SALA CIVIL

AUTO SUPREMO N ° 125 Sucre, 23 de abril de 2009

DISTRITO: Beni PROCESO: Ordinario- Usucapión

decenal.

PARTES: Antonio Guasania Cabau c/ Samuel Méndez Moro.

MINISTRO RELATOR: Dr. Hugo Roberto Suárez Calbimonte.

VISTOS: El recurso de casación en el fondo de fs. 74-77, interpuesto por Samuel Méndez Moro, contra el auto de vista Nº 148/05 de 17 de septiembre de 2005 cursante a fs. 70-71, pronunciado por la Sala Civil de la Corte Superior del Distrito Judicial de Beni, en el proceso ordinario de usucapión decenal seguido por Antonio Guasania Cabau contra el recurrente, la respuesta de fs. 80-81, los antecedentes procesales, y;

CONSIDERANDO I: Que, la Juez Primero de Partido en Materia Civil y Comercial de la ciudad de Trinidad, emitió la sentencia Nº 187/5 de 17 de junio de 2005 cursante a fs. 57-58, declarando improbada la demanda de usucapión decenal o extraordinaria y declaratoria de propiedad de fs. 3, interpuesta por Antonio Guasania Cabau. Con costas.

Que, en grado de apelación deducida por el demandante, mediante auto de vista Nº 148/05 de 17 de septiembre de 2005 cursante a fs. 70-71, se revoca la sentencia apelada y se declara probada la demanda en todas sus partes y por consiguiente reconoce como propietario del terreno al actor Antonio Guasania Cabau, cuya ubicación y características se detallan en el plano que corre a fs. 2.

Que, contra la mencionada resolución de vista, el demandado Samuel Méndez Moro, interpone el recurso de casación en el fondo de fs. 74-75, acusando la violación de los arts. 138 del Cód. Civ. y 397 del Cód. Pdto. Civ., expresando que el juez de la causa no valoró adecuadamente la prueba aportada al proceso, fundando su fallo en la prueba testifical contradictoria y amañada producida a fs. 31-33, sin considerar siquiera el alcance de su confesión provocada cursante a fs. 43, donde el propio demandante reconoce que ingresó a vivir al lote objeto de la litis en 1990 y que a partir de 1997 se le pidió en repetidas oportunidades la devolución del mencionado inmueble, declaración espontánea que pone en evidencia que nunca estuvo en continúa y pacifica posesión durante los 10 años que exige la usucapión decenal u extraordinaria, por lo que solicita que la Corte Suprema de Justicia de la Nación, case el Auto de Vista recurrido y deliberando en el fondo, declare improbada la demanda, por no haberse probado la quieta y pacífica posesión continuada por el tiempo que exige el art. 138 del Cód. Civ.

CONSIDERANDO II: Que así planteado el recurso, ingresando a su análisis en relación a los datos del proceso y las disposiciones legales cuya infracción se acusa, se tiene:

Que, el art. 138 del Cód. Civ., bajo el nomen juris de Usucapión Decenal o Extraordinaria, prescribe que la propiedad de un bien inmueble se adquiere también por sólo la posesión continuada durante diez años, de ahí se infiere la importancia que recobra para su declaración, la quieta y pacífica posesión continuada e ininterrumpida por tiempo de diez años que señala la norma como requisito de su consumación, por ello, la prueba aportada al proceso para demostrar tal hecho, no sólo debe ser plena e indubitable sino que debe ser rigurosamente analizada, apreciada y valorada, lo que no ha ocurrido en el sub-lite, como se detalla a continuación:

El actor, en su demanda de fs. 3 arguye que está asentado en el lote de terreno en litigio por más de doce años, pero no especifica la fecha desde que comenzó a poseer el inmueble, para luego contradecirse en su propia declaración confesoria de fs. 43, en la que afirma que su posesión data a partir de 1990 y que a partir de 1997 aproximadamente, el demandado Samuel Méndez Moro, aduciendo que el lote de terreno era de su esposa, fue amedrentándole "diciéndole que tenía que salir del lote porque de lo contrario iba tumbarle la casa". De dicha confesión se infieren dos situaciones:

a.- La primera y más importante, que el actor ingresó a vivir en el lote que pretende usucapir a partir de 1990 y a partir de 1997, el demandado le fue pidiendo la restitución de su propiedad, hasta la interposición de la demanda, no transcurrieron los diez años de pacífica y quieta posesión que exige la previsión del art. 138 del Cód. Civ.; y

b.- La segunda, que conforme la sana crítica, confesada que está la perturbación de la posesión, la prueba testifical de fs. 31-33 en que se funda exclusivamente el Auto de Vista recurrido, principalmente la contradicción de fs. 33 vta., no tiene primacía ni más valor de verdad sobre los extremos vertidos con precisión por el propio demandante, lo que en consecuencia hace concluir que el tribunal de alzada, al revocar la sentencia de grado, actuó con ligereza pasando por alto la declaración confesoria de fs. 43, sobre la que acertadamente se basó la sentencia de grado.

Que, no estando debidamente acreditado en autos la pacífica y quieta posesión por el tiempo que exige la ley, para acceder a la propiedad del inmueble por usucapión extraordinaria, tal como se ha demandado por la perturbación confesada desde 1997, se concluye que son evidentes las infracciones acusadas en el recurso, cayendo la decisión impugnada en la aplicación de los incisos 1) y 3) del art. 253 del Cód. Pdto. Civ.

Consiguientemente, corresponde resolver el recurso dando aplicación a los arts. 271-4) y 274 del Cód. Pdto. Civ.

POR TANTO: La Sala Civil de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, en aplicación del art. 58 numeral 1 de la L.O.J. con la concurrencia de los Señores Ministros Drs. Hugo Roberto Suárez Calbimonte y Julio Ortiz Linares convocados al efecto, CASA el Auto de Vista recurrido, y deliberando en el fondo, mantiene firme y subsistente la sentencia de primera instancia que declaró improbada la demanda de fs. 3, disponiendo que los propietarios del inmueble objeto de la litis, restituyan al actor el valor de las mejoras -si existieran- que serán cuantificadas en ejecución de fallos.

Sin responsabilidad de los vocales por ser excusable.

MINISTRO RELATOR: Hugo Roberto Suárez Calbimonte

Regístrese notifíquese y devuélvase.

Firmado : Dr. Hugo Roberto Suárez Calbimonte

Dra. Rosario Canedo Justiniano.

Dr. Julio Ortiz Linares.

Proveído : Sucre, 23 de abril de 2009.

Patricia Parada Loras.

Secretaria de Cámara de la Sala Civil.