TRIBUNAL SUPREMO DE JUSTICIA

SALA CIVIL

Auto Supremo: 335/2012

Sucre: 21 de septiembre de 2012

Expediente: B-27-12-S

Partes: Isaac Shriqui Vejarano c/ José Agner Kaiser Nogales

Proceso: Resolución de Contrato y Resarcimiento de Daños y Perjuicios

Distrito: Beni


VISTOS: El recurso de casación en la forma y en el fondo de fojas 181 a 186 de obrados interpuesto por José Agner Kaiser Nogales, impugnando el Auto de Vista Nro. 075/2012 de fecha 3 de mayo de 2012 de fojas 170 a 171, pronunciado por la Sala Civil del Tribunal Departamental de Justicia del Beni, dentro del proceso de Resolución de Contrato y Resarcimiento de Daños y Perjuicios seguido por Isaac Shriqui Vejarano contra José Agner Kaiser Nogales.

CONSIDERANDO I:

ANTECEDENTES DEL PROCESO:

Que, Isaac Shriqui Vejarano, interpone demanda de resolución de contrato y resarcimiento de daños y perjuicios, contra José Agner Kaiser Nogales, manifestando que suscribió contrato de transferencia de dos tractores Oruga D-4 marca Caterpillar, por el monto de veinte mil dólares y otro Marca GBT por el monto de dos mil quinientos dólares, pagos que debían ser cancelados en dinero o en trabajos de desmontes en estancias de su propiedad, a pesar de las exigencias solicitando la cancelación, no se realizó el pago total y tampoco los trabajos de desmontes y limpieza, por lo cual solicita la resolución de contrato y el pago de dineros que recibió como adelanto para la realización de dichos trabajos.

Contestada la demanda por el demandado, reconoce el documento de venta y solicita la inspección judicial. Tramitada la causa el Juez de Partido Segundo en lo Civil de Trinidad Beni pronuncia Sentencia declarando Probada la demanda de Resolución de Contrato Base de Compra Venta disponiendo que el demandado proceda a la devolución y entrega de los dos tractores y la devolución de dineros que fueron adelantados, se desestima la acción respecto a daños y perjuicios.

Deducida la apelación planteada por el demandado, la Sala Civil del Tribunal Departamental del Beni, pronuncia Auto de Vista Nro. 075/2012 confirmando totalmente la Sentencia apelada.

Ante esta resolución de segunda instancia, el recurrente plantea recurso de casación en la forma y en el fondo.

CONSIDERANDO II:

DE LOS HECHOS QUE MOTIVAN LA IMPUGNACIÓN:

Que, el recurrente José Agner Kaiser Nogales interpone recurso de casación en la forma y en el fondo, contra el Auto Vista Nro. 075/2012 de fecha 3 de mayo de 2012, fundado en los siguientes aspectos:

El recurrente indica vicios de nulidad, como la falta de recepción de prueba testifical de descargo, que indica que nunca se recibió, por lo que, atenta contra los derechos a la defensa y al debido proceso, además de la igualdad jurídica.

Indica también que no se presentó el peritaje, con las copias necesarias para las partes, ni se le notificó con el mismo, violando de esta manera el Art 440 del Código de Procedimiento Civil.

Acusó también que no se le notificó en forma personal, con el Auto que cierra el plazo probatorio, violando de esta manera el Art. 137 del Código de Procedimiento Civil.

Estableció que la prueba pericial, no fue ofrecida por el demandante, por lo tanto, el Juez Aquem hubiera actuado extra petita, porque esta prueba no podía ser admitida, bajo ninguna circunstancia, con relación a esta misma prueba indicó que el perito no hubiera recorrido las coordinadas establecidas, sino que hubiera realizado un peritaje de escritorio, observa también que no es un peritaje serio porque no coincide el tipo de letra con las notas del interior y fuera del sobre , la firma del topógrafo no coincide en ambas cartas, el sello del topógrafo tampoco no coincide en ambas cartas y finalmente manifiesta que no se le hubiera notificado con el peritaje y no se entregó copia del mismo.

