la firma y que el A quo ha omitido resolver sobre lo específicamente demandado sin otorgar más de lo pedido, se tiene que:

Revisados los antecedentes, cuando Arturo Ivan Navarro Wieler presenta demanda de nulidad de proceso ejecutivo por fraude procesal, en el tenor de la misma hace alusión a dos aspectos: el primero referido a que la firma que consta en la Letra de cambio Nº 131071 Serie “A” 2002 por la suma de $us.195.000.- no le pertenece, que la misma es falsificada y que el protesto de la misma realizada a través de Instrumento Nº 022/2006 por ante la Notaria de Fe Pública Nº 25 del Dr. Jesús Melgar Arteaga es irregular al no haberse encontrado el actor viviendo en el domicilio en el que fue buscado por el Notario de Fe Pública a los fines del protesto de la letra; asimismo explican otros hechos de carácter irregular con los que se hubiese sustanciado el proceso ejecutivo y por lo que ameritaría la nulidad de la Sentencia de fs. 238 a 240 vlta., impetrando al finalizar la demanda la nulidad del proceso ejecutivo, la nulidad de la Sentencia de 25 de agosto 2007, la nulidad del protesto Nº 022/2006 de fs. 1 y vlta. y la nulidad de la Sentencia de 25 de agosto 2007 por haber sido dictada en base a documentos falsos y nulos de pleno derecho y condenar al actor al pago de $us.195.000.-

Asimismo, una vez que de fs. 331 y 337 se dicta Auto de relación procesal y en el que se abre un término probatorio de 50 días de prueba y se fijan los puntos de hecho a demostrarse tanto por el demandante como por la demandada, se tiene que en lo que corresponde al actor, de manera clara en el numeral 2 señala que se debe demostrar las causales para la procedencia de la acción de nulidad del proceso ejecutivo, por una parte y por otra en el Auto de fs. 337 que es complementario al de fs. 331, el A quo señala que teniendo en cuenta que lo demandado versa sobre que el actor no habría firmado la letra de cambio que fue ejecutada mediante proceso ejecutivo, señala como otros puntos de hecho a probar el numeral 4.- La inexistencia de la supuesta obligación contenida en la Letra de Cambio Nº 131071 Serie “A” 2002 y 5.- Causales que determinen la falsedad de la firma contenida en la letra de cambio citada, así como causales que determinan la falsedad del protesto Nº 022/2006 realizado por el Notario de Fe Pública Nº 25 a cargo del Dr. Jesús Melgar Arteaga, finalmente en el numeral 6.- señaló que la parte demandada acredite la existencia de la obligación contenida en la Letra de Cambio Nº 131071 Serie “A” 2002, ambos Autos no fueron objeto de observación ni impugnación por la demandada, habiéndose sometido ambas partes a los mismos.

De lo que se infiere que durante la sustanciación del proceso, las partes se adecuaron a lo señalado por el A quo, demostrando el actor la falsedad de su firma en la letra de cambio cuestionada, a través del informe pericial que cursa de fs. 389 a 449 en cuya conclusión el perito señala que:  “La firma que se encuentra en la letra de cambio Nº 131071 Serie “A” 2002 a la orden de Horacio Antonio Barron Yapur, en la parte izquierda central de fecha 13 de mayo 2004, por las características no coinciden de trazos y rasgos, no corresponden a las muestras de comparación presentadas por el Sr. Arturo Iván Navarro Wieler”; peritaje que fue corrido en traslado a la parte contraria mediante decreto de 11 de julio 2009 de fs. 450 y que al tenor del art. 440 parágrafo II del Código de Procedimiento Civil, no hubo ninguna solicitud de aclaración u objeción al mismo.  Una vez demostrado el hecho, conforme a la solicitud del actor y al punto fijado como hecho a probar, que si bien el mismo no señala que se debe demostrar la falta de fuerza de ejecución, sino más bien demostrar la falsedad de la firma del actor en el título valor cuestionado; a tiempo de resolver el Juez de la causa determinó que la Letra de Cambio Nº 131071 Serie “A” 2002 no tenía fuerza ejecutiva,  porque simplemente se demostró que en dicho título valor existía una firma que no correspondía al ahora demandante, conclusión a la que llegó como consecuencia de los puntos de hecho a probar que se fijaron y porque durante la sustanciación del proceso el actor supo demostrar que no recibió la suma de $us.195.000 ni menos garantizó con la letra de cambio cuestionada dicha suma de dinero.  Estos aspectos no fueron tomados en cuenta por el Tribunal de Segunda Instancia y también se evidencia ausencia de fundamentación y motivación de los motivos o razones por las que llegó a la conclusión de revocar la Sentencia y declarar improbada la demanda principal, no siendo suficiente el hecho de manifestar en el Considerando III y IV que no ha existido relación entre lo pedido y lo resuelto por el A quo, habiéndose actuado fuera del marco normativo del art. 190 del adjetivo civil y que de acuerdo a los agravios señalados en el recurso de apelación por parte de la demandada, éstos habrían sido demostrados al contrario del actor que no demostró ningún extremo de su demanda.  Cuando contrariamente a lo afirmado, de la revisión de obrados y como se manifestó de manera precedente, se tiene que el actor a través de su apoderada ha podido demostrar que el juicio ejecutivo que se inicio en fecha 10 de octubre 2008 fue tramitado sobre la base de un un título valor en el que se encontraba una firma falsificada como es la del ahora recurrente.

