SALA CIVIL

AUTO SUPREMO Nº 109 Sucre, 19 de marzo de 2009

DISTRITO: Cochabamba PROCESO: Ordinario-Reivindicación.

PARTES: José Araoz Rodríguez c/ Luis Vladimir Barrientos Claros y otro.

MINISTRA RELATORA: Dra. Rosario Canedo Justiniano

VISTOS: El recurso de casación en el fondo y en la forma interpuesto a fs. 148-149, por José Vicente Barrientos Arispe, en representación de sus hijos José Vicente Ivan, Yuri y Asunción Indira Barrientos Claros, contra el auto de vista Nº 247 de 19 de diciembre de 2006, cursante a fs. 146, pronunciado por la Sala Civil Segunda de la Corte Superior del Distrito Judicial de Cochabamba, en el proceso ordinario de reivindicación seguido por José Araoz Rodríguez, contra Luis Vladimir y Jossiff Boris Barrientos Claros, los antecedentes del proceso, y;

CONSIDERANDO I: Que, la Señora Juez Noveno de Partido en lo Civil y Comercial de la ciudad de Cochabamba, emitió la sentencia de 29 de julio de 2004 cursante a fs. 88-90, declarando probada la demanda de reivindicación de inmueble interpuesta por José Araoz Rodríguez, sin costas e improbada la tercería de dominio excluyente interpuesta por José Vicente Barrientos Arispe, en representación de sus hijos José Vicente Ivan, Yuri y Asunción Indira Barrientos Claros, con costas. En consecuencia ordena a los demandados Luís Vladimir y Yossiff Boris Barrientos Claros, entregar el inmueble motivo del proceso, ubicado en la calle Algarrobos, en favor del actor José Araoz Rodríguez, dentro del plazo de 10 días de ejecutoriada la sentencia, bajo conminatoria de lanzamiento.

Que, en grado de apelación deducida tanto por los demandados como por el apoderado de los terceristas, mediante auto de vista Nº 247 de 19 de diciembre de 2006, cursante a fs. 146, se anula el auto que concede el recurso de apelación de 11 de septiembre de 2004, y declara ejecutoriada la sentencia de 29 de julio de 2004.

Que, contra la mencionada resolución de vista, José Vicente Barrientos Claros, apoderado de los terceristas, interpone el recurso de casación en el fondo y en la forma de fs. 148-149, expresando en el fondo, que el auto de vista motivo del recurso tiene su fundamento legal en el art. 253-1-2-3 del Código de Procedimiento Civil, cuyo texto transcribe, agregando que el auto de vista impugnado resulta erróneo y contiene violación y aplicación indebida de la ley, incurriendo en error de hecho y de derecho.

Como casación en la forma, acusa que el auto de vista recurrido contiene violaciones citadas por el art. 254 del Cód. Pdto. Civ., al no haber dispuesto la nulidad de obrados, en vista de haberse obviado el nombre de la tercera codueña Tania Susy Barrientos Claros y mucho peor de Yuri, Asunción Indira, José Vicente e Iván Barrientos Claros, incurriendo de esta manera en error esencial del proceso. Olvidando el recurrente completar la formulación del recurso con un petitorio claro que exprese su derecho y pretensión.

CONSIDERANDO II: Que, en ejercicio de la facultad conferida por el art. 15 de la L.O.J., cual es el de revisar de oficio, si los jueces y funcionarios observaron los plazos y leyes que norman la correcta tramitación y conclusión de los procesos, para aplicar, en su caso, las sanciones pertinentes o determinar, de oficio, la nulidad de obrados, en aplicación del art. 252 del Cód. Pdto. Civ.; se establece:

Que, el Tribunal de alzada emitió el auto de vista de 19 de diciembre de 2006 cursante a fs. 146, anulando obrados hasta el auto de 11 de septiembre de 2004, que concede el recurso de apelación declarando ejecutoriada la sentencia de 29 de julio de 2004, con el argumento de que las apelaciones de fs. 99 y 103 no cumplen con el voto de la expresión de agravios porque con expresiones genéricas sólo hacen referencia a hechos que ya fueron motivo del desarrollo del proceso, es decir, incumpliendo los requisitos previstos en el art. 227 del Cód. Pdto. Civ.

Que, analizados los recursos de apelación cursantes a fs. 99 y 103, no obstante su escueta formulación, contienen los agravios extrañados por el Tribunal ad quem, por cuanto, lo alegado por los recurrentes en los memoriales de apelación en examen, constituyen el agravio sufrido por ellos, como efecto de la sentencia de primera instancia, considerando que en el ámbito del Derecho Procesal, se entiende por "agravio", "...el perjuicio o gravamen, material o moral que una resolución judicial causa a un litigante", lo que en su índole adjetiva, da el derecho a la impugnación de una resolución judicial cuyo contenido se reputa agraviante al derecho de quién lo alega. (Diccionario de Ciencias Políticas y Sociales de Manuel Osorio. Ed. Heliasta Pag. 71).

Que, en dicho contexto, si el agravio es el perjuicio, la ofensa, el perjuicio material o moral, con que la sentencia perjudica al litigante, éste tiene derecho a acudir al juez de alzada para expresarlos pretendiendo su reparación, que en el caso que se examina, el presunto agraviado, no dispone de otro medio que no sea el recurso de apelación, cuyo objeto, no es otro que la revisión a que queda sometida la sentencia recurrida por un tribunal distinto al que emitió la misma, de ahí es deber ineludible del tribunal de alzada, de pronunciarse sobre los agravios expresados por los litigantes, con la pertinencia que dispone el artículo 236 del Código de Procedimiento Civil, ejerciendo el legítimo derecho a la recurribilidad de la resolución que considera le ocasiona perjuicio, derecho a la segunda instancia o pro actione, que hace al debido proceso, el derecho a la defensa, así como a las garantías judiciales proclamadas en el art. 8 inc h), 25-1) de la Convención Americana de los Derechos Humanos ( Pacto de San José de Costa Rica) y es obligación de todas las autoridades preservar y garantizar.

Que, en el presente caso, es evidente que el tribunal de alzada, tal como se evidencia en el auto de vista recurrido, no ingresó a analizar los agravios expresados en los recursos de apelación de fs. 99 y 103, dejando a los recurrentes en indefensión, negando su propia competencia en franca vulneración a los deberes que le asisten como director del proceso, conforme la previsión de los arts. 1 y 190 del Cód. Pdto. Civ., normas procesales de obligatorio cumplimiento por el orden público que revisten, lo que conlleva la nulidad del fallo emitido por el tribunal ad quem, haciendo aplicable la previsión del art. 252 del Cód. Pdto. Civ.

POR TANTO: La Sala Civil de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, con la facultad contenida en los arts. 15 y 58 numeral 1 de la L.O.J, ANULA obrados hasta fs. 145 vta., inclusive, para que sin espera de turno y previo sorteo, se dicte nuevo auto de vista resolviendo los recursos de apelación interpuestos a fs. 99 y 103, con la pertinencia de los arts. 190 y 236 del Cód. Pdto. Civ.

MINISTRA RELATORA Dra. Rosario Canedo Justiniano.

Regístrese, notifíquese y devuélvase.

Firmado : Dra. Rosario Canedo Justiniano.

Dra. Emilse Ardaya Gutiérrez.

Proveído : Sucre, 19 de marzo de 2009.

Patricia Parada Loras.

Secretaria de Cámara de la Sala Civil.