TRIBUNAL SUPREMO DE JUSTICIA

SALA CIVIL

Auto Supremo: 299/2012

Sucre: 10 de septiembre de 2012

Expediente: CH-31-12-S.

Partes: Eloy Hugo Dávalos Valda, representado por Víctor Hugo Silvestre Dávalos Plans c/ Edgar Carvajal Palma y Martha Ferrufino de Carvajal y Alejandro Gastón Encinas Valverde.

Proceso: Anulabilidad de Resolución de Tercería de dominio excluyente.

Distrito: Santa Cruz.

VISTOS: El recurso de casación de fs. 142 a 143 vlta., interpuesto por Alejandro Gastón Encinas Valverde, contra el Auto de Vista Nº 136/2012, cursante de fs. 136 a 137, emitido el 16 de mayo de 2012 por la Sala Civil Segunda del Tribunal Departamental de Justicia de Chuquisaca en el proceso ordinario sobre anulabilidad de Resolución de tercería de dominio excluyente seguido por Eloy Hugo Dávalos Valda, representado por Víctor Hugo Silvestre Dávalos Plans contra el recurrente y contra Edgar Carvajal Palma y Martha Ferrufino de Carvajal; la respuesta de fs. 164 y vlta.; la concesión de fs. 165; y:

CONSIDERANDO I:

ANTECEDENTES DEL PROCESO:

El Juez de Partido Cuarto en lo Civil y Comercial de la ciudad de Sucre, el 14 de febrero de 2012 pronunció la Sentencia Nº 09/12, cursante de fs. 99 a 101 vlta., declarando improbada la demanda de anulabilidad de resolución de tercería de dominio excluyente, e improbada la excepción de prescripción interpuesta por el codemandado Alejandro Gastón Encinas Valverde. Con costas a favor de la parte demandada.

Contra esa sentencia de primera instancia la parte actora interpuso recurso de apelación, en cuyo mérito la Sala Civil Segunda del Tribunal Departamental de Justicia de Chuquisaca el 16 de mayo de 2012 emitió el Auto de Vista Nº 136/12, cursante de fs. 136 a 137, anulando obrados con reposición hasta fs. 89 inclusive, y dispuso que el Juez de la causa integre la relación procesal en base a los hechos incoados y articulados en la demanda y contestación a la misma.

Esa resolución de alzada fue recurrida en casación por el codemandado Alejandro Gastón Encinas Valverde.

CONSIDERANDO II:

DE LOS HECHOS QUE MOTIVAN LA IMPUGNACIÓN:

El recurrente interpuso recurso de casación en el fondo manifestando que la presente causa se originó en la sustanciación de un proceso ejecutivo que siguió en su contra Edgar Carvajal, en el que se embargaron y luego anotaron preventivamente terrenos de su propiedad, posteriormente estando el referido proceso ejecutivo en estado de ejecución de sentencia, Eloy Hugo Dávalos Valda, a través de su apoderado, interpuso tercería de dominio excluyente, aduciendo ser el propietario de dichos terrenos, misma que fue declarada improbada por la Juez que sustanció el referido proceso ejecutivo, esa resolución luego de ser confirmada dio lugar a la sustanciación del presente proceso, calificado por el Juez como ordinario de puro derecho, en virtud a que no existían puntos de hecho a probar y en consideración a que la sentencia a dictarse pasaba solo por la aplicación de la Ley Nº 4026; señaló que una vez dictada la sentencia el apoderado de la parte demandante interpuso recurso de apelación, aspecto observado por el ahora recurrente por considerar que el derecho a impugnar la sentencia le asistía a la parte demandante y no así a su apoderado quién únicamente actúa en cumplimiento de un mandato y al haber fallecido el mandante su mandato feneció y cesó, razón por la cual al apoderado Víctor Hugo Silvestre Dávalos Plans, hijo del fallecido demandante, no le correspondía interponer recurso de apelación en nombre y representación del actor sino que debió, previa declaratoria de herederos, intervenir en forma directa, aspecto que, según el recurrente, no le interesaría tomando en cuenta que ante una resolución adversa tendría que asumir responsabilidades económicas, motivo por el cual el juez debió aplicar de oficio la previsión contenida en el art. 1023 del Código Civil.

En base a los fundamentos expuestos, solicitó se case el Auto de Vista recurrido y que en el fondo se dicte nueva resolución "declarando a la sentencia de primera instancia improbada".

CONSIDERANDO III:

FUNDAMENTOS DE LA RESOLUCIÓN:

En reiteradas oportunidades tanto la extinta Corte Suprema de Justicia, como éste Tribunal Supremo de Justicia, han dejado establecido que el recurso de casación en el fondo y el de forma, son dos medios de impugnación distintos, procedentes en casos y motivos diferentes y cuyas resoluciones persiguen efectos igualmente distintos.

La uniforme jurisprudencia sentada por la Corte Suprema de Justicia, con la que se comparte criterio, señaló que el recurso de casación constituye una demanda nueva de puro derecho, que puede ser en el fondo o en la forma o en ambos a la vez, conforme está establecido en el artículo 250 del Código de Procedimiento Civil.

