TRIBUNAL SUPREMO DE JUSTICIA

S A L A C I V I L

Auto Supremo: 269/2012

Sucre: 20 de agosto de 2012.

Expediente: CB-51-12-S

Partes: Carla Paola Daza Schultz c/ Luís Esteban Prudencio Rodríguez

Proceso: Divorcio.

Distrito: Cochabamba.


VISTOS: El recurso de casación en el fondo, de fs. 364 a 369 de obrados, interpuesto por Luís Prudencio Rodríguez, contra el Auto de Vista Nº 79/2012 de 16 de abril de 2012, cursante de fs. 357 a 358, pronunciado por la Sala Civil Segunda del Tribunal Departamental de Justicia de Cochabamba, dentro del proceso de Divorcio que sigue Carla Paola Daza Schultz contra el recurrente, los antecedentes procesales; y,

CONSIDERANDO I:

ANTECEDENTES DEL PROCESO:

Que, adjuntando los certificados respectivos Carla Paola Daza de Prudencio interpuso demanda de divorcio en febrero del 2010, por la causal prevista en el art. 130 num. 4) del Código de Familia. Citado el demandado, conforme consta a fs. 13 de obrados, respondió en forma negativa a la demanda.

Sustanciado el proceso, el Juez Sexto de Partido de Familia de la Capital, mediante Sentencia Nº 162/2011 de 25 de abril 2011, declaró probada la demanda, en consecuencia disuelto el vínculo matrimonial que unía a los esposos Luís Esteban Prudencio Rodríguez y Carla Paola Daza Schultz, otorgando asimismo la guarda de los cuatro hijos a favor de la madre y homologó la asistencia familiar mensual fijada en Bs.3.000.- a favor de los mismos, difiriendo la averiguación de bienes gananciales para la fase de ejecución de sentencia.

Deducida la apelación por Luís Esteban Prudencio Rodríguez, ésta fue remitida a la Sala Civil Segunda, instancia que mediante Auto de Vista Nº 79/2012 de 16 de abril 2012 confirmó la Sentencia Nº 162/2011 de fecha 25 de abril 2011, lo que motivó al demandado a presentar recurso de casación en el fondo, mismo que se pasa a considerar.

CONSIDERANDO II:

HECHOS QUE MOTIVAN LA IMPUGNACION:

Acusa que el Ad quem incurrió en error de derecho o error de hecho en la apreciación de las pruebas, porque con relación a las pruebas de cargo, señala que se hubiera dado valor a las declaraciones de los testigos de la demandante, sin tomar en cuenta que las testigos son amigas y compañeras de trabajo de la misma con las que comparte sus reuniones sociales y nada saben de su relación de pareja, y no son gente que haya formado parte del círculo social que como pareja han frecuentado a lo largo de su vida matrimonial, aspecto que en su momento no fue valorado por el Tribunal de Alzada.

Con relación a las pruebas de descargo, afirma que presentó certificaciones de la Empresa ENDE donde trabaja la demandante y el Sr. Marcelo Grandillert Antezana, constando de fs. 99 a 100 que ambas personas desempeñan sus funciones en dicha entidad. Por otro lado presentó certificación de llamadas entrantes y salientes desde octubre de 2009 a enero de 2010 del número de celular 72202216, tanto de la empresa ENTEL y VIVA y conforme consta de fs. 56 a 62 se evidencia el flujo continuo de llamadas entrantes y salientes realizadas del Nº 7072770 que corresponde a Carla Paola Daza al celular Nº 72202216 de propiedad de Marcelo Mauricio Grandillert Antezana, con lo que demuestra que muchas de las llamadas se las realizó a altas horas de la noche, lo que motivó que su relación matrimonial se deteriore y no precisamente por los malos tratos, aspectos que no fueron considerados por el de instancia, ya que se demostró que entre Carla Paola Daza y Marcelo Mauricio Grandillert Antezana se realizaban llamadas telefónicas durante el día, a altas horas de la noche, en las madrugadas, fines de semana, feriados y en horarios que no eran apropiados para hablar de trabajo.

Manifiesta también que defirió a confesión judicial provocada a Carla Paola Daza, acompañando cuestionario y a pesar de su legal notificación la misma no compareció a la audiencia señalada; sin embargo el juez a quo admitió la misma simplemente como indicio y no como prueba. Lo propio sucedió con el informe emitido por el SEDEGES en el que consta que Carla Paola Daza reconoce que fue una exageración de su parte escribir en un memorial que la amenazó de muerte, considerando aquello una exageración de su abogada y que no tuvo el cuidado de leer antes de firmar; aspecto que tampoco fue tomado en cuenta ya que si se analiza cuidadosamente esas declaraciones, se pone en duda si también exageró en los malos tratos y otros hechos de los que le acusa la demandante.

