TRIBUNAL SUPREMO DE JUSTICIA

SALA CIVIL

Auto Supremo: 141/2012

Sucre: 06 de junio de 2012

Expediente: SC-37-12-S

Partes: María Veneranda Medina Valle c/ Guillermo Nogales Suárez, Maritza y otros.

Proceso: Declaratoria de Propiedad de Mejoras

Distrito: Santa Cruz


VISTOS: El recurso de casación interpuesto por Guillermo Nogales Suárez y Maritza Liliana Nogales Suárez de fs. 156 a 158; Luisa Suárez Bazán y Miriam Nogales de Zambrana de fs. 164 a 166 vlta., impugnando el Auto de Vista 137 de fecha 1 de Septiembre de 2010, pronunciado por la Sala Civil Primera de la Corte Superior de Justicia hoy Tribunal Departamental de Justicia de Santa Cruz, dentro del proceso de Declaratoria de Propiedad de Mejoras seguido por María Veneranda Medina Valle contra Guillermo Nogales Suárez, Maritza Liliana Nogales Suárez, Luisa Suárez Bazán Vda. de Nogales y Mirian Nogales de Zambrana, los antecedentes del proceso; y,

CONSIDERANDO I:

ANTECEDENTES DEL PROCESO:

Que, tramitada la causa, ante el Juzgado 12vo de Partido en lo Civil y Comercial de la ciudad de Santa Cruz, emitió la Sentencia Nº 138 de fecha 09 de septiembre de 2009, cursante de fs. 125 a 126 complementada a fs. 130 con costas, declarando improbada la demanda de fs. 18 a 19.

Fallo que apelado por María Veneranda Medina Valle mediante apoderado Alfredo Pablo Flores Salazar, es conocida por la Sala Civil Primera de la Corte Superior de Justicia hoy Tribunal Departamental de Justicia de Santa Cruz, y resuelto mediante Auto de Vista N° 137 de fecha 1 de Septiembre de 2010, cursante a fojas 153 y vlta., revocando la Sentencia impugnada de fs. 125 a 126 de obrados, y declarando probada la demanda de declaratoria de Propiedad de Mejoras. Sin costas.

Resolución de alzada que dio lugar al recurso de casación interpuesto por parte de los demandados.

CONSIDERANDO II:

DE LOS HECHOS QUE MOTIVAN LA IMPUGNACION:

En el orden propuesto por los recurrentes de acuerdo a las fechas de presentación, primero de Guillermo Nogales Suárez y Maritza Liliana Nogales Suárez:

En el fondo:

1.- Los recurrentes Guillermo Nogales Suárez y Maritza Liliana Nogales Suárez interponen recurso de casación en el fondo, pidiendo mantener firme y subsistente la sentencia de primer grado, acusando la violación y aplicación indebida de los arts. 190, 192 y 397 del Código de Procedimiento Civil.

Refieren con relación a la presunta violación y aplicación indebida de los dos primeros artículos, al considerar que la sentencia cumpliría con todos y cada uno de los requisitos que fija el art. 190 del Código de Procedimiento Civil y que recaería sobre las cuestiones litigadas en la manera que fueron demandadas. Que el Auto de Vista habría incurrido en violación y aplicación indebida cuando comprende que el juez de primera instancia al haber declarado improbada la demanda habría hecho una valoración defectuosa e incompleta de la prueba, criterio que sería equivocado al valorar solo la prueba testifical y de confesión solicitada prescindiendo de toda la aportada.

Que el fallo recurrido consideraría que la sentencia ha sido dictada sin apego a las disposiciones legales ya citadas por el mero y simple hecho que por las pruebas del proceso se ha declarado improbada y que estas tendrían que ver con el avalúo presentado que sin embargo no señalaría quien construyó las mejoras, el tiempo y si fue obra vendida y otros que en definitiva la demandante no habría probado que ella habría construido las mejoras.

Que para casar el Auto de Vista el Tribunal Supremo de Justicia debiera tener en cuenta que la sentencia no se ha apartado de lo dispuesto por los arts. 190 y 192 del Código de Procedimiento Civil, al no haber desconocido la cosa demandada. Que el a quo habría aplicado correctamente el principio Iura Novit Curia, que en el caso en cuestión pues si bien la actora demandó la propiedad de mejoras, al no haber probado los puntos de hecho a probar habría declarado improbada la demanda y que esto no implicaría apartamiento de la definición que contienen las dos primeras disposiciones legales citadas.

Finalmente que al haber violado o aplicado indebidamente los art. 190 y 192 del Código de Procedimiento Civil, habría procurado la causal de casación que incorpora el art. 274 del Código de Procedimiento Civil, no cabiendo duda que la sentencia revocada hubiera sido pronunciada con decisiones expresa, positivas y demás.

