TRIBUNAL SUPREMO DE JUSTICIA

SALA CIVIL

Auto Supremo: 284/2012

Sucre: 21 de agosto de 2012.

Expediente: SC 61-12-S

Partes: Cecilio Villca Silvestre c/ Ángela Churqui Canaviri.

Proceso: Divorcio.

Distrito: Santa Cruz.


VISTOS: El recurso de casación en el fondo interpuesto por Ángela Churqui Canaviri cursante de fs 217 a 218, impugnando el Auto de Vista Nro. 08/12; cursante a fs 215 pronunciado por la Sala Civil Primera del Tribunal Departamental de Justicia de Santa Cruz, de fecha 16 de Marzo de 2012, dentro del proceso de Divorcio seguido por Cecilio Villca Silvestre contra Ángela Churqui Canaviri, los antecedentes del proceso; y:

CONSIDERANDO I:

ANTECEDENTES DEL PROCESO:

Qué, tramitada la causade Divorcio absoluto, a fs. 12 y vlta, la Juez de Partido 1ro. de Familia de Santa Cruz, emitió la Sentencia Nro. 254/2011 de fecha 30 de Septiembre de 2011, cursante de fs. 192 a 194, declarando probada la demanda, en consecuencia disuelto el vínculo matrimonial que une a los esposos Cecilio Villca Silvestre y Ángela Churqui Canaviri; con respecto a la tenencia y custodia de los hijos menores, quedan con el padre, teniendo en cuenta el informe psicosocial y de conformidad con el art. 12 de la Convención de los Derechos de los Niños y el art. 148 del Código de Familia sin partición de bienes gananciales, por no haberlos comprobado.

Contra la Sentencia la demandada Ángela Churqui Canaviri, interpone recurso de apelación de fs 199 a 200, en cuyo mérito la Sala Civil Primera del Tribunal Departamental de Justicia de Santa Cruz, emitió Auto de Vista Nro. 08/12, a fs 215, de fecha 16 de Marzo de 2012, confirmando la Sentencia Nro. 254/2011, con la modificación de que la madre podrá visitar a sus hijos cualquier día de la semana y los llevará consigo los días domingos de hrs. 8:00 a 21:00.

Ese fallo de segunda instancia fue recurrido en casación en el fondo por parte de la demandadaÁngela Churqui Canaviri y la respuesta del demandante Cecilio Villca Silvestre.

CONSIDERANDO II:

DE LOS HECHOS QUE MOTIVAN LA IMPUGNACIÓN:

La recurrente señala que la Sentencia y Auto de Vista atenta contra su persona y sus hijos menores de edad, que la resolución no se adecuó a los hechos reales del proceso y mucho menos a la realidad de lo que sucede en su hogar y a la verdadera intención que tiene el demandante para solicitar la tenencia de sus tres hijos.

Señaló que el Tribunal Ad quem no consideró a cabalidad el mejor interés de sus tres hijos menores de edad, desde el abandono que sufrieron por parte del demandante sus hijos quedaron bajo su cuidado y protección, sin demostrar el demandante la menor preocupación por ellos y sin embargo demanda divorcio en su contra.

Manifestó que el informe que cursa de fs. 121 a 128 del expediente, ha sido la base para que la señora Juez a quo dicte la injusta Sentencia en contra del bienestar de sus tres hijos, sería expresión de una total falsedad, primero porque sus hijos asistieron a la entrevista con la psicóloga sin habérsele hecho conocer de esa situación con anticipación, para que ella pudiese asistir, segundo porque el demandante los llevó con la psicóloga y estuvo presente en el momento que se realizó el estudio psicosocial, ejerciendo presión en sus hijos, situación que no debió ser permitida por la profesional psicóloga quien debió procurar un ambiente de armonía para una buena evaluación psicosocial de sus hijos y que al final dicho informe expulsa resultados a favor del demandante.

Por las razones expuestas solicitó se case el Auto de Vista recurrido y se declare probada la demanda de divorcio, se disponga la tenencia de los tres hijos menores de edad a favor suyo y se mantenga la asistencia familiar que se tiene fijada provisionalmente.

CONSIDERANDO III:

FUNDAMENTOS DE LA RESOLUCIÓN:

En el marco del recurso interpuesto corresponde precisar que, el art. 42 del Código del Niño, Niña y Adolescente, reconoce que la guarda es la institución que tiene por objeto el cuidado, protección, atención y asistencia integral a un niño, niña o adolescente con carácter provisional y es otorgada mediante resolución judicial a uno de los progenitores; en caso de divorcio y separación de las uniones conyugales libres y en otros casos a terceras personas carentes de autoridad parental o tuición legal"; al respecto el art. 145 del Código de Familia dispone que: "El Juez define en la sentencia la situación de los hijos teniendo en cuenta el mejor cuidado e interés moral y material de éstos...todos los hijos menores de edad quedarán en poder del padre o de la madre que ofrezca mayores garantías para el cuidado, interés moral y material de éstos, debiendo el otro cónyuge contribuir a la manutención de los mismos de acuerdo a sus posibilidades y en la forma que el juez señale..."

