SALA CIVIL PRIMERA

AUTO SUPREMO N ° 173 Sucre, 22 de julio de 2009

DISTRITO: Santa Cruz PROCESO: Ordinario-Acción

revocatoria o pauliana y otros.

PARTES: Yang Rae Cho y otro c/ Basilia Tórrez Villalba y otros.

MINISTRO RELATOR: Dr. Julio Ortiz Linares.

VISTOS: El recurso de casación o nulidad deducido por Adalberto Klinsky Feeney en representación de Basilia Tórrez Villalba de fs. 293-294 vta., contra el Auto de Vista No. 198 de 13 de abril de 2004 cursante a fs. 288-289 vta., pronunciado por la Sala Civil Primera de la Corte Superior del Distrito Judicial de Santa Cruz, dentro del proceso ordinario sobre acción revocatoria o pauliana, cancelación de registros en derechos reales, nulidad de partidas computarizadas y otros, seguido por Yang Rae Cho y Eleuterio Paco Ibarra, representados por Demetrio Farell Roca contra la recurrente, Carlos Aguirre Tórrez, y Máximo Pérez Sánchez, los antecedentes procesales y

CONSIDERANDO I: Que tramitado el proceso señalado, el 21 de abril de 2003 el Juez Octavo de Partido en Materia Civil y Comercial de la ciudad de Santa Cruz, pronunció la Sentencia No. 67 de fs. 254-258, complementada a fs. 266 vta., declarando probada la demanda de fs. 107 a 110, por lo tanto, revocando y dejando sin efecto las transferencias del inmueble objeto de la litis suscritas por Carlos Aguirre Tórrez a su madre Basilia Tórrez Villalba, así como la transferencia que hizo ésta a Máximo Pérez Sánchez, declarándoselas ineficaces respecto a los acreedores y actuales demandantes. Asimismo, dispuso que por el Registro de Derechos Reales se proceda a la cancelación definitiva de las partidas computarizadas respectivas, así como cualquier anotación preventiva registrada a favor de los últimos nombrados, manteniendo vigente la partida que le corresponde al derecho propietario de Carlos Aguirre Tórrez, así como las anotaciones preventivas practicadas sobre dicho inmueble como consecuencia del juicio penal. No se condenó a los demandados al pago del lucro cesante, daños y perjuicios al no haberse demostrado estas pretensiones conforme a ley, sin embargo los demandados perdidosos Carlos Aguirre Tórrez, Basilia Tórrez Villalba y Máximo Pérez Sánchez son condenados al pago de costas procesales.

Contra esta resolución la demandada Basilia Tórrez Villalba, a través de su representante legal promovió recurso de apelación a fs. 274-275, que fue resuelto por la Sala Civil Primera de la Corte Superior del Distrito Judicial de Santa Cruz, mediante Auto de Vista No. 198 de 13 de abril de 2004, complementado a fs. 291, confirmando la sentencia impugnada, con costas, motivando así la interposición del recurso de casación o nulidad de fs. 293-294 vta., a través del cual solicitó se case el auto de vista o caso contrario se anulen obrados hasta el vicio más antiguo.

CONSIDERANDO II: Que la jurisprudencia sentada por este Tribunal estableció de manera reiterada que el recurso de casación constituye una demanda nueva de puro derecho, utilizada para invalidar una sentencia o auto definitivo en los casos expresamente señalados por ley, pudiendo presentarse como recurso de casación en el fondo o recurso de casación en la forma, sin que exista óbice alguno para que ambos recursos se interpongan al mismo tiempo conforme establece la norma prevista por el artículo 250 del Código de Procedimiento Civil (CPC).

En ese marco y dada la naturaleza jurídica de cada acción extraordinaria que se revisa, corresponde señalar que cuando se plantea el recurso de casación en el fondo, se deben circunscribir los hechos denunciados a las causales de procedencia establecidas por el art. 253 del citado procedimiento, destacando que, la valoración de la prueba es una atribución de los juzgadores de instancia incensurable en casación, razón por la cual, el recurrente tiene la obligación de acreditar la existencia de errores de hecho o errores de derecho en su compulsa. En tanto que, si se plantea en la forma, las denuncias deben adecuarse a las previsiones del art. 254 del adjetivo civil citado. En ambos casos, es de inexcusable cumplimiento los requisitos establecidos en la norma del artículo 258 del Procedimiento Adjetivo Civil, es decir, se debe citar en términos claros, concretos y precisos la ley o leyes violadas o aplicadas falsa o erróneamente y especificar en qué consiste la violación, falsedad o error.

