S A L A C I V I L

Auto Supremo: Nº 144. Sucre: 18 de Abril de 2011.

Expediente: Nº 168 - 06 - S.

Partes: María Milena Núñez Cuellar c/ Josefa Romero Vargas

Distrito: Santa Cruz.

Ministro Relator: Dr. Teófilo Tarquino Mújica.


VISTOS:El recurso casación y nulidad interpuesto por María Milena Núñez Cuellar y otros de fs. 1717 a 1723, contra el Auto de Vista Nº 435 de 22 de agosto de 2006, pronunciado por la Sala Civil Primera de la Corte Superior del Distrito Judicial de Santa Cruz, dentro el proceso sobre nulidad de escrituras y cancelación de partidas en Derechos Reales por fraude procesal, seguido por la recurrente, contra Josefa Romero Vargas, el Auto de concesión de fs. 1727 vlta., los antecedentes procesales; y:

CONSIDERANDO: Que, el Juez Octavo de Partido en lo Civil y Comercial de la ciudad de Santa Cruz, pronunció la Sentencia Nº 63 de 6 de mayo de 2005 (fs. 1671 a 1677 vlta.), declarando improbadas la demanda, la reconvención y la excepción de cosa juzgada, sin costas.

Deducida la apelación por la demandante, la Sala Civil Primera de la Corte Superior del Distrito Judicial de Santa Cruz, mediante Auto de Vista Nº 435 de 22 de agosto de 2006 (fs. 1713 a 1714 vlta.), confirma la Sentencia apelada; con costas en ambas instancias.

CONSIDERANDO:Que, la demandante María Milena Núñez Cuellar y otros en su recurso de "casación y nulidad" de 18 de septiembre de 2006 (fs. 1717 a 1723), realizando una relación de la causa manifiesta que la foliatura con marcador corresponde a las pruebas que presentó, se favoreció descaradamente a la parte demandada y el expediente siempre estuvo en despacho; se llevó a cabo la citación por edictos de prensa; transcurrió bastante tiempo pese a reiteradas peticiones de relación procesal; el informe de fs. 842 es amañado, contradictorio y falta a la responsabilidad, se violentó el art. 22 de la Ley de Abogacía, se ordenó la francatura de fotocopias sin correr traslado y/o notificar a las partes, se ordenó certificación sin haberse demostrado interés propio, se olvidó que tiene señalado domicilio, se extraviaron cuerpos del expediente por negligencia y acomodo de la secretaria del juzgado de origen, el escrito de fs. 1344 y vlta., no se resolvió, el informe de fs. 1345 vlta., es comedido y amañado, el primer edicto de prensa en fecha 24 de agosto de 2001 fue acompañado con escrito de 7 de junio de 2001, apunta traslado al planteamiento de excepciones de obscuridad, contradicción o imprecisión en la demanda, el informe de fs. 1391 es extrapetitorio, extraordenado, amañado, simulado y acomodado, se contesto, excepciono y reconvino a los 44 días de la publicación del primer edicto, escrito este sin resolver, el escrito de fs. 1414 a 1419, no fue resuelto y posterior al escrito de fs. 1405 a 1409, la Dra. Sonia Soliz Ruiz, solicita fotocopias simples, el escrito de fs. 1424 no fue resuelto, el Auto de fs. 1425 es ambiguo, contradictorio, simulado, interesado y amañado, de fs. 1431 aparece una firma que no es suya, las notificaciones están borroneadas y no salvadas y firmando un testigo de actuación fantasma, el sello de vacación judicial de fs. 1437 vlta., fue borrado y no salvado, contestó las excepciones perentorias y reconvención, las notificaciones de fs. 1460 y vlta., fueron borradas, amañadas y acomodadas, fue notificada con la relación procesal el 19 de junio de 2002, se anulo hasta fs. 1429 pero resulta que fs. 1429 se refiere a una parte del escrito del recurso de reposición bajo alternativa de apelación, de fs. 1503 supuestamente fue notificada, el Auto de fs. 1530 desapareció, el Auto de fs. 1537 cortó toda defensa, se presentó el escrito de suspensión de plazo por pérdida de expediente, el informe de fs. 1648 es curioso, la secretaria debió excusarse, se consumo el fraude procesal al dictarse el Auto de fs. 1648, la Sentencia no refleja los datos del proceso y que sus títulos emergen de un tramite de usucapión. Por lo que recurre de casación y nulidad en aplicación de los arts. 253 incs. 1) y 2) y 254 inc. 1) del Código de Procedimiento Civil.