Concluye pidiendo que se anulen obrados y se disponga se señale audiencia de recepción testifical de descargo y se revoque totalmente la Sentencia.

CONSIDERANDO III:

FUNDAMENTOS DE LA RESOLUCIÓN:

El recurso de casación es considerado como un medio impugnatorio vertical y extraordinario procedente en supuestos estrictamente determinados por ley y dirigido a lograr que el máximo Tribunal revise y reforme o anule las resoluciones expedidas en apelación que infringen las normas de derecho material, las normas que garantizan el derecho a un debido proceso, o las formas esenciales para la eficacia y validez de los actos procesales.

La Casación tiene por fin privilegiar la recta aplicación de la ley y de esta manera alcanzar la Justicia en la resolución de los conflictos procesales. Por ello, estamos ante una institución necesaria y de enorme importancia en la administración de Justicia, pues gracias a ella, se cuenta con una vía que asegura la correcta aplicación o interpretación de las normas jurídicas y la uniformización de la jurisprudencia nacional.

Como característica esencial de este recurso podemos establecer que no se trata de una tercera instancia, pues el Tribunal de casación es un Tribunal de derecho y no de hecho, por ello el recurso solo procede por las causales taxativamente indicadas por la ley, debiendo el Tribunal de Casación circunscribirse a considerar las causales invocadas por el recurrente y siempre que se formulen con observancia de los requisitos exigidos por la misma ley.

Al respecto la uniforme jurisprudencia sentada por la Corte Suprema de Justicia, con la que se comparte criterio, señaló que el recurso de casación constituye una demanda nueva de puro derecho, que puede ser planteado en el fondo o en la forma o en ambos a la vez, conforme está establecido en el artículo 250 del Código de Procedimiento Civil.

Cuando el recurso de casación se interpone en el fondo, esto por errores en la resolución de fondo o errores in iudicando, los hechos denunciados deben circunscribirse a las causales de procedencia establecidas en el artículo 253 del adjetivo Civil, siendo su finalidad la casación del Auto de Vista recurrido y la emisión de una nueva resolución, unificando la jurisprudencia e interpretación de las normas jurídicas o creando nueva jurisprudencia; en tanto que si se plantea en la forma, es decir por errores de procedimiento, la fundamentación debe adecuarse a las causales y previsiones contenidas en el artículo 254 del mismo cuerpo legal, siendo su finalidad la anulación de la resolución recurrida o del proceso mismo cuando se hubieren violado las formas esenciales del proceso sancionadas con nulidad por la ley. En ambos casos, es de inexcusable cumplimiento el mandato del artículo 258-2) del Código de Procedimiento Civil, es decir, citar en términos claros, concretos y precisos la ley o leyes violadas o aplicadas falsa o erróneamente y especificar en qué consiste la violación, falsedad o error; especificaciones que deben hacerse precisamente en el recurso y no fundarse en memoriales o escritos anteriores ni suplirse posteriormente.

De lo manifestado precedentemente se concluye que el recurso de casación en el fondo y en la forma son dos medios de impugnación distintos, que persiguen igualmente finalidades diferentes, el uno, nos referimos al de fondo, está orientado a que el Tribunal Supremo revise el fondo de la resolución del litigio. En cambio el recurso de casación en la forma está orientado a que el Tribunal Supremo constate la existencia de errores formales en la resolución impugnada o de procedimiento en la sustanciación de la causa que conlleven la afectación del debido proceso, en ese caso la pretensión recursiva del recurrente está orientada a la nulidad de la resolución impugnada o a la nulidad de obrados.

