S A L A C I V I L

Auto Supremo: Nº 88 Sucre: 16 de Marzo de 2011.

Expediente: Nº 206 - 06 - S.

Partes: Angélica Torrez Cortez c/ Fidel Rodríguez Magne

Distrito: La Paz.

Ministro Relator: Dr. Teófilo Tarquino Mújica.


VISTOS: El recurso de casación interpuesto por Angélica Torrez Cortez representada por Gino G. Escobar Mejía de fs. 246 a 250 vlta., contra el Auto de Vista Nº 045 de 18 de febrero de 2006, pronunciado por la Sala Civil Primera de la Corte Superior del Distrito Judicial de La Paz, dentro el proceso sobre resolución de acuerdo transaccional por incumplimiento voluntario, pago de daños y perjuicios, nulidad escritura pública, cancelación y rehabilitación de partida, seguido por la recurrente contra Fidel Rodríguez Magne y la Asociación Mutual de Ahorro y Préstamo para la Vivienda La Paz, la respuesta de fs. 256 a 257 vlta., los antecedentes procesales; y:

CONSIDERANDO: Que, la Jueza Octavo de Partido en lo Civil y Comercial de la ciudad de La Paz, pronunció la Sentencia Nº 705 de 18 de noviembre de 2004 (fs. 198 a 204 vlta.), declarando improbada la demanda con costas, e improbada las excepciones de prescripción y pago documentado.

Deducida la apelación por la parte demandante, la Sala Civil Primera de la Corte Superior del Distrito Judicial de La Paz, mediante Auto de Vista Nº 045 de 18 de febrero de 2006 (fs. 240 a 241 vlta.), confirma la Sentencia apelada, con costas en ambas instancias.

CONSIDERANDO:Que, la demandante Angélica Torrez Cortez, representada por Gino G. Escobar Mejía en su "recurso de casación" de 15 de marzo de 2006 (fs. 246 a 250 vlta.), señala que: se sostiene que la apelación no contiene expresión de agravios pero se analizan extremos de la misma, incurriendo en la causal del art. 253 num. 2) del Código de Procedimiento Civil; no se considero la confesión judicial de Fidel Rodríguez Magne, incurriendo en la causal del art. 253 num. 3) del Código de Procedimiento Civil; y, se sostiene que la "minuta" de compraventa es documento privado otorgando más allá de lo pedido por la Mutual demandada, incurriendo en la causal del art. 254 num. 4) del Código de Procedimiento Civil.

CONSIDERANDO: Que, del análisis y cotejo del "recurso de casación" se llega a las siguientes conclusiones:

1. Con relación al art. 253 num. 2) del Código de Procedimiento Civil. El recurso de casación en el fondo por la causal de disposiciones contradictorias, trátese de infracción de ley o disposición contradictoria, cabe cuando esa infracción o esa contradicción se da en la parte dispositiva de la Sentencia o fallo impugnado y, por consiguiente, no respecto a las razones entre sí y expuestas en las consideraciones al citar las leyes que se aplica, como en el caso se intenta, efectivamente tanto el análisis de extremos de la apelación cuanto la enunciación que "también" la alzada carece de agravios, como razones tienen su existencia y fundamento propio, los primeros conforme al "criterio", "preguntas e interrogantes" de la apelante y resolución de éstos. Por lo que no se advierte que el Auto de Vista recurrido haya ingresado en la causal de casación referida.

2. Respecto al art. 253 num. 3) del Código de Procedimiento Civil. La jurisprudencia sentada por este Tribunal, estableció que el recurso de casación constituye una demanda nueva de puro derecho utilizada para invalidar una Sentencia o Auto definitivo en los casos expresamente señalados por Ley, ello en razón a que no constituye una controversia entre las partes, sino una "cuestión de responsabilidad entre la ley y sus infractores", pudiendo presentarse como recurso de casación en el fondo, recurso de casación en la forma o en ambos efectos de acuerdo a lo estatuido por el art. 250 (procedencia) del Código de Procedimiento Civil, en tanto se cumplan los requisitos establecidos en el art. 258 (requisitos del recurso) num. 2) del mismo cuerpo legal, lo que implica citar en términos claros, concretos y precisos las leyes violadas o aplicadas falsa o erróneamente, especificando en qué consiste la violación, falsedad o error y proponiendo la solución jurídica pertinente, esto porque el recurso de casación es un acto procesal complejo, puesto que entre los elementos de forma esenciales a contener es no sólo expresar la voluntad de impugnar, sino principalmente fundamentar esa impugnación conforme al modo de la estructura del acto impugnativo contenido en el citado art. 258 num. 2). Así, el recurso de casación está sometido a estrictos requisitos formales, de riguroso e indispensable cumplimiento, que determinan la admisión del mismo, de lo contrario se lo rechaza por la improcedencia.

