S A L A C I V I L

Auto Supremo: Nº 31 Sucre: 2 de Febrero de 2011.

Expediente: Nº 116 - 06 - S.

Partes: Aníbal Rojas Cabrera c/ la Cooperativa de Ahorro y Crédito San Martín de Porres Ltda

Distrito: Santa Cruz.

Ministro Relator: Dr. Teófilo Tarquino Mújica.


VISTOS:El recurso de casación en el fondo y en la forma interpuesto por Aníbal Rojas Cabrera de fs. 501 a 504, contra el Auto de Vista Nº 310 de 29 de mayo de 2006, pronunciado por la Sala Civil Primera de la Corte Superior del Distrito Judicial de Santa Cruz, dentro el proceso sobre nulidad de testimonio, de contrato de préstamo con garantía hipotecaria y de transferencia de inmueble y de motorizado y cancelación de inscripciones, seguido por el recurrente, contra la Cooperativa de Ahorro y Crédito San Martín de Porres Ltda., Gonzalo Rojas Cabrera y Fanny Villarroel Cuellar, las respuestas de fs. 506 a 508 vlta., y 509 y vlta., los antecedentes procesales; y:

CONSIDERANDO: Que, el Juez de Partido Noveno en lo Civil y Comercial de la ciudad de Santa Cruz, pronunció la Sentencia Nº 21 de 25 de enero de 2006 (fs. 453 a 455 vlta.), declarando improbada la demanda, con costas.

Deducida la apelación por el demandante, la Sala Civil Primera de la Corte Superior del Distrito Judicial de Santa Cruz, mediante Auto de Vista Nº 310 de 29 de mayo de 2006 (fs. 498 a 499), confirma la Sentencia apelada, con costas.

CONSIDERANDO:Que, el demandante Aníbal Rojas Cabrera en su recurso de casación "en el fondo y en la forma" de 19 de junio de 2006 (fs. 501 a 504), anotando los arts. 374, 1, 3 num. 3), 4 num. 4), 378, 190, 191, 192, 193, 398, 399, 400, 401, 546, 547 num. 1) del Código de Procedimiento Civil, 1287 parágrafo I, 1288-1, 1298, 456, 547, 549, 551, 552, 553, 1285, 1289, 1 parágrafo II, 3 num. 3 del Código Civil, 6, 7, 34 y 35 de la Constitución Política del Estado anterior, indica que se han violado normas adjetivas y sustantivas de los Códigos Civil y Procesal. Por lo que, de conformidad a los arts. 250, 257, 258 y 260 del Código de Procedimiento Civil, pide "la remisión del expediente al Tribunal de casación".

CONSIDERANDO: Que, del análisis y cotejo del recurso de casación "en el fondo y en la forma" se llega a las siguientes conclusiones:

La jurisprudencia sentada por este Tribunal, estableció que el recurso de casación constituye una demanda nueva de puro derecho utilizada para invalidar una sentencia o auto definitivo en los casos expresamente señalados por Ley, ello en razón a que no constituye una controversia entre las partes, sino una "cuestión de responsabilidad entre la ley y sus infractores", pudiendo presentarse como recurso de casación en el fondo, recurso de casación en la forma o en ambos efectos de acuerdo a lo estatuido por el art. 250 (procedencia) del Código de Procedimiento Civil, en tanto se cumplan los requisitos establecidos en el art. 258 (requisitos del recurso) num. 2) del mismo cuerpo legal, lo que implica citar en términos claros, concretos y precisos las leyes violadas o aplicadas falsa o erróneamente, especificando en qué consiste la violación, falsedad o error y proponiendo la solución jurídica pertinente, esto porque el recurso de casación es un acto procesal complejo, puesto que entre los elementos de forma esenciales a contener es no sólo expresar la voluntad de impugnar, sino principalmente fundamentar esa impugnación conforme al modo de la estructura del acto impugnativo contenido en el citado art. 258 num. 2). Así, el recurso de casación está sometido a estrictos requisitos formales, de riguroso e indispensable cumplimiento, que determinan la admisión del mismo, de lo contrario se lo rechaza por la improcedencia, dando cumplimiento a la previsión del art. 272 num. 2) del Código de Procedimiento Civil.

En el contexto establecido precedentemente, los recursos de "casación en el fondo" y "casación en la forma - nulidad", si bien aparecen hermanados, son dos realidades procesales de diferente naturaleza jurídica. El primero se relaciona con el error "in judicando" que no afecta a los medios de hacer el proceso, sino a su contenido, o sea, a sus fundamentos sustanciales, mas claro cuando se violan leyes sustantivas. El segundo, con el error "in procedendo" que es atinente a la procedencia del recurso de nulidad en la forma, es decir, cuando la resolución recurrida haya sido dictada violando formas esenciales del proceso, o lo que es lo mismo, errores de procedimiento y vicios deslizados que sean motivo de nulidad por haberse afectado el orden público. En ambos recursos el Código de Procedimiento Civil, señala taxativamente los casos en que proceden.

