TRIBUNAL SUPREMO DE JUSTICIA

SALA CIVIL

Auto Supremo: 97/2012

Sucre: 26 de Abril de 2012

Expediente: SC-25-12-A

Partes: Julio Ernesto Saavedra Rivero y Sra. C/ Banco Ganadero y otros

Proceso: Concurso voluntario de acreedores

Distrito: Santa Cruz


VISTOS: El recurso de casación interpuestos por Julio Ernesto Saavedra Rivero y Sra. a fs. 405 a 409. impugnando el Auto de Vista de fecha 08 de Junio de 2011, de fs. 363 a 364(debía ser 25 de junio de 2011 a fs.398) y el de complementación y enmienda de 21 de Julio del presente año de fs. 462 (debió ser 2011 de fs. 402) pronunciado por la Sala Civil Segunda de la Corte Superior de Distrito de Santa Cruz ahora Tribunal Departamental de Justicia, dentro del proceso de Concurso voluntario de acreedores seguido por Julio Ernesto Saavedra Rivero y Sra. contra Banco Ganadero y otros, y al mismo tiempo se apersonan indicando tenga a bien hacernos conocer memoriales, providencias y diligencias los antecedentes del proceso y:

CONSIDERANDO I:

ANTECEDENTES DEL PROCESO:

Que, tramitada la causa, el Juez 7º de Partido en lo Civil y Comercial de la Capital, emitió resolución de fecha 8 de Junio de 2010, cursante a fojas 363-364 RECHAZA la oposición a intento de remate promovida por JULIO ERNESTO SAAVEDRA RIVERO y esposa, a travez de su memorial de fs. 357-358. Debiendo proseguirse con el tramite de subasta y remate iniciado en el Juzgado Tercero de Partido en lo Civil y Comercial de la Capital.

A su vez se conmina a los concursantes Julio Ernesto Saavedra Rivero y Fátima E. del Rio de Saavedra, en cumplimiento del "principio dispositivo" que rigen los procesos, como es el caso de autos, citar a sus acreedores nombrados en el presente proceso, bajo prevenciones de ordenarse la remisión de los expedientes acumulados a sus juzgados de origen.

Apelada la resolución por Julio Ernesto Saavedra Rivero y Sra, la Sala Civil Segunda de la Corte Superior de Distrito de Santa Cruz, mediante Auto de Vista de fecha 25 de Junio de 2011, cursante a fojas 398-398 vlta, confirma los autos apelados.

Esta resolución dio lugar al recurso de casación en el fondo y en la forma, interpuesta por parte del demandado Julio Ernesto Saavedra Rivero y Sra, que se analiza.

CONSIDERANDO II:

DE LOS HECHOS QUE MOTIVAN LA IMPUGNACION:

1.- Acusa que el juez de primera instancia que en el Auto Definitivo de fs. 363 a 364 hubiera contradicción en la ultima parte del auto donde conmina al recurrente notifique a los otros concursados, cuando el mismo juez reconocería en el num. 1 a fs 363 en el 07º apartado de la sentencia indica que únicamente se ha cumplido con la publicación con edicto de prensa, que una de las formas de notificar es por edictos de prensa de cómo indica los art. 568 y 586 del Código de Procedimiento Civil concordante con los arts. 125 y 126 del mismo cuerpo legal.

2.- Denuncia la violación y errónea interpretación de los arts. 519 y 550 del Código de Procedimiento Civil, por que se habría ignorado por parte de los Magistrados el valor jurídico que tienen los arts. 519 y 550 del Código de Procedimiento Civil, sobre las subastas en ejecución de sentencia siendo que todavía no se hubiese establecido las preferencias ni prelaciones, y que no se cumplió los siguientes requisitos:

a).- Se debería adjuntar un testimonio de la sentencia que todavía no la hay, olvidándose que este juicio tiene otro tratamiento procesal, y que se aplican las normas generales para juicios cobratorios.

Que debe adjuntar la fianza de resultas para poder ejecutar una sentencia anticipadamente, que se encuentra de lo establecido por el art. 550 del Codigo de Procedimiento Civil, y que la fianza de resultas que la parte victoriosa debe prestar debe ser determinada y calificada por el juez.

Que no habría auto de vista pronunciada en segunda instancia por que no hay aun sentencia, por lo cual no es posible determinar y menos calificar el monto de la fianza, la cual debe efectuarse en audiencia fijada a este fin.

Por lo expuesto solicitan se rechace toda instancia de intención de contrario por no haber cumplido requisitos de ley.

