TRIBUNAL SUPREMO DE JUSTICIA

                SALA CIVIL

Auto Supremo: 37/2013

Sucre: 8 de Febrero 2013                        

Expediente: LP 132 12 - S

Partes: Santiago Chuyma Pachuri. c/ Casimiro Arecahua Mamani.            

Proceso: Nulidad de Escritura Pública, Cancelación de Partida y Rehabilitación                         de Partida Matriz y Matricula.

Distrito: La paz.

VISTOS: El recurso de casación en la forma de fs. 152 a 155 vlta.,  de obrados, interpuesto por Santiago Chuyma Pachuri, contra el Auto de Vista de Nº 263/2012 de fecha 03 de Agosto de 2012 cursante de fs. 146 a 147,Pronunciada por la Sala Civil Primera del Tribunal Departamental de Justicia de La Paz, en el proceso ordinario de Nulidad de Escritura Pública, Cancelación de Partidas y Rehabilitación de Partida de Matriz y Matricula, seguido por  Santiago Chuyma Pachuri contra Casimiro Arecahua Mamani, el Auto de concesión de fs.161, los antecedentes del proceso, y:


CONSIDERANDO I:


ANTECEDENTES DEL PROCESO:


El Juez de Partido Segundo en lo Civil y Comercial de la ciudad del  Alto  La Paz, en suplencia legal del Primero  en fecha 6 de Junio de 2011 pronunció la Sentencia Nº 186/2011, cursante de fs. 109 a 110, declaró improbada la demanda de fs. 26, 28, 33,34 y 35  interpuesta por Santiago Chuyma Pachuri.

Contra esa resolución de primera instancia el demandante Santiago Chuyma Pachuri, interpuso recurso de apelación, en cuyo mérito la Sala Civil Primera del Tribunal Departamental de Justicia de La Paz, el 03 de Agosto de 2012 pronunció el Auto de Vista Nº 263/2012, confirmando la Sentencia.

Contra esa resolución de alzada el demandante interpone recurso de casación en  la forma, mismo que se analiza.


CONSIDERANDO II:


DE LOS HECHOS QUE MOTIVAN LA IMPUGNACIÓN:


Resumiendo los argumentos expresados en el memorial del recurrente, se establece lo siguiente: 

1.- Reclamó indicando que el Ad quem mediante Auto de Vista Nº 263/2012 habría infringido lo dispuesto por el art. 236 del Código de Procedimiento Civil por no haberse pronunciado respecto a los puntos que fueron objeto de apelación.

2.-Acusó que el Ad quem habría vulnerado el principio de congruencia de lo previsto por el art. 190 con relación a los arts. 192 y 397 del Código de Procedimiento Civil.

Así como con el art. 1286 del Código Civil  que se aplicarían por analogía al Auto

de Vista y que este fuera citra petita.

Finalizó solicitando la declaratoria de nulidad del Auto de Vista Nº 263/2102 disponiendo que Ad quem dicte nuevo auto de vista  circunscribiéndose a los puntos objeto de apelación y fundamentación.


CONSIDERANDO III:

FUNDAMENTOS DE LA RESOLUCIÓN:


De la revisión de obrados se evidencia que Santiago Chuyma Pachuri, actor  pidió la nulidad de dos  Escrituras Públicas concernientes a minutas de compra y venta, que habría suscrito con el demandado Casimiro Arecahua Mamani, la primera suscrita en fecha  30 de Marzo del año 2002,bajo la Escritura Pública Nº 115/2002 sobre un lote de terreno ubicado en la urbanización “Villa Esther” signado con el lote Nº manzano “E” con una extensión de 234 m2, registrada en Derechos Reales  bajo la matrícula Nº 2.01.4.01.0014343 bajo el asiento  A-4 de fecha 13 de Abril de 2002. La segunda Escritura Nº 116 de fecha 30 de Marzo de 2002,sobre un lote de terreno ubicado en la urbanización “San Pedro” zona Senkata signado con el lote Nº 7 manzano ”C” con una extensión de 200 m2, registrada en Derechos Reales bajo la matricula Nº 2.01.4.01.0017467, asiento  A-2 de fecha 13 de Abril  2002.


