TRIBUNAL SUPREMO DE JUSTICIA

S A L A C I V I L

Auto Supremo: 228/2012.

Sucre: 23 de julio de 2012.

Expediente: LP-43-12-S.

Partes: Modesta Flores Callisaya de López c/ Presuntos herederos de Lorenzo Flores y Francisca Callisaya de Flores.

Proceso: Usucapión.

Distrito: La Paz.


VISTOS: El recurso de casación o nulidad de fs. 434 a 438, interpuesto por Modesta Flores Callisaya de López, contra el Auto de Vista Nº 199/2011, cursante de fs. 429 a 430 vlta., emitido el 9 de junio de 2011 la Sala Civil Primera de la entonces Corte Superior del Distrito Judicial de La Paz, en el proceso ordinario sobre usucapión seguido por Modesta Flores Callisaya de López contra presuntos herederos de Lorenzo Flores y Francisca Callisaya de Flores; la respuesta de fs. 442 a 445; la concesión de fs. 477; los antecedentes del proceso; y:

CONSIDERANDO I:

ANTECEDENTES DEL PROCESO:

Que, el Juez de Partido y de Sentencia de la Provincia Manco Kapac del Departamento de La Paz, el 24 de noviembre de 2009 pronunció la sentencia Nº 126/2009, cursante de fs. 67 a 68 vlta., declarando probada la demanda, en consecuencia declaró a Modesta Flores Callisaya de López propietaria del bien inmueble urbano ubicado en la calle Cochabamba s/n, zona Colquepata de la localidad de Copacabana de la Provincia Manco Kapac del Departamento de La Paz, con una superficie de 157.61 m.², cuyas colindancias se encuentran descritas en el fallo, y ordenó que en ejecución de Sentencia se proceda a su inscripción en la oficina de Derechos Reales.

Contra esa Sentencia Julio Flores Monasterios y Amalia Flores de Pérez, interpusieron recurso de apelación, en cuyo mérito la Sala Civil Primera de la entonces Corte Superior del Distrito Judicial de La Paz, el 9 de junio de 2011 pronunció el Auto de Vista Nº 199/2011, cursante de fs. 429 a 430 vlta., anulando obrados hasta fs. 65 vlta. y dispuso que el Juez A quo regularice el procedimiento, con multa para el Juez de la causa que reguló en Bs. 200.

Contra la resolución de alzada Modesta Flores Callisaya de Flores interpuso recurso de casación o nulidad.

CONSIDERANDO II:

DE LOS HECHOS QUE MOTIVAN LA IMPUGNACION:

La recurrente señaló que por memorial de fs. 58 demandó la prescripción adquisitiva extraordinaria en contra de supuestos herederos de sus fallecidos padres Lorenzo Flores Limache y Francisca Callisaya de Flores, a quienes luego de haber sido citados mediante edictos conforme prevé el art. 124 del Código de Procedimiento Civil, se les designó defensor de oficio a fin de no causarles indefensión, sustanciada la causa y producida la prueba, el 10 de septiembre de 2009 se decretó autos para sentencia, posteriormente Julio Flores Monasterios y Amalia Flores Monasterios de Pérez, pese al estado del proceso, se apersonaron y solicitaron la nulidad de obrados en su condición de supuestos herederos, sin acreditar tal condición, apersonamiento que en principio fue aceptado por el juez de la causa quien dispuso la suspensión por un plazo de 20 días del término para dictar sentencia, determinación que luego fue repuesta por el juez A quo, quien luego dictó la Sentencia, la misma que en consideración al plazo que fue suspendido habría sido emitida dentro del plazo legal, aspecto que solicitó se tenga presente por haber constituido motivo de nulidad.

Cuestionó el pronunciamiento del Tribunal de alzada respecto a la aparente vulneración de los arts. 395 y 396 del Código de Procedimiento civil, al respecto señaló que habiéndose dictado autos para sentencia, el juez no estaba en la obligación de considerar la prueba adjuntada por Julio Flores Monasterios y Amalia Flores Monasterios de Pérez, quienes a tiempo de deducir el incidente de nulidad de obrados no habrían acreditado su condición de herederos de Lorenzo Flores y de Francisca Callisaya de Flores.

Manifestó que si bien el Tribunal de alzada tiene la facultad de revisar de oficio la sustanciación de un proceso a fin de constatar que en su sustanciación no se hubiese infringido el debido proceso, empero en dicha labor tiene la de analizar y valorar la prueba en sujeción a los principios de la sana crítica y además tiene la obligación de observar los principios que rigen las nulidades procesales.

Por las razones expuestas solicitó se case el auto de vista y se revoque dicha resolución y que deliberando en el fondo se confirme la sentencia de primera instancia.

CONSIDERANDO III:

FUNDAMENTOS DE LA RESOLUCION:

Doctrinalmente se considera al recurso de casación como "aquel medio impugnatorio vertical y extraordinario procedente en supuestos estrictamente determinados por ley y dirigido a lograr que el máximo Tribunal revise y reforme o anule las resoluciones expedidas en revisión por las Cortes Superiores o las Sentencias de primera instancia, en la casación por salto, que infringen las normas de derecho material, la doctrina jurisprudencial, las normas que garantizan el derecho a un debido proceso, o las formas esenciales para la eficacia y validez de los actos procesales" ( Hinostroza Minguez Alberto José).