En cuanto a la presunta violación del art. 397 del Código de Procedimiento Civil, refieren que de manera escueta, sin razonamiento ni fundamento sostendría que el a quo no habría actuado conforme los arts. 190 y 192 del Código de Procedimiento Civil, olvidando el tribunal de alzada la obligación de motivar adecuadamente sus decisiones. Que según el art. 397 del Código de Procedimiento Civil, las pruebas producidas en la causa serán apreciadas de acuerdo a la valoración que otorgare la ley, dejando en amplia e irrestricta libertad al juzgador para apreciarlas conforme a su prudente criterio o sana critica, en caso de que éstas no estuviesen tasadas y que en un examen crítico de la sentencia permitiría establecer que el juez a aquella prueba que no esta tasada habría dado una valoración siguiendo su prudente criterio.

Consideran que seria incuestionable que el fallo recurrido pretenda imponer al a quo una valoración, exigiendo que el juzgador valorice medios de prueba como fue el peritaje que en sentencia habría sido descartado por su carácter insustancial y al no tener calidad de pruebas esenciales decisivas para soportar una decisión judicial. Que como clara demostración de lo referido sería notoria la vulneración en que se incurría, al entender que estaría obligando al Juez obrar en contra de la ley al imponerle valoración de la prueba pericial como testifical que no aportarían mayores elementos de prueba, que estas serían contradictorias, ambiguas, supuestas y demás que afectarían a los arts. 441 y 447 del Código de Procedimiento Civil.

Que la sentencia con relación a la prueba ha señalado que el actor no habría probado ninguna de las cuestiones demandadas, lo cual dicen, no puede ser suplido por un fallo dictado por un tribunal alejado de la inmediación de la cual habría tenido el a quo permitiéndole dictar fallo en dicha forma.

Consideran que un Auto de Vista no puede imponer a un juez a quo criterios o pautas para valorar una u otra prueba que de ser así se infringiría el art. 397 del Código de Procedimiento Civil, asimismo que el art. 1283 del Código Civil, establecería que quien pretende en juicio un derecho, debe probarlo y que en el caso el actor no habría cumplido con ese mandato quedando vedado al Tribunal de Alzada suplir las deficiencias de la parte que habría omitido cumplir con la carga de la prueba y someter al a quo a infundados caprichos, no pudiendo el tribunal de alzada alterar los datos y elementos, pruebas y aportaciones que contiene un proceso.

Con esos fundamentos reiterando interponer recurso de casación en el fondo, solicitan dictar Auto Supremo casando el auto recurrido y deliberando en el fondo se mantenga firme y subsistente la sentencia de primer grado.

2.- Por su parte Luisa Suárez Bazán y Mirian Nogales de Zambrana, formulan recurso de casación tanto en la forma como en el fondo cuestionando en primer término:

En la forma:

Formulando su petición en sujeción a lo determinado por el inc. 1) del art. 255 y fundándola en el inciso 4) del art. 254 del Código de Procedimiento Civil y al haber incurrido dicen en grave violación y aplicación indebida del art. 190 del Código de Procedimiento Civil, correspondería obrar conforme al art. 274 del procedimiento civil, por ello casando y manteniendo firme y subsistente la sentencia de primer grado.

A su pretensión señala como violado el art. 190 del Código de Procedimiento Civil al entender que el Auto de Vista no sería claro ni cumplirá con todos y cada uno de los requisitos que fija la norma indicada. Que de la demanda interpuesta se establecería está dirigida a todos los propietarios del lote de terreno sin pedir que se le reconozcan "supuestos" derechos de una unión conyugal libre o de hecho reconocidos por el Código de Familia,como pretendería establecer el fallo recurrido, que en su parte considerativa establecería y reconocería un concubinato y en cuya base otorgaría declaratoria de propiedad de mejoras a la demandante, como si la demanda hubiera sido dirigida contra el concubino, situación que no correspondería. Incurriendo en violación y aplicación indebida del art. 190 del procedimiento civil.

Hacen referencia asimismo al art. 1283 del Código Civil, señalado su significancia. Que el actor no habría demandado el reconocimiento de derechos emergentes de una unión libre o de hecho, y que no habrían sido alegadas en la demanda no teniendo capacidad el Tribunal de Alzada para reconocer una unión libre o de hecho.

Concluyendo con solicitar se case el auto de vista recurrido deliberando en el fondo se mantenga subsistente la sentencia de primera instancia.

En el fondo:

Funda su petitorio en el inc. 3) del art. 253, acusando grave violación y aplicación indebida de los arts. 190, 192 y 397 del Código de Procedimiento Civil, pidiendo

obrar conforme señala el art. 274 de la referida norma.

En cuanto a la presunta violación de los arts. 190 y 192 del Código de Procedimiento Civil, así como en otro apartado la presunta violación del art. 397 del Código de Procedimiento Civil, este Tribunal establece que se trata exactamente de la misma argumentación esgrimida por los co-recurrentes Guillermo Nogales Suárez y Maritza Liliana Nogales Suárez, es mas, siendo aparentemente copia del mismo sin la aportación de ningún otro elemento que considerar de manera específica.