Habiendo la Sentencia declarado improbada su demanda con el fundamento de que  según los hechos relatados en su demanda el recurrente   debió demandar  la anulabilidad  y no la nulidad de los contratos de transferencia, Sentencia que fue confirmada por el Tribunal de Alzada con el mismo fundamento, Auto de Vista que es recurrido en casación en la forma y que se analiza:


El recurrente reclamó que el Ad quem mediante Auto de Vista Nº 263/2012 habría infringido lo dispuesto por el art. 236 del Código de Procedimiento Civil por no haberse pronunciado respecto a los puntos que fueron objeto de apelación, concretamente cuatro puntos: 1.- Que no constaría en obrados el acta sobre la audiencia de confesión judicial provocada a la que fue diferido el demandado y fuera legalmente notificado, 2.- Que se habría generado una incertidumbre jurídica al haberse dispuesto la clausura del termino probatorio, cuando estaba pendiente una audiencia testifical de cargo señalada con anterioridad. 3.- Que se habría  elaborado defectuoso Auto de relación procesal  ultra petita incluyendo puntos de hecho a probar para un reconvencionista inexistente, 4.- Finalmente que la Sentencia habría sido dictada en favor de otra persona apellidada ARECAGUA, asimismo que  el Auto de Vista hubiera vulnerado  el principio de congruencia previsto en los arts. 190, 192 y 397 del Código de Procedimiento Civil.

Al respecto se debe manifestar, que si bien es evidente que el tribunal de alzada no dio respuesta a esos cuatro agravios referidos a supuestos vicios de procedimiento, habiendo solicitando la declaratoria de nulidad del Auto de Vista Nº 263/2002, no es menos evidente que ninguno de esos vicios acusados por el apelante revisten  trascendencia, que en virtud a este principio según Couture: “la nulidad solo puede ser declarada cuando haya un fin que trascienda la nulidad misma, o desde otro punto de Vista, que la nulidad no procede. “si la desviación no tiene trascendencia” sobre las garantías esenciales de la defensa en juicio y al mismo tiempo debe cumplir ciertos requisitos:1. Que quien alega la nulidad procesal, debe mencionar expresamente las defensas que se ha visto privado de oponer o que no ha podido ejercitar con la amplitud debida, es decir, señalar cuál es el perjuicio real ocasionado, no basta una mención genérica del perjuicio; 2. Debe acreditar la existencia de un perjuicio cierto e irreparable, para que el Juez pueda diagnosticar jurídicamente si la irregularidad ha colocado o no a la parte impugnante en estado de indefensión práctica. El perjuicio debe ser cierto, concreto y real; 3. El impugnante debe probar cuál es el interés jurídico que se pretende satisfacer con la invalidez que propugnan, es decir, por qué se lo quiere subsanar”.

En ese sentido la declaración de nulidad es un remedio excepcional de última ratio y sólo debe ser aplicado cuando aparezca una infracción insubsanable de algún elemento esencial del acto procesal,  que en caso de Autos  el recurrente  solicita la nulidad del Auto de Vista recurrido, toda vez que aquel no dio respuesta a los puntos objetados en apelación, pero que dichos agravios  de ninguna manera  trascenderían sobre el fondo del proceso.

A mayor abundamiento, este Tribunal hace un análisis de todos aquellos supuestos vicios de procedimiento a efectos de corroborar la intrascendencia de los mismos.

