TRIBUNAL SUPREMO DE JUSTICIA

SALA CIVIL

Auto Supremo: 229/2012

Sucre: 23 de julio de 2012

Expediente: Pt - 12 - 12 - A

Partes: Víctor Hugo Vaquera Tacuri c/ Santusa Tacuri Chunca Vda. de Vaquera.

Proceso: Declaración de Interdicción.

Distrito: Potosí.


VISTOS: El recurso de casación en el fondo y en la forma de fs. 112 a 114 de obrados, interpuesto por Víctor Hugo Vaquera Tacuri, contra el Auto de Vista Nº 83/2012 de fecha 9 de abril de 2.012, cursante de fs. 106 a 108 vlta., pronunciado por la Sala Civil, Comercial y Familiar del Tribunal Departamental de Justicia de Potosí, en el proceso ordinario de Declaración de Interdicción, seguido por Víctor Hugo Vaquera Tacuri contra Santusa Tacuri Chunca Vda. de Vaquera, el auto de concesión de fs. 116 vlta, los antecedentes del proceso; y,

CONSIDERANDO I:

ANTECEDENTES DEL PROCESO:

Que, el Auto de Vista impugnado CONFIRMA el auto interlocutorio de fecha 27 de septiembre de 2011, de fojas 63, dictado por el Juez de Partido Cuarto en lo Civil del Departamento de Potosí, que declaró que el demandante no cumplió con la conminatoria de fecha 12 de septiembre de 2011 en fs. 51 vlta, descuidando su deber de replantear su pretensión e incorporar a la litis a los demás interesados y así cumplir con lo dispuesto por la resolución de fecha 1 de septiembre de 2011 cursante a fs. 47 y vlta., por dicho incumplimiento tuvo como no presentada la demanda por ser defectuosa, de conformidad al art. 333 del adjetivo civil, ordenando que se proceda al desglose de la documentación y el archivo de obrados.

A consecuencia de dicho Auto Interlocutorio de fecha 27 de septiembre 2011, se planteó recurso de apelación y mediante auto de fecha 20 de octubre de 2011 se concedió el misma en el efecto suspensivo ante la Sala Civil, Familiar y Comercial de la Corte Superior del Distrito Judicial de Potosí.

Que, dicha sala mediante Auto de Vista Nº 266/2011, CONFIRMA el auto interlocutorio de fecha 27 de septiembre de 2011.

Contra esa Resolución de alzada el demandante recurrió en casación en la forma y por Auto Supremo 26/2012 la Sala Civil del Tribunal Supremo de Justicia del

Estado Plurinacional de Bolivia Anula el Auto de Vista Nº 266/2011, para que el Ad quem se pronuncie sobre los agravios expuestos en la apelación de Víctor Hugo Vaquera Tacuri.

Cumpliendo con dicho Auto Supremo el Tribunal Ad quem pronunció Auto de Vista Nº 083/2012 que Confirma el Auto de fecha 27 de septiembre de 2011.

Contra esa resolución de segunda instancia nuevamente el demandante interpone recurso de casación en el fondo y en la forma.

CONSIDERANDO II:

DE LOS HECHOS QUE MOTIVAN LA IMPUGNACION:

Recurso de Casación en el fondo:

Acusó que en el primer considerando punto I el Tribunal Ad quem pronuncia su resolución en aplicación del art. 245 del Código de Procedimiento Civil y que para el efecto suspensivo que fue tramitado el recurso de apelación corresponde el art. 236 y solo para el devolutivo el art. 245 del Adjetivo Civil, error que a criterio del recurrente determinaría la nueva anulación del Auto de Vista.

Indicó que en el mismo considerando del Auto de Vista no se pronunció sobre la violación del Art. 1 parágrafo I del Código Adjetivo Civil, omitiendo pronunciarse sobre dicha acusación.

Mencionó que cuando su demanda fue presentada el juez dispuso su subsanación por no cumplir con lo dispuesto por el art. 327 del Adjetivo Civil; por lo que fue subsanada cumpliendo con la observación y que luego el juez la admitió y se corrió en traslado a la demandada, con esta admisión a criterio del recurrente precluye toda infracción al art. 327 del Código de Procedimiento Civil y que posterior a la admisión no puede el juez A quo pedir que se replantee la demanda principal porque ella ha sido subsanada y admitida, se ampara en lo dispuesto por el art. 16 de la Ley del Órgano Judicial Ley 025.

