TRIBUNAL SUPREMO DE JUSTICIA

SALA CIVIL

Auto Supremo: 181/2012

Sucre: 27 de junio de 2012

Expediente: T-14-12- S

Partes: Jorge Soliz Silva /Maruja Colque Silva.

Proceso: Divorcio

Distrito: Tarija


VISTOS: El recurso de casación en el fondo de fojas 96 á 98, interpuesto por Maruja Colque Silva de Soliz contra el Auto de Vista Nº 40/2012 de fojas 90 á 92, emitido el 23 de marzo de 2012 por la Sala Civil Segunda del Tribunal Departamental de Justicia de Tarija en el proceso de Divorcio seguido por Jorge Soliz Silva contra la recurrente; el auto de concesión de fojas 103, los antecedentes del proceso; y,

CONSIDERANDO I:

ANTECEDENTES DEL PROCESO:

Que, el Juez de Partido Segundo de Familia de Tarija, el 22 de agosto de 2.011 pronunció la Sentencia Nº 110/2011, cursante de fojas 34 á 36 de obrados, por la cual declaró probada la demanda de fojas 3 y Vlta.

Contra esa resolución de primera instancia la demandada interpuso recurso de apelación, en cuyo mérito la Sala Civil Segunda del Tribunal Departamental de Justicia de Tarija emitió el Auto de Vista Nº 40/2012, revocando parcialmente la Sentencia de fs. 34 a 36 en lo que se refiere a la división del bien inmueble y en su lugar se declara sin lugar la división del inmueble y se confirma la sentencia en todo lo demás, sin costas por la revocatoria.

Fallo de segunda instancia que fue recurrido en casación en el fondo, por la demandada Maruja Colque Silva.

CONSIDERANDO II:

DE LOS HECHOS QUE MOTIVAN LA IMPUGNACION

La recurrente formuló su recurso de casación en el fondo, acusando que el Tribunal de Alzada violó el art. 377 del Código de Procedimiento Civil, que las pruebas acompañadas al memorial de fecha 7 de octubre 2011 a tiempo de formular el recurso de apelación no fueron valoradas en los alcances del art. 33l del mismo cuerpo legal, menos habría merecido el tratamiento indicado por el art. 346 num.2) del Código de Procedimiento Civil.

Asimismo acusó la violación del art. 1289 en relación al art. 1311 del Código Civil, que el Tribunal de alzada no ha valorado las pruebas acompañadas al memorial de apelación, las mismas tienen fuerza probatoria y demuestran que la casa de cambio "San Jorge" ubicada en calle Bolívar Nro. 235, zona central es ganancial sujeto a división y partición, que el Tribunal ad quem no se ha pronunciado al respecto dejando a Jorge Soliz Silva que continúe administrando y trabaje en forma indefinida vulnerando sus derechos.

Al finalizar la exposición de sus agravios señala que el Tribunal de Alzada en su resolución no tomó en cuenta la prueba literal de fs. 59 a 60 consistente en un acta de audiencia suscrita ante el Juez Instructor Segundo de Familia dentro el proceso de Violencia Familiar en lo que se ha establecido que no estaban separados por más de tres años, consiguientemente el Tribunal de alzada estaba llamado a revisar obrados, concluye pidiendo expresamente se anule obrados, con o sin reposición y sea hasta el vicio más antiguo conforme al art. 271 inc.3) del Código de Procedimiento Civil, dando a entender que no procedía la desvinculación matrimonial por la causal del art. 131 del Código de Familia por lo que no se hubiera dispuesto la división y partición de la casa de cambio denominada "San Jorge".

CONSIDERANDO III

FUNDAMENTOS DE LA RESOLUCIÓN

Que, el recurso de casación es aquel medio que concede la ley procesal para la impugnación de las resoluciones judiciales para subsanar los errores de fondo o errores de forma en que se haya incurrido al dictárselas, este acto corresponde a la parte que en un juicio se sienta agraviada por la resolución judicial, recurso que interpone para conseguir que el superior en grado revise la resolución dictada por el inferior que le haya causado un perjuicio, nuestra legislación prevée este medio de impugnación en el art. 250 del Procedimiento Civil, cuya finalidad consiste en la defensa de la voluntad de la ley y/o corregir los errores del procedimiento, error in iudicando y error in procedendo, distinción establecida en los arts. 253 y 254 del mismo cuerpo legal.

Ingresando al análisis del recurso planteado por la recurrente Maruja Colque Silva por memorial de fs.96 a 98 de obrados se tiene que no es evidente, que el Tribunal de Alzada no se haya referido a los agravios expresados por memorial de apelación de fs. 62 y 63, el Auto de Vista de fs. 90 a 92 en su considerando II, analiza y valora las pruebas de fs. 47 á 60 en el marco legal que establecen los arts. 233, 330, 331, 377 y 379 del Código de Procedimiento Civil, en mérito a ese análisis minucioso revocó parcialmente la sentencia disponiendo que no se proceda a la división y partición del inmueble ubicado en la calle Venezuela s/n. barrio La Loma inscrito bajo la matrícula No.6.01.1.01.0001726 por estar plenamente acreditado que dicho inmueble es de propiedad de los hijos por una transferencia a título de anticipo de legítima por parte de sus padres, la demandada a tiempo de formular la apelación aporta las literales de fs. 47 á 52, consistente en titulo de propiedad del bien inmueble ubicado en calle Venezuela s/n Barrio La Loma a nombre de sus hijos: Juana Rita, Roxana, Erasmo Edwin, Daniela Mónica y José Miguel todos de apellidos Soliz Colque, los mismos que fueron valorados en previsión al art. 331 del Procedimiento Civil, vale decir, que el documento de propiedad del inmueble a nombre de los hijos es de fecha posterior a la demanda, además que Maruja Colque Silva ha anunciado en su memorial de contestación que la casa de la calle Venezuela estaba transferida a sus hijos, por consiguiente no existe violación del art. 331 menos del art. 377, ambos del Código de Procedimiento Civil y se aplicó correctamente la norma contenida en el art. 233 del mismo cuerpo legal.