Respecto a que el Ad quem incurrió en error de hecho y de derecho a tiempo de valorar la prueba, debemos señalar, siempre en el marco de lo demandado y el Auto de relación procesal, que el actor ordinarizó el proceso ejecutivo al existir fraude procesal; al respecto si entendemos por fraude procesal al engaño cometido por alguna de las partes buscando ventaja y que induce al administrador de justicia a actuar en la forma que le interesa con el fin de beneficiarse, amparándose en una norma lícita, entonces se concluye que conforme se tiene a la prueba presentada por el recurrente, éste ha demostrado en el presente proceso ordinario, a través del informe pericial de fs. 389 a 449, que la demandada cuando actuó como demandante en el proceso ejecutivo, utilizó la letra de cambio Nº 131071 Serie “A” 2002 como título valor ejecutable y en el que la firma del girado o librado no correspondía, es decir no fue firmada por el mismo; por lo que al presente al haberse puesto en cuestionamiento la misma respecto a ese valor ejecutable y haber determinado el A quo que ésta no tiene fuerza de ejecución, no ha actuado ultra petita, al contrario conforme se tiene en los puntos de hecho a probar se demostró la falsedad de la firma contenida en dicha letra de cambio y por ende la causal por la que debía declararse la nulidad del proceso ejecutivo cuestionado.

Asimismo, señalar que la incongruencia que advierte el Tribunal de Alzada resulta siendo infundada, toda vez que de la lectura de la demanda queda claro que el actor persigue la nulidad de un proceso ejecutivo sustanciado sobre la base de un título ejecutivo (letra de cambio) que contiene la firma falsificada del girado, siendo así el Juez a tiempo de dictar Sentencia, circunscribió su decisión a esa pretensión y estableciendo de los medios de prueba producidos en el proceso, que resulta cierto y evidente que la firma del girado contenida en la Letra de Cambio nº 131070 ha sido falsificada, falló en consecuencia invalidando lo resuelto en proceso ejecutivo, por considerar como es lógico, que el título base del mismo al contener una falsedad carece de fuerza ejecutiva; determinación en la cual este Tribunal no advierte ninguna falta de congruencia.

Finalmente, llama la atención a este Tribual que si en criterio de los de Alzada la Sentencia incurría en error de incongruencia por ultrapetita, hubiesen fallado recovando la Sentencia y no anulando la misma como en derecho corresponde.

Por lo anterior expuesto, corresponde que este Tribunal resuelva conforme dispone el art. 271 num. 4) y 274 del Código de Procedimiento Civil y en virtud a lo previsto en la Ley del Órgano Judicial Nº 025, art. 41 que establece: “Las resoluciones que adopte la Sala especializada será por mayoría absoluta de votos de sus miembros”. Disposición legal que en correspondencia a los principios de celeridad, eficacia y eficiencia reconocidos por el art. 180 parágrafo I de la Constitución Política del Estado determina, sin excepción alguna, que las resoluciones a ser emitidas por la Sala especializada sean por mayoría absoluta de sus miembros, situación que es el caso presente por estar constituida la Sala Civil por dos Magistrados.  Por otro lado corresponde precisar que la Ley del Órgano Judicial, respecto de los arts. 277 y 278 del Código de Procedimiento Civil conlleva una derogación tacita de esas normas, la misma que se encuentra así reconocida dentro de las disposiciones derogatorias y abrogatorias contenidas en la citada Ley que expresamente señala: “Quedan abrogadas y derogadas expresamente todas las normas contrarias a la presente ley conforme a las disposiciones transitorias de la misma”.

POR TANTO: La Sala Civil del Tribunal Supremo de Justicia del Estado Plurinacional de Bolivia, con la facultad conferida por los arts. 41 y 42 parágrafo I num. 1) de la Ley del Órgano Judicial y en aplicación a lo previsto en los arts. 271 núm. 4) y 274 del Código de Procedimiento Civil, CASA el Auto de Vista Nº 127/2012 de 11 de abril 2012, cursante de fs. 615 a 618, dejando subsistente la Sentencia de fs. 570 a 583.  

Al no ser excusable, se impone multa de un día de haber, a tal efecto notifíquese  con la presente Resolución a la Dirección General Administrativa y Financiera del Órgano Judicial.

Regístrese, comuníquese y devuélvase.

Relator: Mgda. Rita Susana Nava Duran