TRIBUNAL SUPREMO DE JUSTICIA

SALA CIVIL

Auto Supremo: 379/2012

Sucre: 18 de octubre de 2012

Expediente: PT-27-12-A

Partes: Susana Gonzáles Vda. de Terrazas c/ José Despot Mitru

Proceso: Entrega de Bien Inmueble y Acción Negatoria.

Distrito: Potosí

VISTOS: El recurso de casación interpuesto por José Despot Mitru de fs. 93 a 95 vlta., impugnando el Auto de Vista No. 129/2012 de fecha 12 de julio de 2012, pronunciado por la Sala Civil y Comercial del Tribunal Departamental de Justicia de Potosí, dentro del proceso de Entrega de Bien Inmueble y Acción Negatoria seguido por Susana Gonzáles Vda. de Terrazas contra José Despot Mitru, los antecedentes del proceso y:

CONSIDERANDO I:

ANTECEDENTES DEL PROCESO:

Que, iniciada la causa ante la interposición de excepciones previas y tramitada la misma, el Juez de Partido de Tupiza, emitió el Auto Definitivo No. 09C/2012 de fecha 23 de marzo de 2012 cursante de fojas 72 a 73, declarando probada la excepción de prescripción de fs. 34-38, extinguida la demanda ordinaria de entrega de bien inmueble y la acción negatoria interpuesta por Susana Gonzáles Vda. de Terrazas contra José Despot Mitru de fs. 10-12, ordenándose el archivo de obrados.

Recurrida la resolución mediante apelación por Susana Gonzáles Vda. de Terrazas por memorial de fs. 76 a 77, la Sala Civil y Comercial del Tribunal Departamental de Justicia de Potosí, mediante Auto de Vista Nº 129/2012 de fecha 12 de julio de 2012, cursante de fojas 88 a 90, revoca el Auto definitivo, disponiendo el rechazo de las excepciones previas de fs. 34 a 37 por haberse planteado fuera de término, asimismo que el Juez de A quo prosiga con la tramitación del proceso conforme a derecho.

Resolución que dio lugar al recurso de casación interpuesta por parte del demandado José Despot Mitru, que se analiza.

CONSIDERANDO II:

DE LOS HECHOS QUE MOTIVAN LA IMPUGNACIÓN:

Recurso de casación en la forma

Que en sujeción a lo establecido por el art. 254-4) del Código de Procedimiento Civil procedería el recurso de casación en la forma por haber violación de las formas esenciales del proceso. En ese sentido el Tribunal Ad quem habría incurrido en la violación del art. 236 del Código de Procedimiento Civil, ya que ante la existencia de dos diligencias, la que correría a fs. 30 con la resolución del incidente de nulidad planteado al Abogado y a fs. 30 vlta. la citación personal con la demanda, su admisión y otros actuados en fecha 13 de septiembre de 2011, existiendo por lo mismo computo erróneo desde la primera notificación de fs. 30 que no podría considerarse una diligencia válida de citación con la demanda y otros a una persona que no es el sujeto procesal principal o esencial del juicio, sino debería considerarse únicamente la citación personal al demandado.

Que ante la citación de fecha 13 de septiembre de 2011, habría presentado en fecha 17 de septiembre el memorial de excepciones previas cual constaría del cargo de presentación de fs. 37 vlta. en el cuarto día de su citación, y fuera dentro de término oportuno, aspecto que debiera ser enmendado por el Tribunal Supremo.

Que, asimismo se habría aplicado indebidamente el art. 15 de la Ley de Organización Judicial en el primer considerando, para concluir interpretando erróneamente las previsiones contenidas en el art. 17 parágrafo I de la Ley del Órgano Judicial y la determinación de revisión de oficio las actuaciones procesales, y de manera errada establecer que las excepciones hubieran sido opuestas de manera extemporánea. Y alegando la aplicación del art. 90 del Código de Procedimiento Civil fuera errada la determinación "revocatoria" y que al mismo tiempo la fuera anulatoria al ordenar el reenvío ante el Juez A quo para que resuelva nuevamente las excepciones, que por lo mismo fuera vulneratorio del art. 237 p. I incs. 3) y 4) del Código de Procedimiento Civil, al ser una resolución "mixta de revocatoria con efectos anulatorios, que fuera inexistente en nuestra economía procesal".

