TRIBUNAL SUPREMO DE JUSTICIA

SALA CIVIL

Auto Supremo: 60/2012

Sucre: 27 de marzo de 2012

Expediente: LP-10-12-S

Partes: Reynaldo Marcelo Aguirre Salas c/ Lupe Jacqueline Chavez Illanes.

Proceso: Divorcio.

Distrito: La Paz.


VISTOS: El recurso de casación en el fondo de fojas 89 a 90, interpuesto por Lupe Jaqueline Chávez Illanes contra el Auto de Vista Nº 194/2011, de fojas 86 y vuelta, emitido el 22 de diciembre de 2011 por la Sala Civil Cuarta de la Corte Superior del Distrito Judicial de La Paz (ahora Tribunal Departamental de Justicia) en el proceso doble de divorcio seguido por Reynaldo Marcelo Aguirre Salas contra la recurrente; la respuesta de fojas 94 a 95 vuelta; la concesión de fojas 97; los antecedentes del proceso; y:

CONSIDERANDO I:

ANTECEDENTES DEL PROCESO:

La Juez de Partido Segundo de Familia de la ciudad de La Paz, el 12 de febrero de 2011 pronunció la Sentencia Nº 66, cursante de fojas 67 a 69 vuelta, por la cual declaró probada la demanda principal y probada la demanda reconvencional, ambas por la causal de divorcio prevista por el artículo 131 del Código de Familia. Como consecuencia de ello declaró disuelto el vínculo conyugal que une a los esposos Reynaldo Marcelo Aguirre Salas y Lupe Jaqueline Chávez Illanes, debiendo en ejecución de sentencia procederse a la cancelación de la respectiva Partida Matrimonial. Finalmente homologó todo lo resuelto en audiencia de medidas provisionales mediante resolución Nº 343/10 de 30 de agosto de 2010, cursante de fojas 42 a 43 de obrados.

Contra esa resolución de primera instancia, la reconventora interpuso recurso de apelación, en cuyo mérito la Sala Civil Cuarta de la entonces Corte Superior del Distrito Judicial de La Paz, el 22 de diciembre de 2011 pronunció el Auto de Vista Nº 194/2011, cursante de fojas 86 y vuelta, confirmando la sentencia impugnada, con costas.

Esa resolución de segunda instancia fue recurrida en casación por Lupe Jaqueline Chavez Illanes.

CONSIDERANDO II:

DE LOS HECHOS QUE MOTIVAN LA IMPUGNACION:

La recurrente acusó la violación, interpretación errónea y la aplicación indebida de los artículos 14, 15, 20 y 21 del Código de Familia, al respecto señaló que la resolución de alzada privó a sus hijos de que su progenitor cubra sus elementales necesidades, que al encontrarse sus hijos en etapa de estudio, los mismos no trabajan y se encontrarían bajo responsabilidad exclusiva de la recurrente, por lo que debió imponerse al demandante la obligación de asistirles.

Igualmente acusó la aplicación indebida de los artículos 804 del Código Civil y 58, 61 y 62 del Código de Procedimiento Civil, en ese sentido manifestó que la resolución Nº 343/2010 de fojas 42 a 43 no tomó en cuenta el poder cursante a fojas 23, por el cual su hija Tatiana Andra le otorgó poder para solicitar asistencia familiar, empero el juez rechazó el mismo, aspecto que habría sido homologado por el Auto de Vista recurrido, incurriendo en una mala interpretación de las referidas disposiciones.

Por las razones expuestas solicitó se case el Auto de Vista recurrido y en el fondo se disponga una asistencia familiar a favor de sus hijos.