La Casación tiene por fin privilegiar la recta aplicación de la ley y de esta manera alcanzar la justicia en la resolución de los conflictos procesales. Por ello, estamos ante una institución necesaria y de enorme importancia en la administración de justicia, pues gracias a ella, se cuenta con una vía que asegura la correcta aplicación o interpretación de las normas jurídicas y la uniformización de la jurisprudencia nacional.

Como característica esencial de este recurso podemos establecer que no se trata de una tercera instancia, pues el Tribunal de casación es un Tribunal de derecho y no de hecho, por ello el recurso solo procede por las causales taxativamente indicadas por la ley, debiendo el Tribunal de Casación circunscribirse a considerar las causales invocadas por el recurrente y siempre que se formulen con observancia de los requisitos exigidos por la misma ley.

Al respecto la uniforme jurisprudencia sentada por la Corte Suprema de Justicia señaló que el recurso de casación constituye una demanda nueva de puro derecho, que puede ser en el fondo o en la forma o en ambos a la vez, conforme está establecido en el artículo 250 del Código de Procedimiento Civil.

Cuando el recurso de casación se interpone en el fondo, esto por errores en la resolución de fondo o errores in iudicando, los hechos denunciados deben circunscribirse a las causales de procedencia establecidas en el artículo 253 del adjetivo civil, siendo su finalidad la casación del auto de vista recurrido y la emisión de una nueva resolución, que unificando la interpretación de las normas jurídicas resuelva el fondo del litigio; en tanto que si se plantea en la forma, es decir por errores de procedimiento, la fundamentación debe adecuarse a las causales y previsiones contenidas en el artículo 254 del mismo cuerpo legal, siendo su finalidad la anulación de la resolución recurrida o del proceso mismo, lo primero, cuando la resolución contuviere infracciones formales y, lo segundo cuando en la sustanciación del proceso se hubieren violado las formas esenciales del proceso sancionadas con nulidad por la ley. En ambos casos, es de inexcusable cumplimiento el mandato del artículo 258-2) del Código de Procedimiento Civil, es decir, citar en términos claros, concretos y precisos la ley o leyes violadas o aplicadas falsa o erróneamente y especificar en qué consiste la violación, falsedad o error; especificaciones que deben hacerse precisamente en el recurso y no fundarse en memoriales o escritos anteriores ni suplirse posteriormente.

De lo manifestado precedentemente se concluye que el recurso de casación en el fondo y el de forma son dos medios de impugnación distintos, que persiguen igualmente finalidades diferentes, el uno, nos referimos al de fondo, esta orientado a que el Tribunal Supremo revise el fondo de la resolución del litigio, y en este caso lo que el recurrente pretende es que el Auto Supremo case la resolución recurrida y resuelva el fondo de la controversia en base a la correcta aplicación o interpretación de la ley. En cambio el recurso de casación en la forma esta orientado a que el Tribunal Supremo constate la existencia de errores formales en la resolución impugnada o de procedimiento en la sustanciación de la causa que conllevan la afectación del debido proceso, en ese caso la pretensión recursiva del recurrente esta orientada a la nulidad de la resolución impugnada o a la nulidad de obrados.

En el caso que se analiza la recurrente no comprendió la diferencia que existe entre el recurso de casación en el fondo y en la forma, y de manera imprecisa interpuso recurso de casación en la forma o de nulidad peticionando sin embargo, en forma contradictoria, se case la resolución recurrida y se resuelva el fondo de la controversia manteniendo subsistente la Sentencia de primera instancia, pretensión que resulta imposible de atender, toda vez que el Tribunal de alzada anuló obrados y, como es lógico, no resolvió el fondo del litigio, consiguientemente a éste Tribunal no le está permitido ingresar a considerar el fondo de la controversia, como erradamente pretende la recurrente.

Si en criterio de la recurrente la nulidad de obrados dispuesta por el Tribunal de alzada resulta incorrecta, le correspondía centrar su pretensión recursiva invocando la nulidad de la referida resolución y no su casación, a fin de que el Tribunal Supremo anule esa resolución y ordene la emisión de una nueva que sea congruente con la apelación deducida.

Sin perjuicio de lo manifestado precedentemente, que motiva la improcedencia del recurso, corresponde señalar que la nulidad dispuesta por el Tribunal de alzada es correcta y la misma fue declarada en resguardo del derecho a la defensa de Julio Flores Monasterios y Amalia Flores de Pérez, herederos de Lorenzo Flores y de Francisca Callisaya, a fin de que el Juez de la causa los integre a la litis y en su condición de parte puedan hacer efectivo su derecho a la defensa.

Por las razones expuesta resulta evidente que el recurso de casación en la forma deducido por la parte demandante no se acomoda a lo dispuesto por el art. 258-2) del Código de Procedimiento Civil, correspondiendo por ello fallar en la forma prevista por el art. 271-1) del citado Código Adjetivo.

POR TANTO: La Sala Civil del Tribunal Supremo de Justicia del Estado Plurinacional de Bolivia, con la facultad conferida por el art. 42 numeral 1 de la Ley del Órgano Judicial de 24 de junio de 2010, y en aplicación de los artículos 271 - 1) y 272-2) del Código de Procedimiento Civil, declara IMPROCEDENTE el recurso de casación o nulidad de fs. 434 a 438, interpuesto por Modesta Flores Callisaya de López. Con costas.

Se regula el honorario del abogado en la suma de Bs. 700.-

Regístrese, comuníquese y devuélvase.

Relator: Magistrada Dra. Rita Susana Nava Duran.