Solicita en consecuencia en aplicación a lo determinado por el art. 271 del Código de Procedimiento Civil anular el Auto de Vista impugnado, ordenando se resuelva la apelación interpuesta en una de las formas previstas por el art.237 del Código Adjetivo de la materia, con la pertinencia del art. 236 del mismo Código.

En el fondo

Que en permisión del art. 253-2) del Código de Procedimiento Civil, interpondría recurso de casación en el fondo, en razón a que el fallo recurrido contendría disposiciones contradictorias, pues de principio fundamentaría que debe cumplirse con la pertinencia del art. 236 y a continuación citar norma abrogada. Que sin embargo de lo anterior realizaría de manera contradictoria lo que representa el debido proceso y que se entendería por excepciones previas, el plazo y modo de plantarlas, además de las de falta de acción y derecho -no que habrían sido expuestas aun-, para finalmente realizar cómputo de los plazos considerando la diligencia de fs. 30 y no de su vuelta que fuera la correcta, emitiendo un Auto de Vista mixto determinando la "revocatoria" y al mismo tiempo la "anulación" de obrados para reenvío.

Que lo anterior al considerar que fueran cuestiones de fondo ameritarían aplicar los arts. 253-2) y 274 del Código de Procedimiento Civil, correspondiendo casar el Auto de Vista, manteniendo el Auto Definitivo cursante de fs. 72 a 73.

Aunque para concluir como conclusión final solicita se anule obrados hasta el vicio más antiguo, sin identificar cual fuera, y de no considerarse que fueran válidas las causales de nulidad casar declarando probadas las excepciones o mantener subsistente el Auto Definitivo Nº 90/2012 de fecha 23 de marzo de 2012.

CONSIDERANDO III:

FUNDAMENTOS DE LA RESOLUCION:

En el caso que se analiza, al estar planteado EL recurso de casación tanto en la forma como en el fondo, corresponde a este Tribunal pronunciar primero respecto a las causales de casación en la forma, en consideración a que si ellos fueran evidentes la resolución a emitir fuera por la nulidad de obrados, imposibilitando emitir pronunciamiento de fondo.

En este antecedente verificamos que el recurrente ampara su petición en el art. 254-4) del Código de Procedimiento Civil para fundamentar su recurso, es decir, en el supuesto de que el fallo recurrido hubiera otorgando mas de lo pedido por las partes o sin haberse pronunciado sobre alguna de las pretensiones deducidas en el proceso y reclamadas oportunamente ante los Tribunales inferiores.

En ese antecedente y en consideración a que se acusa la violación del art. 236 del Código de Procedimiento Civil, veamos si ello es evidente:

A la presentación del memorial de demanda de fs. 10 a 11 vlta., a fs. 12 se provee que con carácter previo se presente declaratoria de herederos para legitimar su intervención y estando subsanada por memorial de fs. 19, por proveído de fecha 24 de junio de 2011 cursante a fs. 19 vlta. se admite la demanda. Con esa admisión -previo trámite de nulidad de citación por auto de fs. 27 con la orden de practicarse nueva citación- ésta se la efectúa a fs. 30 vlta en fecha martes 13 de septiembre de 2011 a horas 17:25, diligencia de notificación defectuosa, pues de su transcripción se lee que si bien es cierto que se le notifica con el memorial de demanda que corre de fs. 10 a 12, no existe la constancia que se la hubiera hecho con la admisión de la demanda y en su lugar una vez mas se notifica con el Auto Definitivo de fs. 27 -referida a la nulidad de citación realizada a José Despot Mitru-, cuando a fs. 30 se había ya notificado con la misma en la persona de su abogado y de manera irregular con el auto de admisión de demanda, este aspecto debió ser observado por el juzgador como director del proceso, pues ciertamente hay confusión generado por el incumplimiento de deberes tanto por el Oficial de Diligencia así como por el mismo Juez. Sin embargo de lo anterior, ante la entrega de las copias del memorial de demanda como consta de la diligencia de fs. 30 Vlta., el demandado de fs. 34 a 37 vlta. entendiendo que ésa fuera la citación personal con la demanda, se apersona (convalidando cualesquier defecto que pudiera existir) oponiendo las excepciones contenidas en ella, y del cargo de presentación de la misma se verifica que se realizó en fecha 17 de septiembre de dos mil once, es decir al cuarto día desde su notificación de fs. 30 vlta., (martes trece de septiembre de 2011), por lo mismo dentro del plazo establecido por el art. 337 del Código de Procedimiento Civil.

