TRIBUNAL SUPREMO DE JUSTICIA

SALA CIVIL


Auto Supremo: 63/2013

Sucre: 4 de Marzo 2013

Expediente: CH-62-12-S

Partes: Juan Carlos Ballester Murillo.  c/  Margoth Paniagua Padilla

Proceso: Divorcio.

Distrito: Chuquisaca.

VISTOS: El recurso de casación en el fondo de fs. 139 a 140, interpuesto por Juan Carlos Ballester Murillo, contra el Auto de Vista No. SF- 208/2012, de fs. 132 a 134, de 15 de noviembre de 2012, pronunciado  por la Sala Familiar de la Niñez y Adolescencia del Tribunal Departamental de Justicia de Chuquisaca, dentro el proceso ordinario de Divorcio, seguido por Juan Carlos Ballesteros Murillo contra Margoth Paniagua Padilla; la concesión de fs.144; los antecedentes del proceso; y:

CONSIDERANDO I:

ANTECEDENTES DEL PROCESO:

El Juez de Partido Segundo de Familia, el 22 de agosto de 2012 pronunció la Sentencia, cursante de fs. 94 a 95 declarando improbada la demanda de divorcio por la causal del art. 131 del Código de Familia, manteniendo el vínculo conyugal subsistente

Contra dicha Sentencia, presentó su recurso de apelación Juan Carlos Ballester exponiendo sus agravios sufridos.

El Tribunal de Alzada en virtud a la apelación dictó Auto de Vista No. SF -208/2012, Confirmando totalmente la Sentencia.

Contra la Resolución de segunda Instancia, recurre en casación en el fondo Juan Carlos Ballester Murillo, el mismo que se analiza.

CONSIDERANDO II:

DE LOS HECHOS QUE MOTIVAN LA IMPUGNACIÓN:

Indicó que antes de dictarse Sentencia, el ahora recurrente formuló recusación contra el Juez de instancia quien no se pronuncio, violando el art. 11 I del Procedimiento Civil.

Continuando con su fundamentación indicó que la Sentencia fue dictada fuera de los 40 días con total pérdida de competencia.  Por toro lado acusó al Auto de Vista de no haber considerado el Acuerdo Transaccional o la Capitulación Matrimonial que cumple con lo estipulado en los arts. 142 145 del Código de Familia y los arts. 945 del Código Civil y 314 de su procedimiento.

Acuso que no se valoró la prueba conforme al art. 397 del Adjetivo Civil y por ultimo volvió a indicar que al no haberse inhibido la Juez, todos sus actos son nulos así como la Sentencia, mencionando que se da lugar a la nulidad de obrados hasta que se dicte Juez competente

En su petitorio, solicitó que se Case el Auto Recurrido y deliberando en el fondo se Declare Probada la demanda y dispuesto la Desvinculación Familiar.

CONSIDERANDO III:

FUNDAMENTOS DE LA RESOLUCIÓN:

En el marco del recurso corresponde precisar que el art. 131 del Código de Familia reconoce como causal de divorcio la separación de hecho libremente consentida y continuada por más de dos años, independientemente de la causa que la hubiera motivado; en cuyo caso la prueba se limitará a demostrar la duración y continuidad de la separación.

Cuando la norma hace referencia a la separación de los esposos, tiene en mente la desvinculación de hecho que opera entre los cónyuges con el fin de romper en forma definitiva el lazo o vínculo que les une, es decir, alude al alejamiento que tiene en miras la ruptura definitiva de la relación conyugal, sin importar la causa que origine dicha determinación.

Para considerar la separación de hecho de los esposos como causal de divorcio, el juzgador debe tener en mente que dicha separación conlleve necesariamente aquella intención de ruptura de la relación conyugal, aspecto que no concurre cuando por razones de trabajo, salud, u otras circunstancias, los esposos de manera justificada se encuentran físicamente separados pero no desvinculados conyugalmente, como sucede en el caso de Autos en el que la esposa demandada, por cuestiones de trabajo vive en la localidad de Mojocoya y la misma indica que cada semana o cada quince días llega para estar con su familia.

No resulta legal y mucho menos moral que el actor sostenga que se encuentra separado por mas de dos años sin prueba alguna que demuestren que su aseveración es verdadera, máxime si en obrados cursan antecedentes que demuestran todo lo contrario.

