TRIBUNAL SUPREMO DE JUSTICIA

SALA CIVIL

Auto Supremo: 415/2012

Sucre: 15 de noviembre de 2012

Expediente: LP-108-12-S.

Partes: Daniel Durán Cartagena c/ Eva Rasguido Ossio.

Proceso: Divorcio.

Distrito: La Paz.

VISTOS: El recurso de casación en el fondo cursante de fs. 206 a 208, interpuesto por Daniel Durán Cartagena contra el Auto de Vista Nº S - 406/11, cursante de fs. 203 y vlta., emitido el 1 de agosto de 2011 por la Sala Civil Segunda de la entonces Corte Superior del Distrito Judicial de La Paz, (ahora Tribunal Departamental de Justicia) en el proceso ordinario sobre divorcio seguido por el recurrente en contra de Eva Rasguido Ossio; la concesión sin respuesta de fs. 209; los antecedentes del proceso y:

CONSIDERANDO I:

ANTECEDENTES DEL PROCESO:

La Juez de Partido y de Sentencia de Caranavi, del Departamento de La Paz, el 4 de marzo de 2010 pronunció la Sentencia Nº 04/2010, cursante de fs. 182 a 186, declarando improbada la demanda de divorcio por la causal prevista en el art. 131 del Código de Familia y consecuencia de ello mantuvo subsistente el vínculo conyugal que une a los esposos Daniel Durán Cartagena y Eva Rasguido Ossio, con costas.

Contra esa Sentencia el demandante Daniel Durán Cartagena interpuso recurso de apelación, en cuyo mérito la Sala Civil Segunda de la entonces Corte Superior del Distrito Judicial de La Paz, el 1 de agosto de 2011 emitió el Auto de Vista Nº S-406/11, cursante de fs. 203 y vlta., confirmando la Sentencia apelada, con costas.

Resolución de segunda instancia recurrida en casación en el fondo por la parte del actor.

CONSIDERANDO II:

DE LOS HECHOS QUE MOTIVAN LA IMPUGNACIÓN:

El recurrente Daniel Durán Cartagena señaló que los Tribunales de instancia fundamentaron que no se probó la causal de divorcio de separación por más de dos años continuos, aspecto que cuestiona en consideración a que por los propios memoriales presentados por la parte demandada se evidenciaría la confesión realizada por ésta respecto a la causal de divorcio, lo que implicaría la aplicación de la máxima legal que orienta que a confesión de parte relevo de prueba.

Manifestó que la situación económica de su familia no era tan desesperada como para justificar el viaje realizado por su esposa al país de España, situación que más bien se habría dado por un capricho de su cónyuge, quien con esa determinación dejó el hogar, habiendo asumido el esposo las obligaciones de padre y madre, no siendo evidentes las afirmaciones realizadas por la demandada en sentido de que el esposo descuidó la atención de sus hijos, quienes más bien se vieron afectados psicológicamente por la ausencia de la madre.

En mérito a lo señalado precedentemente manifestó que la intención de separación y de desarticulación del hogar fue de su esposa y madre de sus hijos, no siendo evidente que el viaje a España hubiese sido consentido por ambos cónyuges, por el contrario ante la insistencia de su cónyuge no le quedó más remedio que apoyar dicha determinación, sin que hasta el presente conozca con certeza el lugar donde vive o vivía en ese país.

Por otro lado manifestó que el apoderado de su cónyuge a tiempo de incidentar la nulidad de obrados solicitó la citación de la demandada mediante exhorto, aspecto que solo habría afectado la economía familiar; al margen de ello, señala que dicha solicitud confirmaría la causal de divorcio por la separación de hecho por más de dos años.

Finalmente cuestionó la valoración de la prueba en sentido de que el propio memorial de demanda, el manuscrito de fs. 151 a 152, las declaraciones testificales y el memorial de fs. 160, evidenciarían y corroborarían la separación de los esposos por más de dos años, haciendo referencia a que los envíos de dinero realizados por su esposa fueron para sus hijos, como una asistencia familiar, tal cual asume la pareja que abandona la familia y debe cumplir con dicha asistencia.

Por las razones expuestas solicitó se case el Auto de Vista recurrido y deliberando en el fondo se declare probada la demanda de divorcio por la causal contenida en el art. 131 del Código de Familia.

CONSIDERANDO III:

FUNDAMENTOS DE LA RESOLUCIÓN:

En el marco del recurso corresponde precisar que el art. 131 del Código de Familia reconoce como causal de divorcio la separación de hecho libremente consentida y continuada por más de dos años, independientemente de la causa que la hubiera motivado; en cuyo caso la prueba se limitará a demostrar la duración y continuidad de la separación.