Cuando el recurso de casación se interpone en el fondo, esto por errores en la resolución de fondo, los hechos denunciados deben circunscribirse a las causales de procedencia establecidas en el artículo 253 del Adjetivo Civil, siendo su finalidad la casación del Auto de Vista recurrido y la emisión de una nueva resolución que resuelva el fondo del litigio, unificando la jurisprudencia y la interpretación de las normas jurídicas; en tanto que si se plantea en la forma, es decir por errores de procedimiento, la fundamentación debe adecuarse a las causales y previsiones contenidas en el artículo 254 del mismo cuerpo legal, siendo su finalidad la anulación de la resolución recurrida o del proceso mismo cuando en su tramitación se hubieren violado las normas del debido proceso.

En ambos casos, es de inexcusable cumplimiento el mandato del artículo 258-2) del Código de Procedimiento Civil, es decir, citar en términos claros, concretos y precisos la ley o leyes violadas o aplicadas falsa o erróneamente y especificar en qué consiste la violación, falsedad o error; especificaciones que deben hacerse precisamente en el recurso y no fundarse en memoriales o escritos anteriores ni suplirse posteriormente.

De lo manifestado precedentemente se concluye que el recurso de casación en el fondo y el de forma son dos medios de impugnación distintos, que persiguen igualmente finalidades diferentes, el uno, nos referimos al de fondo, está orientado a que el Tribunal Supremo revise el fondo de la resolución del litigio, y en este caso lo que el recurrente pretende es que el Auto Supremo case la resolución recurrida y resuelva el fondo de la controversia en base a la correcta aplicación o interpretación de la ley. En cambio el recurso de casación en la forma esta orientado a que el Tribunal Supremo constate la existencia de errores formales en la resolución impugnada o de procedimiento en la sustanciación de la causa que conlleven la afectación del debido proceso, en ese caso la pretensión recursiva del recurrente está orientada a la nulidad de la resolución impugnada o a la nulidad de obrados.

En el caso que se analiza el Tribunal de alzada pronunció el Auto de Vista recurrido anulando obrados hasta fs. 89, es decir hasta el auto que estableció la relación procesal y calificó el proceso como ordinario de puro derecho, por considerar que dicha calificación no correspondía por existir hechos a probar que necesariamente debieron ser tomados en cuenta a tiempo de establecer la relación procesal, entendiéndose así no solo los hechos expuestos en la demanda sino también de la propia sentencia dictada por el A quo en la que el mismo determinó la existencia de hechos probados y no probados, lo que resultaba siendo contradictorio con la calificación del proceso.

La resolución emitida por el Tribunal de Alzada no emitió pronunciamiento de fondo ni resolvió el mérito del litigio, por el contrario anuló obrados, razón por la cual resulta inapropiado que el recurrente recurra contra ese fallo a través del recurso de casación en el fondo, pretendiendo que este Tribunal Supremo se pronuncie en el fondo del litigo cuando el Tribunal de apelación no lo hizo, más aún si la pretensión contenida en el recurso está orientada a que se dicte una nueva resolución que declare a la sentencia de primera instancia improbada, lo que resulta incomprensible e improcedente. En todo caso, si en criterio del recurrente la nulidad dispuesta por el Tribunal de Alzada resultaba indebida e impertinente, le correspondía impugnar dicho pronunciamiento a través del recurso de casación en la forma, a fin de que éste Tribunal aperture su competencia a efectos de revisar y constatar si el motivo que dio lugar a la nulidad dispuesta por el Ad quem resultaba o no correcta y, en caso de encontrar indebida la nulidad dispuesta anule la resolución de Alzada y disponga la emisión de una nueva resolución que se acomode a derecho.

Por las razones expuestas, conforme la reiterada y uniforme jurisprudencia sentada por la extinta Corte Suprema de Justicia de la Nación, en criterio compartido por éste Tribunal resulta improcedente el recurso de casación en el fondo deducido contra una resolución de vista anulatoria de obrados, razón por la que corresponde a éste Tribunal Supremo de Justicia fallar en la forma prevista por los arts. 271-1) y 272-2) del Código de Procedimiento Civil.

POR TANTO: La Sala Civil del Tribunal Supremo de Justicia del Estado Plurinacional de Bolivia, con la facultad conferida por el art. 42 numeral 1 de la Ley del Órgano Judicial de 24 de junio de 2010, y en aplicación de los artículos 271 - 1) y 272 -1) del Código de Procedimiento Civil, declara IMPROCEDENTE el recurso de casación de fs. 142 a 143 vlta., interpuesto por Alejandro Gastón Encinas Valverde, contra el Auto de Vista Nº 136/2012. Con costas.

Se regula el honorario del abogado de la parte actora en la suma de Bs. 700.-

Regístrese, comuníquese y devuélvase.

Relator: Magistrada Dra. Rita Susana Nava Duran.