SALA CIVIL PRIMERA

AUTO SUPREMO N ° 164 Sucre, 26 de junio de 2009

DISTRITO: Tarija PROCESO: Ordinario-Caducidad

PARTES: Carlos Lema Valencia c/ Freddy Riera Ayllón y otra.

MINISTRO RELATOR: Dr. Julio Ortiz Linares.

VISTOS: El recurso de casación en la forma interpuesto por Freddy Riera Ayllón y María Cecilia Vargas de Riera a fs. 281-282, contra el Auto de Vista de fs. 277 y vlta. de 02 de febrero de 2007 pronunciado por la Sala Civil Segunda de la Corte Superior del Distrito Judicial de Tarija, dentro del proceso ordinario sobre caducidad seguido por Carlos Lema Valencia contra los recurrentes; el auto concesorio del recurso de fs. 284, los antecedentes procesales, y

CONSIDERANDO I: Que en la causa, el Juez de Partido Cuarto en lo Civil y Comercial de la ciudad de Tarija pronunció la Sentencia Nº 174/2003 de fs. 140-141 vta. de obrados, declarando probada en todas sus partes la demanda de fs. 5 y vlta., e improbada la demanda reconvencional de fs. 36 a 39.

Contra dicha sentencia los demandantes interponen recurso de apelación a fs. 156-157 vta., el que luego de tramitado y concedido es resuelto por Auto de Vista de fs. 169-169 vta.; a su vez, contra esta resolución, se interpone recurso de casación a fs. 174-175 y, concedido que es éste recurso, en resolución mediante A.S. Nº 189 de fs. 239-240, la Sala Civil de este Supremo Tribunal ANULA obrados hasta fs. 163 inclusive, a efectos de que se notifique a las partes con el auto complementario de la sentencia de fs. 162. Cabe aclarar que a partir de dicha notificación recién se computa el plazo para apelar.

Devuelto el proceso al juzgado de origen, los demandados, mediante memorial de fs. 251, dándose por notificados con el auto de fs. 162 (complementario de la sentencia) "ratifican" el recurso de apelación que formularon a fs. 156-157 de obrados contra la sentencia de primer grado.

Concedido el recurso de apelación por auto de fs. 262 vlta., la Sala Civil Segunda de la Corte Superior de Tarija, declara "PRECLUIDO el recurso de apelación interpuesto a fs. 252 y por tanto ejecutoriada la sentencia de fs. 140 a 141 vta.".

Esta resolución dio lugar al recurso de casación en la forma de fs. 281-282 que se analiza, en el que los recurrentes, de manera bastante confusa, acusan: La violación del art, 192 del Código de Procedimiento Civil por indicar fojas inexistentes; la falta de indicación de normas adjetivas para la preclusión y que en auto de vista solamente hace una relación de los hechos pero no dice qué parte del derecho hubiesen violado de su parte; que el auto supremo de fs. 162 no ha anulado su recurso de apelación de fs. 156 de obrados; que la preclusión declarada en auto de vista es ilegal, primero porque se declara la preclusión del recurso de fs. 252 que no existe ya que el recurso está a fs. 156; que es falso que el A.S. hubiere anulado su recurso de apelación ya que la anulación fue hasta fs. 162 y el recurso sale a fs. 156, por lo que no existe razón para que se declare una preclusión inexistente.

Finalizan el recurso solicitando se anulen obrados con reposición hasta el auto de vista de fs. 277 y vta. y se disponga que el tribunal de apelación cumpla con el art. 236 del Código de Procedimiento Civil.

CONSIDERANDO II: Que el recurso de casación que nos ocupa, brevemente resumido, aparte de ser confuso, no cumple con los requisitos establecidos en el Inc. 2) del art. 258 del Código de Procedimiento Civil porque, aparte de acusar la violación del art. 192 del mismo cuerpo procedimental -que a la sazón es impertinente al caso porque aquélla sólo se refiere a la forma de la sentencia- omite precisar la ley o leyes violadas o aplicadas falsa o erróneamente en el auto de vista impugnado y, menos aún, precisa en qué consistió aquella violación, falsedad o error, circunstancia que inevitablemente concluiría con la declaratoria de improcedencia del recurso.

Sin embargo, este Tribunal en observancia de lo establecido por el art. 15 de la Ley de Organización Judicial que impone al Tribunal de casación la obligación de revisar de oficio, a tiempo de conocer una causa, si los tribunales de alzada, los jueces de primera instancia y funcionarios observaron los plazos y leyes que norman la correcta tramitación y conclusión de los procesos, para aplicar, en su caso, las sanciones pertinentes o determinar, de oficio, la nulidad de obrados en aplicación del art. 252 del Código de Procedimiento Civil, cuando se encontraren infracciones que interesan al orden público.

En ese contexto, del análisis de los fundamentos en los que se basa el auto de vista para declarar "PRECLUIDO el recurso de apelación", este Tribunal Supremo llega a la conclusión de que el Ad quem ha eludido de manera ilegal ingresar a resolver el fondo de la causa, cual era su obligación, determinando la preclusión de ese recurso sin sustento legal suficiente que la justifique; es más, lo hace de manera contradictoria e incluso incurriendo en la cita errónea de fojas en las supuestamente se encontraría la apelación que se declara precluida.

