SALA CIVIL PRIMERA

AUTO SUPREMO Nº 237 Sucre, 13 de noviembre de 2009.

DISTRITO: Chuquisaca PROCESO: Ordinario- Nulidad de

declaratoria de herederos.

PARTES: Martha Gómez Prudencio c/ Hugo Gómez Prudencio.

MINISTRA RELATORA: Dra. Rosario Canedo Justiniano

VISTOS:El recurso de casación en el fondo, interpuesto a fs. 254-255, por Martha Gómez Prudencio, contra el Auto de Vista No. SCII-360/2005 de 9 de diciembre, (fs.243 a 246), pronunciado por la Sala Civil Segunda de la Corte Superior del Distrito Judicial de Chuquisaca, en el proceso ordinario de nulidad de declaratoria de herederos, seguido por la recurrente contra Hugo Gómez Prudencio, los antecedentes procesales, y;

CONSIDERANDO I:Que, el Juez Primero de Partido en lo Civil de la Capital, Distrito Judicial de Chuquisaca, emitió la Sentencia No. 71/2005, -SIJAC No. 32497 de 19 de octubre, (fs.229-230 vlta.), declarando improbada la demanda principal, presentada por Martha Gómez Prudencio, en razón de no haber mediado las causales para determinar la nulidad de la declaratoria de herederos obtenida por el demandado, con costas.

Dicha sentencia apelada que fue por Martha Gómez Prudencio, mereció el Auto de Vista No. SCII-360/2005 de 9 de diciembre, cursante de fs. 243 a 246, por el que confirmó la sentencia apelada No. 71/2005, -SIJAC No. 32497 de 19 de octubre, fs.229-230 vlta., con costas en ambas instancias, según lo previsto en el art. 237-1) del Código de Procedimiento Civil.

Contra el referido Auto de Vista, la recurrente Martha Gómez Prudencio, interpuso el recurso de casación en el fondo a fs.254-255, invocando el art. 253 del Código de Procedimiento Civil, acusando:

1.-Que el Auto de Vista, vulneró el Auto Supremo No.352 de 20 de diciembre de 2002 pronunciado dentro de un proceso ordinario seguido por Hugo Gómez Prudencio contra su propia presunta madre Felicidad Prudencio de Gómez y su persona Martha Gómez Prudencio, en el que se anuló obrados hasta el estado en que se demande y tramite el establecimiento de la filiación de Hugo Gómez Prudencio.

Que del mismo modo quebrantó el Auto de Vista No. 176 de 15 de agosto de 2003, pronunciado por los mismos Vocales, que dispusieron que en cumplimiento del Auto Supremo No. 352, se anule obrados hasta el estado en que se demande el establecimiento de la filiación de Hugo Gómez Prudencio, incurriendo en flagrante contradicción con el Auto de Vista que se recurre.

2.- Que de igual modo se habría vulnerado el art. 190 del Código de Procedimiento Civil, por no haber indicado la normativa en la que se funda el fallo.

3.- Indica que en la apreciación del documento cursante a fs.79,80 se incurrió en error de hecho toda vez que no se trata de un reconocimiento de hijo, pues no llena los requisitos previstos en el art. 195-3) del Código de Familia, no es un documento privado suscrito ante dos testigos, es una simple declaración jurada obtenida con intimidación, con el afán de apoderarse de su modesta casa.

4.-Acusa que se habrían vulnerado los arts. 22, 50 y 56-9) de la Ley del Registro Civil, debido a que en la partida de matrimonio de sus pretendidos padres, no aparece el nombre de Hugo Gómez sino Hugo Vladimir, que obviamente no puede tratarse de la misma persona.

5.- Señala que se vulneró el art. 1537 del Código Civil, al dar por bien hecho la modificación del nombre de Hugo Vladimir por la de Hugo, modificación que está prohibida por ley. Que de ese modo tanto la Sentencia como el Auto de Vista vulneraron los arts. 1534, 1537, 1322 del Código Civil, arts. 409, 90 y 190-2) del Procedimiento Civil y art. 195-3) del Código de Familia.

Concluye pidiendo que el Tribunal Supremo, dicte una resolución casando el Auto de Vista objeto del recurso y deliberando en el fondo declare nula la declaratoria de herederos.

