TRIBUNAL SUPREMO DE JUSTICIA

     SALA  CIVILL

Auto Supremo: 31 /2013

Sucre: 7 de Febrero 2013

Expediente: CB-112-12-S

Partes: Blanca Ernestina Pardo Bustamante mediante su apoderado Emilio Pardo Salazar.  c/    Jorge Álvaro Laserna Lozada y Otros.

Proceso: División y Partición

Distrito: Cochabamba

VISTOS: El recurso de casación de fs. 218 a 220,  interpuesto por Emilio Pardo Salazar apoderado de Blanca Ernestina Pardo Bustamante  contra el Auto de Vista de fecha 22 de mayo de 2012 pronunciado por la Sala Civil Segunda del Tribunal Departamental de Justicia de Cochabamba, en el proceso de ordinario de División y Partición seguido por Blanca Ernestina Pardo Bustamante mediante su apoderado Emilio Pardo Salazar contra Jorge Álvaro Laserna Lozada y Otros, la concesión de fs. 229, los antecedentes del proceso, y:

CONSIDERANDO I:

ANTECEDENTES DEL PROCESO:

El Juez Octavo de Partido en lo Civil dicta la Sentencia de  fs. 185 a 188 vlta., declarando Improbada la demanda de división y partición  de inmueble cursante a fs. 15 y su ampliación de fs. 53,  probadas las excepciones perentorias de falsedad, falta de acción y derecho e improcedencia opuesta a la acción principal por el defensor de oficio a fs. 81.

Resolución de fondo que es recurrida de apelación por Emilio Pardo Salazar apoderado de Blanca Ernestina Pardo Bustamante y como consecuencia de ello se dicta el Auto de Vista de 22 de mayo de 2012, cursante de fs.  213 a 214, que anula obrados hasta fs. 16; Resolución de Alzada que es recurrida de casación por escrito de fs. 218 a 220 de obrados, que merece el presente análisis.

CONSIDERANDO II:

DE LOS HECHOS QUE MOTIVAN LA IMPUGNACIÓN.

En el recurso de casación  interpuesto se expresa los siguientes puntos de consideración:

Señala que se ha demandado la división y partición de bienes por parte de los herederos Maria Teresa y Jorge Camilo Laserna Pardo, hijos de Jorge Eduardo Laserna Salinas, y que la presentación de la Sentencia de divorcio sólo fue presentado para justificar  la tenencia de los hijos menores a favor de Blanca Ernestina Pardo Bustamante, acreditando solo la personería para demandar a nombre de sus hijos menores, por lo que no se demanda la ganancialidad de los bienes.

Acusa que la Sentencia contiene violación e interpretación errónea en la valoración de la prueba, pues se señala que no se demostró la existencia  e bienes sucesibles y susceptibles de división y partición, sin embargo en el proceso se demostró el pago total de beneficios sociales.

Indica que existe error en el Auto de Vista  por la mala lectura de la demanda y los demás actuados, puesto que al señalar que el proceso debió formularse  ante  el juzgado de familia que conoció el divorcio, dio ha entender que la demanda formulada por Blanca Ernestina Pardo Bustamante lo hizo como ex esposa, lo cual es errado  pues ella intervino en el proceso como madre  y tenedora de los hijos Maria Teresa y Jorge Camilo Laserna Salinas.

Por ultimo solicita casar la Sentencia como el Auto de Vista por mala aplicación de las disposiciones procesales.

CONSIDERANDO III:

FUNDAMENTOS DE LA RESOLUCI        ÓN:

De la lectura del recurso se colige que éste, en lo principal, cuestiona al Auto de Vista de violar las formas esenciales del proceso por anular obrados hasta la admisión de la demanda, en razón de una incorrecta lectura de los antecedentes, empero, equivoca en su petición al pretender casar la Resolución y no una nulidad apropiada para el cuestionamiento realizado; no obstante la contrariedad citada, éste Tribunal no puede pasar desapercibido el cuestionamiento competencial señalado en el recurso, por lo siguientes fundamentos:

Del escrito de demanda que cursa a fs. 15 se evidencia que Emilio Pardo Salazar acude al órgano jurisdiccional en calidad de apoderado de Blanca Ernestina Pardo Bustamante, conforme se tiene de la legalizada del Testimonio 097/2002 de una protocolización de Poder ante la Notaria Nº 5,  Isabel Borda de Ayala, que cursa de fs. 13 a 14 vlta de obrados. En la demanda el apoderado explicando la razón de la misma señala: “…mi hija Maria Ernestina Pardo Bustamante que por tener la tenencia y guarda de mis nietos Jorge Camilo y Maria Teresa Laserna Pardo, me confirió poder especial y suficiente, para que en su representación pueda iniciar la acción de división y partición de los bienes que fueron dejados  por el padre de mis nietos Sr. Jorge Laserna Salinas a su fallecimiento, en especial pedir la parte que les corresponde a mis nietos en los beneficios sociales  que fueron retirados en su totalidad por la actual esposa del Sr. Laserna Salinas…”, entendiéndose, además por la Declaratoria de Herederos a favor de Jorge Camilo y Maria Teresa Laserna Pardo de los bienes del de cujus Jorge Eduardo Laserna Salinas, que la demanda tiene como sujetos activos a Jorge Camilo y Maria Teresa Laserna Pardo, que por su minoría de edad, son representados por su madre Blanca Ernestina Pardo Bustamante pretendiendo la división y partición de ciertos bienes del causante Jorge Eduardo Laserna Salinas señalados como hereditarios.

En tal razón  no se advierte que ésta fuera una demanda donde Blanca Ernestina Pardo Bustamante intente división y partición de bien ganancial, sino de la división de bien hereditario a nombre de sus hijos, de la forma en como se ha planteado, por lo que el  Tribunal de Alzada realizó un análisis sólo en relación al vínculo matrimonial disuelto de Blanca Ernestina Pardo Bustamante y  Jorge Eduardo Laserna Salinas; y no tomó en cuenta a los sujetos activos del proceso que son Jorge Camilo y Maria Teresa Laserna Pardo que actúan por intermedio de su madre por no contar con la capacidad legal necesaria, cuya pretensión es la división de bienes que aducen como hereditarios, por lo que los fundamentos para la anulación procesal no fueron los correctos, aunque si necesarios por la competencia del juzgador de instancia, como se explica en adelante.  

Conforme se ha manifestado, la demanda, que cursa a fs. 15 y vlta. y su ampliación de fs. 53, tiene como pretensión la División y Partición y consiguiente entrega en la proporción que les corresponde a Jorge Camilo y María Teresa Laserna Pardo de su causante  Jorge Eduardo Laserna en relación a los beneficios sociales retirados por Nancy Lozada Vda. de Laserna que asciende al monto de Bs. 159.987,69; así como la división de la línea telefónica N° 4281998; y sobre el 50% del bien inmueble registrado en Derechos Reales en fecha 8 de marzo de 1993 a fs. 533, ptda. 533  del Libro de Propiedades del Cercado.

Deduciendo que son tres las cosas de las cuales se pide la división: el monto Bs. 159.987,69; la línea telefónica N° 4281998; y el 50% del bien inmueble registrado en Derechos Reales en fecha 8 de marzo de 1993 a fs. 533, ptda. 533  del Libro de Propiedades del Cercado. Si bien es cierto que estos tres bienes fueron determinados con exactitud por la parte actora, sin embargo no se determinó a momento de presentar la demanda, por lo menos dos de ellos, si estos pertenecían al causante o tenían otro titular a momento de abrirse la sucesión, pues es de considerar, que no todos los bienes pueden ser objeto de división sin determinarse  la titularidad del causante.

Explicamos: La división de herencia es un acto que tiene como finalidad la distribución de la comunidad de bienes hereditarios, modificando su régimen de propiedad, concretando para cada coheredero un bien individual y determinado. La división hereditaria tiene un carácter declarativo que produce un efecto retroactivo desde el momento mismo de la sucesión, como dice Armando Villafuerte Claros: “La división no es causa de adquisición de la propiedad de los bienes de la herencia, ya que estos han sido adquiridos por los coherederos desde el preciso momento del fallecimiento del de cujus (art.1007). Su carácter es, más bien, declarativo y no atributivo, porque no transmite derechos. Cada heredero deriva su derecho del difunto y no de los demás”.

Partiendo de ésta premisa normativa, situada en el art. 1007 del Código Civill, se puede manifestar  que  la división tiene un efecto declarativo y de consolidación de los derechos que el coheredero ya tenía en relación a los bienes que forman parte de su lote, recibidos directamente del de cujus desde el instante de abrirse la sucesión, es decir, retroactivamente.

Por lo cual, al acudir al órgano jurisdiccional  con la sola pretensión de una división hereditaria, el bien debe estar determinado a la titularidad del causante, por los efectos de la declaración que señalará la Sentencia. Sin embargo, en el hipotético de pretender dividir un bien donde se tenga un titular diferente al causante, no opera directamente el carácter declarativo que se busca con la Resolución judicial, sino hasta concretar la titularidad del de cujus respecto a la cosa a dividirse. 

