TRIBUNAL SUPREMO DE JUSTICIA

S A L A C I V I L

 Auto Supremo: 210/2012

Sucre: 17 de julio de 2012.

Expediente: CB-44-12-S

Partes: René Gonzalo Núñez Orosco

c/

Ruth Sussy Zurita Montaño

Proceso: Divorcio

Distrito: Cochabamba


VISTOS: El recurso de casación de fs. 199 a 200 de obrados, interpuesto por Ruth Sussy Zurita Montaño y el Recurso de casación en el fondo y en la forma de fs. 204 a 209 vlta., incoado por René Gonzalo Núñez Orosco, ambos contra el Auto de Vista Nº 8/2012 de 19 de marzo de 2012, cursante de fs. 195 a 197, pronunciado por la Sala Civil Primera del Tribunal Departamental de Justicia de Cochabamba, dentro del proceso de divorcio seguido por René Gonzalo Núñez Orosco contra Ruth Sussy Zurita Montaño, los antecedentes procesales; y,

CONSIDERANDO I:

ANTECEDENTES DEL PROCESO:

Que, en fecha 2 de octubre de 2008, René Gonzalo Núñez Orosco interpuso demanda de divorcio en contra de su esposa Ruth Sussy Zurita Montaño, por la causal establecida en el art. 131 del Código de Familia; argumentando que hace mas de dos años se encontraban separados de forma libre, consentida, continuada e ininterrumpida, haciendo cada uno su vida independientemente, solicitando que se declare disuelto el vínculo matrimonial y se ordene la cancelación de la partida matrimonial con las formalidades de ley. Hizo conocer al mismo tiempo que, tienen cuatro hijos todos mayores de edad y que el único bien inmueble que poseían en común fue transferido a nombre de sus hijos.

Una vez citada la demandada, conforme consta a fs. 27, contestó a la demanda y reconvino por la causal prevista en el art. 130 num. 1) y 4) del Código de Familia, señalando que su vida conyugal se tornó difícil e insostenible por los malos tratos de hechos y de palabra por parte de su esposo y por el conocimiento de una relación extramatrimonial de cuya consecuencia se produjo el nacimiento de existencia de un hijo extramatrimonial.

Sustanciado el proceso la Juez Séptimo de Partido de Familia de Cochabamba, mediante Sentencia de 4 de abril de 2009 cursante de fs. 148 a 151 vlta., declaró:

Probada la demanda principal de fs. 21 a 22.

Probada la reconvención de fs. 33 a 34

Improbadas las excepciones perentorias planteadas por la demandada.

Se declaró disuelto el vínculo matrimonial y se mantuvo la asistencia familiar en la suma de Bs.2000 a favor de de Ruth Emma, Gonzalo Julián, Martha Jacqueline y Vanesa Núñez Zurita, todos mayores de edad.

En conocimiento de la Sentencia ambas partes apelaron de la misma, habiéndose radicado la causa en la Sala Civil Primera del Tribunal Departamental de Justicia de Cochabamba, instancia que mediante Auto de Vista de 19 de marzo de 2012, cursante de fs. 195 a 197, respondiendo únicamente a la apelación de la demandada, revocó parcialmente la sentencia impugnada declarando improbada la demanda principal y probada la excepción de falta de acción y derecho opuesta contra ella por la demandada, manteniéndose incólume el fallo apelado en todo el resto de su contenido que no fue afectado por la revocatoria parcial. En lo que respecta a la apelación del demandante, conforme señala dicho Auto de Vista, no fue considerado al haber sido presentado el mismo fuera del plazo previsto en el art. 220 parágrafo I num. 1) del Código de Procedimiento Civil.

En conocimiento del Auto de Vista, conforme consta de fs. 199 a 200 Ruth Sussy Zurita Montaño interpuso recurso de casación, por su parte René Gonzalo Núñez Orosco respondió y también planteó recurso de casación en el fondo y en la forma, de fs. 204 a 209 vlta.

CONSIDERANDO II:

HECHOS QUE MOTIVAN LA IMPUGNACION:

- Ruth Sussy Zurita Montaño

Refiere sobre dos puntos en particular: el primero respecto a la asistencia familiar que no se le asignó, sin tomarse en cuenta que se encuentra enferma a raíz de los disgustos sufridos y que como maestra jubilada solo percibe una escasa renta que no le alcanza para vivir. Y el segundo punto referido a la deuda que asciende a $us. 16.000 (dieciséis mil dólares), indicando que en la sentencia de 04 de abril de 2009 no se aclara el compromiso realizado por el demandante de cancelar el 50% de lo adeudado ni se señala el tiempo en el que tiene que cancelar más los intereses.

