TRIBUNAL SUPREMO DE JUSTICIA

S A L A C I V I L

Auto Supremo: 104/2012.

Sucre: 11 de mayo de 2012.

Expediente: CB-19-12-S.

Partes: Abel Gonzáles Terceros c/ Felipe Lujan Catorceno.

Proceso: Reivindicación.

Distrito: Cochabamba.


VISTOS: El recurso de casación en el fondo de fs. 187 a 191 vlta., interpuesto por Felipe Lujan, contra el Auto de Vista Nº 242, cursante de fs. 175 a 176, pronunciado el 20 de junio de 2011 por la Sala Civil Segunda de la entonces Corte Superior del Distrito Judicial de Cochabamba, (ahora Tribunal Departamental de Justicia) en el proceso ordinario sobre reivindicación seguido por Abel Gonzáles Terceros contra el recurrente; la respuesta de fs. 196 a 197; la concesión de fs. 213; los antecedentes del proceso; y:

CONSIDERANDO I:

ANTECEDENTES DEL PROCESO:

Que, el Juez de Partido Cuarto en lo Civil de la ciudad de Cochabamba el 20 de marzo de 2009 pronunció la Sentencia cursante de fs. 148 a 150 vlta., declarando probada la demanda e improbadas las excepciones perentorias opuestas contra la demanda, como consecuencia de ello dispuso que el demandado Felipe Luján Catorceno entregue a favor del actor el lote de terreno ubicado en la zona de Alalay Norte, Distrito Casa Comunal Nº 6, Subdistrito Nº 16, manzana (1407-B) 152, signado con el Nº 873 de una extensión superficial de 340,20 m.². Igualmente dispuso que el actor Abel Gonzáles Terceros devuelva el valor de las mejoras introducidas en el inmueble a favor del demandado, cuya determinación se hará en ejecución de sentencia. Finalmente reconoció que el demandado Felipe Luján Catorceno tiene las vías expeditas para recuperar el inmueble que inicialmente le fue otorgado por la H. Alcaldía Municipal de esa ciudad.

Contra esa sentencia de primera instancia el demandado Felipe Lujan Catorceno interpuso recurso de apelación, en cuyo mérito la Sala Civil Segunda de la entonces Corte Superior del Distrito Judicial de Cochabamba (ahora Tribunal Departamental de Justicia), el 20 de junio de 2011 emitió el Auto de Vista Nº 242, cursante de fs.175 a 176, confirmando la sentencia impugnada, con costas.

Contra el referido Auto de Vista el demandado Felipe Lujan interpuso recurso de casación en el fondo.

CONSIDERANDO II:

DE LOS HECHOS QUE MOTIVAN LA IMPUGNACION:

El recurrente señaló que de los antecedentes del proceso se evidencia que su persona desde 1976 al presente ocupa el lote de terreno Nº 873, pero lamentablemente en la Escritura de adjudicación que le extendió la Alcaldía Municipal del Cercado, cinco años después de su posesión, se consigno erróneamente el lote Nº 877. Asimismo señaló que el actor Abel Gonzáles Terceros estuvo en posesión del lote Nº 874, pero en la Escritura de adjudicación que le extendió la Alcaldía Municipal se consigno erradamente la numeración 873.

Manifestó que ese error, aparentemente cometido por la Alcaldía Municipal, originó en el demandante la ambición de quitarle su inmueble y que no obstante estar convencido de aquello, el Tribunal de alzada no valoró correctamente las pruebas conforme lo determina el art. 397 - I del Código de Procedimiento Civil.

Adujo que el Tribunal Ad quem no fue justo al resolver su recurso de apelación, toda vez que, en su criterio, no habría apreciado las pruebas conforme a su prudente criterio y sana crítica, pues de haberlo hecho habrían evidenciando que el actor aprovechando del error contenido en los documentos de adjudicación pretende quedarse con el inmueble de su propiedad.

