SALA CIVIL

AUTO SUPREMO Nº 50 Sucre, 2 de febrero de 2009

DISTRITO: Chuquisaca PROCESO: Ordinario- Nulidad de

contrato.

PARTES: Inocente Vargas Vela c/ Cecilio Rivera Challgua.

MINISTRA RELATORA: Dra. Rosario Canedo Justiniano

VISTOS:El recurso de nulidad de fs. 128 a 128 vta. interpuesto por Cecilio Rivera Challgua, contra el Auto de Vista Nº 291/2005 de fecha 10 de octubre de 2005 cursante a fs. 122 - 123, pronunciado por la Sala Civil Primera de la Corte Superior del Distrito Judicial de Chuquisaca, en el proceso ordinario de nulidad de contrato seguido por Inocente Vargas Vela contra el recurrente, los antecedentes procesales y,

CONSIDERANDO I: Que en el presente proceso el Juez Tercero de Partido en lo Civil y Comercial de la ciudad de Sucre, emitió la sentencia Nº 133/2005 de 6 de mayo de 2005 de fs. 94 - 95, declarando probada la demanda de fs. 15 e improbadas las excepciones de prescripción y falta de acción y derecho opuestas a la misma. En consecuencia se declara nulo el documento referente a la anticresis suscrito entre Inocente Vargas Vela y Cecilio Rivera Challgua; y de conformidad con el art. 547-1) del Código Civil, toda vez que las obligaciones contenidas en dicho contrato han sido cumplidas, se dispone que devuelva al actor la suma de $us. 13.000 recibida en calidad anticresis y dentro de tercer día de haberse efectuado dicha devolución, el actor proceda a la restitución del terreno recibido.

La Sala Civil Primera de la Corte Superior resolviendo la impugnación, mediante auto de vista Nº 291/2005 de 10 de octubre de 2005 cursante a fs. 122- 123, CONFIRMA la sentencia apelada de fecha 6 de mayo de 2005, cursante a fs. 94-95, con costas.

Contra la referida resolución de segundo grado, Cecilio Rivera Challgua interpone recurso de nulidad del Auto de Vista de fs. 122 a 123, acusando la violación de los arts. 1.297, 1.492, 1.497 y 1.507 del Código Civil, solicitando que este Alto Tribunal tenga a bien casar el auto de vista recurrido y deliberando en el fondo declare probadas las excepciones formuladas.

CONSIDERANDO II.- Que de la revisión de los antecedentes en función del recurso de nulidad, tenemos que pese a que el escrito recursivo carece de técnica jurídica, éste Tribunal ingresa a analizar el fondo del recurso:

I. Que las obligaciones derivan de los hechos y de los actos jurídicos que conforme al ordenamiento jurídico son idóneos para producirlas, como se infiere del art. 294 del Código Civil. Esta referencia básica es de suyo importante, por cuanto en el sub-lite se pretende el cumplimiento de obligaciones, es decir, de prestaciones a las que se obligaron las partes en conflicto. La fuente principal y más frecuente de las obligaciones es el contrato como sucede en la especie, por cuanto éste tiene la virtud de constituir, modificar o extinguir una relación jurídica, nacida de la voluntad concurrente de los sujetos que integran al mismo, de manera que las normas del Sustantivo Civil se aplican a todos los contratos nominados e innominados, sin perjuicio de las que se establezcan para algunos de ellos en particular y existan en otros códigos o leyes propias, tal como se infiere de los arts. 450 y 451 del Código Civil.

II. En el sub lite, las partes contendientes suscribieron un documento de contrato de anticretico de terreno, que cursa a fs. 5 del expediente, reconocidas las firmas y rúbricas con la intervención del Juez Instructor de la Provincia Yamparáez del departamento de Chuquisaca, cuyos puntos principales corresponden a "los sujetos, objeto, monto y plazo" que se detallan y especifican en las cláusulas primera y segunda.