Continuó acusando que la demanda no se puede replantear o modificar después de admitida la misma y mucho menos después de contestada, acuso la violación de los arts. 1 parágrafo I, 332; 333 y 353 del Código de Procedimiento Civil y que el Tribunal de alzada resto importancia.

Recurso de Casación en la Forma:

Indicó que en ninguno de los escritos anteriores al auto de fs. 63 reclamaron que hubiere irregularidades en el proceso que violen el derecho a la defensa, vuelve a

indicar que debieron solicitar que se subsanen dichos defectos antes de admitir la demanda.

Acusó que en la resolución que resuelve las excepciones previas no se indica que se replantee la demanda y que se incorpore a los demás hermanos a la litis y que recién cuando apela el demandante en el efecto diferido resuelve y pide al actor que cumpla con lo dispuesto en la resolución de incorporar a los hermanos a la litis.

Acusó que su recurso de apelación formulado en el efecto diferido no debía concluir con una resolución disponiendo se tenga la demanda como no planteada por defectuosa, debiendo ser el Ad quem quien resuelva la apelación en efecto diferido luego de la sentencia.

Terminó solicitando que de conformidad al art. 253 num. 1) y 254 num., 4) del Código de Procedimiento Civil, se Case el Auto de Vista y se disponga que se continúe con la tramitación del proceso, caso contrario se vuelva a anular el Auto de Vista.

CONSIDERANDO III:

FUNDAMENTOS DE LA RESOLUCION:

Habiendo la parte recurrente interpuesto recurso de casación en la forma y en el fondo, este tribunal ingresa a resolver la impugnación en la forma, toda vez que de ser evidentes las infracciones acusadas darían lugar a la nulidad de obrados y resultando innecesaria la consideración en el fondo.

Establecido lo anterior, en función a los fundamentos expuestos, corresponde analizar la impugnación, al respecto se tiene:

Que, las nulidades proceden únicamente cuando se ha causado indefensión o perjuicio a las partes; es decir, cuando el vicio es tan grosero que causa indefensión. En estos casos puede decretarse en cualquier etapa del proceso y aún de oficio.

Que, El principio de trascendencia debe también observarse en materia de nulidades, en virtud del cual no hay nulidad sin daño o perjuicio. Las nulidades declaradas en exclusivo beneficio de la ley podían tener cabida en legislaciones formalistas, pero no en la actualidad, donde la regla no es destruir sin necesidad, sino conservar y salvar el acto por razones de economía procesal.

En la litis el recurrente observa en la forma que la ley a criterio del recurrente es clara que cuando se admite la demanda, las excepciones previas y la contestación no se puede ordenar se subsane la demanda principal; este criterio resulta errado de parte del recurrente en virtud de que el art. 3 num. 1 y 87 del Código de Procedimiento Civil otorga la facultad al juez de dirigir el proceso y de cuidar que el mismo se lo lleve adelante sin vicios de nulidad, con dicha facultad el juez de instancia tiene toda la potestad de direccionar el proceso conforme a los hechos y circunstancias que se presenten en el desarrollo de la demanda, como se puede evidenciar en la litis de acuerdo a los antecedentes analizados.

De igual forma bajo la potestad que le otorgan los mencionados artículos es aplicable en la decisión del juez A quo de disponer que se integre a la litis a los demás hermanos e interesados, con la intención de que las partes no tramiten un proceso sin la intervención de los interesados a quienes en sentencia llegaría a afectar y conforme a lo que dispone el art. 194 del Código de Procedimiento Civil, los alcances de la sentencia sólo comprenden a las partes que intervinieren en el proceso, violando su derecho a la defensa y a ser oídos en proceso judicial, vulnerándose así el debido proceso.

Por todos estos motivos y en virtud de que el recurrente no ha demostrado específicamente que daño se le hubiera causado con las acusaciones en la forma que indica, este Tribunal Supremo no encuentra fundadas las mencionadas acusaciones y el recurso en la forma deviene en infundado.

En el fondo

Que, resolviendo el recurso en el marco de los hechos y las normas invocadas, corresponde señalar lo siguiente:

Que, el art. 1. I del Código de Procedimiento Civil otorga la potestad a los jueces y tribunales de justicia de substanciar y resolver de acuerdo con las leyes del Estado Plurinacional de Bolivia, las demandas sometidas a su conocimiento. En obrados dando cumplimiento a dicha disposición se ha tramitado la demanda interpuesta por el ahora recurrente, el juez ha admitido su demanda planteada de fs. 19 a 20, subsanada a fs. 25 y admitida a fs. 25 vlta, no ha existido violación a lo determinado por el art. 1. parágrafo I. del Código de Procedimiento Civil.