Por otra parte refirió que tuvo reciente conocimiento de una Escritura por la cual se evidenciaría que el año 1983 permutó el lote de terreno Nº 877 con el lote Nº 874, que actualmente ocupa el demandante, sin embargo señaló que anteriormente desconocía o no recordaba sobre ese documento y que de haberlo sabido habría dado a conocer ese hecho oportunamente incluso al actor, con quien posiblemente hubieran arribado a una transacción.

Cuestionó si resultaría justo que al haberse enterado que es dueño del lote de terreno que actualmente ocupa el demandante, obre de la misma forma como lo hizo aquel y demande la reivindicación de ese inmueble.

Por las razones expuestas interpuso recurso de casación impetrando se anule o revoque la injusta resolución.

CONSIDERANDO III:

FUNDAMENTOS DE LA RESOLUCION:

Que, de acuerdo a lo previsto por el art. 397 párrafo I del Código de Procedimiento Civil, las pruebas producidas en la causa serán apreciadas por el juez de acuerdo a la valoración que les otorgue la ley; pero si ésta no determinare otra cosa, podrá apreciarlas conforme a su prudente criterio o sana crítica.

La norma citada orienta que las pruebas producidas en el proceso deben ser apreciadas por los jueces tomando en cuenta el valor que les otorga la ley, si esta no asigna un determinado valor, la apreciación de los medios probatorios deberá efectuarse de acuerdo a las reglas de la sana crítica, que constituye una categoría intermedia entre la prueba legal y la libre convicción, conforme explica el tratadista Couture, las reglas de la sana crítica son, ante todo las reglas del correcto entendimiento humano en las que intervienen las reglas de la lógica y las reglas de la experiencia del Juez, es decir, la sana razón y el conocimiento experimental de las cosas.

Ahora bien conforme lo ha sostenido en forma uniforme la extinta Corte Suprema de Justicia, cuyo criterio es compartido por este Tribunal Supremo, la valoración de las pruebas es una cuestión librada al prudente y sano criterio del juzgador y es incensurable en casación, salvo el caso en que el juzgador hubiera incurrido en error de derecho o de hecho a tiempo de realizar dicha valoración, error que debe ser evidenciando en forma clara y precisa por el recurrente.

En el caso que se analiza el recurrente se limitó a señalar que el Tribunal de alzada habría omitido valorar la prueba conforme a las reglas de la sana crítica, sin especificar el medio de prueba que habría sido erróneamente valorado, tampoco señaló si el error que acusa respecto a la valoración es de derecho, porque el juez no habría asignado el valor que la ley otorga a determinado medio de prueba, o de hecho, porque el juez no habría establecido correctamente los elementos probatorios; habiéndose limitado a señalar de manera muy general que no se habría aplicado correctamente las normas de la sana crítica, aspecto que determina la inadecuada formulación de la impugnación deducida, toda vez que al ser el recurso de casación una demanda nueva de puro derecho no es posible que este Tribunal realice una nueva valoración de todos los medios de prueba aportados y producidos en el proceso a fin de establecer la veracidad o no de la denuncia formulada en forma genérica por el recurrente.

No obstante lo manifestado, de las consideraciones expuestas por el recurrente se advierte que lo que cuestiona es el hecho de que al estar probada su posesión respecto al bien inmueble signado con el Nº 873 del manzano Nº 1407-B de la Zona Cerro Verde, de la ciudad de Cochabamba, los Tribunales de instancia incorrectamente dispusieron la reivindicación de ese lote a favor del actor, sin considerar que a tiempo de adjudicarle el lote que ocupa, la Alcaldía hubiese cometido un error en la numeración del lote asignándole erróneamente el Nº 877, cuando lo que correspondía era la asignación del lote Nº 873, y que al actor también en forma equivocada se le habría asignado el lote Nº 873 cuando el que posee es el Nº 874.