En el caso que se analiza, el recurrente plantea su recurso con una deficiente técnica sin especificar que infracciones se acusan en la forma y que otras se acusan en el fondo, sin embargo de ello, rescatando que las infracciones acusadas son más de fondo, porque en la forma no se realiza una adecuada fundamentación diremos:

En cuanto a la apreciación de las pruebas, el recurrente en base a un aparente error de hecho o derecho, en el que no discrimina cuál el error de derecho y cuál el error de hecho en el que incurrió el Tribunal de apelación, pretende que se anule obrados para permitir la producción de la prueba testifical que ha sido producida, solo a manera de aclaración diremos: El recurrente solicitó la prueba testifical de descargo de fs. 32 y 33, prueba que fue admitida con noticia contraria, descuidando el recurrente volver a solicitar día y hora de audiencia, razón por la cual no se produjo la prueba de descargo. También observa el recurrente la prueba pericial, indicando que la misma fue admitida, sin haberla propuesto el demandante en el memorial de ofrecimiento de pruebas, al respecto cursa en el proceso de fs. 77 a 79, solicitud de parte del demandado ahora recurrente, para realizar el peritaje, como también a fs. 81, la misma solicitud de parte del demandante, razón por la cual el Juez A quo encomienda el peritaje a petición de ambas partes, peritaje que es puesto a conocimiento de partes por proveído cursante a fs. 103 vuelta, cuya notificación cursa a fs. 104, siendo de conocimiento del recurrente el mismo y pudiendo hacer las observaciones que vea conveniente y pedir explicaciones que tiendan a aclarar algún punto oscuro o subsanar alguna omisión, dejando pasar el momento procesal para hacer el reclamo, el mismo que es de tres días conforme lo establece el Art 440- II del Código de Procedimiento Civil.

Asimismo olvida el recurrente que, conforme prevé el art. 253 del Código de Procedimiento Civil, el error de hecho deberá evidenciarse por documentos o actos auténticos que demostraren la equivocación manifiesta del juzgador, aspecto que el recurrente no cumple al no demostrar tales circunstancias.

La fundamentación expuesta por el recurrente se circunscribe, en la causal de casación en el fondo prevista por el art. 253-3) del Código de Procedimiento Civil, por lo que resulta contradictorio e incomprensible que el recurrente solicite la nulidad de obrados, toda vez que la referida causal de casación habilita al Tribunal Supremo de Justicia a verificar el error de hecho o de derecho en la valoración de la prueba, y en caso de encontrar evidente cualquiera de esas infracciones pronunciar resolución de fondo en base a la correcta valoración de los medios de prueba acusados, empero, de ninguna manera le faculta a anular la resolución de alzada, resolución que se da cuando la parte recurrente acusa, en la forma, la infracción de requisitos formales en la resolución cuya nulidad pretende.

Finalmente en su petitorio el recurrente solicita anulación de obrados y se disponga se señale audiencia de recepción de prueba testifical, dejando sin efecto la prueba pericial y a su vez se revoque totalmente la Sentencia, peticiones que no corresponden por no ser este Tribunal una tercera instancia.

Por las razones expuestas se concluye que la recurrente interpuso en forma deficiente su impugnación, correspondiendo por ello fallar en la forma prevista por los arts. 271 num.1) y 272 num.2) del Código de Procedimiento Civil.

POR TANTO: La Sala Civil del Tribunal Supremo de Justicia del Estado Plurinacional de Bolivia, con la facultad conferida por el art. 42 numeral 1 de la Ley del Órgano Judicial de 24 de junio de 2010, y en aplicación de los arts. 271 num.1) y 272 num.2) del Código de Procedimiento Civil, declara IMPROCEDENTE el recurso de casación en la forma y en el fondo interpuesto por José Agner Kaiser Nogales que cursa a fojas 181 a 186 de obrados. Con costas.

Existiendo respuesta al recurso se regula el honorario profesional en Bs. 1.000

Regístrese, comuníquese y devuélvase.

Relator: Mgda. Rita Susana Nava Duran.