No se hubiera demostrado que fuera victorioso el accionante en segunda instancia, debiéndose someter a peritaje real quien deberá fijar el monto o valor de la citada fianza y que esto no es como lo diga el acreedor ejecutante en el curso como ha de calificarse. Siendo que no puede aceptarse como fianza de resultas un certificado de fianza bancaria ya que no se asegura el tiempo que va durar este juicio y quien será el "ganador".

Indica que la fianza de resultas debe ser en un bien inmueble, sujeto a registro, con un valor mayor al monto del remate, y que además debe cumplir una serie de requisitos estipulados por ley.

b).- Sobre el monto afianzado, indica que no se hubiera cumplido con los requisitos , y que ninguno de los requisitos hubiera cumplido con estos, ni demostraron ser victoriosos, lo que demuestra el auto supremo pronunciado en la ultima instancia siendo que no se adjunto testimonio que demuestre este hecho, siendo que no existe monto determinado y su derecho habría caducado y que si querían acudir a otra instancia como la casación lo tendrían que hacer cuando la sentencia resulte a su favor y no cuando este se encuentra en casación.

3.- Que se hubiese violado el art. 1344 del Código Civil, que en los juicios concursoríos en cierto modo igual que en las quiebras, la sentencia conlleva para el orden de pago, primero los privilegios que están señalados en el art. 1344 del Código Civil que define y enseña que recaen sobre los bienes muebles e inmuebles del concursado o deudor, también refiriéndose sobre el contenido del art. 1336, 1345 y 1346 del Código civil.

4.- a.- Menciona también sobre las prelaciones y que la sentencia en los concursos de acreedores el operador de justicia debe un cuidadoso, prolijo y exhaustivo análisis, respetando lo que establecen los arts. 1345,1346, 1349 y 1354 del Código Civil que se refieren a la calidad de rangos.

b.- Refiere que la acción concursaría se caracteriza por la universalidad de: acreedores, de concursados y de los bienes para cancelar las obligaciones, al constituir sus bienes la prenda o garantía de todos sus acreedores nunca de alguno o determinados que así lo determina el art. 1335 del Código Civil. También hace un breve concepto sobre UNIVERSALIDAD, y una referencia del art. 1490 del Código de Comercio, concluyendo con una explicación sobre el derecho de los acreedores por el Autor Messineo..

Terminando su exposición indicando que nadie en particular tiene derecho especial, sino, los que establece el juzgador en la sentencia de grados y preferidos, que determinan las prelaciones para el pago de las acrecías de cada concursante.

Por lo expuesto solicita, al Tribunal Supremo de Justicia del Estado Plurinacional, CASE el Auto de Vista con costas y demás condenaciones y alternativamente ANULAR OBRADOS hasta el vicio mas antiguo, de acuerdo a lo prevenido por el num. 3 del art. 271 del Código de Procedimiento Civil, en estricta aplicación de lo que dispone el art. 252 del Código de Procedimiento Civil, con costas y demás condenaciones.

CONSIDERANDO III:

FUNDAMENTOS DE LA RESOLUCION:

Evidentemente es posible recurrir en casación contra resoluciones definitivas, o sea que pusieren fin al litigio, pero siendo que al tenor del art. 518 del Código de Procedimiento Civil, debemos indicar que, dicha norma establece claramente que: sobre las resoluciones dictadas en ejecución de sentencia, solo podrán ser apeladas en el efecto devolutivo, sin recurso ulterior, y que en el caso de autos, de acuerdo con el art. 587 del Código de Procedimiento Civil, se dispuso que inmediatamente de admitida la demanda se formara el cuaderno de remates, para la subasta de los bienes del deudor, conforme a los arts. 571 y 572 del Código Civil.

En consecuencia, la determinación del remate de los bienes del deudor, no es una resolución que amerite recurso de casación, mismo que si consideramos, que si el remate debe seguirse en cuadernos separados, es lógico que se advierta las normas de ejecución, y que las decisiones dictadas en ejecución no producen recurso de casación.

Establecido lo anterior, no estaría de acuerdo con el Auto Supremo Nº 362 de fecha 28 de Octubre de 2011, estando vigente dicha determinación el cumplimiento de ella, en ese sentido este Tribunal ingresa al análisis y al respecto se tiene:

Compartiendo el criterio del A.S. Nº 209 del 20 de Abril de 2007, que estableció que el recurso de casación constituye una demanda nueva de puro derecho, utilizada para invalidar una sentencia o auto definitivo en los casos expresamente señalados por Ley, pudiendo presentarse como recurso de casación en el fondo, recurso de casación en la forma o en ambos efectos, de acuerdo a lo estatuido por el artículo 250 del Código de Procedimiento Civil en coherencia con lo establecido en los artículos 253 y 254 del mismo cuerpo legal.

