S A L A C I V I L

Auto Supremo: Nº 264 Sucre: 25 de Agosto de 2011.

Expediente: Nº 9 - 07 - S.

Partes: Marcos Rodríguez Rengifo c/ Tomasa Añazco Pérez

Distrito: Chuquisaca.

Ministro Relator: Dr. Ángel Irusta Pérez.


VISTOS: El recurso de casación de fs. 259 a 260, interpuesto por Oscar Taboada Vedia en representación de Tomasa Añazco Pérez, contra el Auto de Vista Nº 431/06 de 22 de diciembre de 2006 de fs. 254 a 255 vlta., pronunciado por la Sala Civil Segunda de la Corte Superior del Distrito Judicial de Chuquisaca, en el proceso de ordinarización de proceso ejecutivo, seguido por Marcos Rodríguez Rengifo, contra Tomasa Añazco Pérez, el Auto de concesión de fs. 263, los antecedentes procesales; y:

CONSIDERANDO: Que, el Juez de Partido Mixto y Liquidador y de Sentencia de las Provincias Nor y Sud Cinti de Camargo Chuquisaca, emitió la Sentencia Nº 96/06 de 27 de octubre de 2006 cursante de fs. 222 a 224 vlta., declaró improbada en todas sus partes la demanda principal de fs. 65 a 70 vuelta, con costas en aplicación de lo previsto por el art. 198-I) del Código de Procedimiento Civil.

Que, en grado de apelación deducida por Rene Vacaflores Fernández en representación de Marcos Rodríguez Rengifo y Leonarda Chavarria de Rodríguez, mediante Auto de Vista Nº 431/2006 de 22 de diciembre de 2006 de fs. 254 a 255 vlta., se anula la Sentencia Nº 96 de 27 de octubre de 2006, de fs. 222 a 224 y Vlta. de obrados, a los fines que el Juez A quo cumpliendo con lo dispuesto por los arts. 190 y 343 del Código de Procedimiento Civil, se pronuncie en sentencia sobre la excepción.

Contra la referida resolución de vista Oscar Taboada Vedia en representación de Tomasa Añazco Pérez, interpone el recurso de casación en la forma de fs. 259 a 260, acusando que los demandantes no habrían demostrado con prueba alguna los fundamentos de sus demanda; por el contrario la demandada habría desvirtuado la pretensión de los actores, que producto de una transferencia de terrenos denominados Jatun Pampa, los actores adeudarían la suma de $us. 2.500.- conforme demostraría la documental cursante de obrados. Que, en el presente ejecutivo ordinarizado no se habría dilucidado ningún derecho de propiedad; asimismo que los demandantes no habrían demostrado con prueba alguna, la entrega de terrenos a su favor, por el contrario se demostraría que Tomasa Añazco Pérez, habría hecho entrega de los terrenos a los demandantes. Aduce que la sentencia se habría pronunciado con referencia a la excepción perentoria de falta de acción y derecho la que estaría probada, sostiene además que la sentencia contendría decisiones precisas, positivas y que se habría pronunciado sobre todas y cada una de las pretensiones de las partes y que no correspondería anularse, pues violaría el art. 247 de la Ley de Organización Judicial.

Con esos fundamentos solicita: "...que en base a lo establecido por el art. 274-4) del Código de Procedimiento Civil CASE el AUTO DE VISTA RECURRIDO y deliberando en el fondo mantenga subsistente y con todo el valor legal la sentencia de primera instancia cursante de fs. 222 a 224 de obrados". (sic).

CONSIDERANDO:Que, la uniforme jurisprudencia sentada por este Tribunal, ha establecido que el recurso de casación constituye una demanda nueva de puro derecho, utilizada para invalidar una sentencia o auto definitivo en los casos expresamente señalados por Ley, pudiendo presentarse como recurso de casación en el fondo, recurso de casación en la forma o en ambos efectos, de acuerdo a lo estatuido por el art. 250 del Código de Procedimiento Civil.

Que, en ese orden, la finalidad del recurso de casación en el fondo, es la de unificar la interpretación de las normas jurídicas de nuestro país creando la jurisprudencia correspondiente. En tanto que la finalidad del recurso de casación en la forma, es la de anular la resolución recurrida o un proceso cuando al ser dictado en su sustanciación, se violan formas esenciales sancionadas con nulidad por la Ley. En ambos casos, se impone como inexcusable cumplimiento, la observancia plena de los requisitos establecidos en el art. 258 del procedimiento civil, que impone como carga recursiva al recurrente, citar en términos claros, concretos y precisos las leyes violadas o aplicadas falsa o erróneamente y especificar en qué consiste la violación, falsedad o error.

Que, en el caso de autos, la recurrente dice plantear recurso de casación en la forma, sin embargo de la lectura del recurso se advierte que la interposición del recurso es errónea, puesto que en el recurso acusa aspectos atingentes al fondo de la controversia como es la valoración de la prueba, sin tomar en cuenta que los errores de hecho o de derecho, al estar relacionados con el contenido sustancial del proceso deben ser denunciados dentro de un recurso de casación en el fondo tal cual lo prevé el art. 253 num. 3) del Código de Procedimiento Civil y no dentro de un recurso de casación en la forma; para finalmente concluir solicitando: "...que en base a lo establecido por el art. 274-4) del Código de Procedimiento Civil CASE el AUTO DE VISTA RECURRIDO y deliberando en el fondo mantenga subsistente y con todo el valor legal la sentencia de primera instancia cursante a fs. 222 a 224 de obrados".(sic), olvidando que cuando se recurre en la forma corresponde solicitar la nulidad, precisamente porque no se ingreso a considerar el fondo de la controversia y en el caso sub lite el Tribunal Ad quem dispuso la nulidad de la sentencia, confundiendo irreparablemente el objeto y la finalidad de ambos recursos, que responden sin lugar a dudas a dos realidades procesales diferentes que no pueden confundirse entre sí, lo que hace que práctica y técnicamente no abra la competencia de éste Supremo Tribunal.

En síntesis, en la formulación del recurso de casación en la forma, la recurrente no discrimina las causales de forma y fondo por las que procede esta acción extraordinaria, ni las causas que dan lugar al planteamiento de una u otra, es más, apartándose de la finalidad y fines que persiguen tanto el recurso de casación en el fondo como el recurso de casación en la forma, plantea uno que pretenden sustentar, a la vez, en la forma y un petitorio en el fondo, lo que es terminantemente incongruente. Consiguientemente, corresponde resolver el recurso planteado dando aplicación a la previsión de los arts. 271 num. 1) y 272 del Código de Procedimiento Civil.

POR TANTO: La Sala Civil de la Corte Suprema de Justicia, en aplicación del art. 58 num. 1) de la Ley de Organización Judicial, declara IMPROCEDENTE el recurso de casación de fs. 259 a 260, interpuesto por Oscar Taboada Vedia en representación de Tomasa Añazco Pérez, con costas.

Regístrese, notifíquese y devuélvase.

Fdo. Ángel Irusta Pérez

Fdo. Teófilo Tarquino Mújica

Proveído.- Amelia J. Mújica Santalla. Secretaria de Cámara de la Sala Civil

Libro Tomas de Razón 2/2011