De igual modo, cuando el bien que se procura su división, derivado de una comunidad ganancial, que tenga un titular diferente al causante, y se impute la pertenencia, en parte,  a éste último, es de primordial confirmación concretar la cuota parte que pertenece al de cujus, y que se encuentra dentro la masa hereditaria dejado por él; haciendo hincapié, que dicha confirmación no le compete a un Juez ordinario Civil, sino, al tratarse de controversia sobre una comunidad ganancial debe ser dilucidada ante un Juez de partido de familia conforme indica el art. 366 del Código de Familia, por ser una cuestión Civil, (división de herencia) que depende de otra familiar (división de bien ganancial), dispuesto por el art. 381 del mismo compilado legal.

En el caso de análisis, Emilio Pardo Salazar en representación procesal de Blanca Ernestina Pardo Bustamante demandó División y Partición a favor de Jorge Camilo y Maria Teresa Laserna Pardo, de los bienes de su causante Jorge Laserna Salinas, pidiendo la división en la proporción que les corresponde de los beneficios sociales de Bs. 159.987,69; la división de la línea telefónica Nº 4281998; y sobre el 50% del bien inmueble registrado en Derechos Reales en fecha 8 de marzo de 1993 a fs. 533, Ptda. 533  del Libro de Propiedades del Cercado.

De los bienes solicitados en división, solo el dinero, retirado por la viuda Nancy Lozada Vda. de Laserna, surgía directamente del causante Jorge Laserna Salinas, en cambio, la línea telefónica y el bien inmueble tenían como titular, a momento de la sucesión, a Nancy Lozada (Torrico). Conforme los términos de la demanda de fs. 15 y vlta, la parte actora  al solicitar la división de la línea telefónica, le imputó a éste bien un carácter ganancialicio del matrimonio Laserna Lozada, sin comprobar previamente dicho extremo, de igual modo sucedió en la ampliación de la demanda de fs. 53, respecto al bien inmueble incluido en la división; es de manifestar que a momento de intentar la demanda la parte actora conocía que estos bienes no tenían como titular al causante Jorge Laserna Salinas sino que el registro evidenciaba a Nancy Lozada Torrico como su propietaria, extremos que fueron corroborados con las documentales en el proceso; por lo que el litigo no solo estaba dirigido a dividir bienes hereditarios sino también a dirimir si la línea telefónica y el bien inmueble eran bienes gananciales del matrimonio Laserna-Lozada, cuestión familiar del cual no era competente el Juez Civil ordinario.

Este aspecto no fue tomado en cuenta por el Juez A quo a momento de admitir la demanda y de decidir sobre la misma, en contrario, se arrogó una competencia propia de un Juez de partido familiar, pues emitió criterio sobre la ganancialidad de los bienes; de igual modo el Tribunal Ad quem, si bien anuló obrados por una cuestión familiar, empero con fundamentos no plausibles que ayuden a  encaminar el proceso anómalo. En éste contexto, y bajo los parámetros vertidos, el proceso contrarió lo establecido en el art. 380 del código de familia que señala que: “En caso de plantearse una cuestión Civil que dependa de otra familiar será competente para conocer de ella el Juez de familia”, siendo nulo todo lo actuado conforme señala el art. 369 del mismo compilado normativo.

Por lo explicado, si bien fue acertada la determinación de anular obrados hasta la admisión a la demanda, sin embargo, el fundamento para hacerlo no fue pertinente, como no lo fue la disposición de que éste proceso se tramite ante el Juzgado de Partido Segundo de Familia en el fenecido proceso de divorcio Laserna- Pardo, sino debió disponerse su tramite como causa nueva por ante el juzgado de turno de partido de familia, por lo explicado supra, éste Tribunal de Casación, emite Resolución en la forma determinada por el art. 271 num. 3)  y 275 del  código Adjetivo Civil.

POR TANTO: La Sala Civil del Tribunal Supremo de Justicia del Estado Plurinacional de Bolivia, con la facultad conferida por el art. 42 parágrafo I numeral 1 de la Ley del Órgano Judicial de 24 de junio de 2010, y en aplicación de los arts. 252, 271 num. 3) y 275 del Código de Procedimiento Civil, ANULA obrados hasta fs. 16 aclarando que la nulidad dispuesta por este Tribunal difiere en los fundamentos y efectos en que el Tribunal de Alzada basó su determinación.

No siendo excusable, se impone multa de un día de haber a ser descontable de su haber mensual, a tal efecto hágase conocer la presente Resolución a la Dirección General Administrativa y Financiera del Órgano Judicial.

En atención al art. 17 parágrafo IV de la Ley Nº 025 del Órgano Judicial, remítase copia de la presente Resolución al Consejo de la Magistratura a los fines consiguientes de ley.

Regístrese, comuníquese y devuélvase.

Relator: Mgdo. Rómulo Calle Mamani.