CONSIDERANDO II.-Que, el recurso de casación fue planteado conforme a la previsión del art. 255-1) del Código de Procedimiento Civil.

Corresponde por tanto analizar el recurso de casación en el fondo, a cuyo efecto, es necesario anotar previamente lo siguiente:

El art. 181 del Código de Familia dispone que la filiación del hijo de padre y madre casados entre si, se acredita con el título resultante de los certificados o testimonios de la partida o certificado de nacimiento del hijo y de matrimonio de los progenitores, constantes en el registro.

Por su parte el art 184 del mismo Código dispone sobre la prueba contraria, y señala "(...) que ésta puede hacerse por todos los medios que sean aptos para demostrar que el reclamante no es hijo de la mujer que señala como madre, o bien que no es hijo del marido de la madre si resulta probada la maternidad".

Al respecto en su acepción lógica probar es demostrar la verdad de una proposición, pero en su significación corriente expresa una operación mental de comparación. De ahí que la prueba judicial es la confrontación de la versión que cada parte sostiene con los medios producidos para abonarla (Alsina, Tratado Teórico Práctico de Derecho Procesal Civil T. III. Pág. 224. Ediar Soc. Anon. Editores. Buenos Aires 1958).

"Los hechos y los actos jurídicos son objeto de afirmaciones o negación en el proceso. Pero como el Juez es ajeno generalmente a los hechos sobre los cuales debe pronunciarse, no puede dictar sentencia teniendo en cuenta las simples afirmaciones de las partes que intervienen en la litis, sino que aquel debe disponer de los medios para verificar la exactitud de lo afirmado por ambas partes. Entonces debe comprobar la verdad o falsedad de esas afirmaciones para formar una convicción a su respecto.

En cuanto a la naturaleza jurídica del acto probatorio consideradas desde el punto de vista de su aportación al proceso, como actividad del Juez o las partes o como los diversos medios utilizados para obtener el convencimiento del juzgador sobre la existencia y las características de los hechos sobre los cuales debe proferir su decisión, las pruebas son actos jurídicos procesales, porque en ellos interviene la voluntad humana. Si se considera la prueba desde el punto de vista del resultado que con ella se persigue, es decir del convencimiento del Juez sobre los hechos del caso, lo que implica una actividad que lleva a la certidumbre del Juez, aparece igualmente su carácter de acto jurídico procesal." (Hernando Devis Echandia, Teoría General, de la Prueba Judicial, pág. 19 y 34, Buenos Aires 1972).

De ahí se tiene que (...) "probar es aportar al proceso, por los medios y los procedimientos aceptados en la Ley, los motivos o las razones que produzcan el convencimiento o la certeza del juez sobre los hechos", (Ob.cit.).

De obrados se evidencia que en el caso de autos con anterioridad al presente proceso, se sustanció otro proceso ordinario de nulidad seguido por Hugo Gómez Prudencio contra Felicidad Prudencio de Gómez y Martha Gómez Prudencio, ( fs. 19- 20,40 a 42) proceso en el que se anuló obrados mediante Auto Supremo No. 352 de 20 de diciembre de 2002, hasta el estado en que se demande y se tramite el establecimiento de la filiación de Hugo Gómez Prudencio ante el Juez de Familia. Lo que fue ratificado mediante el Auto de Vista 176 de 15 de agosto de 2003, pronunciado por los mismos Vocales que conocieron el presente caso en recurso de apelación (fs.14 a 17).

Posteriormente el 26 de noviembre de 2003, Martha Gómez Prudencio demandó la nulidad de declaratoria de herederos que se dictó en favor de Hugo Gómez Prudencio, fs. 22-38, alegando que no es su hermano, ni hijo de sus padres, Felicidad Prudencio Vda. de Gómez y Juan Gómez Zeballos; que el nombre de Hugo Gómez no figura en la nómina de hijos legitimados de la libreta de familia, que por el contrario consta el nombre de Hugo Vladimir Gómez Prudencio, que no se trata de la misma persona. Proceso que ahora nos ocupa y que al tratarse de cuestionamientos sobre la filiación del demandado, abrió la competencia del Juez de Familia.

A fs. 44 de obrados, el Juez de la causa, trabó la relación procesal señalando que la demandante debía probar a) la inexistencia del reconocimiento de hijo de los que fueron Juan Gómez Zeballos y Felicidad Prudencio Garvizu en favor del demandado, b) la obtención dolosa del certificado de nacimiento del demandado con su filiación paterna y materna actuales.