Cuando la norma hace referencia a la separación de los esposos, tiene en mente la desvinculación de hecho que opera entre los cónyuges con el fin de romper en forma definitiva el lazo o vínculo que les une, es decir, alude al alejamiento que tiene en miras la ruptura definitiva de la relación conyugal, sin importar la causa que origine dicha determinación.

Para considerar la separación de hecho de los esposos como causal de divorcio, el juzgador debe tener en mente que dicha separación conlleve necesariamente aquella intención de ruptura de la relación conyugal, aspecto que no concurre cuando por razones de trabajo, salud, u otras circunstancias, los esposos de manera justificada se encuentran físicamente separados pero no desvinculados conyugalmente, como sucede en el caso de autos en el que la esposa demandada decidió viajar a España teniendo en mente la generación de recursos económicos para contribuir a la satisfacción de las necesidades familiares y no con la intención de romper el vínculo conyugal, situación que así se evidencia de los comprobantes de giros que ella realizaba periódicamente a favor de su esposo y con destino a la satisfacción de las necesidades del hogar, como correctamente apreciaron los Tribunales de instancia.

No resulta legal y mucho menos moral que el actor sostenga que su esposa hubiera abandonado su hogar y su relación conyugal, cuando la prueba aportada consistente en los giros efectuados en forma regular demuestran que ella se ausentó del país por un motivo plenamente justificado, como es el de generar ingresos económicos con miras a un mayor bienestar de la familia.

Resultaría incorrecto reconocer que el cónyuge cuya pareja se ausenta por motivos justificados del hogar, aproveche tal circunstancia para demandar el divorcio por separación de hecho, sin considerar la situación de la pareja ausente quien no consideró su alejamiento como una ruptura del vínculo conyugal, sino más bien como una posibilidad de mejorar las condiciones económicas de la familia; lo contrario conllevaría asentir en un acto desleal de quien aprovechando tales circunstancias vulnera el deber de lealtad y de fidelidad hacia su cónyuge, quien ignorando la intención desvinculatoria de su pareja mantiene en miras la existencia del vínculo conyugal y obra en ese sentido.

Corresponde precisar a éste Tribunal Supremo, que en reiteradas oportunidades ha señalado que la valoración de la prueba a que hace referencia los arts. 397 del Código de Procedimiento Civil y 1286 del Código Civil, supone el análisis crítico e integral del conjunto de los elementos de convicción reunidos e introducidos al proceso, de tal forma que la apreciación de la prueba conlleva para el juzgador el deber de valorar los elementos probatorios en conjunto y no en forma aislada, en otras palabras confrontarlos e integrarlos unos con otros, con el propósito de obtener una conclusión afirmativa o negativa sobre la cuestión que se pretende resolver; situación que el recurrente pretende desconocer pretendiendo que se tome en cuenta únicamente aquellos elementos que refieren la separación física de los esposos, dejando de lado la intencionalidad que detrás de esa separación motivó a la esposa a migrar del país no con fines desvinculatorios sino con miras de contribuir con medios económicos en la satisfacción de las necesidades de la familia, aspecto que de ninguna manera amerita ser sancionado con la disolución del vínculo conyugal, sin que ello suponga la imposibilidad del actor de demandar tal disolución incluso por la propia causal de separación de hecho, pero teniendo presente que el tiempo previsto por ley deberá computarse desde la separación real y efectivamente cumplida con fines desvinculatorios, que en el caso de autos resulta siendo desde la adopción de la medida provisional dispuesta por el juez mediante auto de 5 de marzo de 2009, cursante de fs. 74 a 75.

Finalmente se debe aclarar que en materia de divorcio o separación de los esposos la confesión no reviste carácter de plena prueba, debiendo considerarse la misma solo simple indicio, según expresa determinación del art. 391 del Código de Familia que dispone que: "se admiten en el juicio de divorcio y de separación de los esposos toda clase de pruebas; pero la confesión y el juramento valdrán como simples indicios".

Por las razones expuestas, no siendo evidentes los agravios formulados por el recurrente, corresponde fallar en la forma prevista por el art. 271-2) del Código de Procedimiento Civil.

POR TANTO: La Sala Civil del Tribunal Supremo de Justicia del Estado Plurinacional de Bolivia, con la facultad conferida por el artículo 42 numeral 1 de la Ley del Órgano Judicial, y en aplicación de lo previsto por los artículos 271-2) y 273 del Código de Procedimiento Civil, declara INFUNDADO el recurso de casación en el fondo interpuesto por Daniel Durán Cartagena contra el Auto de Vista Nº S - 406/11, cursante de fs. 203 y vlta. Sin costas por no existir respuesta al recurso.

Regístrese, comuníquese y devuélvase.

Mgda. Relator: Dra. Rita Susana Nava Duran.