Con respecto al segundo agravio reclamado, el Tribunal de Alzada también se ha pronunciado manifestando que la demandada en su memorial de contestación no ha hecho referencia sobre la existencia de una casa de cambio denominado "San Jorge" ubicada en la calle Bolívar No. 235 zona Central entre calle Sucre y calle Daniel Campos, por consiguiente no formó parte de la relación procesal y ese aspecto no fue resuelto por el inferior en Sentencia, por lo que no podían referirse al mismo, así consta en el Auto de Vista No.40/2012 de fs. 90 á 92 de obrados de fecha 23 de marzo de 20l2.

El ad quem ciertamente no da respuesta a la preocupación de la recurrente que pretende conseguir una disposición judicial específica que diga que la casa de cambio es un bien ganancial y como tal sea sometido a división y partición.

Con respecto a esta temática, el tratadista JULIO ORTIZ LINARES en su tratado "EL PROCESO CIVIL y los procesos de familia y de la niñez y adolescencia en la doctrina y practica procesal TOMO 1" nos enseña lo siguiente "Resulta lógico al sentido común que las sentencias de divorcio se componen de dos partes: una principal y otra accesoria. La principal define la desvinculación conyugal de acuerdo a la causal sobre la que se funda, otorga un nuevo estado civil a los esposos, esta parte de la sentencia adquiere la calidad de cosa juzgada, inamovible e inmodificable. En cambio la parte accesoria comprende la tenencia de los hijos, pensiones para los mismos, la división y partición de bienes gananciales, los mismos que no adquieren la calidad de cosa juzgada y son revisables en cualquier momento". Sobre la división y partición de bienes gananciales que integran la parte accesoria de la sentencia el mismo autor nos dice: Puede o no disponerse en sentencia, no siempre es obligatorio incluir en la parte resolutiva de la sentencia, los jueces casi en su generalidad dejan la averiguación de su existencia y posterior división para la etapa de la ejecución del fallo principal que es en este caso el divorcio, con el siguiente advertido: "en ejecución de sentencia averígüese la existencia de bienes gananciales ..." esta advertencia nos conduce a concluir que en la vía incidental, en ejecución de sentencia podrán las partes solicitar al mismo juez que declare que un bien es ganancial y se disponga su división y partición, tomando en cuenta que el juez que dictó la sentencia es la única autoridad competente para conocer incidentes en la vía de ejecución del fallo y no otra.

En ese sentido el art. 123 del Código de Familia, señala que la comunidad de gananciales termina, entre otras causas, por el divorcio, en otras palabras, uno de los efectos que genera la sentencia de divorcio es precisamente la finalización de la comunidad de gananciales y es por eso que en ejecución de sentencia se procede a la división y partición de bienes que la conformaron; ahora bien, es posible que en sentencia, por diversos motivos, no se hubiese determinado la situación de uno o de varios bienes muebles o inmuebles, sin embargo si en criterio de una de las partes éstos conformaban la comunidad de gananciales, el juez de la causa es plenamente competente para conocer en la vía incidental, en ejecución de sentencia, si éstos bienes formaban parte o no de la comunidad de gananciales que ha concluido como efecto del divorcio y en consecuencia disponer la división si el caso amerita.

Finalmente es necesario referirnos al cuestionamiento de la recurrente sobre la causal de divorcio; el Tribunal de alzada emitió el auto interlocutorio Nro. 55/2.011 de fecha 7 de Noviembre de 2011, rechazando la apertura del plazo probatorio solicitado en segunda instancia, el rechazo fue fundamentado al amparo del art. 233 del Código de Procedimiento Civil, resolución ejecutoriada que dejó al Tribunal Ad quem sin posibilidad de considerar las literales de fs. 59 a 60 que no fue admitida, sin embargo se ha referido manifestando que la demandada no ha aportado ninguna prueba a efectos de desvirtuar las declaraciones de los testigos de cargo, consiguientemente el juez de primera instancia como el Tribunal de Alzada han obrado conforme a derecho.

Por las razones expuestas, este tribunal Supremo no encuentra agravios formulados por la recurrente por lo que corresponde fallar conforme disponen los arts. 271 inc. 2) y 273 del Código de Procedimiento Civil.

POR TANTO: La Sala Civil del Tribunal Supremo de Justicia del Estado Plurinacional de Bolivia con la facultad conferida por el art. 42 numeral 1 de la Ley del Órgano Judicial de 24 de junio 20l0 y en aplicación de los arts. 271 inc. 2) y 273 del Código de Procedimiento Civil declara INFUNDADO el recurso de casación en el fondo de fs. 96 á 98 interpuesto por Maruja Colque Silva con costas.

Se regula el honorario profesional en la suma de 700. Bs.

Regístrese, comuníquese y Devuélvase.

Relator: Mgdo. Rómulo Calle Mamani.