En el contexto establecido precedentemente, el recurso de casación en cualesquiera de sus formas previstas, para su procedencia y atención por el Tribunal competente, exige la reunión de requisitos, tanto de forma cuanto de fondo, es decir, extrínsecos e intrínsecos, sin cuya concurrencia no es susceptible de análisis, consideración y decisión. Entre los intrínsecos, se encuentra la motivación y fundamentación sobre los errores "in judicando" en que ha incurrido el tribunal al aplicar el derecho material en la decisión de la causa. Así, corresponde señalar que cuando se plantea el recurso de casación en el fondo se deben circunscribir los hechos denunciados a las causales de procedencia establecidas por el art. 253 del citado procedimiento. Los casos en que procede el recurso de casación en el fondo están expresamente previstos en la ley; por consiguiente, los mismos no están sujetos a capricho de las partes; y menos, del juzgador. De acuerdo a lo establecido por el art. 253 en sus incs. 1), 2) y 3) del Código de Procedimiento Civil, procederá el recurso de casación en el fondo: 1) cuando la Sentencia recurrida contuviere violación, interpretación errónea o aplicación indebida de la ley, 2) cuando contuviere disposiciones contradictorias, y 3) cuando en la apreciación de las pruebas se hubiere incurrido en error de derecho o error de hecho, errores diferentes, en el primer caso se debe especificar los medios probatorios, que aportados a obrados, el juzgador no le dio la tasa legal que la ley le otorga, y en el segundo caso, se debe demostrar objetivamente el error manifiesto en el que hubiera incurrido el juzgador, habida cuenta que la apreciación y valoración de la prueba es incensurable en casación, además éste ultimo debe de evidenciarse por documentos o actos auténticos; debiendo todo recurrente fundar su impugnación en lo sustancial, en cualquiera de las causas que establece el citado art. 253 en sus tres ordinales.

Asimismo, en virtud de la naturaleza jurídica de las acciones extraordinarias señaladas, en el recurso de casación en el fondo no se pueden analizar aspectos o denuncias relativas a la existencia de errores "in procedendo" o violaciones a las formas esenciales del proceso, ni viceversa, es decir, analizar aspectos concernientes al recurso de casación en el fondo, a través del recurso de casación en la forma.

En la especie, la recurrente omitió distinguir el error de derecho y el error de hecho, es decir, no preciso lo que pretende, habida cuenta que no especifico las causales de casación por errónea apreciación de las pruebas definidas en el inc. 3) del art. 253 del Código de Procedimiento Civil, limitándose a anotar de manera general que demostró "claramente la nulidad de la Escritura Pública No. 1926/94", llegando incluso a citar insegura, contradictoria e imprecisamente normas de naturaleza adjetiva cuando supuestamente demandan casación en el fondo, es mas incoherentemente anoto "art. 1.321 y 1.323" sin puntualizar el texto jurídico al que pertenecen, además de pretender que en base al presente e impreciso recurso el Supremo Tribunal ingrese ha censurar la apreciación y valoración de la prueba.

El Tribunal Supremo es de puro derecho como lo es la impugnación extraordinaria, de tal manera que no puede suplir de oficio las omisiones, imprecisiones o impericias en que incurre un recurrente; en consecuencia, al no haber cumplido la recurrente con la carga legal prevista, se encuentra impedido de abrir su competencia para conocer el recurso intentado, en este punto en particular.

3. En cuanto al art. 254 num. 4) del Código de Procedimiento Civil. Que el Tribunal Ad quem haya considerado que existe "una minuta de compra venta de inmueble con garantía hipotecaria, con valor de documento privado" no es otorgar mas de lo pedido por la Mutual demandada, pues la sentencia no fue revocada en su parte dispositiva por el auto de vista recurrido, resolución superior que por el contrario confirmo la Sentencia apelada, máxime si no es evidente que la Sentencia haya considerado que la "minuta" es un "documento privado".

POR TANTO: La Sala Civil de la Corte Suprema de Justicia, con la facultad conferida por el art. 58 num. 1) de la Ley de Organización Judicial y conforme los arts. 271 num. 2) y 273 del Código de Procedimiento Civil, declara INFUNDADO el recurso de casación interpuesto por Angélica Torrez Cortez, representada por Gino G. Escobar Mejían, de fs. 246 a 250 vlta., con costas.

Se regula el honorario profesional en la suma de Bs. 500, que mandará hacer efectivo la Juiez inferior.

Regístrese, notifíquese y devuélvase.

Fdo. Teófilo Tarquino Mújica

Fdo. Ángel Irusta Pérez

Proveído.- Amelia J. Mújica Santalla. Secretaria de Cámara de la Sala Civil

Libro Tomas de Razón 1/2010