III. Dentro de los contratos que tienen que ser suscritos en documento publico y con las solemnidades legales, está el de anticresis que por mandato expreso del art. 1430, en concordancia con el art. 491-3) del Código Civil, debe guardar la formalidad que manda el art. 493 del mencionado sustantivo civil, para poder cumplir el requisito de validez. Sin embargo, los contratos que no se encuentran debidamente formados tienen la eficacia o la validez entre las partes contratantes, las que deben ejecutar las obligaciones asumidas de buena fe y quedan obligadas no solo a lo que se ha expresado en ellos, sino también a los efectos que deriven de su naturaleza, la ley o en ausencia de ésta, de los usos y la equidad como determinan los arts. 519 y 520 del Código Civil. A tal fin, la interpretación de ser necesaria, debe acomodarse a las reglas previstas en los arts. 510 y siguientes del mismo cuerpo legal, con la pertinencia del caso.

IV. Por último, el art. 91 del Código de Procedimiento Civil, determina que la teleología del proceso consiste en la consecución de los derechos reconocidos a las partes por el ordenamiento legal en función a sus pretensiones y defensas, en cuya virtud el art. 190 del mismo cuerpo legal, impone al juez o tribunal pronunciar sentencia conforme a las pretensiones expuestas agotando los principios de congruencia, exhaustividad y fundamentación, decidiendo resolver todos los puntos de la controversia sobre la base de las pruebas aportadas.

Que en base a las consideraciones precedentes anotadas y analizando el contenido en función del recurso, se tiene:

Que las partes han suscrito un documento privado reconocido el mismo que no cumple con las formalidades estipuladas para el contrato de anticresis, resultando nulo el mismo por no cumplir con los requisitos señalados por ley, al tenor del art. 549 del sustantivo civil, al declararse en forma judicial la mencionada nulidad el primer efecto es que las prestaciones recíprocas objeto del contrato vuelven al estado en que las partes se aprestaban a contratar, es decir el dueño del terreno ingresa en la posesión de su inmueble y está obligado a la restitución del dinero recibido; correspondiendo en justicia y equidad, que el que entregó el dinero reciba el monto entregado, y proceda a la entrega del terreno, como lo han determinado los jueces de instancia.

Cabe aclarar que por mandato expreso del art. 552, la nulidad es imprescriptible porque retrotrae al momento en que se procedió a la celebración del contrato, dejando sentado que la nulidad opera cuando el contrato ha sido celebrado vulnerando las normas legales establecidas, o es contrario a la moral y al orden público, además de los presupuestos determinados en el art. 549 del Código Civil en forma meramente enunciativa, por lo que éste Tribunal no encuentra mérito para dar curso a la solicitud del recurrente.

Por lo expuesto y no siendo evidentes las infracciones acusadas en el recurso, corresponde a este Tribunal la aplicación de los arts. 271-2) y 273 del Código Adjetivo Civil.

POR TANTO: La Sala Civil de la Excma. Corte Suprema de Justicia de la Nación, aplicando el Art. 273 del Código de Procedimiento Civil, en ejercicio de la facultad conferida por el numeral 1) del Art. 58 de la Ley de Organización Judicial, declara INFUNDADO el recurso, con costas. Se regula en Bs. 500 el honorario de abogado, que mandará hacer efectivo el tribunal ad quem.

Para resolución interviene el Dr. Hugo Roberto Suárez Calbimonte, Ministro de la Sala Social y Administrativa Segunda, convocado a conformar sala mediante proveído de fs. 144.

La primera relatora: Ministra Emilse Ardaya Gutiérrez es de voto disidente, manteniéndose en su proyecto de resolución por CASAR parcialmente la resolución de vista, con la modificación que en ejecución de sentencia se establezca con exactitud el monto que por concepto de anticrético Cecilio Rivera Challgua deberá devolver al actor Inocente Vargas Vela.

MINISTRA RELATORA Dra. Rosario Canedo Justiniano.

Regístrese, notifíquese y devuélvase.

Firmado : Dra. Rosario Canedo Justiniano.

Dra. Emilse Ardaya Gutiérrez.

Dr. Hugo Roberto Suárez Calbimonte.

Proveído : Sucre, 2 de febrero de 2009.

Patricia Parada Loras.

Secretaria de Cámara de la Sala Civil