En ese orden, es menester precisar que la finalidad del recurso de casación en el fondo es la de unificar la interpretación de las normas jurídicas de nuestro país creando la jurisprudencia correspondiente. En tanto que la finalidad del recurso de casación en la forma, es la de anular la resolución recurrida o un proceso cuando al ser dictado en su sustanciación, se violan formas esenciales sancionadas con nulidad por la Ley, por ello, la interpretación de las leyes que regulan las nulidades debe ser uniforme. En ambos casos, es de inexcusable cumplimiento los requisitos establecidos en la norma del artículo 258 del procedimiento civil, es decir, que se debe citar en términos claros, concretos y precisos las leyes violadas o aplicadas falsa o erróneamente y especificar en qué consiste la violación, falsedad o error.

Asimismo, corresponde señalar que cuando se plantea el recurso de casación en el fondo se deben circunscribir los hechos denunciados a las causales de procedencia establecidas por el artículo 253 del Código de Procedimiento Civil, destacando que si se pretende una nueva valoración y apreciación de la prueba, el recurrente tiene la obligación de acreditar la existencia de error de hecho o de derecho en su apreciación, puesto que ésta es una atribución privativa de los juzgadores de instancia incensurable en casación. En tanto que si se plantea en la forma, debe adecuarse la acción intentada a las previsiones del artículo 254 del adjetivo civil citado señalando con precisión el vicio procesal a cuya consecuencia se deba disponer la anulación del proceso.

En virtud a esta diferenciación de la acción extraordinaria en análisis, la resolución que se pronuncie también adopta una forma específica y diferenciada, así, cuando se plantea en el fondo, lo que se pretende es que el Auto de Vista se case, conforme establecen los artículos 271.4) y 254 del Código de Procedimiento Civil, y cuando se plantea en la forma, la intención es la nulidad de obrados, con o sin reposición, conforme establecen los artículos 271.3) y 275 del mismo cuerpo legal, siendo comunes a ambos recursos las formas de resolución por improcedente o infundado.

En la especie, luego de la revisión prolija de antecedentes, principalmente del memorial del recurso que se resuelve, se advierte con meridiana claridad que el recurrente no cumplió con la adecuada técnica jurídica anteriormente descrita, siendo evidente que desconoce la naturaleza jurídica tanto del recurso de casación en el fondo, como del recurso de casación en la forma, toda vez que confundió en un mismo texto los argumentos de dichos recursos puesto que no existe precisión ni diferenciación entre ellos, estando formulado ambos recursos sin un orden adecuado para su interpretación y diferenciación, de modo tal que no se abre la competencia del Tribunal Supremo a efectos de su resolución.

A lo expuesto, se debe agregar que en el memorial de interposición del recurso de Casación (I CONOCIMIENTO) no señala con presicion las fechas ni fojas del Auto de Vista y complementación y enmienda que le habrían causado perjuicio, e indebidamente también se apersona al proceso sin tener una sistemática adecuada para interponer un recurso y su posterior resolución.

Finalmente, es preciso establecer que tampoco se cumplió con lo previsto por el artículo 258 inc.2 del adjetivo de la materia, omisión que junto con las anteriores, ni duda cabe, implican el incumplimiento del derecho de forma en la presentación de la demanda nueva de puro derecho planteada contra la resolución de segunda instancia, obligando a que el Tribunal Supremo declare su improcedencia conforme lo dispuesto en los artículos 271.1) y 272.2) del adjetivo civil.

POR TANTO: La Sala Civil del Tribunal Supremo de Justicia del Estado Plurinacional de Bolivia, con la facultad conferida por el articulo 42 numeral 1 de la Ley del Órgano Judicial No. 025 de fecha 24 de junio de 2010 y el artículo 271 num. 1) del Código de Procedimiento Civil, declara IMPROCEDENTE el recurso de casación en la forma y en el fondo cursante a fs 405-409 de obrados, interpuesto por Julio Ernesto Saavedra Rivero y Sra. Con costas.

Existiendo respuesta al recurso se regula como honorario profesional la suma de Bs. 700.-

Regístrese, comuníquese y devuélvase.

Relator: Mgdo. Rómulo Calle Mamani