SALA CIVIL PRIMERA

AUTO SUPREMO N ° 220 Sucre, 14 de octubre de 2009

DISTRITO: La Paz PROCESO: Ordinario-Mejor

derecho propietario.

PARTES: Félix Bautista Vargas Flores c/ Heraclio Vega Orihuela

MINISTRO RELATOR: Dr. Julio Ortiz Linares.

VISTOS: El recurso de casación en el fondo de fs. 203-205 vta., presentado por Félix Bautista Vargas Flores, contra el Auto de Vista Nº D-293/06 de 24 de julio de 2006, cursante a fs. 199 y vta., pronunciado por la Sala Civil Cuarta de la Corte Superior del Distrito Judicial de La Paz, en el proceso ordinario sobre mejor derecho propietario promovido por el recurrente contra Heraclio Vega Orihuela, la respuesta de fs. 208-210 vta., la concesión del recurso de fs. 211, los antecedentes del proceso y

CONSIDERANDO I: Que en la tramitación del referido proceso ordinario, el Juez Cuarto de Partido en lo Civil y Comercial de la ciudad de La Paz, pronunció la Resolución Nº 304/2005 de 2 de agosto, cursante a fs. 164-166 vta., mediante la cual declaró probadas las excepciones "previo perentoria" (sic) de cosa juzgada opuesta a fs. 126-130 y 131-134 de obrados, con costas.

Contra la mencionada resolución de primera instancia, el demandante dedujo recurso de apelación en los términos constantes en el memorial de fs. 169-172 vta., que fue resuelto por la Sala Civil Cuarta de la Corte Superior del Distrito Judicial de La Paz a través del Auto de Vista Nº D-293/06 de 24 de julio, cursante a fs. 199 y vta., confirmando el fallo impugnado con la consiguiente imposición de costas.

Ante esta decisión, el demandante promovió recurso de casación en el fondo conforme consta a fs. 203-205 vta., acusando la inexistencia de los elementos constitutivos del art. 1319 del Código Civil (CC), que configura la triple identidad que caracteriza a la cosa juzgada; asimismo, acusó la vulneración del art. 236 del Código de Procedimiento Civil (CPC), toda vez que era obligación del tribunal de apelación, circunscribir su resolución a los puntos que resueltos por el inferior y que fueron objeto de apelación y no confirmar mecánicamente el auto dictado en primera instancia.

Con estos argumentos solicitó se case el auto de vista recurrido y deliberando en el fondo se declare improbada la excepción de cosa juzgada.

CONSIDERANDO II: Así expuestos los fundamentos del recurso extraordinario que se resuelve, se concluye lo siguiente.

Diremos con Couture, que la cosa juzgada consiste en "la autoridad y eficacia de una sentencia cuando no existen contra ella medios de impugnación que permitan modificarla", en otros términos, Liebman la define como "la inmutabilidad del mandato que nace de una sentencia" criterio que hace innecesario en la doctrina, la distinción entre la cosa juzgada substancial y la formal.

Consiguientemente, partiendo de esta concepción doctrinaria, esa inmutabilidad del fallo revestido con autoridad de cosa juzgada se expresa en sus límites objetivos y subjetivos, comprendiendo al objeto litigioso y la pretensión deducida, o sea al "petitum" y la "causa petendi", por una parte y, de otra, a los sujetos que tuvieron participación en el proceso.

En consecuencia, ante una excepción de cosa juzgada, se hace necesario que el juzgador conozca que en un litigio anterior fue resuelto, mediante sentencia firme, el asunto que se le pone de manifiesto, demostrando plenamente la existencia de la identidad de sujetos y su misma calidad, del objeto litigado y la causa de la pretensión, triada a las que precisamente se refiere el art. 1319 del CC para establecer -sin duda alguna- la presencia de la presunción "juris et de jure" que entraña la "res iudicata pro veritate habetur", tal como sostiene el art. 1318-II-3) del indicado cuerpo sustantivo, es decir, la autoridad de la cosa juzgada.