Indica también que el art. 1330 del Código Civil y el art. 476 de su procedimiento establecen que los jueces y tribunales apreciaron la prueba testifical considerando la credibilidad personal de los testigos, las circunstancias y la eficacia probatoria, sin otras reglas que la sana crítica, sin embargo las autoridades no habrían valorado la prueba incurriendo en error de hecho y de derecho, por lo que solicita casar el auto recurrido por ser evidente la violación establecida en los fundamentos expuestos.

Concluye solicitando que el Tribunal Supremo, ante el recurso de casación en el fondo presentado respecto a la causal prevista en el art. 253 num. 3) del Código de Procedimiento Civil, case el Auto de Vista recurrido por ser evidente la violación establecida en los fundamentos expuestos.

CONSIDERANDO III:

FUNDAMENTOS DE LA RESOLUCION:

Que, en reiteradas oportunidades se ha afirmado que el recurso de casación, sea que se presente en el fondo o en la forma, es una demanda nueva de puro derecho además de ser un recurso formal, cuya formalidad obliga a que su planteamiento se enmarque a los requisitos de admisibilidad y procedencia señalados en los arts. 253, 254 y 258 num. 2) del Código de Procedimiento Civil; por otro lado aparte de establecer el marco legal al que tiene que circunscribirse el recurso de casación, todo recurrente está en la obligación de fundamentar en cada caso por el que recurra, de manera clara, precisa y concreta, toda vez que será sobre esa causal y su fundamentación que el recurso será considerado y se resolverá sobre el mismo no pudiendo apartarse de ese marco.

En el sub lite, de manera poco clara el recurrente señala que se hubiere incurrido en error de derecho y hecho respecto a que se dio valor a las declaraciones de las testigos de cargo, sin tomar en cuenta que son amigas y compañeras de trabajo con las que comparte las reuniones sociales; al respecto y de la revisión de antecedentes se ha evidenciado que el recurrente en ningún momento tachó a los testigos de cargo; es decir que esta figura sirve a cualquiera de las partes para anunciar al juez sobre las posibles deficiencias testimoniales que puedan vertir los testigos propuestos, sean estos de cargo o descargo, ya sea por falta de credibilidad, que ésta pueda ser ilógica o notoriamente falsa; y en el caso que nos ocupa el demandado no hizo ver la posible relación de amistad íntima que une a los testigos de cargo, causal con la que por previsión del art. 446 del adjetivo civil, pudo tachar a los testigos de los que ahora cuestiona sus atestaciones, por lo que al presente no podría acusar de error de hecho o de derecho a tiempo de otorgar valor a dichas declaraciones testificales de cargo, habiendo el recurrente consentido las mismas.

Respecto a que se incurrió en error de hecho o de derecho sobre las certificaciones presentadas en calidad de descargo, referidas a los detalles de llamadas telefónicas via celular, de la empresa ENTEL y VIVA; referir de manera puntual que el recurrente a tiempo de responder a la demanda si bien lo hizo de manera negativa, no reconvino por otra causal y menos por la referida a la prevista en el art. 130 num. 1) del Código de Familia, por lo que su prueba documental presentada fue considerada por los de instancia de conformidad a la causal invocada como motivo del divorcio, es decir malos tratos, sevicias e injurias por parte del demandado, no evidenciándose que los tribunales en su momento hayan incurrido en la causal de casación que se acusa.

Finalmente, con relación a que el a quo admitió la confesión provocada a la que no asistió la demandante como simple indicio; establecer que el art. 391 del Código de Familia es lo bastante claro cuando señala que la confesión vale como simple indicio, por lo que no existe error alguno en el que haya incurrido el Juez de primera instancia cuando afirma en su sentencia que la confesión provocada a la que no asistió la demandante, pese a su legal notificación, tiene simplemente valor de indicio y no como prueba. Y respecto al informe del SEDEGES en el que la demandante afirmaría que fue una exageración de su abogada señalar en uno de los memoriales que el demandado la amenazó de muerte, tampoco es prueba que demuestre que el recurrente no ejercite sobre la actora malos tratos de palabra, siendo la afirmación del recurrente únicamente una presunción.

Por lo anteriormente expuesto y no existiendo evidencia alguna de que los tribunales de instancia hubieran incurrido en error de hecho o de derecho en la apreciación de las pruebas a las que hace referencia, corresponde a este Tribunal fallar en la forma prevista en los arts. 271 num. 2) y 273 del Código de Procedimiento Civil.

POR TANTO: La Sala Civil del Tribunal Supremo de Justicia del Estado Plurinacional de Bolivia, con la facultad conferida por el Art. 42 núm. 1) de la Ley del Órgano Judicial y en aplicación a lo previsto en los arts. 271 núm.2) y 273 del Código de Procedimiento Civil, declara INFUNDADO el recurso de casación en el fondo interpuesto por Luís Esteban Prudencio Rodríguez, cursante de fs. 364 a 369 de obrados. Con costas.

Se regula honorario profesional en la suma de Bs.1.000.-

Regístrese, comuníquese y devuélvase.

Relator: Mgdo. Rita Susana Nava Duran