El art. 103 del Código del niño, niña y adolecente que a la letra dice: "(libertad de expresión y opinión).- el niño, niña o adolecente que esté en condiciones de emitir un juicio propio, tiene derecho a expresar su opinión libremente en todos los asuntos que lo afecten, por los medios que elija y a que se tome en cuenta sus opiniones."

En ese sentido el art. 12 de la Convención sobre Derechos del Niño "garantiza al niño que esté en condiciones de formarse un juicio propio el derecho de expresar su opinión libremente en todos los asuntos que le afecten, teniéndose debidamente en cuenta las opiniones del niño, en función de su edad y madurez".

Respecto a las disposiciones legales referidas al derecho que tienen todos los niños de expresar libremente su criterio en todos los asuntos que les afecte, éste Tribunal ha señalado que ese derecho le asiste a todo niño, sin limite de edad, y que por ello, la autoridad jurisdiccional o administrativa que deba adoptar medidas que involucren o afecten a un niño, deberá escuchar a éste, ya sea directamente -cuando esto sea posible- o por medio de un representante u órgano apropiado, a tal efecto, en caso de ser necesario, deberá acudir al auxilio de las diversas disciplinas sociales, a fin de poder comprender y apreciar la expresión de voluntad del niño, opinión que deberá ser considerada por la autoridad en función al interés superior del mismo.

En ese sentido los informes que elabora el equipo interdisciplinario de los Juzgados de la Niñez y Adolescencia, tienen entre fines, la evaluación psicológica y social del entorno familiar a fin de facilitar al Juez la comprensión de las condiciones en que ésta se desarrolla; por otro lado, es a través de ese trabajo psicosocial que se logra escuchar a los niños en un entorno más apropiado y con el auxilio de las disciplinas sociales, lo cual también facilita al Juez la comprensión de la voluntad de los niños.

En el caso que se analiza teniendo en cuenta precisamente esas finalidades se ordenó y realizó el informe psicosocial cursante de fs. 121 a 128, que fue tomado en cuenta por el Juez de la causa para decidir sobre la situación de los tres hijos menores de edad; ahora bien, el referido informe contiene no solo la voluntad de los niños, sino un análisis detallado de la situación familiar, laboral y de vivienda, de ambos progenitores, aspectos que en su conjunto fueron tomados en cuenta por el Juez de la causa, siendo necesario destacar que la recomendación contenida en dicho informe orienta que es el padre (Cecilio Villca) quien reúne las mejores condiciones psico-sociales para el cuidado de los menores.

Por otro lado no es evidente que los informes psicosociales sean resultado de evaluaciones y entrevistas desarrolladas sin la presencia de la progenitora, toda vez que el indicado informe, de manera clara precisó que la progenitora (Ángela Churqui) se negó a efectuar los trabajos de evaluación arguyendo ser analfabeta, pese a que ninguno de los trabajos propuestos implicaba la escritura o lectura; en ese mismo sentido el informe social cursante de fs. 96 a 97 elaborado por la Defensoría de la Niñez y Adolescencia del distrito Nº 8 de la ciudad de Santa Cruz, señala que Ángela Churqui Canaviri demostró poca predisposición e interés en el trabajo social.

Finalmente corresponde señalar que por disposición del art. 49 del Código Niño, Niña y Adolescente, la guarda puede ser revocada mediante resolución judicial fundamentada, de oficio o a petición de parte, considerando los informes de seguimiento a que hace referencia el art. 46 del citado código.

Por las razones expuestas, éste Tribunal no encuentra que sean fundados los agravios expuestos por la recurrente, toda vez que la determinación referida a la guarda de los tres hijos menores ha sido asumida teniendo en cuenta el mejor cuidado e interés moral y material de éstos, conforme prevé el art. 145 del Código de Familia, correspondiendo por ello fallar en la forma prevista por los arts. 271-2) y 273) del Código de Procedimiento Civil.

POR TANTO: La Sala Civil del Tribunal Supremo de Justicia del Estado Plurinacional de Bolivia, con la facultad conferida por el Art. 42 núm. 1) de la Ley del Órgano Judicial y en aplicación de los arts. 271 inc. 2) y art. 273) del Código de Procedimiento Civil, declara INFUNDADO el recurso de casación interpuesto por Ángela Churqui Canaviri de fs. 217 a 218.

Este TribunalSupremo de Justicia al amparo del art. 46 del Código del niño, niña y adolecente determina que el equipo interdisciplinario del Juzgado primero de Partido de la Niñez y Adolescencia u otra entidad que disponga el juez de la causa, proceda al seguimiento periódico de la situación de los menores debiendo efectuarse dicha evaluación cada 180 días, a tal efecto es deber de los progenitores acudir a dichas evaluaciones y posibilitar la presencia de los menores, en la forma y oportunidad que disponga el juez de la causa.

Regístrese, comuníquese y devuélvase.

Relator: Magistrado Dr. Rómulo Calle Mamani.