CONSIDERANDO III: Ahora bien, remitiéndonos al caso de autos corresponde establecer si concurren o no esas identidades, verificándose lo siguiente:

1) Las disposiciones de la sentencia sólo comprenderán a las partes que intervinieron en el proceso y a las que trajeren o derivaren sus derechos de aquellas, según determina el art. 194 del CPC, teniendo en cuenta que una relación procesal une principal y esencialmente al sujeto del derecho o pretensión (demandante), con el sujeto del deber o de la prestación (demandado) y eventualmente a terceros, como previene el art. 50 del citado Código de Procedimiento Civil.

Una sentencia constitutiva del derecho de propiedad sobre cosa inmueble no tiene efecto "erga omnes" por lo dispuesto en el art. 194 del mencionado cuerpo legal, pues, sólo vincula a los causahabientes de los sujetos procesales del litigio, sean estos a título universal o particular. En este contexto, los antecedentes que informan al proceso nos llevan a inferir que los actores de esta nueva causa son descendientes y herederos de Manuel Vargas y Clara Flores de Vargas, los progenitores fueron parte del proceso sobre deslinde necesario y reivindicación de propiedad, en cuya virtud no hay ausencia de la identidad subjetiva que reclama el art. 1319 del sustantivo civil, para que prospere la excepción de cosa juzgada, a lo que se debe agregar, que también se dan los conceptos de solidaridad, indivisibilidad u otra forma de derivación de derechos.

2) Por otro lado, si la pretensión consiste en el efecto jurídico concreto que el demandante a través del juez persigue en el proceso, efecto al cual se pretende vincular al demandado y sus causahabientes, afirma el tratadista Devis Echandía Hernando, sus elementos que la constituyen son el objeto y la razón, lo que se pretende y busca con ella y la afirmación que lo reclamado se deduce de ciertos hechos que coinciden con los presupuestos fácticos de la norma jurídica que se invoca. La razón se identifica con la causa petendi y, la sentencia debe recaer sobre ambos elementos para constituir cosa juzgada en los límites objetivos. Si bien el objeto material del litigio puede ser el mismo, los hechos y la causa petendi pueden ser diferentes, en cuya eventualidad no hay identidad objetiva.

En el caso sub lite, es decir en el proceso ordinario sobre mejor derecho propietario, deslinde necesario y reivindicación de propiedad, la causa petendi reside en los elementos fácticos que hacen al instituto de la propiedad, lo que nos lleva a concluir la existencia de identidad en el objeto y también en la causa entre ambos litigios, no siendo por lo tanto evidente la errónea interpretación ni indebida aplicación de los arts. 1319 y 1451 del Código Civil, concluyéndose en definitiva que las denuncias vertidas al respecto en la acción extraordinaria que se resuelve devienen en infundadas.

3) En cuanto a la vulneración del art. 236 del CPC, corresponde señalar que el recurrente no formuló recurso de casación en la forma tal cual correspondía para el análisis de esta denuncia, sino, simplemente dedujo recurso de casación en el fondo, consiguientemente, dada la naturaleza jurídica que los caracteriza, no se pueden analizar y resolver cuestiones relacionadas con la existencia de errores "in procedendo" a través del recurso de casación en el fondo, ni viceversa, razón por la cual, la mentada infracción resulta infundada.

En consecuencia, corresponde fallar conforme los arts. 271.2) y 273 del Código de Procedimiento Civil.

POR TANTO: La Sala Civil Primera de la Excelentísima Corte Suprema de Justicia de la Nación, con la facultad conferida por los artículos 58.1 de la Ley de Organización Judicial, declara INFUNDADO el recurso de casación de fs. 203-205 vta., con costas.

Se regula el honorario profesional en la suma de Bs. 500 que mandará hacer efectivo el tribunal de alzada.

Para sorteo y resolución, según convocatoria de fs. 217 a 218 vta. interviene el señor Ministro Julio Ortiz Linares, Presidente de la Sala Civil Segunda.

MINISTRO RELATOR: Dr. Julio Ortiz Linares.

Regístrese notifíquese y devuélvase.

Firmado : Dr. Julio Ortiz Linares.

Dra. Rosario Canedo Justiniano.

Proveído : Sucre.14 de octubre de 2009

Gladys Segovia García.

Secretaria de Cámara de la Sala Civil Segunda.

(Suplencia Legal)