En efecto, el tribunal de alzada fundamenta tal determinación en que "... conforme lo ha establecido la constante jurisprudencia de la Corte Suprema de Justicia no podrán prosperar aquellos recursos en que los agravios se remitan a fundamentaciones ya realizadas en obrados, máxime si las actuaciones a las que hacen referencia los recurrentes en el caso en examen se encontraban anuladas por decisión del recurso de Casación"(?), haciendo alusión al A.S. Nro. 84 de 21 de febrero de 2003, emitido por la Sala Civil de este Tribunal.

Ahora bien, si bien es evidente que dicho A.S. afirma que el art. 227 del Código de Procedimiento Civil "...de ninguna manera permite remisión a fundamentaciones ya realizadas en obrados", sin embargo el tribunal ad quem no ha interpretado adecuadamente tal aseveración ni ha tomado en cuenta que se refiere, de manera concreta y precisa, a que el recurso de apelación no puede fundarmentarse en lo que se haya expuesto o sustentado en memoriales ajenos al propio recurso, es decir, por ejemplo, que se remita a los fundamentos expuestos en la demanda o en la contestación o en cualquier otro memorial presentado durante la tramitación del proceso.

A lo anterior debemos agregar, a manera de aclaración, que en el proceso en el que se emitió el A.S. Nº 84 de 21 de febrero de 2003 que ha sido tomado como "jurisprudencia constante" por el ad quem, el recurso de apelación que fuera "ratificado" por la entidad bancaria recurrente había sido objeto de anulación conjuntamente otras piezas procesales, tal como claramente se sostiene en el citado A.S., afirmando que en el recurso de apelación no está permitido remitirse "... a fundamentaciones expresadas en memoriales que constan entre obrados que se habían anulado por fallos con autoridad de cosa juzgada como el auto de vista de fs. 565, que anuló obrados hasta fs. 536 inclusive, comprendiendo precisamente el memorial de apelación de fs. 536 al que se refiere el recurso de apelación de fs. 578", y por tanto no podía "ratificarse" una pieza procesal cuyo valor legal fue dejado sin efecto como producto de la anulación de obrados, situación que no ocurre en autos como se pasa a ver a continuación.

En efecto, el Auto Supremo Nº 189 de fs. 239-240, "ANULA obrados hasta fs. 163 inclusive ....", foja que, en obrados, corresponde al memorial de respuesta al recurso de apelación que fuera interpuesto por los demandados y que cursa a fs. 156-157, es decir que la anulación dispuesta por aquel A.S. no alcanzó esta pieza procesal, la que quedó plenamente válida y vigente.

Ahora bien, en conocimiento del A.S. anulatorio, los demandados, dándose por notificados con el mismo y antes de que el oficial de diligencias del juzgado los notifique con el auto complementario de la Sentencia como estaba ordenado, presentan el memorial de fs. 251 "ratificando" el recurso de apelación que formularon a fs. 156-157; es decir, en otras palabras, reprodujeron con esa ratificación los términos expresados en el memorial de apelación ya presentado y que además no fue sujeto de anulación, como erradamente sostiene el auto de vista impugnado.

Además, cabe aclarar que al ratificar un recurso ya presentado y expresamente reproducir su contenido, de ninguna manera estaban derivando sus fundamentos a los expuestos en otros memoriales anteriores ajenos al recurso; de donde se concluye que la ratificación realizada por los recurrentes del memorial de apelación de fs. 156-157 y, por ende, de sus fundamentos, es plenamente válida.

A contrario sensu, el demandante no podía ratificar los términos de la respuesta contenida en su memorial de fs. 163, porque esta pieza procesal sí fue objeto de anulación; de no haber sido así bien pudo ratificarse en ella de manera válida.

Por lo anterior, queda claro que el Tribunal ad quem erradamente determinó la preclusión del recurso de apelación interpuesto por la parte demandada, en base a un fundamento equivocado y contradictorio en sí mismo, desconociendo su competencia y evitando pronunciar resolución con la pertinencia establecida por la ley.

POR TANTO: La Sala Civil Primera de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, con la facultad contenida en los arts. 15 y 58 numeral 1. de la Ley de Organización Judicial y en aplicación de lo establecido por el art. 252 del Código de Procedimiento Civil, ANULA el Auto de Vista Nº 04/07 de fs. 277 y vlta. de obrados; debiendo el tribunal ad quem, sin esperar turno y previo sorteo, dictar nuevo auto de vista pronunciándose sobre el fondo de la causa con la pertinencia establecida en el art. 236 del Código de Procedimiento Civil. Sin responsabilidad por ser excusable.

Para sorteo y resolución de la causa, según convocatoria de fs. 290-291, interviene el Sr. Ministro Julio Ortiz Linares de Sala Civil Segunda.

MINISTRO RELATOR: Dr. Julio Ortiz Linares.

Regístrese notifíquese y devuélvase.

Firmado : Dr. Julio Ortiz Linares.

Dra. Rosario Canedo Justiniano.

Proveído : Sucre, 26 de junio de 2009

Patricia Parada Loras.

Secretaria de Cámara de la Sala Civil Primera.