CONSIDERANDO III:

FUNDAMENTOS DE LA RESOLUCIÓN:

Habiendo los recurrentes interpuesto recurso de casación -en el caso de Guillermo Nogales Suárez y Maritza Liliana Nogales Suárez- en el fondo por su parte Luisa Suárez Bazán y Miriam Nogales de Zambrana en la forma y en el fondo, corresponde a este Tribunal Supremo pronunciarse primero respecto a la presunta causal de casación en la forma invocada por Luisa Suárez Bazán y Miriam Nogales de Zambrana, ante la eventualidad que al resolverse la misma su consecuencia fuera una nulidad de obrados.

Realizada la aclaración, corresponde señalar que los recurrentes Luisa Suárez Bazán y Miriam Nogales de Zambrana si bien invocan como causal de casación en la forma, no fundamentan de manera adecuada su pretensión versando su reclamación a la presunta violación del art. 190 del Código de Procedimiento Civil en Auto de Vista, empero aun de ser pertinente la reclamación de que el fallo recurrido hubiera otorgado mas de lo pedido por las partes o no se hubiera pronunciado sobre alguna de las pretensiones deducidas en el proceso y reclamadas oportunamente ante los tribunales inferiores, es contradictoria la petición cuando solicitan se CASE el auto de vista, en un total contrasentido a la consideración de que los fines del recurso de casación en la forma son las de cuestionar el incumplimiento de formas esenciales del proceso contrarios al debido proceso y la posibilidad de que ésta como consecuencia acarrearían perjuicio o daño irreparable a las partes a fin de que se los repare, aspectos no reclamados por los recurrentes.

El argumento de que la resolución de vista hubiera presuntamente reconocido indebidamente una unión libre, tiene evidentemente sustento al haberse determinado por parte del tribunal ad quem el reconocimiento como propietaria del 50% de las mejoras introducidas en el inmueble, empero la petición tampoco es clara al estar planteado como recurso de casación en la forma y concluir solicitando se case el fallo de segunda instancia, por lo que correspondería declarar improcedente el recurso deducido.

No obstante lo anterior, conforme a lo dispuesto por el art. 252 del Código de Procedimiento Civil, corresponde analizar si la tramitación de la causa corresponde o no su conocimiento a un juez de materia civil o por el contrario a un juez de familia. Al respecto conforme determina el art. 380 del Código de Familia, en caso de plantearse una cuestión civil que dependa de otra familiar será competente para conocer de ella el juez de familia. En ese marco, de la revisión de los antecedentes que motivan las causa, la propia actora a tiempo de exponer su demanda de fs. 18 a 19 vlta., señaló que durante la permanencia de la unión libre o de hecho que mantuvo con Guillermo Nogales Suárez edificaron con dineros propios, sobre el terreno que pertenecía a Guillermo Nogales Guzmán (padre del concubino) en cuyo mérito solicitó la devolución del total de la inversión que habrían realizado.

Siendo esa la pretensión de la parte actora, corresponde puntualizar que a fin de resolver sobre la procedencia o no de reconocimiento de propiedad de las mejoras, que el juez de la causa necesariamente deberá fundar dos aspectos esenciales para ello: 1) Establecer si dentro la vigencia de la unión concubinaria de la actora con Guillermo Nogales Suárez, ambos realizaron las construcciones que son objeto del litigio; 2) Establecer si dichas construcciones se realizaron con dineros de la comunidad de gananciales o por el contrario con dineros propios de uno de los concubinos; en base a la determinación de estos aspectos recién se podría establecer la procedencia o no de las cuestiones demandas por la actora.

Establecido lo anterior, se concluye que el reconocimiento de propiedad de las mejoras demandado por la actora, que evidentemente es una cuestión civil, depende sin embargo de la determinación de otras cuestiones de orden familiar, como son las que se anotaron precedentemente.

Consiguientemente, el conocimiento de la presente causa, por cuestión de materia, correspondía al juez de familia y no al de civil, aspecto que no fue advertido por los tribunales de instancia, que importa infracción al orden público.

POR TANTO: La Sala Civil del Tribunal Supremo de Justicia del Estado Plurinacional de Bolivia, con la facultad conferida por el artículo 42 numeral 1 de la Ley del Órgano Judicial No. 025 de 24 de junio 2010, en aplicación de lo previsto por los arts 252 y 254 num. 1) del Código de Procedimiento Civil,ANULA obrados hasta fs. 21 inclusive, es decir, hasta el Auto de admisión de la demanda, disponiendo que el juez de la causa observando su incompetencia, remita obrados al juez de familia de turno.

Siendo excusable el error no se impone multa.

Regístrese, comuníquese y devuélvase.

elator: Mgdo. Rómulo Calle Mamani.