Así, corresponde señalar que cuando se plantea el recurso de casación en el fondo se deben circunscribir los hechos denunciados a las causales de procedencia establecidas por el art. 253 del citado procedimiento.Los casos en que procede el recurso de casación en el fondo están expresamente previstos en la ley; por consiguiente, los mismos no están sujetos a capricho de las partes; y menos, del juzgador. De acuerdo a lo establecido por el art. 253 en sus incs. 1), 2) y 3) del Código de Procedimiento Civil, procederá el recurso de casación en el fondo: 1) cuando la Sentencia recurrida contuviere violación, interpretación errónea o aplicación indebida de la ley, figuras jurídicas que son diferentes, pues, la primera implica que se incurrió en una infracción directa de la ley por no haberse aplicado correctamente sus preceptos, es decir, es el error en que incurre el juzgador sobre la existencia y aplicación de una norma jurídica en un caso concreto, la segunda, consiste en el error en que incurre el juzgador sobre la ratio legis de una determinada ley, mientras que la última, consiste en la infracción de la ley sustantiva por haberse aplicado sus preceptos a hechos no regulados por aquella, imponiéndose la obligación de especificar en que consiste la violación, cuál debía ser la norma jurídica aplicable correctamente ó cual la interpretación debida, 2) cuando contuviere disposiciones contradictorias, y 3) cuando en la apreciación de las pruebas se hubiere incurrido en error de derecho o error de hecho,errores también diferentes, en el primer caso se debe especificar los medios probatorios, que aportados a obrados, el juzgador no le dio la tasa legal que la ley le otorga y en el segundo caso, se debe demostrar objetivamente el error manifiesto en el que hubiera incurrido el juzgador, habida cuenta que la apreciación y valoración de la prueba es incensurable en casación, además éste ultimo debe de evidenciarse por documentos o actos auténticos; debiendo todo recurrente fundar su impugnación en lo sustancial, en cualquiera de las causas que establece el citado art. 253 en sus tres ordinales. En tanto que, si se plantea en la forma, debe adecuarse la acción a las previsiones del art. 254 (recurso de casación en la forma) del adjetivo civil citado.

Consiguientemente, bajo estos parámetros, la forma de resolución también adopta una forma específica y diferenciada, así, cuando se plantea en el fondo, lo que se pretende es que el Auto de Vista se case, conforme establecen los arts. 271 num. 4) y 274 (casación) del Código de Procedimiento Civil, y cuando se plantea en la forma, la intención es la nulidad de obrados, con o sin reposición, como disponen los arts. 271 num. 3) y 275 (anulación) del mismo cuerpo legal, siendo comunes a ambos recursos las formas de resolución por improcedente o infundado.

Asimismo, en virtud de la naturaleza jurídica de las acciones extraordinarias señaladas, en el recurso de casación en el fondo no se pueden analizar aspectos o denuncias relativas a la existencia de errores "in procedendo" o violaciones a las formas esenciales del proceso, ni viceversa, es decir, analizar aspectos concernientes al recurso de casación en el fondo, a través del recurso de casación en la forma.

Técnicamente no hay recurso de casación, cuando se plantea uno en el que no se concreta correctamente el reclamo como casación en el fondo o casación en la forma, lo que implica su improcedencia.

En la especie, el recurrente omitió distinguir la casación en el fondo y la casación en la forma, es decir, no preciso lo que pretende, no otra cosa significa que señale que se han "violado normas adjetivas y sustantivas de los Códigos Civil y Procesal" y habida cuenta que no especificó las causales de casación en el fondo ni las causales de casación en la forma, enumeradas en los incisos respectivos de los arts. 253 y 254 del Código de Procedimiento Civil, es más ni siquiera hace alusión a dichos articulados menos a sus correspondientes causales, limitándose a hacer alusión general a los arts. 250, 257, 258 y 260 del Código de Procedimiento Civil y a anotar de manera genérica "RECURSO DE CASACIÓN EN LA FORMA Y EN EL FONDO", además de pretender que en base al presente e impreciso recurso el Supremo Tribunal ingrese a censurar la apreciación y valoración de la prueba realizada por los jueces de grado, inclusive en su petitorio se restringió al solicitar "la remisión del expediente al Tribunal de casación", incluso incoherentemente anoto "Art. ... 1288-1,...del Código Civil" y "Art. 3. Numeral 3 del mismo cuerpo legal citado" cuando dichas normas del Código Civil, no contienen tales numerales.

El Tribunal Supremo es de puro derecho como lo es la impugnación extraordinaria, de tal manera que no puede suplir de oficio las omisiones, imprecisiones o impericias en que incurre un recurrente; en consecuencia, al no haber cumplido el recurrente con la carga legal prevista, se encuentra impedido de abrir su competencia para conocer el recurso intentado.

POR TANTO: La Sala Civil de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, con la facultad conferida por el art. 58 num. 1) de la Ley de Organización Judicial y conforme los arts. 271 num. 1) y 272 num. 2) del Código de Procedimiento Civil, declara IMPROCEDENTE el recurso de casación en el fondo y en la forma interpuesto por Aníbal Rojas Cabrera, de fs. 501 a 504, con costas.

Se regula el honorario profesional en la suma de Bs. 500 per cápita, que mandará hacer efectivo el Juez inferior.

Regístrese, notifíquese y devuélvase.

Fdo. Teófilo Tarquino Mújica

Fdo. Ángel Irusta Pérez

Proveído.- Amelia J. Mújica Santalla. Secretaria de Cámara de la Sala Civil

Libro Tomas de Razón 1/2010