El demandado debía probar lo contrario de los dos puntos señalados para la actora.

Tomando en cuenta el Auto referido que traba la relación procesal, y los puntos a probar, se tiene que la demandante, con la prueba cursante de fs. 1 a 20, 25 a 37, y la ofrecida a fs. 178, no ha demostrado los dos puntos señalados, pues en ninguna de dichas pruebas se tiene demostrado la inexistencia de la filiación de Hugo Gómez Prudencio y que éste no hubiera sido reconocido por sus padres, menos que el demandado hubiera obtenido dolosamente el certificado de nacimiento, conforme al siguiente entendimiento:

Se evidencia de la documental de fs. 1, 2 certificado de matrimonio y libreta de familia de 1982, que los hijos del matrimonio Gómez Prudencio, fueron legitimados por el matrimonio cuando estos ya alcanzaron la mayoría de edad, constando en dicho certificado, que Hugo Vladimir Gómez Prudencio, es hijo de Juan Gómez Zeballos y Felicidad Prudencio Garvizu, que nació el 9 de abril de 1950, al igual que Hugo Gómez Prudencio como consta del certificado de fs. 3, expedido el 11 de de octubre de 1982, en el que se refiere que dicha partida fue inscrita por orden judicial, por lo que se deduce que se trata de la misma persona, debido a que si bien la demandante cuestionó ese aspecto, no ha demostrado por ningún medio de prueba la existencia de Hugo Vladimir Prudencio, como persona diferente a Hugo Gómez Prudencio, pues no es suficiente la sola mención de los hechos, sino que estos deben estar debidamente demostrados con prueba fidedigna, lo que en el caso no acontece, toda vez que una persona que ha sido nacida y filiada conforme a ley, no puede desaparecer sin dejar registro alguno.

Del mismo modo de la apreciación de las pruebas, se colige que debido a la inscripción Judicial de la partida de nacimiento que realizó ante autoridad competente, Hugo Gómez Prudencio, se suprimió su segundo nombre "Vladimir", por lo que se encuentra registrado como Hugo Gómez Prudencio en la Oficialía de Registro Civil No. D-D-4, libro No. E-1-5-82, partida No. 921 del Departamento de Chuquisaca, provincia Oropeza Localidad Sucre (fs. 3), conforme a lo previsto por el art. 1534 del Código Civil, que señala que "Las partidas asentadas en los registros del estado civil, así como las copias otorgadas por la Dirección General de Registros Públicos hacen fe sobre los actos que constan en ellas".

Aspecto que no ha sido desvirtuado por la demandante, toda vez que la prueba de cargo presentada como se dijo anteriormente, no demostró que Hugo Vladimir Gómez Prudencio, sea otra persona, diferente a Hugo Gómez Prudencio, ni que el certificado referido hubiera sido obtenido dolosamente.

El hecho de haberse suprimido el nombre de Vladimir en el certificado de nacimiento cursante a fs. 3 inscrito por orden judicial, no es motivo para presumir que se trate de otra persona, tomando en cuenta que ese certificado fue obtenido, acudiendo a autoridad competente, por lo que no se ha demostrado que su obtención sea falsa.

Por el contrario el demandado con la prueba documental cursante a fs. 109 a 110 (declaración jurada de Felicidad Prudencio Garvizu de Gómez debidamente reconocida) y la confesión deferida en el Juzgado de Partido Segundo de Familia de la Capital Fs. 111 y vta., así como la cursante a fs. 249 y 250 y la testifical de obrados que demostró la posesión de estado de hijo del matrimonio Gómez Prudencio, ha desvirtuado la prueba de cargo y las afirmaciones vertidas por la demandante y la documental cursante a fs. 17, 118 a 128, que dice que su madre Felicidad Prudencio Garvizu, habría referido que Hugo Gómez Prudencio no era su hijo, sino un expósito; dicho de otro modo, la referida prueba del demandado, desvirtuó lo afirmado en la prueba de cargo.

Al respecto cabe señalar que el documento privado debidamente reconocido prueba documental de descargo cursante a fs. 109 y 110 de obrados, hace la misma fe que un documento público entre sus otorgantes y sus herederos y causa habientes, respecto a la verdad de sus declaraciones, al tenor de lo previsto en el art. 1297 del Código Civil.