CONSIDERANDO: Que, del análisis y cotejo del recurso de "casación y nulidad" se llega a las siguientes conclusiones:

La jurisprudencia sentada por este Tribunal, estableció que el recurso de casación constituye una demanda nueva de puro derecho utilizada para invalidar una Sentencia o Auto definitivo en los casos expresamente señalados por Ley, ello en razón a que no constituye una controversia entre las partes, sino una "cuestión de responsabilidad entre la ley y sus infractores", pudiendo presentarse como recurso de casación en el fondo, recurso de casación en la forma o en ambos efectos de acuerdo a lo estatuido por el art. 250 (procedencia) del Código de Procedimiento Civil, en tanto se cumplan los requisitos establecidos en el art. 258 (requisitos del recurso) num. 2) del mismo cuerpo legal, lo que implica citar en términos claros, concretos y precisos las leyes violadas o aplicadas falsa o erróneamente, especificando en qué consiste la violación, falsedad o error y proponiendo la solución jurídica pertinente, esto porque el recurso de casación es un acto procesal complejo, puesto que entre los elementos de forma esenciales a contener es no sólo expresar la voluntad de impugnar, sino principalmente fundamentar esa impugnación conforme al modo de la estructura del acto impugnativo contenido en el citado art. 258 num. 2). Así, el recurso de casación está sometido a estrictos requisitos formales, de riguroso e indispensable cumplimiento, que determinan la admisión del mismo, de lo contrario se lo rechaza por la improcedencia, dando cumplimiento a la previsión del art. 272 num. 2) del Código de Procedimiento Civil.

En el contexto establecido precedentemente, los recursos de "casación en el fondo" y "casación en la forma - nulidad", si bien aparecen hermanados, son dos realidades procesales de diferente naturaleza jurídica. El primero se relaciona con el error "in judicando" que no afecta a los medios de hacer el proceso, sino a su contenido, o sea, a sus fundamentos sustanciales, mas claro cuando se violan leyes sustantivas. El segundo, con el error "in procedendo" que es atinente a la procedencia del recurso de nulidad en la forma, es decir, cuando la resolución recurrida haya sido dictada violando formas esenciales del proceso, o lo que es lo mismo, errores de procedimiento y vicios deslizados que sean motivo de nulidad por haberse afectado el orden público. En ambos recursos el Código de Procedimiento Civil, señala taxativamente los casos en que proceden. Así, corresponde señalar que cuando se plantea el recurso de casación en el fondo se deben circunscribir los hechos denunciados a las causales de procedencia establecidas por el art. 253 del citado procedimiento.Los casos en que procede el recurso de casación en el fondo están expresamente previstos en la ley; por consiguiente, los mismos no están sujetos a capricho de las partes; y menos, del juzgador. De acuerdo a lo establecido por el art. 253 en sus incs. 1), 2) y 3) del Código de Procedimiento Civil, procederá el recurso de casación en el fondo: 1) cuando la sentencia recurrida contuviere violación, interpretación errónea o aplicación indebida de la ley, figuras jurídicas que son diferentes, pues, la primera implica que se incurrió en una infracción directa de la ley por no haberse aplicado correctamente sus preceptos, es decir, es el error en que incurre el juzgador sobre la existencia y aplicación de una norma jurídica en un caso concreto, la segunda, consiste en el error en que incurre el juzgador sobre la ratio legis de una determinada ley, mientras que la última, consiste en la infracción de la ley sustantiva por haberse aplicado sus preceptos a hechos no regulados por aquella, imponiéndose la obligación de especificar en que consiste la violación, cuál debía ser la norma jurídica aplicable correctamente ó cual la interpretación debida, 2) cuando contuviere disposiciones contradictorias, y 3) cuando en la apreciación de las pruebas se hubiere incurrido en error de derecho o error de hecho,errores también diferentes, en el primer caso se debe especificar los medios probatorios, que aportados a obrados, el juzgador no le dio la tasa legal que la ley le otorga, y en el segundo caso, se debe demostrar objetivamente el error manifiesto en el que hubiera incurrido el juzgador, habida cuenta que la apreciación y valoración de la prueba es incensurable en casación, además éste último debe de evidenciarse por documentos o actos auténticos; debiendo todo recurrente fundar su impugnación en lo sustancial, en cualquiera de las causas que establece el citado art. 253 en sus tres ordinales. En tanto que, si se plantea en la forma, debe adecuarse la acción a las previsiones del art. 254 (recurso de casación en la forma) del Adjetivo Civil citado.