En ese entendido de fs. 53 a 55 se encuentra la capitulación matrimonial, donde se indica una separación de más de dos años, documento que no constituye una prueba determinante, porque la fecha de su elaboración y reconocimiento data del 2012,  ese documento donde se indica que están separados por mas de dos años no constituye plena prueba, porque si bien es manifestación de dos voluntades, estas voluntades pudieron ser dirigidas en forma intencional para  contar con un elemento que corrobore el proceso; en todo caso esa manifestación debió ser corroborado por otros elementos de prueba, mas aun cuando ese documento fue suscrito recién después de iniciado el proceso y más al contrario a dicha capitulación matrimonial acusada por el recurrente se encuentran las declaraciones de cuatro testigos de descargo que manifiestan todo lo contrario y que más bien dan a entender que su separación data desde julio del año 2011, sin que hasta la fecha hubiese transcurrido los dos años. Por lo indicado el actor y ahora recurrente no ha demostrado por ningún medio de prueba la causal establecida en el art. 131 del Código de Familia.

Por otro lado como correctamente lo establecieron los Tribunales de instancia al valorar la prueba testifical de cargo presentada por el actor en su único testigo que asevera que se encuentran separados por más de dos años, específicamente en la declaración de Ruth Carballo Olivera, quien presumiblemente mantendría una relación amorosa con el actor, aseveración que es respaldada por la declaración informativa que cursa de fs. 101 a 102 donde se realizo la entrevista al hijo mayor de las partes C. A. B. P. de 9 años de edad, declaración que conforme lo establece el art. 1330 del Código Civil, fue apreciada considerando la credibilidad personal de la testigo Ruth Carballo Olivera.

Por último corresponde precisar a éste Tribunal Supremo, que en reiteradas oportunidades ha señalado que la valoración de la prueba a que hace referencia los arts. 397 del Código de Procedimiento Civil y 1286 del Código Civil, supone el análisis crítico e integral del conjunto de los elementos de convicción reunidos e introducidos al proceso, de tal forma que la apreciación de la prueba conlleva para el juzgador el deber de valorar los elementos probatorios en conjunto y no en forma aislada, en otras palabras confrontarlos e integrarlos unos con otros, con el propósito de obtener una conclusión afirmativa o negativa sobre la cuestión que se pretende resolver; situación que el recurrente pretende desconocer intentando que se tome en cuenta únicamente la Capitulación Matrimonial de fs. 53 a 55, aspecto que no es posible en virtud de no ser expresión de la verdad material de los hechos.

Respecto a lo indicado por el recurrente con referencia a la recusación presentada y a la pérdida de competencia del Juez A quo, indicar que este aspecto ya fue respondido por el Tribunal de Alzada al señalar que la recusación, no podía ser presentada por el actor ni tramitado por el A quo en estricta aplicación del art. 396 del Código de Procedimiento Civil, el cual establece que dictado el decreto de Autos quedará cerrada toda discusión y no podrá presentarse escritos ni producirse prueba y estando presentada la recusación después de dictada la Sentencia, cae en los alcances del mencionado artículo.  Con respecto a la pérdida de competencia, se dicta Autos para Sentencia en fecha 20 de junio de 2012, se ingresa en vacación judicial colectiva del 02 de julio al 26 de julio de 2012 (se suspende el plazo) y computados los cuarenta días conforme lo estableció el Tribunal de Alzada el plazo final para emitir la Sentencia era el 23 de agosto de 2012 y de la revisión de obrados la Sentencia fue dictada el 22 de agosto 2012, no siendo fundado lo indicado en este punto.

Por lo dicho concluiremos indicando que los Tribunales de Instancia, realizaron una correcta interpretación y aplicación de las normas y al no ser evidente la causal de separación de hecho demandada, corresponde por ello fallar en la forma prevista por el art. 271 num. 2) del Código de Procedimiento Civil.

POR TANTO: La Sala Civil del Tribunal Supremo de Justicia del Estado Plurinacional de Bolivia, con la facultad conferida por el art. 42 parágrafo I numeral  1 de la Ley del Órgano Judicial de 24 de junio de 2010, y en aplicación de los arts. 271 num. 2) y 273 del Código de Procedimiento Civil, declara: INFUNDADO el recurso de casación en el fondo de fs. 139 a 140, interpuesto por Juan Carlos Ballester Murillo, contra el Auto de Vista No. SF- 208/2012, de fs. 132 a 134, de 15 de noviembre de 2012. Sin costas.

Regístrese, comuníquese y devuélvase.

Relator: Mgdo. Rómulo Calle Mamani

.