Ese aspecto fue apreciado de manera errada por el Tribunal de Alzada en el Auto de Vista hoy recurrido arribando asimismo a una conclusión absolutamente confusa e incongruente cuando en primera instancia señala: "revoca totalmente el Auto Definitivo N° 090/2012 de fecha 23 de marzo de 2012" hasta ese punto pareciera coherente el fallo, empero cuando a continuación indica: "debiendo pronunciar nuevo Auto Definitivo, disponiendo el rechazo a las excepciones previas de fs. 34 a 37 por haberse planteado fuera de término" y un tercer punto que lleva a mayor confusión cuando señala: "asimismo el Juez A quo deberá proseguir con la tramitación del proceso conforme a derecho". Estas consideraciones ambiguas e incongruentes ponen en incertidumbre a las partes, pues finalmente no se dilucida si se revocó el fallo de primera instancia, se anuló el Auto recurrido para que el Juez A quo pronuncie nuevo Auto Definitivo con la instructiva de rechazo a las excepciones previas y como consecuencia proseguir con el trámite, o cual el alcance final del fallo.

Aspectos que ciertamente vulneran el Principio de Trascendencia, pues no existe certeza de que es lo que se quiso decir en el fallo recurrido, sometiendo a las partes a la incertidumbre y perjuicio, por consecuencia a indefensión y afectando al debido proceso garantizado por el art. 115-II de la Constitución Política del Estado Plurinacional de Bolivia. Esto conlleva por otro lado que el fallo recurrido no se adecua a las previsiones contenidas en el art. 237 en sus incs. 3) y 4)del Código de Procedimiento Civil, pues finalmente no se sabe a cual de los mismos ha pretendido adecuar el Auto de Vista sus alcances, siendo contrapuestos uno entre otro.

Lo pretendido por el recurrente tiene coherencia al haberse reclamado en la forma con relación a lo resuelto por el Tribunal Ad quem, ya que si bien hace referencia aspectos que ciertamente deben ser tomados en cuenta dentro de lo que representa la pertinencia de la resolución y el debido proceso, se aparta diametralmente de estos para analizar actuados que no corresponden y llegar a una errada conclusión, incongruente además.

En ese antecedente, le compete al Tribunal de Apelación, fallar de manera clara y precisa sobre el asunto que motiva la discusión, que si anula obrados, debe determinar el alcance del mismo; y si revoca la determinación que conoce en apelación, de la misma forma de manera motivada debe adoptar de manera clara y precisa una determinación respecto al asunto sometido a su decisión.

Por lo anterior y advertido de las deficiencias marcadas, corresponde fallar en aplicación de lo dispuesto por los arts. 271-3) y 275 del Código de Procedimiento Civil.

En consideración a que el fallo a emitirse es anulatorio de obrados, este Tribunal no se pronuncia con relación al recurso de casación en el fondo, planteado alternativamente al resuelto favorablemente. No obstante a los efectos previstos por el art. 194 del Código de Procedimiento Civil, los tribunales de instancia deberán tener en cuenta que la integración a la litis de todas aquellas partes a quienes los efectos de la Sentencia pudieran alcanzar, compete no solo al demandante o demandado, sino también de oficio a las autoridades jurisdiccionales, ello a fin de evitar nulidades posteriores.

POR TANTO: La Sala Civil del Tribunal Supremo de Justicia del Estado Plurinacional de Bolivia, con la facultad conferida por el artículo 42 numeral 1 de la Ley del Órgano Judicial No. 025 de 24 de junio 2010, en aplicación de lo previsto por los artículos 271-3) y 275 del Código de Procedimiento Civil ANULA el Auto de Vista Nº 129/2012 de fecha 12 de julio de 2012 de fs. 88 a 90 disponiendo que sin espera de turno y previo sorteo se pronuncie nueva resolución, que guarde el Principio de Congruencia previsto por el art. 236 del Código de Procedimiento Civil.

Se llama la atención severamente tanto al Juez A quo como al Tribunal Ad quem y se les insta a revisar las causas sometidas a su conocimiento con mayor cuidado y prolijidad.

En virtud a lo previsto en el art. 17 parágrafo IV de la Ley Nº 025, hágase conocer la presente resolución al Consejo de la Magistratura a los fines consiguientes de ley.

Regístrese, comuníquese y devuélvase.

Relator: Mgdo. Dr. Rómulo Calle Mamani.