Consiguientemente, bajo estos parámetros, la forma de resolución también adopta una forma específica y diferenciada, así, cuando se plantea en el fondo, lo que se pretende es que el Auto de Vista se case, conforme establecen los arts. 271 num. 4) y 274 (casación) del Código de Procedimiento Civil y cuando se plantea en la forma, la intención es la nulidad de obrados, con o sin reposición, como disponen los arts. 271 num. 3) y 275 (anulación) del mismo cuerpo legal, siendo comunes a ambos recursos las formas de resolución por improcedente o infundado.

Asimismo, en virtud de la naturaleza jurídica de las acciones extraordinarias señaladas, en el recurso de casación en el fondo no se pueden analizar aspectos o denuncias relativas a la existencia de errores "in procedendo" o violaciones a las formas esenciales del proceso, ni viceversa, es decir, analizar aspectos concernientes al recurso de casación en el fondo, a través del recurso de casación en la forma.

Técnicamente no hay recurso de casación, cuando se plantea uno en el que no se concreta correctamente el reclamo como casación en el fondo o casación en la forma, lo que implica su improcedencia.

En la especie, la recurrente omitió distinguir la casación en el fondo y la casación en la forma, es decir, no preciso lo que pretende, habida cuenta que no especificó las causales de casación en el fondo ni las causales de casación en la forma, enumeradas en los incisos respectivos de los arts. 253 y 254 del Código de Procedimiento Civil, limitándose a hacer alusión general a éstos articulados en sus incs. 1) y 2) e inc. 1) respectivamente y anotar de manera genérica "Recurre de casación y nulidad", no otra cosa significa que sin esta distinción se insinué que "Se han violentado a lo preceptuado por los: a).- arts. 124-IV; II parte del 129; 130-1); 7; 58; 345; 348; 350; 353; 372, 380, 381; 394, 395, 396, 397, 399, 400 del Código de Procedimiento Civil. b).- arts. 1538, 105, 110, 138, 110 del Código Civil. c).- arts. 2-I; 7-i) la C.P.E." por la recurrente, además de pretender que en base al presente e impreciso recurso el Supremo Tribunal ingrese a censurar la apreciación y valoración de la prueba realizada por los jueces de grado, es más, en su petitorio se restringió a "recurrir de casación y nulidad".

El Tribunal Supremo es de puro derecho como lo es la impugnación extraordinaria, de tal manera que no puede suplir de oficio las omisiones, imprecisiones o impericias en que incurre un recurrente; en consecuencia, al no haber cumplido la recurrente con la carga legal prevista, se encuentra impedido de abrir su competencia para conocer el recurso intentado.

POR TANTO: La Sala Civil de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, con la facultad conferida por el art. 58 num. 1) de la Ley de Organización Judicial y conforme los arts. 271 num. 1) y 272 num. 2) del Código de Procedimiento Civil, declara IMPROCEDENTE el recurso de casación y nulidad interpuesto por María Milena Núñez Cuellar y otros de fs. 1717 a 1723.

Regístrese, notifíquese y devuélvase.

Fdo. Teófilo Tarquino Mújica

Fdo. Ángel Irusta Pérez

Proveído.- Amelia J. Mújica Santalla. Secretaria de Cámara de la Sala Civil

Libro Tomas de Razón 1/2010