CONSIDERANDO III:

FUNDAMENTOS DE LA RESOLUCION:

Que, en el marco del recurso interpuesto y de la revisión de antecedentes se establece que a tiempo de plantearse la demanda de divorcio, los hijos del actor Reynaldo Marcelo Aguirre Salas y de la demandada Lupe Jaquelin Chavez Illanes, de nombres Ivan Alejandro y Andrea Tatiana, tenían 21 y 18 años, respectivamente, en consecuencia en aplicación del artículo 4 del Código Civil, eran mayores de edad y, consiguientemente, gozaban de plena capacidad para realizar por sí mismos todos los actos de la vida civil, es decir contaban con la suficiente capacidad de obrar, entendida ésta como la aptitud de la persona para establecer válidamente relaciones jurídicas ya sea por sí mismas o mediante representante; por ello, les correspondía a ellos ejercer sus derechos y no a su madre Lupe Jaquelin Chávez Illanes, como pretende hacerlo.

Si bien por disposición del artículo 264 del Código de Familia el deber de mantenimiento y educación a que se refiere el inciso 3 del artículo 258 del citado código, subsiste después de la mayoría de edad en beneficio de los hijos que no se hallan en situación de ganarse la vida, así como de los que no han adquirido o acabado de adquirir una profesión u oficio, hasta que los adquieran, salvo, en este último caso, que haya culpa grave del hijo; empero, ese derecho debe ser ejercido por su titular, es decir por quien se creyera beneficiario de la asistencia, vale decir por el hijo mayor de edad, quien puede hacerlo por sí mismo o

mediante representante ya sea en el mismo proceso de divorcio de sus progenitores o por separado en otro de asistencia familiar.

En el caso de autos, los hijos mayores de edad Ivan Alejandro y Andrea Tatiana, no ejercieron el derecho que su madre reclama, en efecto el juez de la causa mediante resolución Nº 343/10 de 30 de agosto de 2010, cursante de fojas 42 a 43, a tiempo de resolver sobre las medidas provisionales, respecto a la asistencia familiar solicitada por la madre de aquellos, de manera clara determinó que debieran ser ellos los que en forma directa soliciten la asistencia familiar, determinación que notificada a la ahora recurrente, no fue impugnada, quien consintió en la ejecutoria de esa determinación y posteriormente no cumplió la determinación asumida por el juez a quo, toda vez que no formalizó en representación de sus hijos ningún pedido de asistencia familiar, ni éstos lo hicieron en formal personal y directa, por lo que resulta incomprensibles las denuncias formuladas por la recurrente respecto a los artículos 14, 15, 20 y 21 del Código de Familia.

Si bien a fojas 23 y vuelta cursa el Testimonio Nº 1686/2010, referido al poder otorgado por Andrea Tatiana Aguirre Chavéz a favor de Lupe Jacqueline Chávez Illanes, a través del cual la primera de las nombradas otorgó a favor de la segunda facultades para que en su representación se apersone ante el Juzgado Segundo de Instrucción de Familia a objeto de proseguir en todos sus grados e instancias el proceso de asistencia familiar seguido contra Reynaldo Aguirre Salas, lo que hace ver a éste Tribunal Supremo que la asistencia familiar a la que alude la recurrente se hubiese sustanciado en una vía distinta a la del presente proceso de divorcio, es decir a través de un proceso de asistencia familiar. No obstante cabe señalar que tampoco dentro la presente causa, en mérito a ese poder, la demandada y reconventora formalizó en representación de su hija Andrea Tatiana solicitud de asistencia familiar, por lo que resulta igualmente ilógico los agravios formulados por la recurrente respecto a los artículos 804 del Código Civil y 58, 61 y 62 del Código de Procedimiento Civil.

Por las razones expuestas, corresponde a éste Tribunal Supremo de Justicia, fallar en la forme prevista por los artículos 271-2) y 273 del Código de Procedimiento Civil.

POR TANTO: La Sala Civil del Tribunal Supremo de Justicia del Estado Plurinacional de Bolivia, con la facultad conferida por el artículo 42 numeral 1 de la Ley del Órgano Judicial de 24 de junio de 2010, y en aplicación de los artículos 271 numeral 2) y 273 del Código de Procedimiento Civil, declara INFUNDADO el recurso de casación en el fondo de fojas 89 a 90, interpuesto por Lupe Jaqueline Chávez Illanes. Con costas.

Se regula el honorario del abogado en la suma de Bs. 1000.

Regístrese, comuníquese y devuélvase.

Relator: Mgda. Rita Susana Nava Duran