Por lo que dicha documental cursante a fs. 109 y 110 de obrados, constituye una aseveración y confesión expresa, que Hugo Gómez Prudencio, es hijo de Felicidad Prudencio de Gómez, y su esposo fallecido Juan Gómez Zeballos, por lo que no hay necesidad de reconocimiento alguno, dado que Hugo Vladimir Gómez Prudencio, (ahora Hugo Gómez Prudencio), fue legitimado como hijo en el certificado de matrimonio (fs. 1). Tomando en cuenta, como se dijo anteriormente, que con posterioridad el demandado mediante orden judicial fue inscrito en el Registro Civil, únicamente con el nombre de Hugo Gómez Prudencio, de acuerdo a lo previsto por el art. 1537-II) del Código sustantivo Civil, que dispone, que "Las modificaciones, rectificaciones o adiciones sólo pueden hacerse en virtud de sentencia pasada en autoridad de cosa juzgada" como ocurre en el caso que se examina, puesto que la inscripción de la partida de Hugo Gómez Prudencio en la que se suprimió el segundo nombre "Vladimir", emana de una orden judicial, por consiguiente de los datos del proceso se tiene que Hugo Gómez Prudencio y Hugo Vladimir Gómez Prudencio son la misma persona, por lo que no es exigible reconocimiento alguno, al haber sido legitimado por el matrimonio.

En ese sentido la doctrina refiere que si un hijo de padre y madre casados entre si tiene la documentación que demuestra fehacientemente que es hijo de ese matrimonio y que coincide con las partidas respectivas del Registro, a éste nadie puede reconocerlo porque se presume que es hijo de ese matrimonio, presunción pater is est. Salvo que exista sentencia ejecutoriada que declare probada la acción de negación, o de desconocimiento de paternidad o maternidad, claro está que en ese caso puede ser reconocido por un tercero que se presuma de ser el padre.

Asimismo a mayor fundamento cabe manifestar que el art. 196 del Código de Familia, modificado por la Ley 996 y el DL No. 14845 de 24 de agosto de 1977, ha previsto "(...) El reconocimiento implícito que puede resultar de una declaración o manifestación incidental hecha en un acto o documento merecedor de fe pública, que persiga otro objeto o finalidad, con tal que sea clara e inequívoca y pueda quedar por ella admitida la filiación. La declaración o manifestación que no reúna estos requisitos puede valer como principio de prueba por escrito".

Por ejemplo cuando en una escritura pública o en un testamento protocolizado (instrumentos públicos en sentido estricto), aparece nombrada determinada persona en carácter de hijo del otorgante, tal manifestación importa la declaración incidental clara e inequívoca que sirve válidamente para considerarla como acto de reconocimiento de hijo. (Cód. de Familia Carlos Morales Guillen).

En consecuencia de conformidad con lo previsto por el referido art. 1297 del sustantivo civil, el documento cursante a fs. 109 y 110, constituye válidamente reconocimiento implícito; en consecuencia, aún cuando hipotéticamente Hugo Gómez Prudencio no hubiese sido legitimado por el matrimonio, como se tiene dicho, fue reconocido implícitamente en el documento referido. Sin embargo al haber sido Hugo Gómez Prudencio debidamente legitimado por matrimonio, como consta a fs.1, este entendimiento resulta ser más informativo, por innecesario en el caso analizado, de lo que se tiene que la supuesta vulneración del art. 195-3) del Código de familia, no es evidente.

Por otra parte el art. 1322 del CC., señala que la confesión extrajudicial, hecha por persona capaz, al interesado o su representante legal surte los mismos efectos que la judicial, en los casos para los cuales es admisible la prueba de testigos, por consiguiente la confesión extrajudicial cursante a fs. 109 y 110 de obrados, tiene los mismos efectos que una confesión judicial, al haber sido presentada por el interesado, por lo que no existe vulneración al art. 409 del CPC, como señala la recurrente.

Más aún cuando el art. 399 del Código adjetivo Civil, dispone que todo documento público se considera auténtico mientras no se demuestre lo contrario.