Por lo que en virtud a lo previsto en el art. 254 num. 4) y 255 num. 1) del Código de Procedimiento Civil interpone recurso de casación, solicitando se revoque parcialmente la sentencia impugnada y se la declare improbada, toda vez que con prueba documental se probó el art. 130 num. 1) y 49 del Código de Familia.

- René Gonzalo Núñez Orosco:

En el fondo

Acusa de interpretación errónea de la ley respecto al art. 228 del Código de Procedimiento Civil, toda vez que el ad quem en virtud a dicha normativa señala que la adhesión a la apelación no puede sino interpretarse en el sentido de que la parte que se "adhiere" al recurso lo hace suyo tal como ha sido interpuesto en sus fundamentos, no pudiendo pretender otra modificación de la sentencia sino la que se ha pedido en el recurso al que se adhiere; sin haber tomado el Tribunal de Alzada que la adhesión es considerada como una reconvención, no habiendo tomado en cuenta lo referido y aplicado indebidamente el art. 220 parágrafo I numeral 1 del adjetivo civil.

Asimismo, señala que no se ha realizado una correcta valoración de las pruebas presentadas con relación a la causal establecida en el art. 131 del Código de Familia, por la que se demostró la separación de manera voluntaria, libre, consentida y continuada; sin embargo de ello el Ad quem se abocó exclusivamente al análisis de las causas de divorcio invocadas por la demandada en su acción reconvencional, concluyendo en la parte dispositiva, con clara demostración de parcialidad y exceso de poder, revocando parcialmente la sentencia impugnada y declarando improbada la demanda principal y probada la excepción de falta de acción y derecho opuesto contra "ella" por la demandada.

Refiere que tanto el A quo como el Ad quem han violado el art. 140 del Código de Familia, al declarar por una parte probada la acción reconvencional y por otra confirmar la misma sin tomar en cuenta el tiempo transcurrido desde que la demandada conoció las causales de divorcio hasta la fecha y año en que presentó su memorial de responde a la demanda de divorcio e interpuso su acción reconvencional y efectuando el cómputo del tiempo se colige que transcurrió fue de más de tres a cuatro años, consecuentemente su acción reconvencional o contra demanda de divorcio se extinguió, por lo que tanto en primera como en segunda instancia debió declararse su extinción en cumplimiento a la normativa del Código de Familia antes mencionada.

En la forma

Manifiesta que su recurso se encuentra fundado en lo previsto en el art. 254 num. 4) del Código de Procedimiento Civil haciendo referencia al hecho de que la demandada en el memorial en el que interpone recurso de apelación se refiere única y exclusivamente a solicitar la Revocatoria de la sentencia impugnada, ampliación de la asistencia familiar para su persona en la suma de Bs.2.000 bolivianos y que se le obligué al demandante al pago del 50% de la deuda contraída (de manera unilateral por la demandada), no refiriendo en su apelación nada respecto a la excepciones opuestas; sin embargo el Ad Quem, realizó la consideración de la excepción de falta de acción y derecho sin que la parte apelante haya enunciado en su petición, otorgando más de los pedido, ultrapetita, en flagrante violación a lo previsto en el art. 236 del Código de Procedimiento Civil.

Concluye su recurso, solicitando que el Tribunal de casación en aplicación de las previsiones de los arts. 271 y 274 del Código de Procedimiento Civil CASE el Auto de Vista de fecha 19 de marzo de 2012.

CONSIDERANDO III:

FUNDAMENTOS DE LA RESOLUCION:

Con relación al recurso presentado por Ruth Sussy Zurita Montaño, el mismo que conforme señala fuera en la forma, según la alusión que efectúa al art. 254 num. 4) del Código de Procedimiento Civil; indicar que éste no cumple con lo preceptuado en el art. 258 num. 2) del adjetivo civil, primero porque no expone de manera clara y precisa qué es lo que el Ad quem no hubiera resuelto o de qué manera dicho tribunal hubiera violado sus garantías al debido proceso y provocarle indefensión, haciendo referencia a los mismos de manera general y confusa, toda vez que afirma no habérsele señalado una asistencia familiar cuando por dicha situación de manera clara el ad quem consideró que no correspondía dicha petición al evidenciarse que la recurrente gozaba de medios para su subsistencia y de un seguro médico de salud y además por no haber demostrado encontrarse en imposibilidad de proveerse asimismo el sustento necesario y habitación; por otro lado afirma que no se especificó en la resolución emitida la fecha en la que el demandante debía hacer efectivo la cancelación del 50% del préstamo que había adquirido, sin percatarse del acta de conciliación firmado entre ambos actores, en el que señala que el demandante colaboraría en la cancelación de $us.4.000 y no del 50% como pretende confundir. En segundo lugar impetra que el Tribunal Supremo invalide el Auto de Vista Nº 8/2012 porque revocó parcialmente la Sentencia impugnada declarándola improbada pese a haber probado con prueba documental las causales del art. 130 num. 1) y 4) del Código de Familia, cuando dicha determinación es favorable a la demandada, porque declara improbada la demanda interpuesta por René Gonzalo Nuñez y declara probada la excepción de falta de acción y derecho, siendo por tanto incongruente la petición efectuada en su recurso.

Que, considerado el recurso de casación en el fondo o en la forma como una demanda nueva de puro derecho que se interpone contra decisiones jurisdiccionales de segundo grado, a través de la cual la parte pone de manifiesto la violación, indebida aplicación o errónea interpretación del derecho material por parte del juzgador, éste al ser también calificado como un recurso formal, está obligado a cumplir con la carga que le impone el art. 258 num. 2) del Código de Procedimiento Civil, en función a lo previsto en el art. 253 y 254 de la misma norma legal citada, es decir debe estar debidamente fundamentado y motivado, a fin de que se logre la resolución pertinente. Como se señaló en el caso presente, el recurso no contiene la técnica recursiva que obliga el art. 258 num. 2), menos la pretensión de la demandada, la misma que es confusa conforme a los resultados tanto de la sentencia como del Auto de Vista, por lo que corresponde resolver conforme dispone el art. 271 num.1) del Código de procedimiento Civil.

En lo que concierne al recurso de casación presentado por René Gonzalo Núñez Orozco, sobre lo fundamentado por el Ad quem respecto a la adhesión de la apelación del recurrente; señalar que la adhesión no es como lo entendió el Ad quem (art. 228 CPC), es decir que, como consecuencia de ello quien se adhiere a la apelación hace suyos los términos de la otra parte, toda vez que conforme la citada disposición, el apelado a tiempo de responder podrá adherirse al recurso interpuesto y recurrir a su vez de la sentencia en todo lo que fuere desfavorable, entendiéndose en consecuencia que quien se adhiere al recurso de apelación, tiene el derecho de recurrir contra la sentencia exponiendo y fundamentando los agravios que la resolución le causó. Sin embargo la adhesión a la que se refiere el art. 228 del CPC debe formularse en el plazo previsto por el art. 220 parágrafo I numeral 1 del Código de Procedimiento Civil y en el caso que se analiza, habiendo sido notificado con la Sentencia en fecha 9 de abril de 2009 a horas 9:35 conforme la diligencia de fs. 152, su derecho de apelar vencía el 19 de abril 2009 a la misma hora, derecho que debió hacerse valer en ese término y no a partir de la notificación con la apelación de la parte contraria. Consiguientemente, el recurso de apelación (adhesión) formulado por el ahora recurrente fue interpuesto fuera del plazo, razón por la cual el Tribunal de Alzada no se encontraba facultado a considerar dicha impugnación y este Tribunal, no puede considerar el recurso de casación respecto a la resolución de fondo como pretende el recurrente, toda vez que al no haber apelado en tiempo oportuno contra la sentencia, su impugnación vía casación resulta improcedente.

Por lo expuesto, corresponde a este Tribunal fallar en aplicación de los artículos 271-1) y 272 del Código de Procedimiento Civil.

POR TANTO: La Sala Civil del Tribunal Supremo de Justicia del Estado Plurinacional de Bolivia, con la facultad conferida por el artículo 42 numeral 1 de la Ley del Órgano Judicial No. 025 de 24 de junio 2010, en aplicación de lo previsto por los artículos 271-1); y 272-2) del Código de Procedimiento Civil, declara IMPROCEDENTES los recursos de casación presentados por Ruth Sussy Zurita Montaño y René Gonzalo Núñez Orosco, contenidos en el memorial de fs. 199 a 200 y de fs. 204 a 209 vlta., respectivamente. Sin costas por ser ambas partes lo que hicieron uso del recurso de casación.

Regístrese, comuníquese y devuélvase.

Relatora: Mgda. Rita Susana Nava Durán