Siendo ese el reclamo efectuado por la parte recurrente corresponde señalar que los Tribunales de instancia no cometieron ningún error al valorar la prueba, toda vez que conforme consta del Testimonio Nº 86, cursante de fs. 2 a 4, referido a una Escritura Pública de adjudicación de terreno, es evidente que la Alcaldía Municipal de Cochabamba adjudicó a favor de Abel Gonzales Terceros el lote de terreno Nº 873 de 340,20 m.² ubicado en la manzana Nº 1407-B de la zona de Cero Verde de esa ciudad, testimonio que se registró en Derechos Reales bajo la Partida Nº 1807 del Libro 1º "A" de propiedades el 10 de octubre de 1986.

Consiguientemente el derecho de propiedad del actor sobre el lote Nº 873 se encuentra plenamente demostrado y conforme dispone el art. 1538 del Código Civil, surte efecto frente a terceros, en consecuencia le asiste el derecho a reivindicar el inmueble según prevé el art. 105-II del citado Código Civil.

Por otra parte del Testimonio Nº 338, relativo a una Escritura de adjudicación se establece que la Alcaldía Municipal de Cochabamba adjudicó a favor de Felipe Lujan Catorceno, el lote Nº 877, del manzano Nº 1407-B.

Si bien el actor sostiene que en dicha adjudicación la Alcaldía cometió un error, toda vez que el lote que el demandado poseía y posee es el Nº 873,el cual debió serle adjudicado, sin embargo, corresponde señalar que conforme se evidencia del memorial de fs. 16 y vuelta, el propio Felipe Lujan Catorceno reconoció en forma expresa que el derecho propietario que ejerce y donde construyó su vivienda es sobre el lote Nº 877, y no así sobre el lote Nº 873, consiguientemente se evidencia que el error radica en el propio demandado quien de forma equivocada cree estar en posesión correcta del lote de terreno que le fue adjudicado, reconociendo que dicha adjudicación fue respecto al lote Nº 877, aspecto que, como es lógico, no puede oponerse al derecho que le asiste al propietario del referido inmueble objeto del litigio.

Por otra parte, el Testimonio Nº 357, cursante de fs. 183 a 185 vlta., relativo a una Escritura Pública de permuta de lotes de terreno, debidamente registrada en Derechos Reales bajo la Partida 1822 del Libro 1º A de Propiedades de la ciudad capital es 5 de septiembre de 1983, corrobora que el demandado Felipe Luján Catorceno, reconoció y ejerció el derecho de propiedad sobre el lote Nº 877 que le fue adjudicado, al haber permutado dicho lote con el lote Nº 874 de propiedad de Aurelio Pérez Fulguera, aspecto que corrobora la equivocación del demandado no solo respecto a la ubicación de su inmueble sino también respecto al preciso derecho propietario que detenta.

Corresponde precisar que, como correctamente lo estableció el juez a quo, el demandado, con el fin de poseer el inmueble sobre el cual le asiste el derecho de propiedad, tiene expedita las vías legales para reivindicar el lote que le pertenece, vale decir el lote Nº 874.

Por las razones expuestas este Tribunal Supremo no encuentra que sean evidentes las infracciones acusadas por el recurrente, por lo que corresponde fallar en la forma prevista por los arts. 271-2) y 273 del Código de Procedimiento Civil.

POR TANTO: La Sala Civil del Tribunal Supremo de Justicia del Estado Plurinacional de Bolivia, con la facultad conferida por el art. 42 numeral 1 de la Ley del Órgano Judicial de 24 de junio de 2010, y en aplicación de los arts. 271 numeral 2) y 273 del Código de Procedimiento Civil, declara INFUNDADO el recurso de casación de fs. 187 a 191 vlta. Con costas.

Se regula el honorario del abogado en la suma de Bs. 700.-

Regístrese, comuníquese y devuélvase.

Relator: Mgda. Dra. Rita Susana Nava Duran.