Por otro lado, el art. 332 del Código de Procedimiento Civil indica de manera clara que, el demandante podrá modificar o ampliar la demanda únicamente hasta antes de la contestación, esta normativa es aplicada en el caso único y propio de la voluntad del actor, éste articulo hace referencia a la facultad que cuenta el demandante para que antes de contestada la demanda pueda modificarla, ampliarla en caso de que hubiera olvidado algún hecho o derecho que no hubiere argumentado en el memorial de demanda principal, dejando en claro que la esencia de este articulo es de carácter muy personal con respecto al demandante y no así del juez.

En obrados existe una resolución de fecha 1 de septiembre de 2011 de fs. 47 y vlta, la misma que declara probada las excepciones previas de impersonería en el demandante, obscuridad, contradicción e imprecisión en la demanda, mediante ésta resolución el juez A quo ha advertido el error con el que contaba la demanda principal.

Consiguientemente, por efecto de aquella resolución el actor interpuso recurso de apelación en el efecto diferido, solicitando que se siga tramitando la causa hasta llegar a sentencia, olvidándose el demandante que la demanda principal ya contaba con excepciones probadas de impersonería y obscuridad, contradicción o imprecisión en la demanda y la doctrina nos indica que, para los casos de los autos interlocutorios que resolvieren cuestiones previas de incompetencia, impersonería y litispendencia si bien, de acuerdo a lo dispuesto en el num. 1) del art. 24 de la Ley de Abreviación Procesal Civil, la apelación procede en el efecto devolutivo porque son cuestiones que inciden en la validez de los actos procesales, una relación jurídica procesal válida corre el riesgo que con la apelación diferida, después de sentencia, se anule todo lo obrado ocasionando mayor perjuicio a las partes y a la administración de justicia por conflictos procesales que muy bien podían ser subsanados antes de la sentencia.

En ese sentido el juez A quo ha exigido que en la demanda principal se incorpore a los hermanos e interesados a la litis, para evitar nulidades posteriores, concediéndole un plazo prudencial de 48 horas, advirtiéndole que su demanda se tendría como defectuosa en caso que no se subsane dicha observación.

De la revisión de obrados se tiene que, el demandante no ha cumplido con lo dispuesto por el juez A quo, ignorando la orden judicial y haciendo precluir su derecho a modificar su demanda como lo dispuso el juez inferior

Que, por dicha negligencia del recurrente se ha dado aplicación a lo que determina el art. 333 del Código de Procedimiento Civil, el mismo que sanciona al demandante que no cumple con las observaciones que realiza el juez.

A consecuencia de dicha negligencia de parte del recurrente, el juez A quo por providencia de fs. 57 de fecha 19 de septiembre de 2011 dispuso que la apelación planteada en efecto diferido por el demandante no puede dejar sin efecto la resolución que declara probada las excepciones previas, reiterando que las partes están obligadas al cumplimiento del auto que cursa a fs. 47 y vlta, dicho cumplimiento no se efectuó en obrados y por negligencia propia del demandante ahora recurrente ese derecho ha precluido como correctamente lo ha establecido el tribunal de alzada en el Auto de Vista recurrido en casación, perdiendo el derecho a continuar con su demanda principal como acertadamente lo estableció el juez A quo en su auto interlocutorio de fecha 27 de septiembre de 2011.

Por las razones expuestas este Tribunal concluye que no son fundados los agravios expuestos por la parte recurrente, correspondiendo por ello fallar en la forma prevista por el art. 271-2) del Código de Procedimiento Civil.

POR TANTO: La Sala Civil del Tribunal Supremo de Justicia del Estado Plurinacional de Bolivia, con la facultad conferida por el art. 42 numeral 1 de la Ley del Órgano Judicial de 24 de junio de 2010, y en aplicación de los artículos 271 - 2) y 273 del Código de Procedimiento Civil, declara INFUNDADO el recurso de casación en la forma y en el fondo de fs. 112 a 114 de obrados, interpuesto por Víctor Hugo Vaquera Tacuri, contra el Auto de Vista Nº 83/2012 de fecha 9 de abril de 2.012, cursante de fs. 106 a 108 vlta. Sin costas.

Regístrese, comuníquese y devuélvase.

Relator: Mgdo. Rómulo Calle Mamani.