Consiguientemente, en virtud a su naturaleza jurídica, en el recurso de casación en el fondo no se pueden analizar aspectos o denuncias relativas a la existencia de errores in procedendo o violaciones de las formas esenciales del proceso, cuyo análisis y resolución esta reservado para el recurso de casación en la forma; ni viceversa, es decir, analizar aspectos concernientes al recurso de casación en el fondo, a través del recurso de casación en la forma, de ahí, que en la exposición de los fundamentos los recurrente deben discriminar con absoluta claridad los aspectos que corresponden ser considerados a través del recurso de casación en la forma de aquellos que corresponden al fondo.

En virtud a estas características, la forma de resolución también adopta una forma específica y diferenciada, así, cuando se plantea en el fondo, lo que se pretende es que el Auto de Vista se case, conforme establecen los artículos 271.4) y 254 del Código de Procedimiento Civil y, cuando se plantea en la forma, la intención es la nulidad de obrados, con o sin reposición, conforme establecen los artículos 271.3) y 275 del mismo cuerpo legal, siendo comunes para ambos recursos las formas de resolución por improcedente o infundado.

CONSIDERANDO III: Que en la especie, luego de revisados los fundamentos del recurso que se resuelve, es indudable que el recurrente no cumplió con las obligaciones procesales anteriormente descritas, no obstante que anunció la interposición del "recurso de nulidad y casación" (sic), empero soslayando en primer lugar, diferenciar las denuncias que corresponden al recurso de casación en el fondo de las del recurso de casación en la forma; en segundo lugar, obvió subsumir sus acusaciones en una o varias de las causales de procedencias consignadas en el art. 253 del CPC, en caso del recurso de casación en el fondo o, por el contrario en el art. 254 del mismo compilado legal, que consigna las causales de procedencia del recurso de casación en la forma. En suma, no expuso de manera separada los argumentos que corresponden ser considerados y resueltos a través del recurso de casación en la forma y los que corresponden al recurso de casación en el fondo. Consiguientemente, como se ha establecido en la abundante jurisprudencia de éste Tribunal -Auto Supremo No. 41 de 2 de febrero de 2007, entre otros,- técnicamente no existe recurso de casación cuando se incumple con la obligación procesal de exponer de manera aislada los argumentos que corresponden al recurso de casación en el fondo y al recurso de casación en la forma, aspecto que no puede ser subsanado por éste Tribunal por cuanto no se abre su competencia para ello.

A lo expuesto, se debe agregar que tampoco cumplió con el voto del art. 258 del adjetivo civil tantas veces citado, toda vez que se limitó a enunciar las normas que considera fueron vulneradas por los juzgadores de instancia, empero sin señalar en qué consiste dicha violación, errónea aplicación o interpretación indebida, es decir, no señaló cual es la forma en que se consumó la vulneración que acusa.

Finalmente, en cuanto a la valoración de la prueba se refiere, el recurrente de manera general acusó que el tribunal de apelación incurrió en errores de hecho y de derecho sin mencionar una prueba específica ni explicar en qué consiste la errónea apreciación que alega, es decir, no mencionó cuáles son aquellos medios probatorios que fueron valorados en un rango inferior o diferente al que la ley les reconoce (error de derecho), o los documentos o actos auténticos que demuestran la equivocación manifiesta del juzgador en la valoración del elenco probatorio (error de hecho), factores que en conjunto, propician la declaratoria de improcedencia de la acción extraordinaria que se resuelve.

En consecuencia, siendo evidente la inobservancia de la adecuada técnica en la interposición del presente recurso, corresponde aplicar la determinación de los artículos 271.1) y 272.2) del adjetivo civil.

POR TANTO: La Sala Civil Primera de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, en ejercicio de la atribución prevista en el art. 58-1. de la Ley de Organización Judicial, declara IMPROCEDENTE el recurso de casación presentado por Adalberto Klinsky Feeney en representación de Basilia Tórrez Villalba. Con costas.

Se regula el honorario profesional en la suma de Bs. 500 que mandará hacer efectivo el tribunal de alzada.

Para sorteo y resolución, conforme convocatoria de fs. 325-326, interviene el Ministro Julio Ortiz Linares, Presidente de la Sala Civil Segunda.

MINISTRO RELATOR: Dr. Julio Ortiz Linares.

Regístrese notifíquese y devuélvase.

Firmado : Dr. Julio Ortiz Linares.

Dra. Rosario Canedo Justiniano.

Proveído : Sucre, 22 de julio de 2009.

Patricia Parada Loras.

Secretaria de Cámara de la Sala Civil Primera.