Asimismo, de la prueba cursante de fs. 137 a 139, se comprobó que tanto la demandante y su esposo Humberto Barrón, suscribieron un acta de conciliación, con el demandado Hugo Gómez Prudencio, en el que admitieron la división y partición de los bienes de Felicidad Prudencio Garvizu, en calidad de herederos, lo que implica un reconocimiento tácito que Hugo Gómez Prudencio tiene esa calidad de heredero, por ser hijo de la nombrada Felicidad Prudencio Garvizu y Juan Gómez Zeballos; es cierto que también se devolvieron bienes del esposo de la recurrente Humberto Barrón, pero fundamentalmente demuestra la repartición de bienes de la fallecida.

Asimismo es necesario señalar que el art. 190 del Código de Procedimiento Civil no tiene el numeral 2), como refiere la recurrente, por lo que la vulneración alegada sobre esa norma, no existe.

La recurrente acusa también, que el Auto de Vista, habría infringido los arts. 22, 50 y 56-9) de la Ley del Registro Civil, puesto que en la partida de matrimonio no aparece el nombre de Hugo Gómez Prudencio, sino el de Hugo Vladimir, aspecto que fue ampliamente fundamentado líneas arriba, por lo que su pronunciamiento resultaría reiterado.

Empero, cabe referir que el art. 22 de la Ley del Registro Civil fue modificado por la Ley No. 1616 de 18 de diciembre de 2003, que señala que "la modificación en la fecha de nacimiento, la filiación y el lugar de nacimiento, sólo podrán ser efectuados en virtud de sentencia judicial, pasada en autoridad de cosa juzgada", en el caso de autos, no se ha modificado ninguno de los aspectos señalados, únicamente se suprimió el segundo nombre "Vladimir", a tiempo de obtener la orden judicial de inscripción, hecho que en la actualidad se lo puede realizar mediante un trámite administrativo, como indica el art. 21 de la referida Ley 2616 de 18 de diciembre de 2003, por lo que ese aspecto no resulta fundamental para negar que sea hijo de Felicidad Prudencio Garvizu y Juan Gómez Zeballos.

En cuanto a los arts. 50 y 56-9) de la referida Ley del Registro Civil, su invocación resulta innecesaria y ajena al caso dado que Hugo Gómez Prudencio, fue reconocido por el matrimonio (fs. 1), aspecto que se tiene fundamentado precedentemente, por lo que no es evidente su vulneración.

Finalmente cabe señalar que tampoco es evidente la vulneración del Auto Supremo 352 de 20 de diciembre de 2002, ni del Auto de Vista 176 de 15 de agosto de 2003, que dispusieron en otro proceso la anulación de obrados hasta que se demande la filiación de Hugo Gómez Prudencio, debido a que en el presente proceso, se pretende la nulidad de la declaratoria de herederos otorgada en favor de Hugo Gómez Prudencio, cuestionando precisamente su filiación ante el Juez de Familia, la misma que ha sido demostrada conforme a ley.

Más aún cuando la filiación de los hijos no puede estar sujeta al humor o resentimiento de sus progenitores, ni al interés de los coherederos, salvo Sentencia pasada en autoridad de cosa juzgada que así lo determine.

Por todo lo expuesto se evidencia que tanto el tribunal ad quem como el juez a quo, obraron conforme a las normas citadas y los arts. 90,190 y 236 del Procedimiento Civil respectivamente, en consecuencia no es evidente que se hubieran vulnerado los arts. 1534, 1537, 1322 del CC., 409, 90, y 190-2) del CPC. y 195-3) del Código de Familia.

POR TANTO:La Sala Civil Primera de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, con la facultad conferida por el artículo 273 del Código de Procedimiento Civil, declara INFUNDADO el recurso de casación en el fondo de fs. 254-255, con costas, regulándose el honorario profesional en la suma de Bs. 500.- que mandará pagar el tribunal de alzada.

Para sorteo y resolución, según convocatoria de fs. 267 a 268 vlta., interviene el señor Ministro Julio Ortiz Linares, Presidente de la Sala Civil Segunda.

MINISTRA RELATORA Dra. Rosario Canedo Justiniano.

Regístrese, notifíquese y devuélvase.

Firmado : Dra. Rosario Canedo Justiniano.

Dr. Julio Ortiz Linares.

Proveído : Sucre, 13 de noviembre de 2009.

Patricia Parada Loras.

Secretaria de Cámara de la Sala Civil Primera.