En cuanto a la inexistencia del acta de confesión judicial, se tiene  que según  diligencia de fs. 79 de obrados aparentemente se hubiese notificado al demandado con memorial de ofrecimiento de prueba y decreto de señalamiento de audiencia de confesión, en su domicilio procesal, pero dicha diligencia no indica  la dirección del mismo tampoco si la misma  fue efectuada personalmente o mediante cedula; asimismo por memorial de fs. 81 a tiempo de solicitar  fijación de audiencia testifical de cargo el recurrente manifestó textualmente  no habiéndose cumplido a cabalidad con la notificación para la confesión provocada a la parte contraria  solicito fijar día y hora de audiencia de confesión provocada para Casimiro Arecahua Mamani con las formalidades de ley”, aspecto que denota que el recurrente estaba consiente que no se habría cumplido cabalmente  con  la comunicación para dicho acto procesal al diferido a confesión a través del oficial de diligencias, siendo además que a tal solicitud, el Juez no se pronunció, no constando en obrados que el recurrente  hubiera solicitado  se subsane  dicha omisión, habiendo dado por bien hecho, dicho actuado,  no siendo válido el reclamo sobre la inexistencia del acta de confesión; toda vez que el recurrente no cumplió con la obligación de promover la diligencia de notificación válidamente al demandado.

Con relación a que se habría generado incertidumbre jurídica al haberse dispuesto la clausura del término probatorio, estando pendiente audiencia testifical de cargo señalada con anterioridad; se debe señalar que consta en obrados  que  la audiencia testifical de cargo fijada para el 2 de febrero 2011,  fue instalada y suspendida por inasistencia los testigos propuestos  por el recurrente, acto que válidamente pudo haberse llevado a cabo, si el recurrente hubiera  posibilitado la presencia de sus testigos, que en atención del art. 378 del Código de Procedimiento Civil el Juez tiene la facultad de decepcionar prueba testifical, pericial, inspección ocular y toda prueba que juzgare necesaria y pertinente hasta antes de dictar Sentencia.  Al margen de lo manifestado el recurrente no señaló, cómo y de qué forma se habría causado incertidumbre jurídica.


En cuanto al defectuoso Auto de relación procesal, que fuera ultra petita; el  art. 371 del Código de procedimiento Civil, faculta a las partes a observar el Auto que fija los  puntos de hecho a probar  y el mismo debe merecer respuesta en el plazo de tres días por parte del Juez, si el recurrente consideró que se habría elaborado defectuoso Auto de relación procesal, éste debió  objetarlo en su momento, no siendo admisible  el reclamo efectuado sobre este aspecto en apelación menos en casación, habiendo el recurrente convalidado ese  acto procesal al no  haber ejercido su derecho de objeción.


Respecto a la solicitud de nulidad de la Sentencia, toda vez que ésta habría sido dictada en favor de otra persona apellidada ARECAGUA, y no así ARECAHUA que sería el correcto según los datos del proceso; señalar que ese aspecto constituiría vulneración a  la forma de la Sentencia  conforme establecen los arts.  190 y 192 del Código de Procedimiento Civil, haciendo constar que el recurrente solicita  la nulidad de la Sentencia por un error material, susceptible de corrección aun en ejecución de Sentencia, en sujeción a la facultad conferida por el art. 196 -2) del Adjetivo Civil; y si el recurrente consideró que este aspecto inviabilizaría la ejecución de la Sentencia, estaba en la obligación de  solicitar se corrija  y enmiende  ese error material, no siendo dicho argumento suficiente como para buscar la  nulidad de la Sentencia por su intrascendencia.


Por las razones expuestas este Tribunal, concluye que no son fundados los agravios expuestos por la parte recurrente, correspondiendo por ello fallar en la forma prevista por el art. 271-2) y 273 del Código de Procedimiento Civil.


POR TANTO:La Sala Civil del Tribunal Supremo de Justicia del Estado Plurinacional de Bolivia, con la facultad conferida por el art. 42 parágrafo I, num. 1) de la Ley del Órgano Judicial de 24 de junio de 2010, y en aplicación de los arts. 271 num. 2) y 273 del Código de Procedimiento Civil, declara INFUNDADO el recurso de casación  en la forma de fs. 152 a 155 y vlta., de obrados, interpuesto por Santiago  Chuyma Pachuri.  Con Costas.


Se regula honorario profesional en la suma de Bs.1.000.-

Regístrese, comuníquese y devuélvase.


Relatora: Mgda. Rita Susana Nava Durán